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Los horarios de las comidas son importantes

Las prisas y nuestro ritmo de vida nos empujan a comer a cualquier hora y de cualquier manera. Sin embargo, cada día son más los expertos en nutrición que nos alertan acerca de los problemas que esto puede acarrear. Los horarios de las comidas y la forma en la que comemos influyen en gran medida en nuestra salud.

Nos acercamos a la época veraniega y la irregularidad de los horarios será mucho más acentuada. Si durante el resto del año no tenemos un horario regular, seguro que durante el verano, con menos obligaciones, tenderemos a desordenar aún más las horas a las que comemos. Sin embargo, es muy importante que pongamos mucha atención a cuándo comemos si queremos conservar la salud y el peso adecuado.

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Cuándo comemos es tan importante como qué comemos

Según estudios llevados a cabo en el King´s College de Londres, una buena dieta es tan importante como un horario regular en nuestras comidas. Los horarios desordenados e irregulares están relacionados con la obesidad, la diabetes tipo 2 y la presión arterial alta, entre otras patologíaS.

Tras dicho estudio, se ha comprobado que  el hecho de tomar alimentos muy calóricos por la tarde está relacionado con la obesidad. Así mismo, parece ser que comiendo seis veces al día los niveles de insulina y colesterol en sangre son más adecuados que si comemos solo tres veces. Además de estos estudios, existen otros muchos que nos explican la relación de nuestro cuerpo con los ciclos de luz y oscuridad y los alimentos que ingerimos.

La crononutrición

Se ha estudiado mucho en relación al vínculo que existe entre los ritmos circadianos y el metabolismo. Este campo de investigación se denomina crononutrición. Estos estudios comenzaron en 1986 de la mano del doctor Alain Delabos. Esta teoría explica la distinta forma de asimilación de los alimentos según el momento del día en el que los consumamos. La crononutrición da mucha importancia a la influencia que tienen la luz y las estaciones para nuestro reloj interno. 

 ¿Cuáles son los mejores horarios?

Ante todo es importante que los horarios de nuestras comidas sean regulares. Deberíamos de intentar que no se alteren demasiado de un día a otro. Además de esto, es imprescindible hacer un buen desayuno a primera hora de la mañana. De esta manera llegaremos a media mañana con energía y sin que los niveles de glucosa hayan bajado peligrosamente. A media mañana, será suficiente con un tentempié si nuestro almuerzo no es más tarde de las 13.30h. Lo importante, según el doctor Fernando Vio, profesor de la Universidad de Chile, es que nunca transcurran más de cuatro horas sin ingerir alimentos.

Fuente: PublicDomainPictures

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La mejor hora para cenar es cuando todavía hay algo de luz. La digestión será más eficaz si lo hacemos así. En cualquier caso, si esto no es posible, es importante que hayan transcurrido al menos dos horas antes de irnos a dormir. La cena deberá ser ligera pero no por eso menos nutritiva. Es importante que nuestro cuerpo reciba nutrientes de calidad antes de comenzar el ayuno que romperemos por la mañana con un buen desayuno.

 

La sabiduría popular nos lo resume estupendamente: “Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo”. No obstante, además de llevar horarios regulares y alimentos nutritivos a nuestra mesa, el hecho de comer de manera consciente nos ayuda a que los alimentos se digieran mejor y, en consecuencia, a que nuestra cuerpo nos lo agradezca.

 

 


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Masaje metamórfico: qué es y cuáles son sus beneficios

Dentro del mundo del masaje existen numerosas opciones. Una de ellas es el masaje metamórfico. Este tipo de masaje se da en los pies, en las manos y en la cabeza. Se realiza de manera suave y aporta relajación y liberación emocional. En este artículo vamos a contarte cómo se practica, para qué sirve y cuáles son sus beneficios.

¿Qué significa masaje metamórfico?

A esta herramienta de sanación también se la conoce como técnica metamórfica. La palabra metamorfosis quiere decir transformación.  Esta transformación se lleva a cabo cuando la energía que anima nuestro cuerpo fluye de manera libre. El masaje metamórfico nos conecta con los nueve meses que vivimos en el vientre de nuestra madre.

Fuente: Pixabay/massagenerds

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Durante todo el tiempo de gestación se implantan nuestras estructuras físicas, emocionales y mentales. Tras el nacimiento, nuestra vida tendrá sus raíces en ese periodo prenatal. Gracias a esta técnica las estructuras corporales son liberadas y con ello llega la transformación.

¿En qué consiste la técnica metamórfica?

Este tipo de masaje parte de una visión holística del ser humano. Contempla el cuerpo, la mente y las emociones de la persona como algo imposible de separar. Debido a ello, el masaje metamórfico no se centra en un problema en concreto del individuo sino sobre todo el conjunto. Como resultado se consigue alcanzar equilibrio emocional y relajación física y mental.

La principal característica de la persona que practica esta técnica es no tener intención de conseguir nada. Esto quiere decir que el masajista se acercará a la persona que lo recibe sin intención ni implicación y con el máximo desapego posible. Así mismo, como en otros tipos de masajes, la persona que lo aplique contará con una actitud relajada y receptiva. 

El origen de la técnica metamórfica

A principios de los sesenta el médico y naturópata Robert St John trabajaba con la técnica de reflexología con niños con problemas mentales. Con el paso del tiempo, su trabajo de investigación llegó a profundizar en los aspectos psicológicos de las zonas reflejas de los pies.

St. John creía que durante el periodo prenatal se originan los pilares fundamentales de la persona. Por este motivo, las bases del conjunto energético quedan consolidadas. Muchas de las pautas de comportamiento del individuo tienen su origen en este periodo gestacional, donde confluyen la genética de ambos progenitores y las condiciones físicas, ambientales y psicológicas en las que el embarazo se desarrolle.

En un principio, la técnica metamórfica solo se aplicaba en los pies. Posteriormente, se incluyeron las manos y la cabeza. En sus orígenes St. John solo lo aplicaba a niños, generalmente con algún tipo de patalogía mental. Sin embargo, poco a poco, también lo practicó con adultos, obteniendo muy buenos resultados.

Fuente: Pixabay/Mareefe

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Beneficios del masaje metamórfico

Cómo ya hemos dicho, esta técnica puede ser recibida por personas de todas las edades y en todas las condiciones físicas. Además de los numerosos beneficios de cualquier otro tipo de masaje, la técnica metamórfica nos ayuda, entre otras cosas a:

  • Aliviar la tensión física y emocional
  • Mejorar el equilibrio emocional
  • Disminuir los problemas de insomnio
  • Mejorar la autoestima
  • Superar los miedos y la inseguridad
  • Reducir la hiperactividad en los niños, mejorando la concentración
  • Prevenir la depresión y el estrés
  • En el embarazo sirve para que la embarazada sienta confianza ante el proceso. También alivia la hinchazón en las piernas y reduce el estrés prenatal.

Si quieres saber más acerca de esta técnica estaremos encantados de que nos contactes para informarte acerca de las sesiones individuales o los cursos impartidos en nuestro centro.

 

 

 

 


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Estar presente te ayuda a ser más feliz

Nos quejamos a menudo de que la vida se nos escapa de las manos. Tenemos la idea de que el tiempo se empeña en ir cada vez más deprisa. En cierta medida, no nos falta razón. Aún así, existe una manera de hacer que el tiempo se dilate para brindarnos otra forma de vivir que nos hará sentir mucho más satisfechos. Para poder acceder a esta nueva forma de vida es imprescindible que pongamos toda nuestra atención en cada cosa que hagamos.

Nuestra sociedad genera personas infelices

La sociedad de la que formamos parte se caracteriza por el culto a la velocidad y el cortoplacismo. Nuestra atención siempre está puesta en hacer todo muy deprisa para poder llegar al futuro cuanto antes. El presente se considera simplemente un medio para ello. Debido a ello, esta sociedad genera personas inconscientes y sobre todo cada vez más infelices.  Hemos vendido nuestra felicidad a una promesa ficticia de futuro. El futuro cuando llegue será presente y, de nuevo, se nos irá de las manos.

Fuente: Pixabay/geralt

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Cada jornada, desde que nos levantamos, nuestro vivir se convierte en una frenética carrera. Solo hay que salir a la calle de cualquier ciudad y disponerse a observar para darse cuenta de ello. Todo el mundo se mueve muy deprisa y de forma inconsciente. Lo más curioso es que esta es la forma normal de vida de la mayoría de las personas y no es fácil darnos cuenta de que no es lo más natural. No obstante, cada vez es más difícil encontrar gente feliz o que esté a gusto con la vida que llevan. Sin embargo, volver a disfrutar de la vida es posible. Además, no es necesario, en la mayoría de los casos hacer cosas diferentes a las que normalmente hacemos.

Estar presente te transporta al corazón de la vida

¿Cuándo fue la última vez que pusiste toda tu atención en lo que estabas haciendo? Seguro que ya ni siquiera lo recuerdas. Este tipo de atención solo la utilizamos cuando estamos aprendiendo a hacer algo que es nuevo. Sin embargo, cuando aquello que estábamos aprendiendo se convierte en cotidiano, comenzamos a vivir en automático y a dejar de disfrutar de la vida.

Si te has cansado de vivir a máxima velocidad . Si sientes que nada te satisface y que el tiempo se te va de las manos, ha llegado el momento de que intentes vivir de forma más consciente. Esta nueva forma de vida es más fácil de lo que puedas creer. Solo hace falta un poco de tiempo y constancia.

Cuando vivimos poniendo toda nuestra atención en aquello que hacemos, sea lo que sea, nuestra consciencia aumenta. En un principio resulta bastante difícil por muy sencillo que parezca. Esta práctica tan modesta es capaz de colorear nuestra vida de alegría y bienestar casi sin que nos demos cuenta.

 

 

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Dale toda tu atención a cada cosa que hagas

Comienza el día poniendo toda tu atención en todo aquello que hagas. En tu aseo personal, tu desayuno, el aroma del café, el placer de caminar, la facilidad de la respiración, etc.  No des más importancia a una actividad que a otra. Todas ellas son merecedoras de toda tu atención. La sensación del agua de la ducha al caer por tu cuerpo, por ejemplo, tiene que ser tan importante como la reunión de trabajo a la que antes le dabas más importancia. Si estás presente en cada pequeña cosa que hagas a lo largo del día, la vida se transforma de forma mágica en una vida vivida de verdad y el tiempo se dilata haciéndonos disfrutar de esta maravillosa experiencia qué es vivir.

Hay muchas actividades que te pueden servir de ayuda. Todas aquellas prácticas que serenan la mente serán tus aliadas. Por ejemplo, la meditación o el yoga, son estupendas herramientas para practicar esta nueva forma de vivir.

 


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El cerebro de tu corazón

¿Eres de las personas que creen en las “corazonadas”? Pues quizá esa forma de pensar tenga mucho que ver con la realidad ya que nuestro corazón es algo más que una bomba que distribuye la sangre por nuestro cuerpo.

Hasta hace muy poco se creía que las neuronas solamente se encontraban en nuestro cerebro. Sin embargo, no hace mucho, se ha podido comprobar que el corazón contiene su propio sistema nervioso. Sabiendo esto es posible que te preguntes: ¿Es el corazón inteligente? ¿Podría influir el corazón en nuestra forma de pensar? Sigue leyendo si quieres saber las respuestas a estas preguntas.

La inteligencia del corazón

El sistema nervioso que contiene el corazón cuenta con aproximadamente 40.000 neuronas y una vasta y densa red de neurotransmisores, proteínas y células de soporte.

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Según las investigaciones de  la matemática e investigadora de la conciencia Annie Marquierel corazón tiene circuitos muy elaborados que le permiten tomar decisiones y pasar a la acción de forma independiente al cerebro. Así mismo, nuestro corazón es capaz de aprender, recordar e incluso percibir. De hecho, existen cuatro tipos de conexiones que desde el corazón parten hacía el cerebro.

La primera conexión se lleva a cabo mediante impulsos nerviosos. La segunda se realiza a través de hormonas y neurotransmisores. La tercera es una conexión biofísica que se produce a través de ondas de presión por medio del ritmo cardíaco.  Finalmente, la cuarta es una comunicación energética que re realiza por medio del potente campo electromagnético del corazón.

El orden o desorden del corazón

Nuestro corazón es muy sensible a aquello que sentimos.  Su campo electromagnético cambia en función de nuestras emociones. Si sentimos miedo, estrés o frustración este campo se torna incoherente o desordenado. Sin embargo, cuando sentimos emociones positivas este campo electromagnético se ordenará de manera armoniosa con ondas amplias y regulares.

El campo electromagnético del corazón se extiende entre dos y cuatro metros a nuestro alrededor. Lógicamente, cualquier persona que se encuentre a esta distancia se verá afectada por él.

¿Dónde llega primero la información?

La información que recibimos del exterior llega primero a nuestro corazón para después dirigirse hacía el cerebro. Además, desde ahí, y según sea nuestro ritmo cardíaco, las ondas cerebrales se sincronizarán con este órgano. Podríamos decir que el corazón “tira” de nuestro cerebro.

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Otro de los descubrimientos que se han hecho, según explica Annie Marquier, es que el cerebro del corazón funciona sin memorias que le condicionen. Este cerebro cardíaco es capaz de activar en nuestra cabeza centros de percepción superiores totalmente nuevos. Estos centros no interpretan la realidad basándose en experiencias antiguas y son capaces de obtener un conocimiento inmediato experimentado la realidad con exactitud.

¿Cómo conectar con el cerebro del corazón?

Se ha comprobado que cuando utilizamos el cerebro del corazón de manera consciente creamos un estado de coherencia biológica donde todo funciona a la perfección. En estos casos, las emociones positivas que experimentamos, armonizan todo nuestro cuerpo físico y mental.

Para poder experimentar este estado es requisito indispensable aminorar tu ritmo de vida y hacer un hueco al silencio en nuestro día a día. Gracias  al silencio y la tranquilidad, tenemos más capacidad de observar nuestros pensamientos y de permanecer en la posición de testigos. Desde ahí, observaremos como nuestros pensamientos y emociones pasan a través nuestro sin ser juzgados ni interpretados mentalmente.

La meditación, las técnicas como el yoga, el tai chi, el contacto con la naturaleza, la soledad y la contemplación son herramientas que nos acercarán a esta conexión con nuestro corazón. Así mismo, la buena disposición hacía los demás y la sencillez nos facilitarán compartir esta conexión con los que nos rodean.

 

 


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Los beneficios de consumir probióticos

¿Sabías que muchas de las enfermedades que padecemos tienen su origen en un desequilibrio de la flora bacteriana? El tipo de dieta que llevamos en los países industrializados no es la mejor amiga de dicha flora. Sin embargo, el consumo de probióticos es de de gran ayuda para mantener nuestra flora bacteriana en equilibrio y, de esta manera, prevenir numerosas enfermedades.

La microbiota intestinal

Hasta no hace mucho tiempo, la microbiota intestinal se conocía como flora intestinal. Esta microbiota está compuesta por poblaciones de bacterias y microbios que habitan nuestro intestino. Dichas poblaciones están íntimamente relacionadas con nuestra salud. Aunque en nuestro intestino conviven decenas de trillones de microorganismos, no todas las personas tienen la misma microbiota intestinal. Podríamos decir que cada intestino tiene su propia identidad.

La importancia de un intestino sano

La evolución de los microorganismos y la de nuestra especie han ido siempre de la mano. Dichos microorganismos colaboran con nosotros a la hora de realizar funciones esenciales para la vida. Por ese motivo, podemos considerarlos como directos implicados en nuestra salud o enfermedad. Cuando alguna población bacteriana se altera pueden aparecer enfermedades autoinmunes, inflamación crónica, cáncer, asma, problemas en la piel, etc.

Nuestra flora intestinal cumple funciones tan importantes como: mantener la correcta absorción de agua y minerales en el colón, obtener energía de los nutrientes, regular la velocidad del tránsito intestinal, mantener el pH de la piel y el colón, entre otras cosas.

¿Qué beneficia o altera nuestra microbiota?

La forma en la que nos alimentamos y nuestros hábitos de vida tienen mucho que ver con el estado en el que se encuentra la microbiota de nuestro intestino. La dieta define, en gran medida, qué bacterias poblarán nuestro intestino. De la misma manera, ciertos fármacos, como por ejemplo los antibióticos, eliminan ciertos grupos de bacterias. También los contaminantes ambientales y el ejercicio físico en exceso pueden deteriorar la microbiota.

Los probióticos

Los alimentos probióticos contienen microorganismos vivos que,  al tomarlos de la forma adecuada, nos aportan beneficios para la salud. Pueden ser suministrados de forma oral o por otras vías, como por ejemplo puede ser la vaginal, para combatir enfermedades relacionadas con hongos. Es necesario que los probióticos estén vivos cuando los ingerimos y que la dosis sea la adecuada para poder obtener los efectos deseados. Por ello, no todos los productos que dicen contener probióticos son beneficiosos, ya que, en muchos casos contienen cantidades demasiado pequeñas de los mismos.

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Beneficios del consumo de probióticos

Entre los muchos beneficios que nos ofrecen los probióticos podemos encontrar que:

  • Favorecen la buena digestión al equilibrar el sistema digestivo
  • Son eficaces frente a la diarrea y otras dolencias digestivas
  • Nos protegen frente a diferentes infecciones
  • Ayudan a prevenir el cáncer de colón
  • Previenen trastornos en las vías urinarias
  • Ayudan a equilibrar el peso corporal

 

Actualmente, podemos adquirir diferentes alimentos con propiedades probióticas. Entre ellos encontramos el yogur, el kefir, el chucrut, el kimchi, el tempeh, el miso o la kombucha. Si quieres gozar de una buena salud comienza  a poblar tu intestino con bacterias amigas incluiyendo alguno de ellos en tu dieta de manera habitual. ¡Notarás la diferencia!


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Chestnut Bud para dejar de cometer los mismos errores

Cómo ya comentamos con anterioridad, las Flores de Bach son una estupenda herramienta para ayudarnos a vivir mejor.  Las Flores de Bach nos ayudan a restablecer el equilibrio emocional perdido. En esta ocasión vamos a hablar del Chestnut Bud o brote de castaño. Si eres una de esas personas que comenten los mismos errores una y otra vez este artículo te va a interesar.

La terapia floral de Bach consta de 38 remedios entre los cuales se encuentran árboles y flores, excepto en dos casos: Rock Water, que se prepara a partir de agua de manantial y Chestnut Bud, que es elaborado a partir del brote del Castaño  (Aesculus Hippocastanum). La fase de brote nos muestra que un fruto está a punto de emerger aunque no ha terminado su desarrollo. Tiene que ver con los estados potenciales e incipientes, pero que no han llegado aún a la madurez y plenitud.

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La capacidad de aprender de las experiencias

 

El Chestnut Bud tiene relación con la capacidad que cada persona tiene de aprender de sus propios errores y experiencias pasadas. No todo el mundo tiene esa capacidad ya que, algunas personas, repiten una y otra vez las mismas experiencias pero no obtienen el conocimiento y la sabiduría que les aportan.  Las personas que presentan este comportamiento no tienen conexión con sus capacidades de asimilación y suelen estar atascadas en el proceso de madurar. Cuando estas personas repiten una y otra vez la misma equivocación se sienten frustradas. Debido a esa frustración, muchas veces, desarrollan la creencia de que no valen para nada y de que no son capaces de aprender.

En muchas ocasiones esta forma de ser está relacionada con una forma de vida caracterizada por la prisa y la impaciencia. Cuando la velocidad caracteriza nuestra vida, tendemos a levantarnos rápidamente sin pararnos a pensar el por qué de nuestra caída. Cuando esto se repite, decimos que estamos viviendo el estado negativo de Chestnut Bud.

Las personas que se encuentran en estado necesitan hacer un alto en su camino y reflexionar acerca del por qué de esas repeticiones de la misma situación. Al entender el mensaje, estas personas podrán aprender de sus errores y continuar hacía adelante libres de las “repeticiones constantes”.

La falta de atención en los niños

Normalmente, este tipo de patrón de comportamiento lo presentan personas con tendencia a la ingenuidad y a ser descuidadas. En los niños se manifiesta con falta de atención y, aunque cuando el doctor Bach formuló sus esencias florales no existía el concepto de déficit de atención, para estos casos es muy eficaz.

Fuente: Pixabay/stux

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Gracias al tratamiento con esta flor las personas adquieren capacidad para coordinar las actividades mentales con la realidad material y comienzan a aprender más fácilmente. De esta manera, la persona irá, poco a poco, aprendiendo a ser consciente de su propia evolución. Los estudiantes que tienen problemas de aprendizaje o falta de atención se beneficiarán mucho de esta flor.

 

Si crees que en tu vida se repiten siempre el mismo tipo de desaciertos que, de antemano sabías que se producirían pero no eres capaz de dejar de hacerlo, quizá lo que necesites es estimular tu capacidad de asimilación, memoria y aprendizaje. Te aseguro que de la mano de un experto en Flores de Back encontrarás la solución.

 

 

 

 

 


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La hipnosis y lo que puede hacer por ti

El término hipnosis puede dar lugar a confusión en aquellas personas que no estén familiarizadas con lo que realmente significa. La hipnosis nada tiene que ver con lo que nos ofrecen los programas sensacionalistas en la televisión. Esta herramienta puede ser de gran ayuda en situaciones o procesos internos de la persona, ayudando a modificar creencias limitantes, miedos o emociones que nos perturben.

¿Qué es la hipnosis?

La hipnosis es un fenómeno más natural y habitual de lo que podamos creer. En general, tenemos la idea de que el estado hipnótico es un estado alterado de conciencia. La realidad es que cuando una persona está hipnotizada simplemente se encuentra en un estado de conciencia diferente.

En muchas ocasiones a lo largo del día experimentamos trances hipnóticos de los que no somos conscientes. Por ejemplo, cuando nos estamos quedando dormidos o cuando despertamos; cuando un libro o una película nos absorbe llevándonos lejos de dónde nos encontramos; en los momentos en los que prestamos toda nuestra atención a nuestro continuo diálogo interno sin importarnos lo que sucede en nuestro momento presente; y también en la fase Rem del sueño. En definitiva, podemos decir que la hipnosis es un puente de comunicación con el subconsciente.

Las dos partes de nuestra mente

Nuestra mente está compuesta por la parte consciente y la parte subconsciente. Lo que nosotros conocemos como nuestro yo es la parte consciente y sus funciones son las que conocemos como el razonamiento, el análisis. En la parte consciente habita nuestra autoconciencia y voluntad. La parte subconsciente de nuestra mente es la parte que tiene que ver con las emociones, la imaginación o el deseo. Esta última es la encargada del funcionamiento automático que nos concede la posibilidad de realizar nuestros quehaceres sin necesidad de pensar en ellos. Así mismo, el subconsciente es el encargado de mantener nuestras constante vitales.

Fuente: Pixabay/DavidZydd

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¿Cómo se lleva a cabo la hipnosis?

El proceso de hipnosis se dirige a la mente subconsciente con el fin de hacer posible un cambio en las percepciones, sensaciones, pensamientos y hábitos de conducta. Gracias a esta intervención, la persona sometida a hipnosis consigue generar un cambio positivo en su vida.

La herramienta que utiliza la hipnosis es la palabra. El hipnotista sabrá muy bien cómo decir aquello que tiene que decir para que su repercusión en la persona hipnotizada sea la deseada. Así mismo, la persona en estado hipnótico consigue traspasar su capacidad crítica consciente para permitirse recibir sugestiones que la puedan ayudar. No obstante, esta persona nunca perderá la conciencia de lo que ocurre a su alrededor. Por lo tanto, podemos resumir diciendo que la hipnosis es una forma de aprender a generar cambios y, a su vez, estos cambios nos volverán a generar aprendizaje.

Las soluciones están dentro de ti

Según Milton Erickson, considerado el padre de la hipnoterapia moderna, todos tenemos en nuestro interior las capacidades necesarias para superar dificultades y resolver los problemas de nuestra vida. Gracias a la ayuda del experto en hipnosis, lo que son capacidades se convertirán en habilidades haciendo nuestra vida más fácil.

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El papel del hipnoterapeuta, por tanto, no es “solucionar” nada sino, más bien, acompañar y orientar a la persona en su camino hacía la sanación. Podríamos decir que, durante la sesión, la persona se encuentra acompañada por otro ser humano que le ayuda a encontrar el camino por el que comenzará a transitar, que es único en cada caso. No obstante, la implicación  del hipnoterapeuta en el proceso de la otra persona es bastante profunda.

 

Si quieres mejorar tu calidad de vida la hipnosis puede ser una buena herramienta. Esta técnica te conducirá a un viaje, muy agradable y relajante, al interior de tu mente. Es totalmente natural y únicamente se desaconseja en casos de epilepsia, hipotensión o enfermedades mentales graves.

 

 

 

 


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El yoga y la limpieza del Sistema Linfático

Una buena salud tiene que ver con muchos factores. Uno de ellos es tener un Sistema Linfático activo que lleve a cabo la depuración que le corresponde hacer de manera correcta. Sin embargo, para muchas personas la labor de este sistema de nuestro cuerpo es una gran desconocida. En este artículo vamos a contarte cuál es su función y como el yoga puede ayudarte a activarlo.

¿Qué es el Sistema Linfático?

El Sistema Linfático es un sistema de circulación secundario que transporta el liquido conocido como linfa. La linfa es un líquido derivado de la sangre casi incoloro y débilmente alcalino. Su composición es similar a la de la sangre aunque no contienen hematíes ni plaquetas.

Fuente: Pixabay/qimono

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Este sistema es paralelo al Sistema Circulatorio Sanguíneo y participa en el mantenimiento de la inmunidad y del equilibrio del medio interno. Todos los vasos sanguíneos siempre van acompañados de vasos linfáticos. Podemos dividirlo en Sistema Linfático Superficial y Sistema Linfático Profundo. Entre ambos sistemas existen una serie de vasos linfáticos comunicantes.

 

La importancia del Sistema Linfático

Nuestro sistema inmune se encuentra muy relacionado con el estado de nuestro Sistema Linfático. Se ha comprobado que aproximadamente el 80% de las toxinas de nuestro cuerpo se hallan en el líquido intercelular y en la linfa. Cuando se produce un estancamiento de la linfa y no se renueva, todos los procesos de envejecimiento celular se verán acelerados. Así mismo, se produce una interrupción de la homeostasis corporal (proceso de equilibrio corporal) que hará que puedan aparecer diferentes enfermedades. De hecho, parece que existe relación entre el deterioro de la función linfática y el crecimiento de los tumores cancerosos.

Yoga para activar el Sistema Linfático

Para mantener una buena salud linfática es muy importante llevar a cabo prácticas que activen este sistema y que ayuden a que la linfa se renueve. El yoga, una vez más, es de gran ayuda en todo este proceso. Cualquier practicante de yoga sabe que la respiración profunda está íntimamente asociada a los procesos de purificación.

Las posturas o asanas que se practican en yoga y que combinan la compresión de los tejidos con su relajación posterior son muy recomendables. También los estiramientos y torsiones estáticas precisas, actúan sobre el flujo de la linfa al cambiar los gradientes de presión interna.

Fuente: Pixabay/gorkhe1980

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Drenaje linfático manual

Además de la práctica regular del yoga, el drenaje linfático manual es otra forma de limpiar nuestra linfa. Esta técnica se realiza con las manos a través de movimientos repetitivos, lentos y suaves. Estos movimientos favorecen la circulación de la linfa mejorando los edemas, retenciones de líquidos e inflamaciones.

El drenaje linfático manual se puede usar en personas sanas para el mantenimiento de la salud y, especialmente en personas con patologías oncológicas, para el tratamiento de linfedemas, edemas traumáticos o en complicaciones de algunas cirugías. También se utiliza en el campo de la estética mejorando el ácne y la celulitis entre otras muchas cosas.

 

En resumen, la limpieza interna de nuestro cuerpo y la buena salud van de la mano. De la misma manera que ponemos atención en la limpieza exterior de nuestro cuerpo deberíamos también poner atención en practicar aquellas técnicas, como el yoga, que colaboren con la limpieza interior.

 

 

 


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La Naturaleza guarda un orden inteligente

Llegamos al final en nuestro breve recorrido por la Nueva Medicina Germánica o medicina del Dr. Hamer. En nuestros últimos artículos hemos podido darnos cuenta de que es posible contemplar el concepto de enfermedad desde otro punto de vista. En este caso, y como broche final, veremos la quinta ley de Hamer o “Quintaesencia”.

Esta quinta ley dice así: “Lo que conocemos como enfermedad debe de ser entendido como un Programa Especial de la Naturaleza que tiene Pleno Sentido Biológico (SBS). Este programa es creado para resolver un conflicto inesperado, que es considerado como una emergencia biológica, y sirve de ayuda para que el individuo sobreviva y también aquellos que conviven con él. El mencionado programa puede ser comprendido a través de la evolución de la vida”.

La Naturaleza es inteligente

Esta ley pone de manifiesto la enorme importancia de la inteligencia suprema de la naturaleza. Podríamos decir que la quinta ley es una representación de todas las leyes de Hamer en una. Consigue, por si misma, dar la vuelta a todos los conceptos de la medicina tradicional.

Fuente: Pixabay/Miryams-Fotos

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En nuestra sociedad el término enfermedad está bastante mal interpretado. Cuando pensamos en la evolución creemos que se ha ido produciendo dentro de un marco competitivo.  Debido a estás forma de entender la realidad, interpretamos la enfermedad creyendo que hay bueno y malo y que los errores existen. Sin embargo, todos sabemos que la naturaleza tiene la capacidad de adaptarse a diferentes situaciones. Esta capacidad, aunque no seamos conscientes, siempre responde a un todo mayor, con un propósito global.

Si comprendemos la enfermedad como un proceso que nos abraza y nos apoya, nos acercaremos a una medicina más cercana al corazón. Esta sería una medicina que no considera que haya buenos o malos sino que todo tiene un sentido profundo. Así mismo, podríamos ver como la naturaleza despliega a cada instante su gran sabiduría.

Nuestros organismos se formaron hace millones de años

Cuando observamos la evolución y el origen embrionario de nuestros tejidos y órganos, podemos ver que cada área cerebral se programó hace millones de años con ciertas respuestas biológicas a distintos conflictos que pudieran poner en riesgo la supervivencia. Debido a ello, cada ser humano lleva en su interior antiguos programas que se activarán cuando sera necesario.  Estos programas, según el Dr. Hamer, no son considerados como enfermedades ya que esto implicaría desorden o mal funcionamiento del organismo, y se trata justo de todo lo contrario. De hecho, a la luz de los descubrimientos de Hamer, deberíamos descartar los términos maligno o benigno para sustituir a ambos por procesos apropiados.

En este tipo de medicina, el personal médico, debe de tener, además de un profundo conocimiento médico un gran conocimiento de la persona a nivel psicológico y emocional. Los médicos que no miran a los ojos a sus pacientes no podrían desarrollar este tipo de medicina.

Los errores no existen en la Naturaleza

Según las palabras del Dr. Hamer :”Todas las llamadas enfermedades tienen un significado biológico especial. Mientras tendíamos a considerar a la Madre Naturaleza como falible y teníamos la audacia de creer que ella comete errores constantemente y produce descomposturas (crecimientos cancerosos malignos, sin sentido, degenerativos, etc.) podemos ahora ver, mientras las vendas caen de nuestros ojos, que solo eran nuestra ignorancia y orgullo la única estupidez en nuestro cosmos.

Fuente: Pixabay/Schwoaze

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Cegados, trajimos frente a nosotros esta medicina sin sentido, falta de alma y brutal. Llenos de asombro, podemos ahora entender por primera vez, que la Naturaleza tiene un orden (eso ya lo sabíamos), y que cada cosa que ocurre en la Naturaleza tiene un propósito en el marco del todo, y que los eventos que llamábamos enfermedades no son alteraciones sin sentido que tienen que ser reparadas por aprendices de hechicero. Podemos ver que nada carece de significado, nada es maligno ni está enfermo.”

Para tod@s aquellos que se sientan interesados por esta nueva forma de entender la enfermedad, el siguiente vídeo aporta toda la información ampliada.

 


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¿Se podrían considerar los microbios como aliados?

En nuestros últimos artículos nos hemos ido acercando al fabuloso trabajo del Dr. Hamer. La mejor manera de poder entender todo su trabajo sería accediendo a los artículos anteriores antes de comenzar con este. En este artículo vamos a resumir su cuarta ley: la ley del sistema de ontogénesis de los microbios y bacterias.

Los temidos microbios pueden ser aliados

En esta cuarta ley el Dr. Hamer explica el papel beneficioso de los diferentes grupos de microbios al correlacionarse con las cuatro capas embrionarias de nuestros tejidos, durante la fase de curación de las enfermedades. La teoría del Dr. Hamer no contempla el papel de los microbios como los causantes de las enfermedades. Según el Dr. Hamer, los microbios pueden considerarse aliados que actúan de manera coordinada con el cerebro para que el proceso reparador se lleve a cabo de la mejor manera posible.

Fuente: Pixabay/Herney

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Hubo un momento en la evolución en el que los microbios eran los únicos organismos que habitaban la Tierra. Eventualmente, los microbios comenzaron a habitar al organismo humano en desarrollo. La función biológica de estos microbios era mantener los órganos y tejidos en estado saludable. Durante todas las épocas, tanto microbios como bacterias y hongos han sido aliados leales, indispensables para nuestra supervivencia.

En condiciones normales, mientras el organismo funciona de manera normal, los microbios están latentes. Por lo tanto, estos microbios solo se activan en fase de curación de un tejido en concreto. La inteligencia del organismo permite que estos microbios no actúen en el resto de los órganos. Siendo así, podemos decir que los microbios no causan la enfermedad sino que nuestro organismo los utiliza para optimizar el proceso curativo.

Los microbios siempre han vivido entre nosotros

Los microbios son endémicos, viven en relación simbiótica con todos los organismos del entorno ecológico en el que se han desarrollado por millones de años. El contacto con microbios que son externos al organismo humano, por ejemplo en viajes fuera de nuestro entorno, no causa por si mismo la enfermedad.  No obstante, podríamos decir que en el caso de que un europeo resolviera un conflicto en algún punto lejano a Europa, estando en contacto con microbios locales, el órgano relacionado con el conflicto, hará uso de ellos durante la fase de curación. En este caso, al no estar el cuerpo acostumbrado a estos ayudantes poco habituales, el proceso de curación podría ser bastante severo.

En cualquier caso, es importante destacar que la manera en la que los microbios ayudan en el proceso de curación, siempre está en total armonía con la lógica de la evolución.

Fuente: Pixabay/skeeze

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Después de habernos asomado a la Cuarta Ley Biológica de la medicina del Dr. Hamer, podemos entender que los microbios no son los causantes de las enfermedades infecciosas. Según esta teoría los microbios juegan un papel beneficioso, por lo que el concepto de sistema inmunológico dejaría de tener sentido. El Dr. Sandín, al final de este artículo, nos explicará ampliamente este nuevo concepto.

Olvidemos el concepto de lucha

En nuestra sociedad, la lucha, la defensa y la competitividad están a la orden del día. ¿Aún no nos hemos dado cuenta de que la cooperación es la mejor manera de conseguir grandes cosas?

Máximo Sandín que es doctor en Ciencias Biólogicas y en Bioantropología dijo en alguna ocasión: “La lucha permanente contra los entes biológicos que han construido, regulan y mantienen la vida en nuestro planeta, es el síntoma más grave de una civilización alienada de la realidad, que camina hacía su autodestrucción”.

Quizá ha llegado el momento de abrir nuestra mente a otra forma de entender el mundo en el que vivimos. Aquí os dejo una fabulosa muestra de la investigación del Dr. Máximo Sandín