Category Archives: Naturaleza

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Oxitocina, una hormona que enamora

La oxitocina, también llamada hormona del amor, está presente en situaciones que favorecen el vínculo. La segregamos al estar en contacto con nuestro bebé, durante el parto, en la lactancia y en las relaciones sexuales. Por este motivo podemos decir que la oxitocina es la hormona de los vínculos humanos por excelencia.

Las hormonas mandan

Aunque nos guste pensar que tenemos el control de casi todo, esto no es verdad. Nuestras decisiones y nuestra voluntad están sujetas tanto a nuestro sistema nervioso como a nuestro sistema endocrino. Este último, funciona en segundo plano de forma más sutil y duradera. La forma en la que estos dos sistemas se relacionan y se modifican uno al otro es a través de las hormonas. Algunas neuronas liberan hormonas a la sangre a la vez que otras llegan a las neuronas y modifican su actividad y hasta la expresión de los genes.

Pixabay/ColiN00B

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Las hormonas cumplen numerosas funciones. Su tarea va desde regular el nivel de azúcar en sangre hasta contribuir a nuestro estado de ánimo y a nuestro comportamiento. La oxitocina es una de las hormonas más interesantes que segrega nuestro organismo.

La oxitocina nos endulza

La oxitocina es un oligopéptido que se compone de nueve aminoácidos. Fue sintetizada de manera artificial en 1953 por Vicent Du Vigneaud poco tiempo después de su descubrimiento.

Esta hormona se conoce a nivel popular como la hormona del amor. Es la responsable de que se den los vínculos de pareja, los buenos vínculos sociales y también la estrecha relación entre madre e hijo. La oxitocina se produce en la lactancia, durante el orgasmo y también en el parto. Su principal misión es crear un gran vínculo entre las personas. Se han hecho estudios en los que administrando oxitocina de forma artificial se aumentaba la confianza, empatía y generosidad en las personas.

Otro de los efectos de esta amorosa hormona es actuar como desinhibidora. Según los expertos, en este sentido la oxitocina actúa en nuestros circuitos neuronales de forma parecida al alcohol. Esta desinhibición nos empuja a correr riesgos y a confiar en nosotros mismos. En ocasiones, nos otorga también un exceso de confianza que nos impide ver la parte tóxica o dañina de una relación.

La conexión entre las personas es mucho más fácil cuando esta hormona entra en juego. Nos ayuda a conectar con nuestro entorno y con el resto de las especies. Esta íntimamente relacionada con la supervivencia ya que nos ayuda a sentir altruismo, afecto, autocuidado y conexión con los demás.

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Después de conocer algunas de las bondades de nuestra hormona más amorosa, deberíamos intentar que nuestro cuerpo la haga circular siempre que sea posible. De la misma manera que al segregarla nos vinculamos a los demás, también al vincularnos la segregamos. Por lo tanto, un intento de favorecer relaciones armoniosas nos ayudará a segregar más oxitocina y beneficiarnos de sus efectos.


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¿Para qué sirven de las semillas de lino?

Si aún no eres consumidor, casi seguro que habrás oído hablar de las semillas de lino. Este alimento, tan sencillo y barato, se está haciendo cada día más habitual en nuestras dietas. Aún así, son muchas las personas que no conocen realmente cuáles son sus beneficios y cómo consumirlas. Aquí te lo vamos a explicar.

Las semillas, en general, son altamente nutritivas. Esto es debido a que conservan en su interior todos aquellos elementos que mágicamente darán lugar a muchas nuevas plantas. Por eso es muy importante que incluyamos semillas en nuestra dieta de manera habitual.

Pixabay/ulleo

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Origen del lino

El nombre científico de las semillas de lino o linaza es Linu usitatissimum. A menudo, podemos encontrar esta planta creciendo en el borde de algunas carreteras o caminos. Se cree que su origen se encuentra hace aproximadamente 10.000 años en Oriente cercano. No obstante, hasta 5.000 años después no parece que se utilizara en la fabricación de cuerda o confección de ropa. Hasta el siglo XVIII fue la fibra que más se utilizó en Europa. Además de estos usos la linaza también se utiliza con fines medicinales o nutricionales.

Tipos de semillas de lino

Principalmente, podemos encontrar el lino en dos versiones: lino dorado y lino marrón. En ciertas ocasiones encontraremos marrón rojizo. Cualquiera de los tipos tienen características nutricionales muy similares. No obstante, el lino amarillo se suele utilizar mayormente para hacer aceite de cocina.

Pixabay/KirstentB

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Las semillas que se presentan de color blanco o verde no están aún maduras, por lo que no deberían de ser consumidas. Por el contrario, las que tengan color negro serán aquellas que se cosecharon hace mucho tiempo y nunca deberíamos consumirse crudas.

 

Características de la linaza

Su más destacada virtud tiene que ver con su alto contenido en ácidos grasos Omega 3.  Estas semillas nos ofrecen ácido alfalinolénico, imprescindible para el funcionamiento de las membranas celulares.

Además, las semillas de lino contienen unos antioxidantes denominados lignanos muy beneficiosos para la salud. Así mismo, estas semillas nos aportan un tipo de fibra muy interesante llamada mucílago. A esto hemos de añadirle sus interesantes cantidades de proteína, vitaminas B6 y B1, magnesio, fósforo, selenio, manganeso, hierro, potasio, cobre y zinc.

Beneficios del lino en nuestra dieta

Dependiendo de qué beneficios queramos obtener tomaremos las semillas de lino de diferente manera. Si lo que queremos es mejorar nuestro tránsito intestinal debemos tomarlas enteras y acompañadas de un vaso de agua. Si lo que deseamos es enriquecer nuestros platos con todos sus nutrientes tendremos que molerlas antes de ingerirlas. De esta manera obtendremos los siguientes beneficios:

  • Mejora en la piel y el cabello
  • Disminución del exceso de colesterol
  • Aumento el nivel de saciedad por lo que ayudan a perder peso
  • Protección el tracto digestivo
  • Descenso de procesos inflamatorios
  • Ayudan a resolver problemas derivados de la menopausia
  • Protegen el corazón

Estas son solo algunas de los muchos beneficios que se obtienen tan solo tomando un par de cucharadas diarias de semillas de lino. Es una suerte poder contar con un alimento natural y con tantas propiedades.


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¿Debemos temer a los virus y bacterias?

Existe la creencia generalizada de que los virus y bacterias son nuestros enemigos. La influencia de la información manipulada que recibimos nos ha hecho creer que esto es así. Los mensajes respecto a la necesidad de defendernos están por todas partes. Los productos para higienizar nuestro cuerpo y nuestro entorno crecen hasta debajo de las piedras. Pero… ¿realmente es necesario su exterminio? ¿Es posible un mundo sin bacterias o virus?

Somos virus y bacterias

Máximo Sandín, doctor en biología y catedrático, ya jubilado, de la Universidad Autónoma de Madrid, ha titulado su página web: Somos virus y bacterias. Después de muchos años de estudio, este gran científico nos demuestra con su trabajo que nuestro origen está en esas bacterias a las que tanto nos hacen temer.

Sandín

Máximo Sandín pone patas arriba muchas de las creencias de la comunidad cientifica actual. Su más importante aportación podría resumirse en la siguiente frase: “La vida existe gracias al equilibrio y la cooperación, no a la competencia”. Esta forma de entender la vida se opone a todo aquello que nos han contado acerca de la necesidad de luchar unos contra otros. La ley del más fuerte no tendría cabida en las aportaciones que hace la ciencia de Sandín.

¿Qué son las células de nuestro cuerpo?

Probablemente, nunca te has parado a pensar que las células que forman tu cuerpo son bacterias modificadas en cierta medida. De hecho, según dicen los científicos, en nuestro interior existen 10 veces más bacterias que células. Así mismo, se ha comprobado que todas estas bacterias están controladas por bacteriófagos. Los bacteriófagos o fagos, son virus bacterianos que organizan a todas esas bacterias y colaboran en la comunicación entre ellas. De alguna manera podríamos afirmar que dichos virus controlan el funcionamiento de nuestro organismo.

Unsplash/Hal Gategood

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Tampoco es muy conocido el hecho de que el origen de nuestro genoma tiene relación con virus y bacterias. ¿Serían entonces virus y bacterias tales enemigos?

Bacterias y virus en la naturaleza

Es posible que muchas personas desconozcan que gracias a los más de cien millones de bacterias que viven en cada gramo de tierra las plantas existen. Todas ellas son capaces de utilizar y reciclar los productos de desecho eliminando las sustancias tóxicas y poniendo el nitrógeno de la atmósfera a disposición de las plantas.

Así mismo, en los ríos y mares o en el aire, otras bacterias hacen su trabajo tan bien hecho que nos dan la posibilidad de disfrutar de la lluvia o la nieve. Como compañeros de viaje encontraremos virus facilitando la información entre ellas. También estos virus controlan sus ecosistemas. Después de saber esto ¿se podría concebir la vida sin estos queridos colaboradores?

Pixabay/qimono

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Dentro de ti hay mucha “vida”

En cada organismo existe un mundo inmenso de diferentes criaturas vivas. Todos estos seres están super organizados para asegurar que el individuo en el que habitan funcione a la perfección. Cabría entonces preguntarnos ¿estamos causando daño a estas poblaciones cuando intentamos reducirlas o manipularlas de alguna manera?

La naturaleza es sabía y en su infinita inteligencia busca el equilibrio y la vida. Deberíamos plantearnos interferir lo menos posible en su eficiente e inagotable labor. Observando la vida de esta manera podríamos preguntarnos si la teoría de la lucha y la competitividad tiene algo de real… Es muy probable que la única realidad sea que todos estamos relacionados y la colaboración de unos con otros sea la clave del equilibrio…

 

 

 

 

 


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¿Necesitamos beber leche?

Existe la creencia de que el alimento que más cantidad de calcio nos aporta es la leche. Además de eso, se nos informa continuamente de que es necesario que tomemos mucho calcio para que nuestros huesos estén fuertes. ¿Y si te dijera que este alimento no es la mejor manera de aportar calcio a nuestra dieta? ¿Y si también te dijera que un exceso de calcio puede ser muy perjudicial para la salud de nuestros huesos?

No todas las leches son iguales

La leche ha sido un alimento que el ser humano ha tomado desde hace mucho tiempo. Originalmente, la leche era un buen complemento para la nutrición humana. Sin embargo, la leche que encontramos hoy en día en nuestras tiendas nada tiene que ver con la que nuestros antepasados consumían. Además de ello, antiguamente, este alimento se tomaba solo de vez en cuando. En la actualidad, la leche y los productos derivados de ella están en, prácticamente, todas nuestras comidas.

Las vacas que hoy en día viven, casi torturadas, en granjas industriales no son las vacas de aquellos granjeros que antiguamente daban leche cuando tenían terneros. La leche que consumimos ahora proviene de vacas que malviven en condiciones muy tristes y que en muchos casos están preñadas a la vez que están lactando. Este detalle, normalmente desconocido, otorga a la leche una cantidad enorme de estrógenos muy perjudiciales para el ser humano. A esto habría que añadir todos los tratamientos antibióticos que recibe la vaca para evitar o sanar las mastitis que sufre de manera continua.

¿Adultos o lactantes?

Los seres humanos son los únicos mamíferos que se empeñan en seguir tomando leche “materna” cuando ya tienen dientes. Y por si esto fuera poco, quieren la leche de otra especie… ¿Alguien se imagina a un adulto de 50 años mamando de la teta de su madre? Entonces…¿por qué vemos normal seguir tomando la secreción mamaria de una vaca?

Además de eso, si analizamos las características nutritivas de la leche, encontraremos que es un fluido creado por el cuerpo de la vaca para su ternero. Este alimento proporciona a la cría de la vaca todos los nutrientes que necesita para convertirse en un animal grande y robusto en muy poco tiempo. Esto no tiene nada que ver con el crecimiento lento de un ser humano. Con lo cual quedaría claro que los nutrientes de la leche de vaca provocarán reacciones “extrañas” en un organismo no vacuno.

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El calcio de la leche

Nuestros huesos necesitan calcio y muchos otros minerales. Aún así, si tomamos demasiado calcio la nuestros huesos se tornarán muy rígidos con la consecuente posibilidad de fracturas. La cantidad de calcio debe de ir relacionada con la de magnesio si queremos evitar esa rigidez. Todos los productos lácteos nos aportan una cantidad de calcio demasiado elevada. Además de eso, la mayoría de la población de sociedades industrializadas presenta un déficit de magnesio y dificultad para digerir la lactosa o las proteínas lácteas. Por lo tanto, el aumento de fracturas de huesos en personas que están tomando calcio más que suficiente nos avisa de que algo no estamos haciendo bien.

El calcio de otros alimentos

Son muchas las personas que desconocen que el calcio también se encuentra en otros alimentos. Además, en muchos de ellos es más fácil de asimilar para el cuerpo humano. Encontramos altas cantidades de calcio en: el brócoli, las coles, el sésamo, las naranjas, las almendras y las legumbres. Cualquiera de ellos también nos proporciona, de manera equilibrada, magnesio y otros nutrientes que ayudarán a mantener la salud de todo nuestro organismo.

Pixabay/NadiaDietz

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Somos adultos y no necesitamos seguir tomando leche. Nuestro periodo de lactantes no necesita llegar hasta la ancianidad. Además de ello, existen otros muchos alimentos alternativos que evitan el sufrimiento animal innecesario.


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El sol, un amigo

Hemos llegado a un punto en el que parece que tenemos que considerar al sol un enemigo. La protección frente a sus efectos perjudiciales es una mina de oro para aquellos que se lucran de nuestro miedo. Sin embargo, sin sol no hay vida. Ante tan simple y rotunda afirmación deberíamos reflexionar acerca de si estamos hablando de un amigo o de un enemigo.

De la misma manera que la mayoría de los seres vivos, los seres humanos necesitamos del sol para que nuestro organismo funcione correctamente. Todos sabemos que si privamos a una planta de luz esta se deteriorará rápidamente llegando, incluso, a morir. ¿Por qué no iba a ocurrir lo mismo con nuestros cuerpos?

Pixabay/Wikilmages

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El sol es beneficioso

Debido a la falta de información, muchas personas huyen del del astro rey  pensando que puede ser peligroso. Sin embargo, son muchos los beneficios que obtenemos de él, si lo tomamos de manera inteligente.

Una exposición normal a los rayos solares nos ayudará a sintetizar serotonina, melanina y vitamina D. Debido a ello, nuestro estado de ánimo será mucho más positivo y las relaciones con los demás se darán como más facilidad.

Vitamina D

En la actualidad son muchas las personas que tienen déficit de vitamina D. Esta vitamina, que realmente es una hormona, la sintetiza nuestro cuerpo al exponer nuestra piel al sol. La mayoría de las personas toman el sol poniendo protectores sobre su piel sin saber que con ello evitan que el cuerpo pueda sintetizarla. Con unos 20 minutos de sol, en las primeras o las últimas horas del día, sería suficiente para evitar ese déficit.

Unsplash/Errico Boccia

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Melatonina y serotonina

Gracias a la luz del sol, nuestro cuerpo regula la producción de estas dos hormonas. La serotonina está relacionada con nuestro estado de ánimo, el sueño y la sexualidad. La melatonina es segregada cuando la luz disminuye y también se relaciona con la calidad del sueño y la capacidad para sentirnos relajados.

Somos seres solares

Nuestros cuerpos están íntimamente relacionados con el planeta en el que habitamos. Esta relación también se da con las horas de luz y de oscuridad. Si no viviéramos tan deprisa nos daríamos cuenta de este hecho, simplemente, con un poco de autoobservación.

En las épocas del año en las que hay menos luz tendemos a sentirnos más cansados y con menos ánimo. De la misma manera, más horas de luz harán que nuestra energía aumente y que nuestro estado de ánimo sea mejor. Es por eso que en los países en los que hay más luz el carácter de las personas que allí viven es más abierto y alegre que aquellos que viven en lugares en los que hay poca luz y hace frío.

Haz del sol un amigo

No deberíamos tener miedo al sol, solamente respeto. Si observáramos a los animales nos daríamos cuenta de la forma en la que ellos aprovechan sus beneficios. ¿Has visto alguna vez a un animal tomando el sol en un día caluroso a las horas centrales del día? ¡Nunca lo harían! Sin embargo, los seres humanos pasan horas tumbados en las playas llenos de crema…

Si nos protegemos del sol cuando más quema con un acto tan sencillo como ponernos a la sombra o con alguna prenda de ropa y un buen sombrero actuaremos de la misma forma inteligente que lo hacen los animales.

 

El sol es fuente de vida y mientras estemos vivos necesitamos su luz y su calor. Lo mejor que puedes hacer por tu salud es utilizar menos gafas, menos cremas y cada día que haya sol hacer una caminata al aire libre. Además de hacer ejercicio, podrás beneficiarte de todas sus bondades.

 


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Fuente: Pixabaya/silviarita

La menopausia entendida de otra forma

Para cualquier mujer occidental la palabra menopausia tiene connotaciones negativas. Además de los temidos síntomas físicos, estas mujeres entienden que al haber terminado su etapa reproductiva comienza el declive en sus vidas. Esta forma de interpretar esta etapa es solo producto del condicionamiento que nos ofrece la sociedad en la que vivimos. En otras culturas este momento en la vida de la mujer es entendido de manera totalmente diferente.

La costumbre de celebrar la vida

Si mantenemos apartada nuestra mente racional durante un rato podremos acceder a una visión más poética de la menopausia. Esta nueva mirada corresponde a la interpretación de la Medicina Tradicional China. Esta milenaria medicina celebra la vida de maneras que para nuestra cultura son impensables. De hecho, al conocer los nombres que le dan a estas diferentes etapas, nos ayudan a entender que todas ellas pueden ser una bendición.

  • Etapa menstrual: agua celestial
  • Embarazo: madurar un fruto
  • Post parto: mes dorado
  • Menopausia: segunda primavera
Fuente: Pixabay/jil111

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La reconciliación con la naturaleza

En nuestra cultura, sin casi darnos cuenta, hemos sido empujadas a hacer el papel de super mujeres. Este tipo de mujeres no tienen tiempo para poder sentir lo que pasa dentro de sus cuerpos en cada uno de los ciclos. Hay en cada mujer de nuestro mundo occidental una desconexión total de su propio cuerpo y  de su propio sentir. Necesitamos aprender a abrazar y a sentir cada uno de esos ciclos para reconciliarnos con nuestra parte femenina.

La segunda primavera: la menopausia

Según la sabiduría de la Medicina Tradicional China, la segunda primavera en la vida de las mujeres, se caracteriza por la renovación de energía y de oportunidades. Al cesar la menstruación o agua celestial, el cuerpo de la mujer aprovecha todas las substancias que ya no utilizará en la menstruación.

Esta etapa no es el comienzo de ningún tipo de dificultades. Es el camino que nos lleva a un periodo nuevo. Esta segunda primavera comenzará cuando nuestro cuerpo se estabilice y seamos capaces de adaptarnos a los cambios que han ocurrido. La acupuntura es la mejor opción para aminorar los síntomas que este proceso pueda presentar.

Reconvertir la energía

Para la mujer que sea capaz de vivir esta etapa como la primavera que dicen los chinos, este puede ser un momento de florecimiento personal. La energía que se ahorra al no tener la menstruación puede ser transformada para crear de diferentes maneras. Este es un momento muy propicio para explorar nuestro interior, para desarrollar la creatividad e incluso para vivir la sexualidad de manera diferente. Si somos capaces de cuestionar las creencias que la sociedad nos ha impuesto, podremos vivir esta etapa desde el poder personal y la tranquilidad de que todo es como debe de ser.

Fuente: Pixabay/Free-Photos

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Aliados de nuestro bienestar

Para poder vivir este momento de la mejor manera posible las siguientes herramientas nos serán de gran ayuda:

  • Una alimentación equilibrada y sana será nuestra mejor aliada.
  • También nos ayudará aprender a respirar de manera correcta
  • Una cantidad modera de ejercicio, en especial el yoga o el taichí
  • Evitar sustancias tóxicas como el tabaco o el alcohol
  • Conectar con nuestras emociones y encontrar formas constructivas de expresarlas

La vida es un viaje fascinante digno del mayor disfrute. El paso de los años puede convertirse en nuestro mayor tesoro si lo vivimos conscientemente. Una vida vivida con consciencia es una vida feliz.

 

 


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Fuente: Pixabay/Pexels

Los beneficios de acudir a la naturaleza

Todos somos conscientes de que pasar tiempo en la naturaleza nos afecta positivamente. Cuando pasamos un día de campo, o simplemente unas horas, nuestro estado físico y emocional mejora notablemente.  Es muy habitual decir que “hemos cargado las pilas”. Incluso parece que la comida sabe mejor que en casa. ¿Sabes por qué sucede esto? Aquí te lo vamos a contar.

La electricidad del aire

Ya en el año 1910, Albert Einstein pudo entender que las propiedades curativas del aire de la montaña de Davos tenían que ver con la electricidad del aire. Los iones positivos y negativos existen de forma natural en el aire que respiramos. Cuando la atmósfera está equilibrada, la proporción de estos iones es de uno positivo por uno negativo.

Fuente: Pixabay/Pexels

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En las ciudades, debido a la contaminación los iones negativos son destruidos. Este efecto es reforzado por la presencia de aparatos eléctricos, ordenadores y televisores. Así mismo, la falta de ventilación natural agudiza este fenómeno. Aunque todos nos vemos afectados cuando hay un exceso de iones positivos, según el Dr. Félix Gad Sulman, una cuarta parte de la humanidad es extremadamente sensible a estas situaciones y sus sistemas respiratorios, nerviosos y hormonales sufren las consecuencias.

En la naturaleza los iones negativos predominan gracias a todas las herramientas que esta tiene a su disposición. Las descargas eléctricas de las tormentas, los rayos ultravioletas, las cataratas y cascadas, las olas de mar, los gases y las sustancias radioactivas, las plantas o la fricción producida por el fluyo del aire, son algunos de los elementos que ocasionan esta abundancia de iones negativos.

Beneficios de los iones negativos

Los iones negativos son beneficiosos para las diferentes dolencias del sistema respiratorio. Las personas que sufran bronquitis, sinusitis, alergias, etc se verán muy favorecidas en ambientes donde exista abundancia de iones negativos. Así mismo, cuando frecuentamos la naturaleza sentiremos que estamos más relajados, nuestra tensión arterial se equilibra, los niveles de ansiedad disminuyen y, en general, todas nuestras funciones físicas y psicológicas mejoran su funcionamiento.

Los sonidos de la Tierra

Además de la abundancia de los iones negativos, los paseos en la naturaleza también nos benefician de otra manera. Según la sonidista, especializada en Bioacústica, Eva Julián, los sonidos que emite la tierra y los seres vivos que en ella habitan son altamente terapeúticos. Eva Julián lleva trabajando e investigando en la incidencia del sonido en los seres vivos desde el año 1985.  Gracias a sus estudios y grabaciones ha podido ha podido comprobar que estos sonidos consiguen mantener el equilibrio vital de los seres vivos y reconducirlos a un estado de conciencia en armonía con la tierra y con el cosmos.

Su trabajo ha demostrado que nuestro equilibrio emocional, nuestra vitalidad y el mantenimiento de nuestro campo electromagnético necesitan “escuchar” los sonidos de la naturaleza para poder resonar de manera equilibrada con los cambios que en la tierra se produzcan.

Fuente: Pixabay/Seaq68

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Otra de los fenómenos interesantísimos que ha observado es que, aunque no seamos capaces de escucharlo, la naturaleza nos habla, en ocasiones a gritos en un afán de protegernos. Por ejemplo, la noche anterior al tsunami de Indonesia Eva Julián pudo grabar el gran aviso sonoro con el que la naturaleza estaba invitando a todos los seres de alrededor a despejar aquella zona. Podéis escucharlo aquí en los últimos dos minutos de esta conferencia, resulta realmente alucinante.

 

Como seres terrestres estamos conectados a la madre Tierra. No podemos olvidar nuestra necesidad de contacto con la naturaleza. Un paseo en silencio por un pasaje natural puede ser la mejor medicina.