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¿En qué consiste la iridiología?

Los ojos son las ventanas del alma. Lo que probablemente no todos sabemos es que los ojos también nos ayudan a mirar al interior de nuestro cuerpo. La iridiología es un método diagnóstico que, gracias a la observación del iris, nos muestra el estado de salud de nuestro organismo.

Orígenes de la iridiología

Esta técnica viene de muy antiguo. Ya los egipcios ponían especial atención a los cambios que se producían en los ojos de las personas. De hecho, dejaron constancia de este interés en sus jeroglíficos.

Tiempo después, a principios del siglo XIX Ignaz Von Peczely observó que, los ojos de un búho que intentó capturar comenzaron a cambiar después de que se le fracturó una pata.

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Mas tarde, otros autores alemanes y el sueco Nils Liljequist,  ampliaron estas observaciones. Desde entonces hasta nuestros días esta técnica ha evolucionado hasta convertirse en un método diagnóstico complementario a cualquier otro tipo de medicina.

Lo que dicen nuestros ojos

Nuestros ojos expresan más de lo que imaginamos. Solo con una mirada es posible saber cómo se encuentra una persona. La iridiología analiza, además del color del ojo, las distintas partes de nuestro iris.

El iris está lleno de detalles y, según los expertos, muestra un fiel reflejo de lo que ocurre en nuestro organismo. Esto es posible gracias a que hasta él llegan miles de terminaciones nerviosas. Estas terminaciones están conectadas a los distintos tejidos del cuerpo por medio del cerebro y del sistema nervioso

¿Qué nos muestra el iris?

El iris nos señala la constitución del cuerpo de la persona. Así mismo, es una buena forma de observar la salud general y las debilidades de ese organismo. Analizando el iris de forma completa obtendremos el conocimiento de la buena, o no tan buena, constitución corporal de la persona que observamos. Esta información está relacionada con la densidad de las fibras del iris, los colores, las estructuras y patrones. También nos muestra dónde hay lesiones, desequilibrios o irritación, entre otras cosas.

No todo se puede saber con la iridiologia

Esta técnica no nos proporciona una información completa de todas las enfermedades. Es sobre todo de gran ayuda para informar acerca de posibilidades de ciertas tendencias a desequilibrios. En muchos casos el iris refleja ya esa tendencia antes de que los síntomas aparezcan.

La iridiología nos muestra la inflamación que pueda haber en alguna zona de nuestro cuerpo. Sin embargo, nunca podrá encontrar dónde se pudieran encontrar gérmenes, parásitos o cálculos biliares.

 

Nuestros ojos son nuestra mayor fuente expresiva. Gracias a ellos podemos obtener información que nos ayude a cuidar mejor de nuestro cuerpo. Podemos considerar la iridiología como una buena herramienta de prevención ya que nos advierte de signos que, de otra manera, podrían pasar desapercibidos.


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¿Debemos temer a los virus y bacterias?

Existe la creencia generalizada de que los virus y bacterias son nuestros enemigos. La influencia de la información manipulada que recibimos nos ha hecho creer que esto es así. Los mensajes respecto a la necesidad de defendernos están por todas partes. Los productos para higienizar nuestro cuerpo y nuestro entorno crecen hasta debajo de las piedras. Pero… ¿realmente es necesario su exterminio? ¿Es posible un mundo sin bacterias o virus?

Somos virus y bacterias

Máximo Sandín, doctor en biología y catedrático, ya jubilado, de la Universidad Autónoma de Madrid, ha titulado su página web: Somos virus y bacterias. Después de muchos años de estudio, este gran científico nos demuestra con su trabajo que nuestro origen está en esas bacterias a las que tanto nos hacen temer.

Sandín

Máximo Sandín pone patas arriba muchas de las creencias de la comunidad cientifica actual. Su más importante aportación podría resumirse en la siguiente frase: “La vida existe gracias al equilibrio y la cooperación, no a la competencia”. Esta forma de entender la vida se opone a todo aquello que nos han contado acerca de la necesidad de luchar unos contra otros. La ley del más fuerte no tendría cabida en las aportaciones que hace la ciencia de Sandín.

¿Qué son las células de nuestro cuerpo?

Probablemente, nunca te has parado a pensar que las células que forman tu cuerpo son bacterias modificadas en cierta medida. De hecho, según dicen los científicos, en nuestro interior existen 10 veces más bacterias que células. Así mismo, se ha comprobado que todas estas bacterias están controladas por bacteriófagos. Los bacteriófagos o fagos, son virus bacterianos que organizan a todas esas bacterias y colaboran en la comunicación entre ellas. De alguna manera podríamos afirmar que dichos virus controlan el funcionamiento de nuestro organismo.

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Tampoco es muy conocido el hecho de que el origen de nuestro genoma tiene relación con virus y bacterias. ¿Serían entonces virus y bacterias tales enemigos?

Bacterias y virus en la naturaleza

Es posible que muchas personas desconozcan que gracias a los más de cien millones de bacterias que viven en cada gramo de tierra las plantas existen. Todas ellas son capaces de utilizar y reciclar los productos de desecho eliminando las sustancias tóxicas y poniendo el nitrógeno de la atmósfera a disposición de las plantas.

Así mismo, en los ríos y mares o en el aire, otras bacterias hacen su trabajo tan bien hecho que nos dan la posibilidad de disfrutar de la lluvia o la nieve. Como compañeros de viaje encontraremos virus facilitando la información entre ellas. También estos virus controlan sus ecosistemas. Después de saber esto ¿se podría concebir la vida sin estos queridos colaboradores?

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Dentro de ti hay mucha “vida”

En cada organismo existe un mundo inmenso de diferentes criaturas vivas. Todos estos seres están super organizados para asegurar que el individuo en el que habitan funcione a la perfección. Cabría entonces preguntarnos ¿estamos causando daño a estas poblaciones cuando intentamos reducirlas o manipularlas de alguna manera?

La naturaleza es sabía y en su infinita inteligencia busca el equilibrio y la vida. Deberíamos plantearnos interferir lo menos posible en su eficiente e inagotable labor. Observando la vida de esta manera podríamos preguntarnos si la teoría de la lucha y la competitividad tiene algo de real… Es muy probable que la única realidad sea que todos estamos relacionados y la colaboración de unos con otros sea la clave del equilibrio…

 

 

 

 

 


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¿Conoces la auriculoterapia?

Probablemente habrás visto alguna persona con unas pequeñas “tiritas” en su oído y te habrás preguntado para qué sirven. Si te apetece saber qué es la auriculoterapia y para qué es beneficiosa, aquí te vamos a hacer un breve resumen de esta técnica tan relacionada con la acupuntura.

¿Qué es la auriculoterapia?

Esta técnica de sanación tiene sus fundamentos en la filosofía taoísta que cree que el cuerpo humano está recorrido por diferentes canales de energía. Estos canales de energía son denominados meridianos. Seis de ellos son los meridianos yin o los otros seis son yang.

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La auriculoterapia, basándose en los principios de la acupuntura, nos enseña que en nuestra oreja está representado todo nuestro cuerpo. Por este motivo, desde aquí se pueden tratar diferentes dolencias de forma refleja a través de micromasajes o pequeños parches que activen las dichas zonas. Debido a ciertos impulsos nerviosos, que van desde la oreja a la parte del cuerpo afectado, se aporta alivio al problema a tratar.

¿Dónde se encuentran sus orígenes?

El origen de esta técnica de sanación lo encontramos en la medicina tradicional china.  También en la Grecia clásica era utilizada, sobre todo, para tratar los problemas femeninos.

Fue en la década de los 50 cuando el  Dr. Paul Nogier de Lyon (1908-1996), observando a una curandera que cauterizaba una zona de la oreja para tratar la ciática, comenzó a imitar este comportamiento, obteniendo muy buenos resultados. Este trabajo fue posteriormente completado con los estudios del Dr. Jacques Niboyet quien creo una máquina que era capaz de encontrar los puntos de mayor energía en la oreja. El trabajo del doctor Niboyet le dio a la técnica un mayor carácter científico y fiable.

A partir de ese momento todos los estudios se centraron en crear mapas auriculares. Todos ellos relacionaban los puntos de la oreja con las diferentes partes del cuerpo. Así mismo, las distintas técnicas de estimulación se han ido mejorando con el tiempo. Existe la estimulación magnética, por ultrasonidos, químicas y hasta lumínicas.

Aplicaciones de la auriculoterapia

Esta técnica solo se desaconseja en los siguientes casos:

  • Mujeres embarazadas
  • Problemas en las orejas
  • Anemía
  • Hipertensión
  • Esquizofrenia
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Salvo estos casos, con la auriculoterapia podemos ayudar en la resolución de los siguientes problemas:

  • Ayuda en casos de sobrepeso y obesidad y también para disminuir el apetito
  • Evita la retención de líquidos
  • Combate los episodios de ansiedad
  • Irregularidad en los ciclos menstruales
  • Migrañas y dolores en general
  • Adicciones como el tabaquismo
  • Asma
  • Estreñimiento
  • Vértigo

Una vez más, esta herramienta de sanación no sustituye a ningún tipo de tratamiento médico de otras características sino que lo complementa.


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Dieta vegetariana o dieta omnivora

Cada día son más las personas que optan por llevar una dieta vegetariana. Algunas personas lo hacen por mejorar su salud, otras para evitar el sufrimiento animal. También son muchas las que lo hacen porque está de moda. En cualquier caso, estaría bien hacer una reflexión acerca de si la dieta vegetariana es realmente mejor que la omnívora.

Cada persona es diferente

Lo primero que es necesario decir es que cada persona tiene necesidades y reacciones diferentes a los distintos alimentos. Lo que a una persona le sienta bien puede que a otra no. Por eso, cada persona debería de observarse a si misma y darse cuenta de qué es lo que mejor le sienta.

La dieta vegetariana

Este tipo de dieta consta de vegetales, frutas, semillas, legumbres, lácteos y huevos.  No están permitidos ni la carne ni los pescados. Esta forma de alimentarse, siempre que esté bien planificada, puede ser una dieta saludable y nutritiva.

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Cualquiera de los nutrientes que necesita nuestro cuerpo pueden obtenerse de la dieta vegetariana sin ningún problema. Únicamente habrá que poner mucha atención en el equilibrio de dichos alimentos.

La dieta vegana

La diferencia entre la dieta vegana y la vegetariana es que en la dieta vegana no se consume absolutamente nada que tenga origen animal. No se tomarán ni huevos, ni lácteos, ni miel como en la vegetariana.

Esta dieta, al igual que la anterior, si se hace utilizando alimentos naturales y con un buen equilibrio de todos ellos, puede ser perfectamente nutritiva. Aún así, el hecho de ser vegetariano o vegano no es sinónimo de llevar una dieta saludable. Muchos vegetarianos y veganos abusan de productos denominados “sin ingredientes animales” que son muy poco sanos. Por ejemplo: snacks, embutidos veganos, postres de soja, etc.

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La dieta omnivora

Este tipo de dieta, exactamente igual que las anteriores, puede ser una buena opción siempre que se lleve a cabo correctamente. La dieta omnívora presenta como ventaja frente a las anteriores la mayor variedad de opciones para poder obtener todos los nutrientes que necesitamos. En su contra podemos decir que muchas personas omnívoras, podrían abusar de productos de origen animal y dañar su salud tanto como los vegetarianos o veganos que no equilibren bien su dieta.

En la variedad está el gusto

En definitiva es fácil observar que, dentro de las diferentes opciones, todas son buenas y todas son menos buenas. Lo realmente importante es saber equilibrar la dieta, sea cual sea la opción que elijamos.

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Cualquier dieta sana deberá de incluir tantos alimentos naturales como sea posible. Los alimentos procesados o ultraprocesados deberían de consumirse al mínimo en cualquiera de ellas. Así mismo, los azúcares y los cereales refinados no son recomendables bajo ningún concepto.

Mucha fruta, verduras, hortalizas frutas, cereales integrales y legumbres podrán el equilibrio necesario en cualquier forma de alimentarnos que elijamos. Si además de esto evitamos los productos procesados es muy fácil llevar una dieta equilibrada sea cual sea nuestra opción de dieta.


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La alimentación en el embarazo

Actualmente sabemos que aquello de “hay que comer por dos”, que antes se decía a las madres gestantes, pasó a la historia. Hoy en día, se sabe la importancia de la calidad sobre la cantidad de la alimentación durante el embarazo. En esta entrada vamos a ver cuáles son las recomendaciones más importantes para una buena nutrición tanto de la madre como del futuro niño.

Lo más natural posible

Lo primero a tener en cuenta para una buena nutrición es que los nutrientes lleguen a nuestro organismo de la forma más natural posible. Por tanto, los alimentos deberán de llegar a nuestro plato sin procesar o mínimamente procesados. Durante la gestación los alimentos procesados deberían de ser excluidos de nuestra dieta.

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Nada de azúcar ni bebidas azucaradas

El azúcar nos aporta cero nutrientes y muchas calorías. Su única función es conseguir que aquello que lo contiene sea más apetecible. Grandes cantidades de azúcar en un alimento hacen que nos sea casi imposible parar de comer. Esta es la razón por lo que, normalmente, comeremos mucho más de lo que realmente nos apetece. Además, es necesario saber que el azúcar se encuentra “escondido” en multitud de platos procesados bajo diferentes denominaciones.

Así mismo, las bebidas azucaradas o los zumos de frutas aportan tanta azúcar que el organismo se ve obligado a segregar insulina de manera urgente para equilibrar el nivel de azúcar en sangre. Por todo ello, las madres gestantes que deseen tomar algo dulce deberían optar por fruta, frutos secos o cereales integrales. 

Mucho magnesio

El magnesio es un mineral imprescindible para cualquier persona. Durante el embarazo las necesidades de este mineral se incrementan. La formación de los tejidos del feto aumentan las necesidades de magnesio y proteínas. Por lo tanto, la madre gestante deberá poner atención a esta necesidad.

Los alimentos que más magnesio contienen son : las pipas de girasol, las almendras, las legumbres, las nueces, los pistachos, el pan integral y los higos secos. El chocolate encabezaría esta lista pero durante el embarazo sería recomendable reducirlo a mínimos por su efecto excitante del sistema nervioso.

Unos buenos niveles de magnesio serán de gran ayuda para evitar el insomnnio que padecen algunas embarazadas y también asegurará un buen peristaltismo.

Grasas de buena calidad

Las grasas que la madre ingiere son uno de los nutrientes esenciales para el bebé que se está formando. Por ello, estas grasas deben de ser de la mejor calidad. Como ejemplo tenemos el aceite de oliva o aceitunas, frutos secos y pescado a menudo y con moderación. Las grasas saturadas presentes en el tocino, la nata o la mantequilla deberían limitarse al máximo o eliminarse de la dieta.

Proteínas

Las proteínas, como ya hemos mencionado, son muy importantes para la formación de tejidos del bebé. Una vez más, será muy importante poner más atención a la calidad que a la cantidad. Las mejores fuentes de proteínas serán los huevos, el pescado, las legumbres y los frutos secos. La carne, siempre que sea magra, se dejará para ocasiones determinadas.

Hidratos de carbono

Los hidratos de carbono tienen muy mala fama cuando la realidad es que son imprescindibles. Lo realmente importante respecto a ellos es qué tipo deberíamos tomar. No es lo mismo tomar pan o arroz blanco que pan o arroz integral. El pan refinado, y también el arroz, nos aportan muy pocos nutrientes y elevan el nivel de glucosa en sangre de manera rápida. Sin embargo, los cereales integrales en general, están llenos de sustancias nutritivas y nos ayudan a mantener nuestros niveles de glucosa constantes. Además de esto, la fibra de estos últimos nos ayuda a evitar el estreñimiento.

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En general, la dieta de una futura madre no debería de ser muy diferente de la de una persona que desee tener buena salud. Porque, cómo hemos dicho en anteriores artículos, el embarazo no es una enfermedad. Una dieta equilibrada y natural, unida a cierta cantidad de ejercicio físico moderado serán los mejores aliados para un embarazo y parto sin problemas.

 

 


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Un acercamiento al Ayurveda

Es muy posible que, en más de una ocasión, hayas escuchado la palabra Ayurveda. Esto es debido a que esta disciplina tan antigua es cada vez más conocida en Occidente. En general, los masajes ayurvédicos son los más conocidos. No obstante, pocas personas saben de qué se trata exactamente y cuáles son sus fundamentos.

¿Qué es Ayurveda?

La palabra Ayurveda proviene de las palabras sánscritas “Ayur” que quiere decir vida y “veda” que significa conocimiento. Por ese motivo la conocemos como Ciencia de la Vida. El Ayurveda ha sido reconocido por la OMS como la medicina tradicional hindú. Tanto el Ayurveda como la medicina tradicional china son técnicas milenarias de sanación que se han extendido a lo largo de todo el planeta demostrando sus numerosos beneficios.

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Podemos decir entonces que el Ayurveda es una forma de sanación tradicional y natural que trata de forma holística a la persona enferma. Además de observar los síntomas de cada enfermedad, también pone atención al estado mental y emocional de cada paciente. Así mismo, da mucha importancia al ambiente que rodea a la persona.

Ante los diferentes desequilibrios el Ayurveda propone tratamientos a base de purificaciones, ayuno, hierbas, masajes, yoga, descanso, etc.

Las distintas constituciones

Una de las cosas que caracteriza a esta medicina es la diferenciación entre las distintas constituciones de las personas. Según sea la parte física, mental y espiritual de la persona se agruparán en los tres Doshas llamados Vata, Pitta y Kapha.

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Dependiendo de nuestra constitución tendremos una cantidad determinada y exclusiva de cada uno de los tres doshas. Esto vendrá definido desde el momento de nuestra concepción. Debido a ello, se suele denominar a la persona con los dos doshas más dominantes. Una persona puede ser, por ejemplo, Vata-Kapha o Pitta-Kapha, etc.

Significado de los Doshas

Cada uno de los doshas tienen un significado que habla de la persona que los posee:

  • Kapha (tierra+agua) : el que conserva las cosas unidas. Este dosha es bastante estable y las personas en las que predomina cuentan con un buena sistema inmunitario. Cuando están equilibrados son pacientes, tranquilos y equilibrados. Sin embargo, cuando presentan desequilibrio tienden a la pesadez, a la retención de líquidos y a la obesidad
  • Pitta (fuego+agua): aquel que modifica las cosas. Pitta está regido por el fuego que puede ser cálido y agradable o demasiado intenso y quemarlo todo. En general, las personas Pitta son bastante ordenadas y prácticas. También son bastante competitivos e inteligentes. En cierta medida son dominantes y egocéntricos. Cuando están equilibrados son comprensivos, cálidos y sensibles. En su desequilibrio muestran tendencia a la irritación, la rabia o el enfado.
  • Vata (éter+agua): lo que mueve las cosas. Las personas con este dosha predominante están relacionadas con el cambio y la inestabilidad tanto en su cuerpo como en sus emociones. En general, son personas creativas, entusiastas, flexibles y aventureras cuando están equilibradas. En su parte desequilibrada tendrán tendencia a ser miedosos, inquietos e inseguros. Los cambios de humor son una característica de los Vata. Así mismo, suelen “picotear” diferentes cosas sin llegar a acabar ninguna.
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En definitiva, el Ayurveda entiende a la persona como un todo y hace clasificaciones que nos ayudarán a que cada grupo encuentre su equilibrio siguiendo las indicaciones de vida que esta técnica milenaria aconseja. Las diferentes pautas dietéticas, masajes y descanso serán específicas para cada grupo. Este tipo de medicina puede ser complementaria a cualquier otro tipo de sanación.


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Autoobservación, la llave hacía la salud

La forma de vida que llevamos nos obliga a no ser conscientes de muchas cosas. Tanto dentro como fuera de nosotros ocurren cosas que solo podemos apreciar si vivimos de manera más consciente. Nuestro cuerpo tiende a la salud y, para conservarla, nos envía señales que nos indican qué es lo mejor para nosotros. Lamentablemente, muy a menudo, no escuchamos esas señales o, en el peor de los casos, las reprimimos o ignoramos. De la misma manera, determinadas emociones, que nos vendría bien atender, tampoco son tenidas en cuenta. Solo con un poco de autoobservación nuestra calidad de vida mejoraría considerablemente.

¡Escuchaté! ¡Dentro de ti hay vida!

Nos hemos acostumbrado a desarrollar una actividad frenética como si nuestra vida dependiera de ello. Corremos desde que nos levantamos hasta que nos volvemos a acostar. Creemos de que la  mejor manera de tener éxito y alcanzar la felicidad es perseguir meta tras meta. En base a estas creencias es fácil observar a la gente por la calle moviéndose a toda velocidad y con la mirada perdida sin prestar atención a lo que pasa a su alrededor. Cabría preguntarse si eso tiene alguna relación, aunque sea indirecta, con ser felices. Creo que no…

Debido a este modo de vivir, nos comunicamos muy poco o nada con lo que está ocurriendo en nuestro interior. Aunque no seamos conscientes, cada segundo, hay una actividad incesante y necesaria allí dentro. Nuestro organismo se emplea a conciencia en proporcionarnos salud y equilibrio. Al mismo tiempo, nosotros no dejamos de agredirle y no tenemos en cuenta los síntomas que nos avisan de a qué deberíamos de poner atención.

El poder está en tu mano

Si fuéramos conscientes de esas señales internas y les diéramos la importancia que merecen, serían pocas las veces que tendríamos que acudir al médico o utilizar medicamentos. Quizá este razonamiento te parezca absurdo pero te aseguro que tiene mucho de cierto.

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Desde que comenzamos el día vivimos ajenos a cualquier señal que recibamos de nuestro propio cuerpo. Por ejemplo, ¿quién no se levanta por la mañana muerto de sueño deseando tomar café para poder comenzar a funcionar? Mucha gente. Algo tan cotidiano como esto no es natural. Para que nuestro cuerpo funcione bien necesita haber descansado y el hecho de levantarnos sin sueño significa que no necesita más descanso. Es cierto que para eso habría que respetar la hora de acostarnos. Una vez más, deberíamos estar atentos a cuando comenzamos a sentir sueño y acostarnos en lugar de seguir viendo la televisión.

La autoobservación

Si pudiéramos vivir de manera más tranquila podríamos percibir lo que sentimos y lo que necesitamos con más claridad. Comeríamos cuando tuviéramos hambre. Descansaríamos cuando estuviéramos cansados. No comeríamos lo que no nos sienta bien. Haríamos ejercicio cuando el cuerpo nos indicara movimiento. Podríamos decir que llevaríamos la vida que necesitamos. ¿A qué esperamos para llevarlo a cabo?

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Cuando vivimos una vida más consciente, la autoobservación también nos ayuda a saber qué sentimos y qué no sentimos. Nuestra brújula interna es capaz de mostrarnos qué es lo mejor para nosotros en cada momento y situación. Solo necesitamos saber que esa brújula existe y seguir sus instrucciones.

 

Hemos olvidado que un día llegamos a este mundo con todas las herramientas para una vida plena y feliz. Nos hemos acostumbrado a vivir de forma desnaturalizada como si no existiera otra. ¡Despierta y mira hacía tu interior! ¡Allí es donde están todas las respuestas!

 


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Las algas en la cocina

Las algas, como alimento, son poco conocidas fuera de algunas tradiciones orientales. Sin embargo, estas verduras de mar, además de su delicioso sabor, nos aportan numerosos nutrientes dignos de tener en cuenta. En esta ocasión vamos a hacer un pequeño resumen acerca de los tipos de algas y de sus propiedades.

Verduras que crecen dentro del agua

Las algas, aunque crecen dentro del agua, llevan a cabo el mismo proceso que las plantas que crecen en la superficie de la tierra. No obstante, aunque se alimentan de la luz solar también las podemos encontrar en las profundidades marinas. Estas verduras acuáticas las podemos encontrar tanto en aguas saladas como dulces.

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En general, todas son muy ricas en minerales, no obstante, dependiendo del tipo de algas obtendremos diferentes beneficios. Son muchos los estudios que avalan estos beneficios.  La mayoría de ellas tienen efectos antioxidantes, antibacterianos y antiinflamatorios. Al ser tan ricas en minerales -algunas aportan más calcio que la leche- con tomar pequeñas cantidades es suficiente. De hecho, consumirlas en exceso podría resultar perjudicial, sobre todo, por su alto contenido en yodo.

Diferentes tipos de algas

En algunas culturas orientales las algas forman parte de la cocina habitualmente. También, en las zonas de costa de la península ibérica se utilizan para enriquecer diferentes platos.

Podemos encontrar diferentes tipos de algas que varían en tamaño, forma y color:

Alga wakame

Este tipo de alga es muy fácil de utilizar. No necesita cocción, con remojarla es suficiente. Contiene buenas dosis de fósforo, yodo, calcio y magnesio.

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Alga kombu

El alga kombu es más dura y necesita ser cocinada. Nos ayuda a digerir y a ablandar las legumbres por lo que poniendo un trocito en la cocción conseguiremos ese efecto. Necesita remojo igual que las legumbres desde el día anterior. También es muy rica en diferentes minerales.

Algas pardas

Dentro de las algas de color pardo encontramos:

  • Los espagueti de mar: son parecidas a los tallarines y ayudan a bajar el colesterol y a aliviar el estreñimiento, entre otras cosas
  • Alga nori: contienen mucha vitamina A por lo que es especialmente beneficiosa para la piel y mucosas. Se puede espolvorear sobre las sopas o ensaladas si la compramos en copos.

Algas rojas

Este tipo es algo menos conocido aunque también presenta interesantes propiedades:

  • Alga dulse: No es nada dulce aunque lo parezca por su nombre. Su mayor atributo es ser muy rica en hierro por lo que se recomienda en casos de anemia.
  • Musgo de Irlanda: Es muy hidratante y laxante. También es rica en yodo y se puede utilizar como espesante.
  • Cochayuyo: Este alga nos ayuda a desintoxicar el higado y debemos tomarla molida o hidratada.
  • Agar Agar: Podemos utilizarla para hacer gelatinas de origen vegetal. Tiene mucha fibra y es utilizada para mejorar el estreñimiento.

Algas verdes azuladas

De este tipo encontramos dos principales:

  • Espirulina: se considera un multivitamínico natural. Además de diferentes minerales contienen vitamina B12, aminoácidos, y oligoelementos.
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  • Chlorella: muy rica en clorofila, vitaminas, minerales, fibra e hidratos de carbono. Contiene gran cantidad de antioxidantes por lo que es un gran desintoxicante.

 

Después de esto pequeño recorrido por los diferentes tipos de algas te habrás dado cuenta de que nos pueden ser de gran ayuda para enriquecer nuestra dieta. Además de esto, darán un toque original a todos tus platos. ¡Ánimate a probarlas!

 


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¿Es beneficiosa la dieta alcalina?

Probablemente más de una vez habrás oído hablar de la dieta alcalina. Este tipo de dieta se encuentra entre las muchas opciones que han surgido en la búsqueda de una alimentación más natural. Los defensores sostienen que el hecho de ingerir más alimentos alcalinos que ácidos es sinónimo de equilibrio y salud. Vamos a ver qué quiere decir esto.

Alimentación poco natural

En la actualidad nos alimentamos de forma cada vez más desnaturalizada. Es cierto que los alimentos que llevamos a nuestra mesa son el resultado de elecciones basadas en la rapidez que caracteriza nuestro modo de vivir. Debido a esto, en la mayoría de las dietas abundan los productos de origen animal, las grasas, los lácteos y los alimentos procesados. El abuso de todos ellos está relacionado con la mala salud y con el exceso de peso. Además, estos productos son altamente acidificantes.

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¿Qué es la dieta alcalina?

La dieta alcalina se fundamenta en que la mayoría de las enfermedades están relacionadas con un medio ácido, por lo que la mejor manera de evitarlas sería conseguir que nuestro organismo esté más alcalino qué ácido (idealmente entre 7,35 – 7,45). Según sus seguidores, esto se puede conseguir a través de la dieta distinguiendo entre alimentos acidificantes y alcalinizantes. El equilibrio estaría en ingerir un 20% de los primeros y un 80% de los últimos.

El pH sanguíneo lo regula el propio cuerpo

Son muchas las personas que creen esta dieta equilibra el pH de la sangre. Eso es un error. El pH sanguineo permanece siempre en el nivel óptimo para la vida del individuo y de ello se encarga el sistema interno del organismo. Solo en caso de enfermedades extremadamente graves el pH sanguíneo se verá alterado poniendo en riesgo la salud de la persona que lo padezca. En todo caso, este tipo de alimentación, serviría de apoyo a este sistema haciendo su labor más fácil.

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Los distinos pH del cuerpo

En nuestro organismo el pH varía dependiendo de la parte del cuerpo de la que hablemos. Esta variación asegura que cada una de sus partes cumpla su función adecuadamente.

El pH se mide en una escala de 0 a 14. Se considera pH ácido entre 0 y 6, neutro el 7 y a partir del 8 alcalino. El pH del estómago, por ejemplo, se situa entre 1,34 y 3,5; el de la piel entre 4 y 6,5 y la orina entre 4,6 y 8. Así mismo, el pH de la sangre se mantendrá siempre entre 7,35 y 7,45.

Cuida de tu cuerpo y confía en su sabiduría

Aunque son muchos los seguidores de esta dieta y otras muchas, yo te invito a obtener la sabiduría de tu propio interior. Todos poseemos un conocimiento innato que, junto al sentido común, nos informa de lo que es mejor para nosotros. Las mayoría de las dietas son modas pasajeras que, en muchas ocasiones, no tienen nada que ver con el sentido común.

Nuestro cuerpo cuenta con una inteligencia asombrosa que sabe de qué forma seguir con vida, incluso en situaciones extremas. Debido a ello, la mejor manera de mantener la salud es cuidarlo atendiendo a lo que nos marca. Eso si, para ello hay que saber escucharlo y esto quizá requiera un ritmo de vida más lento y consciente.

Es cierto que todos los alimentos más alcalinos que defiende este tipo de dieta son más saludables que los más ácidos. En general, las verduras, las frutas, las legumbres y los cereales integrales son más alcalinos a la vez que más beneficiosos. Así mismo, las carnes, las grasas, los lácteos y las bebidas excitantes acidifican en mayor medida y deberíamos consumirlos en cantidades pequeñas.

Por todo ello, es muy interesante saber en qué consiste la dieta alcalina. Aún así, no hay necesidad de seguirla como si se tratara de una religión. Si procuramos alimentarnos de manera sana y natural, nuestro cuerpo será capaz de encargarse de mantener el equilibrio y la salud.

 


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La diferencia entre felicidad y alegría

La alegría está pasada de moda. Hemos relegado esta bella palabra al olvido y ha sido sustituida por otra palabra parecida pero que no es igual: la felicidad. Podría parecer que ambas palabras son similares. Sin embargo, cada una de ellas nos habla de cosas muy diferentes. Vamos a ver en que consiste la diferencia.

Alegría en momento presente

Cuando yo era una niña la alegría era un estado en el que muchas personas se encontraban de manera natural. Esta alegría no tenía nada que ver con nada exterior a la persona que lo experimentaba. Recuerdo a personas cantando mientras hacían cosas que hoy en día serían consideradas como trabajos pesados y que nadie querría realizar. Sin embargo, esta alegría acompañaba a muchas personas.

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En general, si miramos hacía el pasado es fácil darnos cuenta de que la cantidad de confort y bienestar era menor, según nosotros lo juzgamos en este momento. Pocas gratificaciones eran instantáneas, la vida tenía un ritmo bien diferente. Eran pocas las personas que se pasaban el día corriendo como se hace hoy en día. La forma de entender el mundo era radicalmente distinta. El hecho de no obtener las cosas a golpe de botón, como en la actualidad, hacía que el tiempo tuviera otro significado. Se podía vivir en el presente tranquilamente. Los sueños de futuro no empujaban a la gente hacía la próxima experiencia de manera urgente. En general, no se perseguía la felicidad a cualquier precio. De esa manera, vivir el presente con alegría era algo que muchas personas hacían de manera habitual.

Felicidad, un sueño de futuro

Según nuestra sociedad se fue mecanizando las cosas comenzaron a cambiar. Teóricamente, todo comenzó a ser más fácil y mucho más rápido. Nos vendieron que esa facilidad y rapidez eran grandes ventajas. Pero ¿es esto una realidad?

Unsplash/John Jason

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La aceleración que caracteriza nuestra forma de vivir nos ha sacado de nuestros ritmos naturales. Esos ritmos, que la naturaleza sigue conservando, son los que nos permiten vivir de una manera armoniosa. Toda ese culto a la velocidad solo ha conseguido movernos de nuestro verdadero centro y hacernos anhelar algo que llegará en algún momento para hacernos sentir bien. Eso algo se ha venido a llamar felicidad. Son muchos los eslóganes publicitarios que nos prometen “alcanzar la felicidad” a cambio de esto o aquello. Pero ¿realmente, la felicidad se “alcanza” o se nos escapa de las manos de manera continua?

Alegría y felicidad de la mano

Si queremos realmente ser felices tenemos que ser capaces de cultivar la alegría. La alegría, esa palabra que huele a primavera, está dentro de nosotros esperando ser descubierta. Sin embargo, mientras que nuestro interés esté puesto en alcanzar la felicidad, la alegría seguirá siendo sofocada y anulada.

El ser humano aterriza en la materia con la alegría integrada entre sus muchas funciones. Es la alegría que acompaña a los niños cuando son pequeños y aún no han sido adiestrados por los adultos. Es la alegría sin causa que sentimos cuando nos hacemos uno con aquello que hacemos. Esa alegría es la verdadera felicidad que nuestra sociedad nos vende con promesas de futuro. Solo de nosotros depende darnos cuenta de dónde se encuentra realmente.

 

¡Despertemos del sueño en el que estamos sumidos! Ser feliz es posible pero solo aquí y ahora. La felicidad siempre vendrá de la mano de la alegría de vivir que nos ofrece el momento presente.