Category Archives: Nutrición

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Los minerales en nuestra dieta

Llevar una dieta saludable es uno de los mejores regalos que podemos hacernos. Somos aquello que comemos ya que todas nuestras funciones corporales se llevan a cabo gracias a lo que ponemos en nuestro plato. Actualmente, es mucha la información que tenemos acerca de cómo nutrirnos adecuadamente. Tanto en la publicidad como en las conversaciones habituales se escucha hablar de proteínas, vitaminas e hidratos de carbono. Sin embargo, los minerales, no son tan tenidos en cuenta aun cuando son muy importantes para que nuestro organismo se encuentre en perfecto estado.

Solo en pequeñas cantidades

Los minerales son un tipo de elementos que nuestro cuerpo utiliza en todos los procesos metabólicos. Son considerados micronutrientes porque, de la misma manera que las vitaminas, los necesitamos en cantidades relativamente pequeñas.

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A diferencia de los hidratos de carbono o las grasas, los minerales no aportan energía. Su principal función es reguladora y, al no poder ser sintetizados por nuestro organismo, es necesario que sean aportados con la dieta.

¿Para qué sirven los minerales?

Estos micronutrientes son esenciales para la constitución de tejidos y fluidos corporales. Como ya hemos dicho, tienen función reguladora y participan en la obtención de energía de las células. También colaboran en la metabolización de los macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas). Además de esto, están relacionados con la formación de huesos y dientes. Cada uno de ellos, en su justa medida, tienen un papel muy importante en todo el funcionamiento de nuestro organismo.

Tipos de minerales

No todos los minerales se requieren en la misma cantidad. Aquellos que se necesitan en dosis mayores se denominan macrominerales. Los que son requeridos en menor cantidad son los oligoelementos.

Macrominerales

  • Fósforo y calcio: son los responsables de que nuestros huesos y dientes estén sanos. En contra de la creencia popular, los lácteos no son los alimentos que mayor cantidad y mejor calcio nos proporcionan.
  • Magnesio: este mineral está relacionado con numerosas funciones distintas que nuestro cuerpo lleva a cabo. En la actualidad, debido al empobrecimiento de los suelos, no siempre es fácil recibir la cantidad adecuada de magnesio.
  • Sodio y potasio: ambos está relacionados con la salud de nuestros nervios y músculos.
  • Cloro: su mayor cometido es favorecer el equilibrio de los líquidos del cuerpo.
  • Azufre: colabora en el metabolismo de las grasas.

Oligoelementos

Dentro de esta categoría están los minerales que el cuerpo necesita en menor cantidad sin que por ello sean menos importantes. Entre ellos se encuentran el hierro, el cobre, el manganeso, el selenio, el cobalto, el yodo, el zinc y el flúor.

¿Cómo aportar minerales al cuerpo?

La mejor manera de aportar a nuestro organismo todos los minerales que necesita es a través de la dieta. Solo en ocasiones específicas será necesario tomar suplementos. No obstante, es muy importante observar ciertas reglas para que no nos falte ningún mineral:

  1. Los alimentos ecológicos cuentan con mayor cantidad de nutrientes y menor cantidad de tóxicos.
  2. Los suplementos solo son necesarios en casos de una carencia severa y siempre bajo supervisión médica.
  3. El consumo de sal marina sin refinar nos aporta gran cantidad de minerales en estado puro.
  4. Una dieta equilibrada y variada siempre nos ayuda a consumir todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita.
  5. Es mejor no cocinar en exceso los alimentos y siempre aprovechar el agua de cocción para hacer sopas o caldos.
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Además de todos los consejos dietéticos es importante tener en cuenta que el estrés incrementa la necesidad de ciertos minerales. Una vida tranquila y sosegada siempre es la mejor opción.


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¿Qué son los superalimentos?

En la actualidad son muchas las personas que se preocupan por su salud. Una buena dieta es una de las mejores maneras de conseguir que nuestro cuerpo funcione durante más tiempo en mejores condiciones. Ahora, como nunca antes, la información sobre alimentación es muy variada. A menudo, cabría decir que un poco excesiva. Dietas, suplementos, superalimentos… Vamos a ver qué son estos superalimentos y si realmente son tan interesantes.

¿A qué llamamos superalimentos?

Conocemos con este término a los alimentos que tiene gran interés nutricional y muchos beneficios para la salud. Normalmente, suelen tener gran cantidad de vitaminas, minerales, grasas saludables y antioxidantes.

Unsplash/Roberta Sorge

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Este nombre que ahora les damos no debe hacernos creer que se trata de productos nuevos. Muchos de ellos son de sobra conocidos. Por ejemplo, las legumbres o el aceite de oliva virgen extra. Por lo tanto, no deberíamos pensar que tienen propiedades milagrosas. Con incluirlos en una dieta variada y equilibrada sería suficiente.

Buena dieta y productos locales

Son muchos los productos exóticos que ahora podemos encontrar en nuestros mercados. La globalización ha hecho posible una que una gran variedad de alimentos lleguen a nuestro plato. Aún así, según recomiendan los expertos, la mejor dieta es aquella que nos ayuda a adaptarnos al sitio donde vivimos. Por ese motivo, los superalimentos más recomendables serán aquellos que no tengan que hacer un largo viaje para llegar a nuestra mesa.

Superalimentos poco conocidos

Son muchos los productos que encontramos dentro de esta categoría. Vamos a hacer un breve recorrido por algunos superalimentos que, aunque no sean demasiado usuales, tienen mucho interés nutricional:

Algas

Las algas son muy utilizadas en la cocina japonesa. Estos vegetales marinos nos aportan muchos nutrientes. Son especialmente ricas en minerales y proteínas. Con muy poca cantidad de ellas obtendremos grandes beneficios.

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Levadura de cerveza

La levadura de cerveza tiene un buen perfil de aminoácidos de gran valor biológico. También es muy rica en vitaminas del grupo B y minerales. Habría que destacar la vitamina B6 como muy beneficiosa.

Uvas rojas

La humilde uva también está dentro de esta categoría. Su piel nos aporta resveratrol que mejora el estrés oxidativo y la inflamación. Así mismo, ralentiza el envejecimiento y es eficaz para controlar la diabetes.

Chocolate negro

El chocolate es un alimento rico en antioxidantes. Beneficia al sistema nervioso central y contribuye a la buena salud cardiovascular. También tiene gran cantidad de magnesio, un mineral implicado en muchísimos procesos de nuestro cuerpo y, sobre todo, muy importante para los músculos.

Azafrán

Durante miles de años se ha utilizado esta especia como hierba medicinal y colorante. Es un buen tónico digestivo y mejora la ansiedad y la depresión. También se utiliza como afrodisíaco. Existen varios estudios que lo relacionan de manera positiva para prevenir problemas oculares, obesidad o Alzheimer.

Unsplash/Mehdi Torabi

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Los superalimentos son buenos aliados para llevar una dieta rica en nutrientes. Sin embargo, lo más importante es la variedad en la alimentación, de esta manera estaremos aportando gran cantidad de superalimentos sin darnos cuenta.


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El limón, un superalimento

 

El limón está presente en nuestra dieta desde hace mucho tiempo. Sin embargo, son pocas las personas que saben hasta qué punto podemos considerarlo un tesoro para nuestra salud.  Esta fantástica fruta nos ayuda a eliminar toxinas, nos aporta vitaminas y también es un potente bactericida. En esta entrada te vamos a contar para qué sirve el limón y cómo puede ayudarnos, tanto en la prevención como en el tratamiento de muchas dolencias.

El origen del limón

El limonero pertenece a la familia de las rutáceas y al género cítrico con carácter tropical. Es, probablemente, originario del sur de China y crece mejor en sitios no muy fríos de suelos poco profundos y con alta salinidad. En Asia, el limonero se cultiva desde hace más de 2.500 años. Allí, se le considera un símbolo de la felicidad. Desde China su cultivo se extendió hasta el actual Irán. A partir del siglo X, los árabes lo llevaron por la cuenca mediterránea, por el oeste hacía España y por el este hacía Grecia. Actualmente, el principal país productor es México. Detrás van la India, España, Italia y Grecia.

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Los frutos del limonero son los limones que pueden variar en cuanto a su color y la textura de su piel. Este árbol florece todo el año y según la época de maduración de los frutos se clasifican las diferentes variedades.

Los beneficios del limón

Los usos del limón en la cocina son muchos. En pastelería son ideales para añadir aroma y esencia. También se utiliza para aderezar y cocinar alimentos o para la fabricación de licores. Como ya hemos dicho, esta fruta nos ofrece numerosos beneficios:

Alto poder alcalinizante

Aún siendo un alimento ácido, el limón nos ayuda a alcalinizar el organismo. El equilibrio del pH en nuestro cuerpo es muy importante para mantener una buena salud. Además, las dietas ricas en alimentos refinados, aditivos y carnes tienden a acidificar el organismo. Por este motivo, es una buena idea poner un poco de zumo de limón sobre las carnes y pescados.

Fortalece el sistema inmune

El limón, como el resto de los cítricos, es muy rico en vitamina C y flavonoides. Estas sustancias son muy interesantes para reforzar el sistema de defensa del cuerpo. Ante los primeros síntomas de cualquier proceso respiratorio un zumo de limón natural nos servirá de gran ayuda.

Potente antibacteriano

Además de todas las sustancias nutritivas que contiene, el limón también posee una alta capacidad bactericida. Por este motivo, está indicado en cualquier proceso en el que necesitemos reducir la población bacteriana.

Beneficia al sistema nervioso

La dosis de potasio que el limón nos aporta es muy aconsejable para el sistema nervioso en general

Muy desintoxicante

Este mágico cítrico, al estimular el hígado, es muy apropiado para eliminar toxinas. Son muchas las personas que toman un vaso de agua tibia con el zumo de un limón recién exprimido por la mañana antes de desayunar. Esta sana costumbre es una estupenda forma de limpiar en profundidad nuestro aparato digestivo. Además, al aumentar los movimientos peristálticos ayuda a evacuar los intestinos con facilidad. Así mismo, después de comidas copiosas nos facilita la digestión.

Un poco de limón cada día es un buen aliado para mantener nuestro cuerpo con salud. Eso si, hay que tener cuidado de tomarlo siempre con una una pajita porque el ácido en exceso daña el esmalte dental.


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Cómo mantener el sistema inmunológico en buen estado

El sistema inmunológico es el encargado de que nuestro organismo se mantenga en equilibrio. Todos los sistemas del cuerpo funcionan de manera conjunta. Por este motivo, cualquier variación de alguno de ellos repercutirá en todos los demás, alterando de esa forma la necesaria estabilidad. En momentos de crisis o estrés el sistema nervioso activará todo un protocolo de actuación que, a su vez, influirá en el estado de nuestro sistema defensivo. Aquí vamos a ver de qué manera podemos colaborar con el buen funcionamiento de nuestro sistema inmunológico.

La alimentación

Llevar una buena dieta es uno de los factores que contribuyen a que nuestro cuerpo pueda llevar a cabo la actividad de defensa. Actualmente, es mucha la información existente acerca de cuál es la mejor dieta. Debido a ello es posible que muchas personas sientan confusión. Sin embargo, con un poco de sentido común es fácil saber còmo alimentarnos correctamente:

Unsplash/ Brooke Lark

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  • Consume frutas y verduras cada día, a poder ser de origen ecológico. Estos alimentos nos aportan vitaminas que son imprescindibles para la salud inmunitaria
  • Evita las harinas refinadas y sus derivados. Los cereales integrales aportan más nutrientes
  • Deja el azúcar, los embutidos, las bebidas gaseosas y el alcohol para ocasiones muy especiales
  • Si comes carne, no comas demasiada. Con una par de veces a la semana es suficiente y si es de animales que hayan tenido una vida digna será mejor para tu salud
  • Consume aceites de buena calidad y de primera prensada en frío
  • Los pescados azules y las semillas de calidad son también muy interesantes

Vida sana

En general, un estilo de vida sano es la mejor manera de cuidar nuestra salud. Hay ciertos hábitos que, si los incluimos en nuestra rutina diaria, apoyan al organismo en su labor defensiva:

  • Realiza ejercicio físico cada día. Con un poco de yoga o una caminata puede ser suficiente.
  • Toma el sol y el aire puro a diario. Lo ideal sería hacerlo en la naturaleza aunque si no es posible con un paseo de media hora por un parque es suficiente
  • Evita los sitios con humo y, por supuesto, el tabaco
  • Bebe agua o infusiones para asegurar una buena hidratación celular
  • Aleja de tu vida el estrés y las preocupaciones en la medida de lo posible. La meditación y la relajación son técnicas que nos ayudan a relativizar y a calmar la mente
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Consejos naturales

Además de todo lo que ya hemos visto, existen diferentes productos que nos pueden ayudar a incrementar las defensas de manera natural, como por ejemplo:

  • Equinacea: Esta planta, originaria de Norteamérica, tiene un gran poder inmunoestimulante
  • Propóleo: Las abejas utilizan esta sustancia para mantener limpias sus colmenas. Es el antibiótico natural por excelencia
  • Vitamina C: Se ha comprobado que esta vitamina está implicada en la rápida recuperación de los procesos gripales
  • Vitamina D: Niveles adecuados de esta vitamina aseguran la buena salud de nuestras defensas entre otras cosas.

En definitiva, vida saludable, dieta sana y muchos momentos de paz y tranquilidad son los pilares de un buen funcionamiento del sistema inmunológico.


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¿Es beneficioso el ayuno?

Después de los excesos alimentarios que nos permitimos en épocas navideñas son muchas las personas que necesitan hacer ayuno para volver al equilibrio. Esta práctica se conoce desde tiempos inmemoriales como muy beneficiosa. ¿Realmente lo es? ¿Puede ayunar cualquier persona?

El ayuno a lo largo de la historia

El ayuno es una forma de sanación muy antigua. Está asociada, sobre todo, a ciertos rituales. El tiempo de cuaresma es uno de los ayunos que más personas conocen. En ese momento, antes de la primavera, cuando la tierra no daba mucho que comer era el momento idóneo para ayunar. En la Biblia podemos encontrar numerosas referencias a los ayunos que se hacían desde hace siglos. Místicos tan conocidos como Teresa de Jesús o Juan de la Cruz hacen alusión a sus propios periodos de ayuno en sus obras. En general, el ayuno se ha practicado para preparar ritos y ceremonias en diferentes filosofías y religiones.

El ayuno se utilizó durante siglos como búsqueda espiritual, desintoxicación mental y limpieza corporal. Así mismo, en la naturaleza, el ayuno se lleva a cabo de manera natural por muchos animales. Cualquier animal que se encuentre enfermo limitará lo que come como forma de recuperación. Los animales que hibernan pasan largos periodos sin comer aprovechando todo lo que sus cuerpos ya tienen acumulado. Y si observamos a los niños, podemos ver que, la mayoría, dejan de comer ante cualquier enfermedad.

Tipos de ayuno

Se puede ayunar de diferentes maneras y durante distintos periodos de tiempo. En general, los tipos de ayuno más habituales son los siguientes:

El ayuno más fácil 16/8

Este método es el más sencillo. Es el mejor para aquellos que no tienen práctica en ayunar. Son 16 horas sin comer y 8 de alimentación. Se trata de alargar la primera comida del día unas seis horas.

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Para los no principiantes 20/4

En este caso alargaríamos las 16 horas hasta 20 sin tomar alimentos. Por lo tanto, solo se deberían comer 4 horas al día.

Ayunar un día si y otro no

Aunque parece más difícil, una vez que el cuerpo se acostumbra no lo es tanto. En cualquier caso para este tipo de ayunos es muy recomendable acudir al asesoramiento de personas especializadas para que te acompañen en el proceso.

Otra variante 12/12

Con este tipo de ayuno se pueden hacer diferentes variantes. Por ejemplo, no comer nada desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la tarde. La forma más fácil de hacerlo es cenando tempranito y desayunando un poco más tarde. De esta manera pasaremos gran parte del tiempo durmiendo.

Beneficios del ayuno

Ayunar de vez en cuando o durante periodos más prolongados nos aporta numerosos beneficios:

  • Nos ayuda a sentirnos mejor física y mentalmente. Aumenta la claridad mental
  • Nuestras digestiones mejoran y con ello todo el aparato digestivo
  • El sistema inmunológico se fortalece
  • La vitalidad aumenta
  • Nos ayuda a perder peso
  • Reduce las enfermedades asociadas al envejecimiento
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¿Puede ayunar todo el mundo?

Aunque el ayuno es una estupenda herramienta para limpiar el organismo hemos de ser prudentes. Aunque no es frecuente, existen personas que son incapaces de llevarlo a cabo. Estos son los casos de aquellas personas que tienen alteraciones en el metabolismo y no pueden funcionar sin alimento. Tampoco está recomendado en las mujeres embarazadas, niños, adolescentes, ancianos y personas que estén débiles.

En cualquier caso, para ayunos realmente terapéuticos la mejor opción es acudir a espacios donde poder hacer curas de ayuno con otras personas y bajo la supervisión de un experto en la materia.


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Trucos para aliviar los excesos navideños

Durante las fiestas navideñas y sobre todo después, la mayoría de las personas sienten que su cuerpo se queja y, en muchos casos, que la bascula señala algún kilo de más. Todas las reuniones de estas fechas van acompañadas de bebida y comida en abundancia. Por este motivo, comemos y bebemos mucho más de lo que hacemos normalmente. No debemos de castigarnos pensando que no deberíamos haberlo hecho. La vida es celebración y el disfrute en buena compañía saludable. Eso si, para poder recuperar el equilibrio tras los excesos navideños necesitamos algunos pequeños trucos que te vamos a contar.

Ralentiza tu ritmo

Al contrario de lo que podría parecer, estos momentos del año son excelentes para practicar una forma de vida más pausada. Si conseguimos vivir a menor velocidad, los excesos de todo tipo serán menos frecuentes.

Ante una comida con amigos o familiares un poco más de consciencia nos ayudará a disfrutar aún más del momento. Si ponemos más atención en nuestro interior seguro que saborearemos más la comida y también beberemos con medida. Cuando estamos dispersos no somos conscientes de que ya no tenemos más hambre por lo que seguimos comiendo sintiéndonos físicamente mal después. Lo mismo pasa con la bebida. Por eso, de nosotros depende comenzar estas reuniones con calma interior. Una buena práctica sería dejar el tenedor en el plato tras cada bocado.

La deshidratación

Cuando comemos y bebemos en exceso nuestro cuerpo utiliza más agua de lo normal. El alcohol causa una gran deshidratación y la comida copiosa demanda de más jugos para digerirse haciendo mayor el gasto de agua.

Una buena medida para evitar esta deshidratación es poner un vaso de agua al lado de las bebidas alcohólicas e ir bebiendo ambas de manera paralela. Este pequeño gesto nos ayudará a evitar gran parte de las molestias que conlleva esta demanda extra de agua.

El proceso digestivo

Una digestión normal lleva aproximadamente tres horas. Cuando la comida ha sido copiosa se puede duplicar ese tiempo. Si el cuerpo está digiriendo una comida no es buena idea volver a comer cuando este proceso aún no ha terminado. Esta sobrecarga se traducirá en molestias y pesadez. Por ello, es importante que intentemos no tomar ningún alimento o bebida alcohólica hasta que haya pasado un tiempo prudencial desde la ultima comida. Así podremos dar tiempo al cuerpo a que se “deshaga” un poco de la comida anterior.

Así mismo, si comenzamos cualquier comida con algún alimento crudo, las enzimas que este alimento contiene serán de gran ayuda para llevar a cabo la digestión de manera más eficaz. Una ensalada para comenzar siempre es la mejor opción

Tisanas digestivas y limón

El limón es un alimento muy interesante. Además de su alto contenido en vitamina C, tiene una alto poder alcalinizante. Un vaso de agua templada con el zumo de un limón después de comer nos ayudará a digerir más fácilmente. Así mismo, si sustituimos el postre por un poleo menta, manzanilla, regaliz o té kukicha también estaremos ayudando a nuestro organismo a llevar a cabo el proceso digestivo.

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Manki Kim

Con estos sencillos trucos, los excesos de las fiestas navideñas nos darán menos problemas. Sería importante darnos cuenta de que no somos un recipiente vacío en el que se puede ir lanzando toda aquella comida que nos resulte apetecible. Nuestro cuerpo hace todo lo posible por conservar el equilibrio, si le ayudamos funcionará mucho mejor.


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Los alimentos que combaten el frío

Con la llegada del frío los alimentos que componen nuestra dieta no son los mismos que en épocas de temperaturas más altas. En estos momentos, sacamos del armario la ropa de abrigo. Igualmente, es importante que adaptemos nuestra alimentación a la estación más fría. ¿Cuáles son los alimentos que nos ayudan a conservar el calor corporal? Aquí te lo vamos a contar.

Escuchando a nuestro cuerpo

Si ralentizamos un poco nuestro ritmo de vida, podemos escuchar a nuestro cuerpo que tanto tiene que decirnos. Nuestro organismo, en su gran sabiduría, sabe qué necesita exactamente para conservar el equilibrio. Debido a ello, cuando hace frío lo que nos demanda son platos con mucha energía y llenos de nutrientes. Si le ofrecemos todo lo que necesita, nuestra salud mejorará y nuestro sistema inmunológico se fortalecerá.

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En estaciones frías, cuando hay menos luz, muchas personas también necesitan más descanso. Al igual que con la alimentación, se hace necesario escuchar al cuerpo y darle lo que nos pide.

Alimentos que crecen donde vivimos

Una de las cosas más importantes a la hora de hacer frente al clima del lugar donde vivimos es “comernos ese clima”. En los países en los que el invierno es frío la naturaleza hace que crezcan los alimentos que necesitamos para adaptarnos. Por lo tanto, si queremos entrar en calor, no debemos de comer frutas tropicales, por ejemplo. Este tipo de frutas crecen en países donde los organismos no necesitan calor sino refrescarse. Al contrario, los alimentos que nos ofrece la naturaleza en épocas de frío, como los frutos secos por ejemplo, son idóneos para nuestro cuerpo.

Sopas y caldos

Aunque con el calor nuestro organismo demanda más líquido con el frío también necesitamos una buena hidratación. En épocas frías pasamos mucho tiempo en lugares con calefacciones que resecan el organismo por dentro y por fuera. Por este motivo es importante tomar, al menos una vez al día, caldos o sopas que repongan líquido y que nos ayuden a entrar en calor. El misomuy apreciado en la cocina japonesa, es una estupendo ingrediente para hacer sopas llenas de sabor y muy nutritivas.

Estofados y legumbres

Los platos de verdura estofada o legumbres son muy necesarios en momentos de bajas temperaturas. Las legumbres son muy ricas en proteínas, minerales y vitaminas del grupo B. Al ser tan nutritivas no es recomendable comer grandes cantidades. Con cinco o seis cucharadas por persona es suficiente. Una buena forma de cocinarlas es a fuego lento añadiendo cereales integrales. Los cereales aportarán los aminoácidos que las legumbres no tienen consiguiendo así proteínas de alto valor biológico. También es muy buena opción añadir verduras de temporada a los platos de legumbres.

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Además de una buena dieta es muy importante también que nuestros niveles de vitamina D estén altos en invierno. Si durante las épocas de más calor hemos tomado el sol suficientemente es muy posible que nuestras reservas estén altas. Aún así, es muy recomendable seguir exponiéndonos al sol en épocas frías ya que es la mejor manera de obtener esta importante vitamina.


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Slow Food: alimentación sin prisa

Uno de los pilares de la buena salud es llevar una dieta adecuada. Aún así, además de qué comemos deberemos poner atención al cómo lo hacemos. La filosofía Slow Food -comida lenta- apuesta por una forma de alimentarnos más consciente y tranquila. También enfatiza en el consumo de alimentos de procedencia cercana y da importancia a la forma en que los cocinamos.

Origen de Slow Food

El movimiento Slow Food comenzó en Italia en el año 1986. Todo sucedió a raíz de la inauguración de un restaurante de comida rápida en Roma. Podríamos decir que se originó como una respuesta en contra a la proliferación de los restaurantes de comida rápida. Fue un grito a favor del placer de disfrutar de la comida sin prisa y el consumo de productos de origen local.

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Con el tiempo, miles de personas se fueron uniendo, llegando a ser 130 países en los que se practica esta tendencia. De hecho, en el año 2004, la FAO reconoció el movimiento como organización sin ánimo de lucro y comenzó a colaborar con ellos.

Una opción más solidaria

Esta alternativa diferencia a los productores, comerciantes y gastrónomos que hacen el esfuerzo de distribuir los productos que se denominan “alimentos y platos del Arca”, haciendo alusión al Arca de Noé. También se da mucha importancia a la conservación de la variedad tanto de plantas cultivadas como de animales para el consumo.

Una mirada hacia atrás

La verdad es que este movimiento no está inventando nada nuevo. Podríamos decir que se trata de volver a lo que antes se hacía de manera natural. Antiguamente, en la cocina se utilizaban los productos de temporada y que se producían en los alrededores. También se hacían las comidas a fuego lento y los alimentos no se fumigaban con pesticidas. Así mismo, se respetaban los ciclos de la naturaleza. Si a esto añadimos el hecho de que la familia se sentaba a la mesa de forma tranquila y sin mirar la televisión, nos daremos cuenta de la semejanza con la corriente Slow Food.

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Cómo practicar el Slow Food

Todos sabemos que nuestra salud física y psicológica se resiente al vivir en la sociedad de las prisas en la que estamos inmersos. Si eres de las muchas personas que están planteándose vivir a un ritmo más lento, esta llamada a una alimentación más consciente te interesará.

Vamos a ver algunas de las formas en las que puedes aplicar esta tendencia en tu día a día:

  • Intenta comer solo si tienes tiempo para comer despacio. El hecho de tener el estómago vacío un rato siempre será más beneficioso para el organismo que llenarlo a toda prisa de comida basura.
  • Reflexiona a menudo acerca de la procedencia del alimento que tienes en el plato. ¿Cuántos kilómetros ha viajado antes de llegar a mi? ¿Su producción ha supuesto sufrimiento o indignidad a personas o animales?
  • Pon atención a lo que vas a comer. Observa la textura, el olor y el color con tranquilidad.
  • Mastica lentamente y saborea cada bocado.

Comer tranquilamente y de manera consciente nos ayuda a llevar una vida más en calma. Nuestra mente y todo nuestro organismo nos agradecerán esta práctica.


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Los mejores secretos para dormir bien

¿Quién no nota la diferencia entre una noche en vela y una noche de profundo descanso? Todos sabemos lo importante que es dormir bien. Aún así, muchas veces sin darnos cuenta, nos cuesta muy poco robarle horas a nuestro tiempo de descanso. Además de eso, el estilo de vida actual es, a menudo el responsable del insomnio que sufren muchas personas. En este artículo te vamos a revelar algunos secretos que te ayudarán a dormir mejor.

Dormir es muy importante

En nuestra sociedad, cada vez se le da menos importancia al descanso. Son muchas las personas que aunque tengan que madrugar alargan sus veladas con amigos o delante de la televisión. Es muy probable que estas personas desconozcan que, simplemente, con pasar tres días durmiendo cuatro horas o menos, muchas de las células de su cerebro morirán. Esa falta de horas de sueño incapacita al encéfalo para llevar a cabo sus labores de limpieza de proteínas, poniendo en riesgo nuestra salud.

Unsplash/Alexandra Gom

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La falta de sueño disminuye nuestro rendimiento a todos los niveles. La memoria, la concentración y la atención se verán afectadas también. Si no dormimos bien nuestro cuerpo tenderá a la torpeza y, en general, cometeremos más cantidad de errores en diferentes situaciones.

¿Qué mejora nuestro sueño?

Si queremos que nuestro sueño sea de calidad, hay ciertas cosas que nos pueden ayudar a ello:

Alimentos a evitar antes de dormir

Los expertos aconsejan cenar al menos dos horas antes de ir a la cama. No obstante, esa medida es tan importante como pensar en qué vamos a cenar para dormir bien. Hay ciertos alimentos que nunca tendríamos que tomar por la noche. Por supuesto cualquier excitante como el café, el té o el chocolate nunca deberían estar presentes en nuestra cena. El alcohol tampoco es un buen compañero para ir a la cama ya que, en un principio, da sueño pero después lo dificulta. Tampoco son recomendables las comidas muy especiadas o picantes o los cereales azucarados.

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Alimentos que nos ayudan a dormir

Los mejores alimentos para que nos vayamos a descansar relajados son, sin lugar a dudas, los cereales integrales. Es muy importante que sean integrales porque de esta manera el suministro de glucosa será uniforme facilitando el descanso. Una crema de avena o de arroz por la noche nos asegura una noche de buen dormir. Así mismo, los alimentos ricos en triptófano también nos servirán de ayuda. La avena y las semillas de sésamo contienen cantidades muy interesantes de este aminoácido.

Pequeños trucos adicionales

Además de lo que te explicamos más arriba, existen algunos trucos que también te pueden ayudar:

  • El magnesio es un mineral directamente implicado en la calidad del sueño. Si tienes insomnio consulta a tu médico la posibilidad de tomar algún suplemento.
  • Intenta no practicar deportes a última hora de la tarde ya que a algunas personas les dificulta la facilidad para conciliar el sueño.
  • Un rato de meditación es una buena medida para las personas que tienen problemas para dormir.
  • En el dormitorio no debería entrar ningún tipo de aparato electrónico a no ser que estén apagados. Además de las interferencias electromagnéticas nos mantienen la atención fuera de nosotros mismos.
  • Procura establecer una pequeña rutina antes de dormir: luz tenue, ambiente tranquilo y algún libro fácil y sencillo. A esto le puedes añadir dos o tres respiraciones profundas.
  • Si queremos facilitar el descanso es muy buena idea ir a dormir todos los días a la misma hora.

Un buen descanso nocturno nos ayudará a llevar una vida más saludable y equilibrada en todos los sentidos. ¡Merece la pena devolver al hecho de dormir el lugar que merece!


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¿Son buenas las leches vegetales?

Todos sabemos la importancia de una dieta saludable para nuestro bienestar En la actualidad, muchas personas deciden dejar de tomar lácteos. Algunas de ellas lo hacen porque lo consideran más saludable. Sin embargo, muchas otras se dan cuenta de que a su organismo le cuesta digerir estos productos. Afortunadamente, para aquellos que siguen necesitando tomar algo parecido a la leche y no pueden, tenemos en el mercado un buen surtido de leches vegetales. Pero ¿son todas iguales?

Tomamos demasiada leche de vaca

Antiguamente, la leche de vaca se tomaba de vez en cuando. No todo el mundo la tomaba y no todos los días. Además de eso, la leche de las vacas de antes nada tenía que ver con la leche que compramos en el supermercado hoy en día.

Cada vez son más las personas que deciden pasarse a otro tipo de leches o bebidas vegetales Esto es debido a que tomamos leche de vaca en cantidades exageradas. Además de esto, las condiciones en que viven los animales que nos la ofrecen deja mucho que desear. Esto hace que esas leches no sean de calidad y sienten peor.

Aún así, sería conveniente hacer la reflexión de que somos el único mamífero que sigue necesitando leche en su etapa adulta. Quizá, como animales de costumbres, deberíamos revisar esos hábitos… Si quieres más información al respecto echa un vistazo a nuestro artículo sobre la necesidad de tomar leche de vaca.

Leches vegetales

En un principio, aquellos que deseaban sustituir la leche de vaca solo tenían la opción de la leche de soja. En la actualidad existen muchas más opciones en el mercado. Aunque su aspecto pueda recordarnos a la leche de vaca en realidad se trata de bebidas vegetales.

Estas bebidas no son alimentos perjudiciales. Aún así, no podemos considerarlos imprescindibles o sumamente interesantes a nivel nutricional. Estas bebidas vegetales están formadas mayormente por agua. Algunas de ellas tienen azúcar añadido o algún tipo de grasa. Son mejores las que no contienen ni azúcar ni grasa añadida. Tampoco serían recomendables aquellas que llevan cacao, vainilla o café añadidos, sobre todo si se las damos a los niños.

Como hemos dicho, las leches vegetales no son altamente nutritivas. Las cantidades de cereales o frutos secos que estos preparados contienen es muy pequeña. Además de ello, no nos proporcionan toda la fibra y nutrientes del alimento original.

^Pixabay/shisugang

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Principales tipos de leches vegetales

 

Leche de soja

Es la más popular y procede de las habas de soja. Es muy rica en isoflavonas pero bastante difícil de digerir para muchas personas.

Leche de avena

Bastante más digestiva que la de soja, es muy rica en betaglucanos y mucílagos. Ambos están relacionados con el bloqueo del colesterol. Su sabor es bastante dulce.

Leche de coco

Esta bebida es muy rica en grasas saturadas. Tiene un agradable sabor a coco y es muy calórica.

Leche de almendras

Las almendras son una buena fuente de calcio y magnesio. Normalmente, este tipo de bebida lleva muy poca cantidad de almendra. Habría que evitar aquellas que vienen en pasta para diluir porque llevan demasiado azúcar.

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Leche de arroz

Si es de arroz integral es más nutritiva que la de arroz blanco. Es muy digestiva y ligera y es apta para celíacos.

 

Cualquiera de estas bebidas puede ser un buen sustituto para aquellas personas que no quieran o no puedan tomar leche de vaca. En cualquier caso, no hay nada como tomar directamente los cereales o los frutos secos de los que proceden.