• 0
Pixabay/ingplu

¿Qué es la radiestesia?

A lo largo de los siglos la radiestesia ha sido considerada como una ciencia oculta. Sin embargo, en la actualidad, comienza a abrirse camino como una nueva ciencia. Su conocimiento nos puede ser de gran ayuda en muchos campos. En esta ocasión, vamos a daros a conocer en qué se fundamenta y como funciona la radiestesia.

Los orígenes de la radiestesia

DowsingProbablemente, la imagen que primero nos vienen a la mente cuando hablamos de radiestesia es la del zahorí en busca de corrientes de agua. Estas personas han sido siempre reclamadas a la hora de excavar pozos en núcleos urbanos. Con el paso del tiempo, las herramientas que utilizan los zahoríes siguen siendo las mismas por su gran eficacia. La horquilla de madera de avellano o sauce acompañan hoy en día, en muchas ocasiones, a las empresas especializadas en este campo.

En la actualidad, esta técnica no solamente se utiliza para buscar agua o en la minería, también es utilizada en estudios geobiológicos y energéticos en las viviendas o para diagnósticos médicos.

Todo es vibración

La radiestesia está basada en las vibraciones y radiaciones que emiten tanto los objetos como los individuos. Habitualmente, gracias a unas varillas o un péndulo, esta ciencia nos permite detectar aquello que subyace en la materia y que no puede verse con las técnicas habituales de análisis.

Gracias a las aportaciones de diferentes científicos, hoy en día está establecido que la energía es de naturaleza vibratoria. Así mismo, la materia, considerada también una particular forma de energía, emite ciertas radiaciones. A su vez, nuestro organismo es capaz de captar las radiaciones que emiten otros cuerpos y otras formas de energía.

Nuestro cuerpo, una gran antena

Nuestro planeta es magnético y en él conviven electricidad, fricción y descargas electromagnéticas que buscan una salida. Cualquier ser vivo, se encuentre donde se encuentre, está expuesto a estos pasos de energía aunque no seamos conscientes. También nuestro organismo puede recibir una gran cantidad de radiaciones que los sentidos ordinarios no pueden revelar. La sensibilidad de cada persona juega un papel importante a la hora de percibir todas estas influencias.

Pixabay/849356

Pixabay/849356

Instrumentos radioestésicos

Los instrumentos utilizados por el radiestesista son unas herramientas que estimulan los sentidos y hacen posible que se amplifiquen las radiaciones externas. Entre ellos encontramos:

Horquillas o varillas elásticas

Tienen forma de “Y”. Pueden estar hechas de ramas de avellanos o cerezo y en algunos casos pueden ser de plástico. Al ser poco afectadas por el viento se utilizan en el campo para localizar agua subterránea o minerales.

Péndulo

El péndulo se puede hacer a partir de cualquier objeto pequeño que se una a la mano por cualquier material flexible, como por ejemplo una cuerda o cadena. Lo ideal es que el objeto sea simétrico para su mejor funcionamiento. Suele ser el más utilizado y el más flexible.

Pixabay/Antranias

Pixabay/Antranias

Varillas de ángulo

Son dos varillas iguales, habitualmente de metal, con forma de “L”. La parte más corta hace de asa y la parte más larga es la que proporciona la respuesta. Habitualmente, cuando están abiertas, es un indicativo de que la energía fluye de manera correcta.

Una vez más nos encontramos con una estupenda herramienta que nos abre puertas más allá de lo que nuestro cinco sentidos nos muestran.


  • 0
Pixabay/braetschit

¿Es beneficioso el ayuno?

Después de los excesos alimentarios que nos permitimos en épocas navideñas son muchas las personas que necesitan hacer ayuno para volver al equilibrio. Esta práctica se conoce desde tiempos inmemoriales como muy beneficiosa. ¿Realmente lo es? ¿Puede ayunar cualquier persona?

El ayuno a lo largo de la historia

El ayuno es una forma de sanación muy antigua. Está asociada, sobre todo, a ciertos rituales. El tiempo de cuaresma es uno de los ayunos que más personas conocen. En ese momento, antes de la primavera, cuando la tierra no daba mucho que comer era el momento idóneo para ayunar. En la Biblia podemos encontrar numerosas referencias a los ayunos que se hacían desde hace siglos. Místicos tan conocidos como Teresa de Jesús o Juan de la Cruz hacen alusión a sus propios periodos de ayuno en sus obras. En general, el ayuno se ha practicado para preparar ritos y ceremonias en diferentes filosofías y religiones.

El ayuno se utilizó durante siglos como búsqueda espiritual, desintoxicación mental y limpieza corporal. Así mismo, en la naturaleza, el ayuno se lleva a cabo de manera natural por muchos animales. Cualquier animal que se encuentre enfermo limitará lo que come como forma de recuperación. Los animales que hibernan pasan largos periodos sin comer aprovechando todo lo que sus cuerpos ya tienen acumulado. Y si observamos a los niños, podemos ver que, la mayoría, dejan de comer ante cualquier enfermedad.

Tipos de ayuno

Se puede ayunar de diferentes maneras y durante distintos periodos de tiempo. En general, los tipos de ayuno más habituales son los siguientes:

El ayuno más fácil 16/8

Este método es el más sencillo. Es el mejor para aquellos que no tienen práctica en ayunar. Son 16 horas sin comer y 8 de alimentación. Se trata de alargar la primera comida del día unas seis horas.

Unsplash/ Sayli Satpute

Unsplash/
Sayli Satpute

Para los no principiantes 20/4

En este caso alargaríamos las 16 horas hasta 20 sin tomar alimentos. Por lo tanto, solo se deberían comer 4 horas al día.

Ayunar un día si y otro no

Aunque parece más difícil, una vez que el cuerpo se acostumbra no lo es tanto. En cualquier caso para este tipo de ayunos es muy recomendable acudir al asesoramiento de personas especializadas para que te acompañen en el proceso.

Otra variante 12/12

Con este tipo de ayuno se pueden hacer diferentes variantes. Por ejemplo, no comer nada desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la tarde. La forma más fácil de hacerlo es cenando tempranito y desayunando un poco más tarde. De esta manera pasaremos gran parte del tiempo durmiendo.

Beneficios del ayuno

Ayunar de vez en cuando o durante periodos más prolongados nos aporta numerosos beneficios:

  • Nos ayuda a sentirnos mejor física y mentalmente. Aumenta la claridad mental
  • Nuestras digestiones mejoran y con ello todo el aparato digestivo
  • El sistema inmunológico se fortalece
  • La vitalidad aumenta
  • Nos ayuda a perder peso
  • Reduce las enfermedades asociadas al envejecimiento
Pixabay/silviarita

Pixabay/silviarita

¿Puede ayunar todo el mundo?

Aunque el ayuno es una estupenda herramienta para limpiar el organismo hemos de ser prudentes. Aunque no es frecuente, existen personas que son incapaces de llevarlo a cabo. Estos son los casos de aquellas personas que tienen alteraciones en el metabolismo y no pueden funcionar sin alimento. Tampoco está recomendado en las mujeres embarazadas, niños, adolescentes, ancianos y personas que estén débiles.

En cualquier caso, para ayunos realmente terapéuticos la mejor opción es acudir a espacios donde poder hacer curas de ayuno con otras personas y bajo la supervisión de un experto en la materia.


  • 0
Unsplash/
Annie Spratt

Los propósitos de año nuevo

A menudo, al comienzo del nuevo año, los propósitos de cambio van de la mano de la sensación de culpa por los excesos cometidos durante estas fechas. Si somos sinceros, echando la vista atrás, estos propósitos de año nuevo que quisimos llevar a cabo el año anterior, solo se quedaron en el intento. ¿Que hace que todos estos deseos de cambio no lleguen a materializarse?

¿Qué es lo que yo realmente deseo?

Ante cualquier cambio que queramos hacer en nuestra vida lo primero que surge es un deseo. Este deseo, en muchas ocasiones, no llega hasta nosotros desde nuestro interior. La cultura en la que vivimos nos proporciona continuamente objetos o metas que desear que muchas veces no coinciden con lo que nuestra alma desea y no nos damos cuenta.

A aquellas personas que llevan una vida más consciente les resulta más fácil saber cuáles son sus verdaderos deseos. Sin embargo, cuando vivimos a toda velocidad es fácil dejarse engañar por falsos anhelos.

El amor a uno mismo

En muchas ocasiones, los propósitos que nos hacemos para el nuevo año van en contra del amor hacía nosotros mismos. Los ejemplos son numerosos: dietas estrictas, entrenamientos extenuantes, etc. Una persona que se ama a si misma nunca se perjudicará. Sin embargo, desde ese cariño y comprensión, se pueden plantear cambios que favorezcan una mayor salud y autodominio.

Por eso, la mejor manera de hacer propósitos de año nuevo es entender hasta qu punto nuestro deseo de cambio es realista. Los cambios siempre deben de ser paulatinos y han de tener un motivo que nos ayude a llevarlos a cabo. Si deseamos hacer cambios que se basen en el amor y el respeto por nosotros mismos, el éxito estará asegurado. Esto es debido a que el motor que nos impulsa a cambiar siempre estará de nuestra parte. No obstante, siempre habrá pequeños fallos a lo largo del proceso que no deben hacernos sentir que hemos fallado.

Facilidad en primer lugar

Cualquiera que sea el propósito que nos hagamos tendrá que llevar un formato de facilidad para que nos lleve a buen puerto. Por ejemplo, si lo que quieres es perder peso, no te exijas eliminar de manera drástica ciertos alimentos, es mejor decidir que ya no quieres comer nada que te haga daño. En el caso de que hayas decidido hacer deporte, si eres poco deportista, comienza con suaves caminatas o con actividades lúdicas que te ayuden a ejercitarte sin sufrir. El yoga, el baile o la natación son estupendos ejemplos.

Cuando nuestros propósitos de año nuevo estén relacionados con las relaciones que tenemos con otras personas, también es mejor hacerlo de forma moderada. No es lo mismo decidir dejar de ver a una persona que espaciar en el tiempo los momentos que pasamos juntas.

Pixabay/Skeeze

Pixabay/Skeeze

Cualquier cambio que queramos llevar a cabo necesita de reflexión previa y, sobre todo, de facilidad y suavidad hasta que se haya instalado como algo habitual en nuestra vida.


  • 0
Pixabay/JillWellinton

Trucos para aliviar los excesos navideños

Durante las fiestas navideñas y sobre todo después, la mayoría de las personas sienten que su cuerpo se queja y, en muchos casos, que la bascula señala algún kilo de más. Todas las reuniones de estas fechas van acompañadas de bebida y comida en abundancia. Por este motivo, comemos y bebemos mucho más de lo que hacemos normalmente. No debemos de castigarnos pensando que no deberíamos haberlo hecho. La vida es celebración y el disfrute en buena compañía saludable. Eso si, para poder recuperar el equilibrio tras los excesos navideños necesitamos algunos pequeños trucos que te vamos a contar.

Ralentiza tu ritmo

Al contrario de lo que podría parecer, estos momentos del año son excelentes para practicar una forma de vida más pausada. Si conseguimos vivir a menor velocidad, los excesos de todo tipo serán menos frecuentes.

Ante una comida con amigos o familiares un poco más de consciencia nos ayudará a disfrutar aún más del momento. Si ponemos más atención en nuestro interior seguro que saborearemos más la comida y también beberemos con medida. Cuando estamos dispersos no somos conscientes de que ya no tenemos más hambre por lo que seguimos comiendo sintiéndonos físicamente mal después. Lo mismo pasa con la bebida. Por eso, de nosotros depende comenzar estas reuniones con calma interior. Una buena práctica sería dejar el tenedor en el plato tras cada bocado.

La deshidratación

Cuando comemos y bebemos en exceso nuestro cuerpo utiliza más agua de lo normal. El alcohol causa una gran deshidratación y la comida copiosa demanda de más jugos para digerirse haciendo mayor el gasto de agua.

Una buena medida para evitar esta deshidratación es poner un vaso de agua al lado de las bebidas alcohólicas e ir bebiendo ambas de manera paralela. Este pequeño gesto nos ayudará a evitar gran parte de las molestias que conlleva esta demanda extra de agua.

El proceso digestivo

Una digestión normal lleva aproximadamente tres horas. Cuando la comida ha sido copiosa se puede duplicar ese tiempo. Si el cuerpo está digiriendo una comida no es buena idea volver a comer cuando este proceso aún no ha terminado. Esta sobrecarga se traducirá en molestias y pesadez. Por ello, es importante que intentemos no tomar ningún alimento o bebida alcohólica hasta que haya pasado un tiempo prudencial desde la ultima comida. Así podremos dar tiempo al cuerpo a que se “deshaga” un poco de la comida anterior.

Así mismo, si comenzamos cualquier comida con algún alimento crudo, las enzimas que este alimento contiene serán de gran ayuda para llevar a cabo la digestión de manera más eficaz. Una ensalada para comenzar siempre es la mejor opción

Tisanas digestivas y limón

El limón es un alimento muy interesante. Además de su alto contenido en vitamina C, tiene una alto poder alcalinizante. Un vaso de agua templada con el zumo de un limón después de comer nos ayudará a digerir más fácilmente. Así mismo, si sustituimos el postre por un poleo menta, manzanilla, regaliz o té kukicha también estaremos ayudando a nuestro organismo a llevar a cabo el proceso digestivo.

Unsplash/ Manki Kim

Unsplash/
Manki Kim

Con estos sencillos trucos, los excesos de las fiestas navideñas nos darán menos problemas. Sería importante darnos cuenta de que no somos un recipiente vacío en el que se puede ir lanzando toda aquella comida que nos resulte apetecible. Nuestro cuerpo hace todo lo posible por conservar el equilibrio, si le ayudamos funcionará mucho mejor.


  • 0
Pixabay/Couleur

¿Vivimos la Navidad de manera consciente?

Durante las fechas navideñas estamos acostumbrados a salir de la rutina habitual sin darnos cuenta. Compras, compromisos, más trabajo y poco tiempo para reflexionar. La Navidad es un momento que, debido a nuestro manera de vivir. nos obliga a acelerar aún más. Esta incremento de la velocidad nos desconecta de nosotros mismos. Lo que en principio podrían ser días para descansar y aminorar la marcha, al final se convierten en todo lo contrario. Con un poco de reflexión al respecto podríamos hacer que estas fechas fueran un buen momento de introspección y claridad interior.

La Navidad idílica

Todos tenemos en mente imágenes ideales en torno a la Navidad. Comidas deliciosas con niños sonrientes. Amor y paz a raudales en todas las familias. Sin embargo, la realidad es bien distinta. En estas fechas lo que más encontramos es consumismo, discusiones familiares, soledad y problemas derivados del exceso de comida y bebida.

Unsplash/ Paige Cody

Unsplash/
Paige Cody

Si de forma habitual nuestra sociedad se caracteriza por un exceso de consumo, en Navidad alcanzamos límites totalmente exagerados. Aún así, la mayoría de la gente se queja por este motivo. Sin embargo, pocas personas se atreven a detener esta costumbre que cada año crece y crece. Más comida, más regalos, más diversión…

Nuestro planeta y los recursos que nos proporciona no son ilimitados. Es imposible que sigamos consumiendo al ritmo que lo hacemos y no paguemos las consecuencias. La Navidad puede ser un momento para reflexionar acerca de la necesidad de estos excesos. Tanto los árboles de Navidad que son cortados y luego tirados a la calle, como los animales que están implicados en tan opulentas cenas quizá no serían imprescindibles.

Feliz Navidad

La felicidad nada tiene que ver con un momento determinado en el año. La felicidad se siente independientemente de lo que esté sucediendo afuera. Fruto de la desconexión con lo que realmente somos, confundimos felicidad con la euforia mediática. Nos vemos obligados a sentirnos tan felices como parece que deberíamos ser en estas fechas y si no lo sentimos así parece que somos raros. ¡Cuánta gente desearía poder vivir estas fechas de manera auténtica!

La soledad

Son muchas las personas que de forma habitual se siente solas. La Navidad amplifica el sentimiento de soledad al dar por sentado que todo el mundo disfruta de compañía. Sin embargo, la realidad nos muestra que muchas de estas reuniones son motivo de desencuentros que no hacen tan agradable la compañía anhelada.

Hacía una mayor consciencia

Gracias al gran movimiento de conciencia que se está desplegando en todo el planeta, cada vez son más las personas que aprovechan la Navidad para aminorar la marcha. Otra forma de vivir la Navidad es posible. No hace falta renunciar a las tradiciones que ponen la guinda a la vida. Sin embargo, urge una vuelta a hacer las cosas de una forma más lenta y tranquila. Algo tan simple como poner un poco de atención a lo que hacemos en cada momento puede hacer que estas fechas se vivan de manera más armoniosa.

Unsplash/ Roberto Nickson

Unsplash/ Roberto Nickson

La Navidad  vivida con verdadera consciencia se puede transformar en un momento de encuentro y conexión con los demás y con uno mismo.

 


  • 0
Pixabay/pcdazero

¿Qué nos aporta el Tai Chí?

¿Quién no ha escuchado hablar del Tai Chí hoy en día? Este arte marcial hasta hace poco no era conocido en occidente. Sin embargo, en la actualidad, todos sabemos lo que es y, quizá, hemos visto a alguna persona practicarlo. No obstante, es posible que no sepamos que beneficios tiene para la salud y para qué tipo de personas está indicado. Vamos a verlo.

¿De dónde procede el Tai Chí?

De la misma manera que ocurre con otras historias de la china antigua, nos encontramos con muchas teorías acerca del origen de esta técnica. Algunas de ellas están basadas en ciertas leyendas y otras aportan algunos elementos históricos. Esto hace muy difícil que podamos saber cuál de ellas es la verdadera. Una de estas teorías relaciona el origen del Tai Chí con un monje proveniente de la India -Bodhidharma (Da Mo)- que viajó a China y transmitió sus enseñanzas sobre el budismo. Este monje, en sus paseos por la montaña, hacía movimientos imitando a los animales. Cuando regresaba al templo transmitía todo su aprendizaje a los monjes que pudieron ver los beneficios de estas prácticas.

¿Qué tipo de ejercicio es el Tai Chí?

El ejercicio físico es imprescindible para una vida saludable. El Tai Chí, aunque pueda parecer suave y lento es intenso, y los que lo practican pueden acabar muy cansados. Esta disciplina ayuda a trabajar la flexibilidad, la fuerza muscular y el equilibrio. Su practica también implica ejercicio aeróbico en cierta medida.

Según un estudio llevado a cabo en 2006 en la Universidad de Stanford, la fuerza muscular de hombres y mujeres mayores de 50 años mejoraba con la práctica de esta técnica. Estos resultados se obtuvieron con tres horas a la semana en apenas 12 semanas.

En qué nos beneficia

La práctica del Tai Chí nos conecta con nuestra esencia consiguiendo los siguientes beneficios para mente y cuerpo:

  • Favorece el aumento de masa muscular
  • Ayuda a calmar la mente y reduce el estrés y la ansiedad
  • Alivia dolores musculares y migrañas
  • Combate el insomnio
  • Mantiene las articulaciones más jóvenes previniendo enfermedades degenerativas como la artrítis
  • Mejora el funcionamiento del sistema respiratorio
  • Es una gran herramienta de autoconocimento
  • Equilibra la tensión arterial
  • Genera sensación de bienestar
Pixabay/antonika

Pixabay/antonika

Contraindicaciones

La suavidad y lentitud que caracteriza esta técnica la hacen adecuada para personas de cualquier edad. Aún así, es importante que los ejercicios se practiquen de forma correcta. Las malas posturas pueden poner demasiada presión en las articulaciones y lesionar al practicante. El Tai Chí nunca debería provocar tensión o agujetas o dolor de ningún tipo. Esto es un síntoma de que no se está llevando a cabo correctamente.

Los expertos recomiendan practicar esta disciplina solamente cuando no estemos muy cansados y nunca justo después de comer. Las mujeres embarazadas, o personas mayores con algún tipo de problema articular o fracturas deberían abstenerse de practicarlo.

Podemos concluir con que el Tai Chí es una forma de hacer ejercicio que equilibra la relación cuerpo-mente aportando beneficios a todo el organismo.


  • 0
Unsplash/
Eiliv-Sonas Aceron

Los alimentos que combaten el frío

Con la llegada del frío los alimentos que componen nuestra dieta no son los mismos que en épocas de temperaturas más altas. En estos momentos, sacamos del armario la ropa de abrigo. Igualmente, es importante que adaptemos nuestra alimentación a la estación más fría. ¿Cuáles son los alimentos que nos ayudan a conservar el calor corporal? Aquí te lo vamos a contar.

Escuchando a nuestro cuerpo

Si ralentizamos un poco nuestro ritmo de vida, podemos escuchar a nuestro cuerpo que tanto tiene que decirnos. Nuestro organismo, en su gran sabiduría, sabe qué necesita exactamente para conservar el equilibrio. Debido a ello, cuando hace frío lo que nos demanda son platos con mucha energía y llenos de nutrientes. Si le ofrecemos todo lo que necesita, nuestra salud mejorará y nuestro sistema inmunológico se fortalecerá.

Unsplash/Ian Keefe

Unsplash/Ian Keefe

En estaciones frías, cuando hay menos luz, muchas personas también necesitan más descanso. Al igual que con la alimentación, se hace necesario escuchar al cuerpo y darle lo que nos pide.

Alimentos que crecen donde vivimos

Una de las cosas más importantes a la hora de hacer frente al clima del lugar donde vivimos es “comernos ese clima”. En los países en los que el invierno es frío la naturaleza hace que crezcan los alimentos que necesitamos para adaptarnos. Por lo tanto, si queremos entrar en calor, no debemos de comer frutas tropicales, por ejemplo. Este tipo de frutas crecen en países donde los organismos no necesitan calor sino refrescarse. Al contrario, los alimentos que nos ofrece la naturaleza en épocas de frío, como los frutos secos por ejemplo, son idóneos para nuestro cuerpo.

Sopas y caldos

Aunque con el calor nuestro organismo demanda más líquido con el frío también necesitamos una buena hidratación. En épocas frías pasamos mucho tiempo en lugares con calefacciones que resecan el organismo por dentro y por fuera. Por este motivo es importante tomar, al menos una vez al día, caldos o sopas que repongan líquido y que nos ayuden a entrar en calor. El misomuy apreciado en la cocina japonesa, es una estupendo ingrediente para hacer sopas llenas de sabor y muy nutritivas.

Estofados y legumbres

Los platos de verdura estofada o legumbres son muy necesarios en momentos de bajas temperaturas. Las legumbres son muy ricas en proteínas, minerales y vitaminas del grupo B. Al ser tan nutritivas no es recomendable comer grandes cantidades. Con cinco o seis cucharadas por persona es suficiente. Una buena forma de cocinarlas es a fuego lento añadiendo cereales integrales. Los cereales aportarán los aminoácidos que las legumbres no tienen consiguiendo así proteínas de alto valor biológico. También es muy buena opción añadir verduras de temporada a los platos de legumbres.

Pixabay/congerdesign

Pixabay/congerdesign

Además de una buena dieta es muy importante también que nuestros niveles de vitamina D estén altos en invierno. Si durante las épocas de más calor hemos tomado el sol suficientemente es muy posible que nuestras reservas estén altas. Aún así, es muy recomendable seguir exponiéndonos al sol en épocas frías ya que es la mejor manera de obtener esta importante vitamina.


  • 0
Pixabay/Orgonangel

Wilhelm Reich y la energía orgónica

¿A quién no le asombra el hecho de que la vida aparezca? La ciencia, en su continua búsqueda, descarta la posibilidad de que la vida se genere de forma espontánea proveniente de materia que no esté viva. Si así fuera, la ciencia tendría que admitir que existe la intervención divina. Sin embargo, allá por los años 40, Wilhelm Reich  -psicoanalista y discípulo de Freud- formuló ciertos principios y leyes sobre el origen de la vida que pusieron patas arriba la biología tal y como la conocemos.

La investigación de Wilhelm Reich perseguida

En sus muchos estudios, Whilhelm Reich (1897-1957) puso en cuestión muchos de los dogmas de la cosmología, la biología y la meteorología. Como otros científicos que se han enfrentado a lo establecido, Reich fue perseguido y encarcelado. También el material relacionado con sus investigaciones tuvo que ser destruido. Algún tiempo después, la extraña muerte de Reich abrió muchos interrogantes. ¿Cuáles fueron los motivos que llevaron a que fuera necesario desmontar todo el trabajo de esta persona? ¿Si realmente eran solo las investigaciones de un loco por qué no dejarlo en el olvido?

Wilhelm_Reich

Wilhelm_Reich

La energía orgónica

El origen del trabajo de Reich se encontraba en el concepto de líbido de Freud. A partir de ahí observó que el orgasmo seguía un patrón de movimiento habitual y esencial en la naturaleza: el proceso de contracción y expansión como generador de vida.

De tales observaciones obtuvo la certeza de que existía un tipo de energía básica de vida. A esta energía la denominó Orgón y vio que estaba presente en todo el universo siendo la fuerza creadora de vida que se reprime en los organismos enfermos. Así mismo, entendió que esta energía también existía a nivel atmosférico y que se podía capturar y reunir en cámaras para utilizarla con fines terapéuticos. 

En 1986 un grupo de científicos – Müschenich y Gebaue – de la Universidad Marburg en Alemania – publicaron los resultados del tratamiento al que se sometió a algunas personas durante 30 minutos en un acumulador de energía orgónica. La mayoría de estas personas experimentaron efectos físicos y psicológicos medibles. En general, lo que se observó fue un efecto vagotónico en el que destacaban las siguientes características:

  • Respiración más profunda y regulación de la presión arterial
  • Calor en la piel y aumento de la rubefacción
  • Mayor peristaltismo intestinal

Al utilizarlo en plantas se comprobó que existía un aumento en la germinación, crecimiento y floración. Y en animales y humanos también se produjo un aumento de la regeneración de los tejidos. La capacidad inmunológica también se incrementó. En definitiva, en todos los casos el nivel energético y la vitalidad aumentó.

¿Qué son los orgonitas?

Partiendo de los trabajos de Reich y otros científicos interesados en el tema se han diseñado los dispositivos denominados Orgones u Orgonitas. Estos instrumentos están compuestos por metales, resina y cuarzo. Actúan como generadores de energía. Esta energía es conocida como Chi, prana o energía vital.

Los Orgonitas transmutan la energía no saludable que nos rodea. Devuelven la armonía y el equilibrio a aquellos ambientes que lo necesiten. Están muy indicados para sitios donde exista contaminación electromagnética o diferentes geopatías.

Pixabay/Orgonangel

Pixabay/Orgonangel

No se sabe muy bien por qué Whilhelm Reich fue perseguido. Podría ser que sus estudios no fueran propicios para aquellos que tenían otros intereses. En cualquier caso, no deja de ser un personaje interesante que, todavía hoy, tiene muchos seguidores.


  • 0
Pixabay/151390

Slow Food: alimentación sin prisa

Uno de los pilares de la buena salud es llevar una dieta adecuada. Aún así, además de qué comemos deberemos poner atención al cómo lo hacemos. La filosofía Slow Food -comida lenta- apuesta por una forma de alimentarnos más consciente y tranquila. También enfatiza en el consumo de alimentos de procedencia cercana y da importancia a la forma en que los cocinamos.

Origen de Slow Food

El movimiento Slow Food comenzó en Italia en el año 1986. Todo sucedió a raíz de la inauguración de un restaurante de comida rápida en Roma. Podríamos decir que se originó como una respuesta en contra a la proliferación de los restaurantes de comida rápida. Fue un grito a favor del placer de disfrutar de la comida sin prisa y el consumo de productos de origen local.

Pixabay/Domokus

Pixabay/Domokus

Con el tiempo, miles de personas se fueron uniendo, llegando a ser 130 países en los que se practica esta tendencia. De hecho, en el año 2004, la FAO reconoció el movimiento como organización sin ánimo de lucro y comenzó a colaborar con ellos.

Una opción más solidaria

Esta alternativa diferencia a los productores, comerciantes y gastrónomos que hacen el esfuerzo de distribuir los productos que se denominan “alimentos y platos del Arca”, haciendo alusión al Arca de Noé. También se da mucha importancia a la conservación de la variedad tanto de plantas cultivadas como de animales para el consumo.

Una mirada hacia atrás

La verdad es que este movimiento no está inventando nada nuevo. Podríamos decir que se trata de volver a lo que antes se hacía de manera natural. Antiguamente, en la cocina se utilizaban los productos de temporada y que se producían en los alrededores. También se hacían las comidas a fuego lento y los alimentos no se fumigaban con pesticidas. Así mismo, se respetaban los ciclos de la naturaleza. Si a esto añadimos el hecho de que la familia se sentaba a la mesa de forma tranquila y sin mirar la televisión, nos daremos cuenta de la semejanza con la corriente Slow Food.

Pixabay/JamesDeMers

Pixabay/JamesDeMers

Cómo practicar el Slow Food

Todos sabemos que nuestra salud física y psicológica se resiente al vivir en la sociedad de las prisas en la que estamos inmersos. Si eres de las muchas personas que están planteándose vivir a un ritmo más lento, esta llamada a una alimentación más consciente te interesará.

Vamos a ver algunas de las formas en las que puedes aplicar esta tendencia en tu día a día:

  • Intenta comer solo si tienes tiempo para comer despacio. El hecho de tener el estómago vacío un rato siempre será más beneficioso para el organismo que llenarlo a toda prisa de comida basura.
  • Reflexiona a menudo acerca de la procedencia del alimento que tienes en el plato. ¿Cuántos kilómetros ha viajado antes de llegar a mi? ¿Su producción ha supuesto sufrimiento o indignidad a personas o animales?
  • Pon atención a lo que vas a comer. Observa la textura, el olor y el color con tranquilidad.
  • Mastica lentamente y saborea cada bocado.

Comer tranquilamente y de manera consciente nos ayuda a llevar una vida más en calma. Nuestra mente y todo nuestro organismo nos agradecerán esta práctica.


  • 0
Unsplash/
Jernej Graj

¿En qué consiste el masaje Kobido?

Cuando pensamos en recibir un masaje casi siempre nos viene a la mente un mensaje en la espalda. También podemos pensar en lo relajante que es un masaje de cuerpo entero. Pero, pocas veces lo asociamos con un masaje en la cara a no ser que lo relacionemos con una práctica de belleza. Uno de los masajes en la cara más conocidos es el masaje Kobido. Vamos de qué se trata y qué beneficios tiene.

Historia del masaje Kobido

Esta técnica parece ser que se utilizaba entre los samurais cuando, después de las batallas, querían relajar la mente y aumentar la fuerza interior. Además, las antiguas emperatrices japonesas lo utilizaban para que su piel se tornara más luminosa y para tratar los dolores de cabeza.

Pixabay/KaiMiano

Pixabay/KaiMiano

Como se efectua el masaje

Este tipo de terapia ayuda a reparar y a rejuvenecer el tejido facial. Su principal característica es la alternancia en la velocidad de los dedos y las manos. La velocidad más rápida estimula y consigue un efecto lifting. En la fase más lenta se activa el drenaje. En general, son maniobras muy rápidas y rítmicas que estimulan el sistema nervioso. Toda esta actividad mejora la circulación sanguínea y el flujo del sistema linfático. Por supuesto, ninguna de estas maniobras nunca deben de causar dolor

¿A quién favorece esta técnica?

El masaje Kobido es una gran ayuda para las personas que sufren migrañas gracias a su efecto relajante. También es muy útil para aquellas personas que pasan muchas horas delante del ordenador y tienen los ojos doloridos. Esto es debido a que la técnica relaja los músculos faciales que están relacionados con la visión.

Pixabay/TheHeth

Pixabay/TheHeth

De la misma manera, el Kobido favorece a aquellas personas que tienen problemas en la zona maxilofacial. Mejora el bruxismo y contribuye a mejorar el estado de la piel.  Sus efectos se notan sobre todo en las manchas cutáneas y en la mejora de las arrugas de expresión.

¿Tiene contraindicaciones?

No todo el mundo puede beneficiarse de este masaje. Por ejemplo, las personas con algún tipo de erupción alérgica no deberían recibirlo. Como en cualquier otro masaje, no está indicado en casos de cicatrices recientes. En los casos de exceso de grasa en la piel solo se realizará si el terapeuta lo considera oportuno y siempre con un ritmo más lento.

¿Cuál es el protocolo?

  1. Se empieza limpiando profundamente la piel. Esta limpieza se personaliza según la persona que lo reciba
  2. Aplicación de sueros que serán específicos para cada caso y que actuarán como alimento para la piel
  3. Durante aproximadamente 40 minutos se realizan las maniobras de kobido con aceite de avellanas o de aguacate
  4. Se elimina el aceite sobrante y se aplica el fluido que la persona en cuestión necesite.
Pixabay/office469

Pixabay/office469

La duración aproximada de una sesión es entre 60 y 70 minutos.

El masaje Kobido es una estupenda herramienta para relajar nuestro rostro que tantas tensiones soporta.