Category Archives: Nutrición

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La energía termal de los alimentos

Durante las distintas estaciones encontramos alimentos muy diferentes. Habitualmente, una dieta equilibrada se basa en los nutrientes y las calorías de los alimentos. Sin embargo, son pocas las personas que conocen acerca de la energía termal de aquello que ponemos en nuestro plato. Los alimentos son fundamentalmente energía.  Como podrás comprobar, si sigues leyendo, el calor o frío que nos aportan los distintos alimentos es un tema apasionante aunque poco conocido.

Cómete aquello que te rodea

Con motivo de la globalización podemos encontrar todo tipo de alimento en cualquier rincón del planeta. En cualquier estación podemos adquirir cualquier producto. Los alimentos no locales viajan desde muy lejos aumentando de manera importante la huella de carbono. Así mismo, los nutrientes que el alimento tenía en origen se pierden por el camino.

Pixabay/Pexels

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Es importante tener en cuenta también que el hecho de que nuestra dieta incluya alimentos que no crecen donde vivimos no es la mejor opción para mantener la salud. Vamos a ver por qué.

La naturaleza ya nos lo dice

Antiguamente, las personas tenían mayor conexión con su cuerpo. Gracias a ello eran capaces de percibir lo que su cuerpo les demandaba en cada época del año. En la actualidad, estamos demasiado ocupados consumiendo como para conectar con nuestras verdaderas necesidades. Por este motivo no sabemos qué necesitamos comer y nos dejamos llevar por la publicidad y por las novedades.

¿Te has preguntado alguna vez por qué encontramos determinados alimentos en las distintas estaciones? Te has parado a pensar en las calorías y nutrientes concentrados que nos aportan los frutos secos en épocas de frío? ¿Y qué opinas de la cantidad de agua que contienen las frutas de verano? Solo con darnos cuenta de estos pequeños detalles podríamos entender que la naturaleza hace crecer en cada lugar aquello que necesitamos comer para afrontar las condiciones climáticas. ¿No es esto maravilloso?

La medicina china, el ayurveda y la medicina tradicional persa

Además de lo que nos dicta el sentido común, algunas medicinas ancestrales dan mucha importancia a la cualidad térmica de los productos que componen la dieta. Por ejemplo, las frutas tropicales siempre tienden a enfriar el organismo. Por lo tanto, si somos propensos a tener frío y las tomamos cuando la temperatura es baja, nuestra sensación de frío aumentará.

Por el contrario, ciertos alimentos y, sobre todo si están cocinados, tendrán la capacidad de calentar nuestro cuerpo aportándole bienestar. Según el ayurveda o la medicina tradicional china muchas enfermedades actuales están relacionadas con exceso de frío o calor interno provocado por nuestra forma de alimentarnos. Llevando a cabo una alimentación a base de alimentos neutros o tibios muchos de estos problemas se solucionarían.

En futuros artículos profundizaremos más en los tipos de alimentos según su energía térmica. Mientras tanto recuerda que si eres de las personas que siempre tienen frío deberás evitar comer demasiada fruta, ensaladas o de lácteos. Si por el contrario siempre tienes calor evita picantes, cebolla, ajo, embutidos o alimentos fritos en general.


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Grasas saludables en tu dieta

Las grasas son esenciales para nuestro cuerpo. No obstante, no todas las grasas son iguales. En general, la grasa aporta sabor a cualquier alimento al que se añada. Sin embargo, lo importante es que además nos aporten salud. Vamos a ver qué tipo de grasas son recomendables si queremos llevar una alimentación equilibrada y cuáles no lo son.

La mala fama de las grasas

En general, la palabra grasa nos hace pensar que estamos hablando de algo poco recomendable. Sin embargo, esto es un error. Es imprescindible tomar grasas de manera habitual en pequeñas cantidades. Lo más importante a tener en cuenta es la calidad de las mismas.

Pixabay/rodeopix

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Los beneficios de las grasas

Como ya hemos dicho las grasas son beneficiosas. Nuestro organismo las utiliza como combustible y también como elemento de construcción de nuestro tejido nervioso, hormonas y membranas celulares. Están implicadas en la coagulación sanguínea y en el control de la tensión arterial, entre otras muchas cosas. También son imprescindibles en el transporte y almacenamiento de las vitaminas liposolubles, A, D, E y K.

¿Qué tipos de grasas existen?

Dependiendo del tipo de grasa que consumamos obtendremos beneficios para nuestra salud o todo lo contrario. Veamos qué tipos que existen según en que alimentos se encuentren:

Grasas saturadas

Habitualmente se encuentran en productos de origen animal y en sus derivados. A temperatura ambiente solidifican. En este grupo también se encuentran el aceite de palma y el aceite de coco. Para el sistema cardiovascular este tipo de grasa es bastante dañino ya que suele ser la causa de las obstrucciones arteriales. En general, esta grasa no es de fácil digestión o asimilación. El hecho de tener mucho sabor hace que este tipo de grasas se incluyan en muchos alimentos. Sin embargo, sería muy saludable evitarlas en la medida de lo posible.

Pixabay/jhusemannde

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Grasas monoinsaturadas

Se reconocen porque a temperatura ambiente mantienen su consistencia líquida pero al bajar la temperatura solidifican. Tienen como principal componente el ácido oleíco que es muy beneficioso para la salud. Los alimentos que lo contienen son las aceitunas y los aguacates, por ejemplo. Son muy buenos aliados para mantener la salud cardiovascular.

Grasas poliinsaturadas

En este caso y a diferencia de los tipos anteriores, estas grasas siempre se mantienen líquidas. Contribuyen al buen funcionamiento hormonal, cerebral y celular ya que contienen ácidos grasos omega 3 y omega 6. También tienen efectos antiinflamatorios y están relacionados con el buen estado de la piel, el pelo y las uñas. Las podemos encontrar en las semillas de lino, los pescados azules, los huevos y el aceite de girasol y en muchos frutos secos.

Pixabay/Dana Tentis

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Grasas trans

Este tipo de grasas son muy perjudiciales para la salud. Son monoinsaturadas y son responsables del aumento del colesterol “malo”. Además, contribuyen a que los niveles de trigliceridos en sangre aumenten. Son muchos los alimentos procesados y ultraprocesados que las contienen. Las encontramos en el aceite de palma, las mantecas con grasas hidrogenadas y las margarinas.

 
Después de este pequeño resumen es muy fácil tener claro que las mejores grasas son las monoinsaturadas y las poliinsaturadas. Lo mejor para nuestra salud sería evitar los otros tipos.


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El miso y sus numerosas propiedades

Uno de los alimentos fermentados más completos y nutritivos es el miso. Esta pasta, de gran aroma, es muy conocida en Japón pero una casi desconocida en otras culturas. Sin embargo, son tantas sus propiedades y beneficios para la salud que merece la pena incluirla en cualquier dieta.

Qué es el miso

El miso es una pasta fermentada de forma natural. La fermentación se lleva a cabo con semillas de soja fermentada y sal marina. En ocasiones, se añade también arroz, cebada o trigo. Para activar el proceso de fermentación se utiliza el hongo kojiEste hongo es muy utilizado en la mayoría de los fermentados en Japón. Este fermentado se considera en la tradición china y japonesa como altamente curativo.

Pixabay/KIMDAEJEUNG

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Tipos de miso

Dependiendo de si la fermentación se hace solo con soja o con algún cereal el miso tendrá distinto sabor y propiedades. Los distintos tipos son:

Hatcho miso

Es el tipo de sabor más fuerte y de color más oscuro. Es marrón oscuro con ciertas tonalidades rojas. Se elabora únicamente con soja, sin ningún cereal. Esta variedad es la más alta en proteína, aproximadamente 21%. Es apto para celíacos. Va bien con para añadirlo en guisos y sopas fuertes.

Genmai miso

A este miso se fermenta con soja y arroz integral. Su sabor es salado tirando a terroso y su color marrón. Es una variedad más difícil de fermentar. Lo pueden tomar los celíacos y va bien con carnes ya que aporta un punto picante.

Mugi miso

Esta pasta se elabora con soja y cebada. Tiene un color marrón rojizo y un sabor dulzón. Tiene cierto aroma a cebada. Su contenido en proteínas es alto, alrededor del 13% y va bien con patés, legumbres, guisos o sopas.

Aka miso

Se le conoce también como miso rojo. Su fermentación es de dos o tres años. Este tipo contiene arroz blanco, además de soja y tiene un sabor muy unami y bastante fuerte. Además de los usos habituales en sopas va muy con hortalizas, bulbos y frutos secos.

Shiro miso

Este tipo es el más suave de sabor porque su fermentación ha sido más corta. Normalmente solo se ha fermentado semanas o pocos meses. Es de color amarillo claro. Igual que el anterior se elabora con arroz blanco además de la soja. Tiene textura suave y cremosa y va bien con pescado, tofu o ensaladas.

Propiedades del miso

Cómo todos los alimentos fermentados, su mayor propiedad es la capacidad depurativa. No obstante, son muchos más los beneficios que nos ofrece su consumo:

  • Posee una cantidad interesante de proteínas e hidratos de carbono
  • Tiene un altísimo poder desintoxicante
  • Interviene positivamente en todo el proceso digestivo
  • Es muy rico en minerales
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Cúando y cómo consumir miso

Es muy importante que el miso que consumamos sea sin pasteurizar para que conserve todas sus propiedades. Al no haber sido pasteurizado nos aportará enzimas digestivas que equilibran la flora intestinal.

Debido a su gran poder depurativo está indicado en personas que reciban quimioterapía o que hayan recibido altas dosis de radiación. Su gran poder alcalinizante le hace ideal en dietas que quieran eliminar la acidez de alimentos refinados.

Es un gran aliado para los deportistas por su alto contenido en hidratos de carbono y proteínas. Así mismo, las altas concentraciones de isoflavonas que posee le hace muy adecuado para la salud hormonal femenina. Es muy importante tener en cuenta que no debe de someterse a altas temperaturas. La mejor manera de conservar todas sus propiedades es añadiéndolo al final de la preparación de los alimentos. Nunca debe hervir.

El miso en la cocina es un gran aliado para hacer platos muy sabrosos y saludables. No olvides que al utilizarlo en la cocina la sal ya no es necesaria.


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¿Para qué sirven de las semillas de lino?

Si aún no eres consumidor, casi seguro que habrás oído hablar de las semillas de lino. Este alimento, tan sencillo y barato, se está haciendo cada día más habitual en nuestras dietas. Aún así, son muchas las personas que no conocen realmente cuáles son sus beneficios y cómo consumirlas. Aquí te lo vamos a explicar.

Las semillas, en general, son altamente nutritivas. Esto es debido a que conservan en su interior todos aquellos elementos que mágicamente darán lugar a muchas nuevas plantas. Por eso es muy importante que incluyamos semillas en nuestra dieta de manera habitual.

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Origen del lino

El nombre científico de las semillas de lino o linaza es Linu usitatissimum. A menudo, podemos encontrar esta planta creciendo en el borde de algunas carreteras o caminos. Se cree que su origen se encuentra hace aproximadamente 10.000 años en Oriente cercano. No obstante, hasta 5.000 años después no parece que se utilizara en la fabricación de cuerda o confección de ropa. Hasta el siglo XVIII fue la fibra que más se utilizó en Europa. Además de estos usos la linaza también se utiliza con fines medicinales o nutricionales.

Tipos de semillas de lino

Principalmente, podemos encontrar el lino en dos versiones: lino dorado y lino marrón. En ciertas ocasiones encontraremos marrón rojizo. Cualquiera de los tipos tienen características nutricionales muy similares. No obstante, el lino amarillo se suele utilizar mayormente para hacer aceite de cocina.

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Las semillas que se presentan de color blanco o verde no están aún maduras, por lo que no deberían de ser consumidas. Por el contrario, las que tengan color negro serán aquellas que se cosecharon hace mucho tiempo y nunca deberíamos consumirse crudas.

 

Características de la linaza

Su más destacada virtud tiene que ver con su alto contenido en ácidos grasos Omega 3.  Estas semillas nos ofrecen ácido alfalinolénico, imprescindible para el funcionamiento de las membranas celulares.

Además, las semillas de lino contienen unos antioxidantes denominados lignanos muy beneficiosos para la salud. Así mismo, estas semillas nos aportan un tipo de fibra muy interesante llamada mucílago. A esto hemos de añadirle sus interesantes cantidades de proteína, vitaminas B6 y B1, magnesio, fósforo, selenio, manganeso, hierro, potasio, cobre y zinc.

Beneficios del lino en nuestra dieta

Dependiendo de qué beneficios queramos obtener tomaremos las semillas de lino de diferente manera. Si lo que queremos es mejorar nuestro tránsito intestinal debemos tomarlas enteras y acompañadas de un vaso de agua. Si lo que deseamos es enriquecer nuestros platos con todos sus nutrientes tendremos que molerlas antes de ingerirlas. De esta manera obtendremos los siguientes beneficios:

  • Mejora en la piel y el cabello
  • Disminución del exceso de colesterol
  • Aumento el nivel de saciedad por lo que ayudan a perder peso
  • Protección el tracto digestivo
  • Descenso de procesos inflamatorios
  • Ayudan a resolver problemas derivados de la menopausia
  • Protegen el corazón

Estas son solo algunas de los muchos beneficios que se obtienen tan solo tomando un par de cucharadas diarias de semillas de lino. Es una suerte poder contar con un alimento natural y con tantas propiedades.


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La vitamina B12 y las dietas veganas

Una buena dieta siempre está relacionada con el equilibrio y la calidad de los alimentos que la componen. Cómo ya hemos visto en anteriores entradas una dieta vegetariana o vegana puede ser tan sana como la dieta omnívora. Aún así, es muy importante que aquellas personas que decidan dejar de tomar alimentos de origen animal tengan en cuenta la importancia de la vitamina B12.

El veganismo está de moda

Son muchas las personas que actualmente deciden dejar de consumir productos de origen animal. Las razones son variadas. En general, hay tres motivos básicos. El primero lo eligen las personas que deciden que no quieren contribuir al sufrimiento animal que se ocasiona en las granjas donde viven los animales que nos sirven de alimento. Otro grupo lo forman las personas que deciden que esa opción es más saludable. Y finalmente, encontramos aquellos que optan por llevar una dieta vegana porque está de moda.

Unspash/Doyoun Seo

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Sea la razón que sea la que nos lleve a tomar esta decisión es muy importante que estas personas tengan ciertas cosas en cuenta:

  • es necesario planificar la dieta adecuadamente para que esté equilibrada
  • nunca deberíamos abusar de los productos que dicen “aptos para veganos” pero que son ultraprocesados.
  • hay que tener en cuenta el posible déficit de vitamina B12

¿De dónde obtenemos la vitamina B12?

Esta vitamina cuando no vivíamos empeñados en tenerlo todo super higiniezado, como hoy en día, la podíamos encontrar tanto en productos animales como no animales. La vitamina B12 es sintetizada por determinadas bacterias y microorganismos anaerobios que podemos encontrar tanto en las plantas como en la tierra o en el agua.

Cuando los animales o humanos ingieren estas bacterias las incorporan a su intestino donde estas darán lugar a la vitamina B12. Es el organismo el que después decide si es necesario excretarla o acumularla. Entonces, podemos decir que los humanos dependemos de que esas bacterias formen parte de nuestra flora para poder contar con la cantidad de vitamina B12 que necesitamos. Sin embargo, en la actualidad, nuestro modo de vida impide que esas bacterias lleguen hasta nosotros. Tampoco los animales de consumo humano obtienen la cantidad necesaria por lo que, normalmente, se les aportan suplementos.

Los veganos pueden tener más déficit

En cualquier tipo de dieta la carencia de vitamina B12 puede aparecer. No obstante, las dietas que no contemplan la posibilidad de ingerir productos animales suelen ser aún más carentes. Las reservas que nuestro cuerpo tiene de esta vitamina nos pueden proteger durante cierto tiempo. Sin embargo, una vez agotadas estas reservas, el cuerpo comenzará a sufrir carencia. Además, la deficiencia de esta vitamina no da demasiadas señales. En muchos casos, cuando aparecen los síntomas el déficit es bastante severo.

Por este motivo, es una buena idea que las personas veganas tomen suplementos de vitamina B12 o alimentos que estén enriquecidos. La opción de alimentos enriquecidos es menos recomendable ya que para alcanzar los níveles óptimos habría que tomar mucha cantidad de ese alimento. En el mercado existen numerosos suplementos que se pueden tomar de forma cómoda y sin efectos secundarios.

Es importante saber que aunque existe la creencia de que ciertos alimentos de origen vegetal, como la espirulina por ejemplo, aportan vitamina B12, esto no es cierto. La realidad es que aportan una forma de esta vitamina pero nuestro organismo no la absorbe fácilmente. Lo mejor para no correr riesgo es que las personas veganas consideren la posiblidad de tomar suplementos.


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Dieta vegetariana o dieta omnivora

Cada día son más las personas que optan por llevar una dieta vegetariana. Algunas personas lo hacen por mejorar su salud, otras para evitar el sufrimiento animal. También son muchas las que lo hacen porque está de moda. En cualquier caso, estaría bien hacer una reflexión acerca de si la dieta vegetariana es realmente mejor que la omnívora.

Cada persona es diferente

Lo primero que es necesario decir es que cada persona tiene necesidades y reacciones diferentes a los distintos alimentos. Lo que a una persona le sienta bien puede que a otra no. Por eso, cada persona debería de observarse a si misma y darse cuenta de qué es lo que mejor le sienta.

La dieta vegetariana

Este tipo de dieta consta de vegetales, frutas, semillas, legumbres, lácteos y huevos.  No están permitidos ni la carne ni los pescados. Esta forma de alimentarse, siempre que esté bien planificada, puede ser una dieta saludable y nutritiva.

Unsplash/Dane Deaner

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Cualquiera de los nutrientes que necesita nuestro cuerpo pueden obtenerse de la dieta vegetariana sin ningún problema. Únicamente habrá que poner mucha atención en el equilibrio de dichos alimentos.

La dieta vegana

La diferencia entre la dieta vegana y la vegetariana es que en la dieta vegana no se consume absolutamente nada que tenga origen animal. No se tomarán ni huevos, ni lácteos, ni miel como en la vegetariana.

Esta dieta, al igual que la anterior, si se hace utilizando alimentos naturales y con un buen equilibrio de todos ellos, puede ser perfectamente nutritiva. Aún así, el hecho de ser vegetariano o vegano no es sinónimo de llevar una dieta saludable. Muchos vegetarianos y veganos abusan de productos denominados “sin ingredientes animales” que son muy poco sanos. Por ejemplo: snacks, embutidos veganos, postres de soja, etc.

Unplash/Anna Pelzer

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La dieta omnivora

Este tipo de dieta, exactamente igual que las anteriores, puede ser una buena opción siempre que se lleve a cabo correctamente. La dieta omnívora presenta como ventaja frente a las anteriores la mayor variedad de opciones para poder obtener todos los nutrientes que necesitamos. En su contra podemos decir que muchas personas omnívoras, podrían abusar de productos de origen animal y dañar su salud tanto como los vegetarianos o veganos que no equilibren bien su dieta.

En la variedad está el gusto

En definitiva es fácil observar que, dentro de las diferentes opciones, todas son buenas y todas son menos buenas. Lo realmente importante es saber equilibrar la dieta, sea cual sea la opción que elijamos.

Pixabay/RitaE

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Cualquier dieta sana deberá de incluir tantos alimentos naturales como sea posible. Los alimentos procesados o ultraprocesados deberían de consumirse al mínimo en cualquiera de ellas. Así mismo, los azúcares y los cereales refinados no son recomendables bajo ningún concepto.

Mucha fruta, verduras, hortalizas frutas, cereales integrales y legumbres podrán el equilibrio necesario en cualquier forma de alimentarnos que elijamos. Si además de esto evitamos los productos procesados es muy fácil llevar una dieta equilibrada sea cual sea nuestra opción de dieta.


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La alimentación en el embarazo

Actualmente sabemos que aquello de “hay que comer por dos”, que antes se decía a las madres gestantes, pasó a la historia. Hoy en día, se sabe la importancia de la calidad sobre la cantidad de la alimentación durante el embarazo. En esta entrada vamos a ver cuáles son las recomendaciones más importantes para una buena nutrición tanto de la madre como del futuro niño.

Lo más natural posible

Lo primero a tener en cuenta para una buena nutrición es que los nutrientes lleguen a nuestro organismo de la forma más natural posible. Por tanto, los alimentos deberán de llegar a nuestro plato sin procesar o mínimamente procesados. Durante la gestación los alimentos procesados deberían de ser excluidos de nuestra dieta.

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Nada de azúcar ni bebidas azucaradas

El azúcar nos aporta cero nutrientes y muchas calorías. Su única función es conseguir que aquello que lo contiene sea más apetecible. Grandes cantidades de azúcar en un alimento hacen que nos sea casi imposible parar de comer. Esta es la razón por lo que, normalmente, comeremos mucho más de lo que realmente nos apetece. Además, es necesario saber que el azúcar se encuentra “escondido” en multitud de platos procesados bajo diferentes denominaciones.

Así mismo, las bebidas azucaradas o los zumos de frutas aportan tanta azúcar que el organismo se ve obligado a segregar insulina de manera urgente para equilibrar el nivel de azúcar en sangre. Por todo ello, las madres gestantes que deseen tomar algo dulce deberían optar por fruta, frutos secos o cereales integrales. 

Mucho magnesio

El magnesio es un mineral imprescindible para cualquier persona. Durante el embarazo las necesidades de este mineral se incrementan. La formación de los tejidos del feto aumentan las necesidades de magnesio y proteínas. Por lo tanto, la madre gestante deberá poner atención a esta necesidad.

Los alimentos que más magnesio contienen son : las pipas de girasol, las almendras, las legumbres, las nueces, los pistachos, el pan integral y los higos secos. El chocolate encabezaría esta lista pero durante el embarazo sería recomendable reducirlo a mínimos por su efecto excitante del sistema nervioso.

Unos buenos niveles de magnesio serán de gran ayuda para evitar el insomnnio que padecen algunas embarazadas y también asegurará un buen peristaltismo.

Grasas de buena calidad

Las grasas que la madre ingiere son uno de los nutrientes esenciales para el bebé que se está formando. Por ello, estas grasas deben de ser de la mejor calidad. Como ejemplo tenemos el aceite de oliva o aceitunas, frutos secos y pescado a menudo y con moderación. Las grasas saturadas presentes en el tocino, la nata o la mantequilla deberían limitarse al máximo o eliminarse de la dieta.

Proteínas

Las proteínas, como ya hemos mencionado, son muy importantes para la formación de tejidos del bebé. Una vez más, será muy importante poner más atención a la calidad que a la cantidad. Las mejores fuentes de proteínas serán los huevos, el pescado, las legumbres y los frutos secos. La carne, siempre que sea magra, se dejará para ocasiones determinadas.

Hidratos de carbono

Los hidratos de carbono tienen muy mala fama cuando la realidad es que son imprescindibles. Lo realmente importante respecto a ellos es qué tipo deberíamos tomar. No es lo mismo tomar pan o arroz blanco que pan o arroz integral. El pan refinado, y también el arroz, nos aportan muy pocos nutrientes y elevan el nivel de glucosa en sangre de manera rápida. Sin embargo, los cereales integrales en general, están llenos de sustancias nutritivas y nos ayudan a mantener nuestros niveles de glucosa constantes. Además de esto, la fibra de estos últimos nos ayuda a evitar el estreñimiento.

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En general, la dieta de una futura madre no debería de ser muy diferente de la de una persona que desee tener buena salud. Porque, cómo hemos dicho en anteriores artículos, el embarazo no es una enfermedad. Una dieta equilibrada y natural, unida a cierta cantidad de ejercicio físico moderado serán los mejores aliados para un embarazo y parto sin problemas.

 

 


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Las algas en la cocina

Las algas, como alimento, son poco conocidas fuera de algunas tradiciones orientales. Sin embargo, estas verduras de mar, además de su delicioso sabor, nos aportan numerosos nutrientes dignos de tener en cuenta. En esta ocasión vamos a hacer un pequeño resumen acerca de los tipos de algas y de sus propiedades.

Verduras que crecen dentro del agua

Las algas, aunque crecen dentro del agua, llevan a cabo el mismo proceso que las plantas que crecen en la superficie de la tierra. No obstante, aunque se alimentan de la luz solar también las podemos encontrar en las profundidades marinas. Estas verduras acuáticas las podemos encontrar tanto en aguas saladas como dulces.

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En general, todas son muy ricas en minerales, no obstante, dependiendo del tipo de algas obtendremos diferentes beneficios. Son muchos los estudios que avalan estos beneficios.  La mayoría de ellas tienen efectos antioxidantes, antibacterianos y antiinflamatorios. Al ser tan ricas en minerales -algunas aportan más calcio que la leche- con tomar pequeñas cantidades es suficiente. De hecho, consumirlas en exceso podría resultar perjudicial, sobre todo, por su alto contenido en yodo.

Diferentes tipos de algas

En algunas culturas orientales las algas forman parte de la cocina habitualmente. También, en las zonas de costa de la península ibérica se utilizan para enriquecer diferentes platos.

Podemos encontrar diferentes tipos de algas que varían en tamaño, forma y color:

Alga wakame

Este tipo de alga es muy fácil de utilizar. No necesita cocción, con remojarla es suficiente. Contiene buenas dosis de fósforo, yodo, calcio y magnesio.

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Alga kombu

El alga kombu es más dura y necesita ser cocinada. Nos ayuda a digerir y a ablandar las legumbres por lo que poniendo un trocito en la cocción conseguiremos ese efecto. Necesita remojo igual que las legumbres desde el día anterior. También es muy rica en diferentes minerales.

Algas pardas

Dentro de las algas de color pardo encontramos:

  • Los espagueti de mar: son parecidas a los tallarines y ayudan a bajar el colesterol y a aliviar el estreñimiento, entre otras cosas
  • Alga nori: contienen mucha vitamina A por lo que es especialmente beneficiosa para la piel y mucosas. Se puede espolvorear sobre las sopas o ensaladas si la compramos en copos.

Algas rojas

Este tipo es algo menos conocido aunque también presenta interesantes propiedades:

  • Alga dulse: No es nada dulce aunque lo parezca por su nombre. Su mayor atributo es ser muy rica en hierro por lo que se recomienda en casos de anemia.
  • Musgo de Irlanda: Es muy hidratante y laxante. También es rica en yodo y se puede utilizar como espesante.
  • Cochayuyo: Este alga nos ayuda a desintoxicar el higado y debemos tomarla molida o hidratada.
  • Agar Agar: Podemos utilizarla para hacer gelatinas de origen vegetal. Tiene mucha fibra y es utilizada para mejorar el estreñimiento.

Algas verdes azuladas

De este tipo encontramos dos principales:

  • Espirulina: se considera un multivitamínico natural. Además de diferentes minerales contienen vitamina B12, aminoácidos, y oligoelementos.
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  • Chlorella: muy rica en clorofila, vitaminas, minerales, fibra e hidratos de carbono. Contiene gran cantidad de antioxidantes por lo que es un gran desintoxicante.

 

Después de esto pequeño recorrido por los diferentes tipos de algas te habrás dado cuenta de que nos pueden ser de gran ayuda para enriquecer nuestra dieta. Además de esto, darán un toque original a todos tus platos. ¡Ánimate a probarlas!

 


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¿Es beneficiosa la dieta alcalina?

Probablemente más de una vez habrás oído hablar de la dieta alcalina. Este tipo de dieta se encuentra entre las muchas opciones que han surgido en la búsqueda de una alimentación más natural. Los defensores sostienen que el hecho de ingerir más alimentos alcalinos que ácidos es sinónimo de equilibrio y salud. Vamos a ver qué quiere decir esto.

Alimentación poco natural

En la actualidad nos alimentamos de forma cada vez más desnaturalizada. Es cierto que los alimentos que llevamos a nuestra mesa son el resultado de elecciones basadas en la rapidez que caracteriza nuestro modo de vivir. Debido a esto, en la mayoría de las dietas abundan los productos de origen animal, las grasas, los lácteos y los alimentos procesados. El abuso de todos ellos está relacionado con la mala salud y con el exceso de peso. Además, estos productos son altamente acidificantes.

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¿Qué es la dieta alcalina?

La dieta alcalina se fundamenta en que la mayoría de las enfermedades están relacionadas con un medio ácido, por lo que la mejor manera de evitarlas sería conseguir que nuestro organismo esté más alcalino qué ácido (idealmente entre 7,35 – 7,45). Según sus seguidores, esto se puede conseguir a través de la dieta distinguiendo entre alimentos acidificantes y alcalinizantes. El equilibrio estaría en ingerir un 20% de los primeros y un 80% de los últimos.

El pH sanguíneo lo regula el propio cuerpo

Son muchas las personas que creen esta dieta equilibra el pH de la sangre. Eso es un error. El pH sanguineo permanece siempre en el nivel óptimo para la vida del individuo y de ello se encarga el sistema interno del organismo. Solo en caso de enfermedades extremadamente graves el pH sanguíneo se verá alterado poniendo en riesgo la salud de la persona que lo padezca. En todo caso, este tipo de alimentación, serviría de apoyo a este sistema haciendo su labor más fácil.

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Los distinos pH del cuerpo

En nuestro organismo el pH varía dependiendo de la parte del cuerpo de la que hablemos. Esta variación asegura que cada una de sus partes cumpla su función adecuadamente.

El pH se mide en una escala de 0 a 14. Se considera pH ácido entre 0 y 6, neutro el 7 y a partir del 8 alcalino. El pH del estómago, por ejemplo, se situa entre 1,34 y 3,5; el de la piel entre 4 y 6,5 y la orina entre 4,6 y 8. Así mismo, el pH de la sangre se mantendrá siempre entre 7,35 y 7,45.

Cuida de tu cuerpo y confía en su sabiduría

Aunque son muchos los seguidores de esta dieta y otras muchas, yo te invito a obtener la sabiduría de tu propio interior. Todos poseemos un conocimiento innato que, junto al sentido común, nos informa de lo que es mejor para nosotros. Las mayoría de las dietas son modas pasajeras que, en muchas ocasiones, no tienen nada que ver con el sentido común.

Nuestro cuerpo cuenta con una inteligencia asombrosa que sabe de qué forma seguir con vida, incluso en situaciones extremas. Debido a ello, la mejor manera de mantener la salud es cuidarlo atendiendo a lo que nos marca. Eso si, para ello hay que saber escucharlo y esto quizá requiera un ritmo de vida más lento y consciente.

Es cierto que todos los alimentos más alcalinos que defiende este tipo de dieta son más saludables que los más ácidos. En general, las verduras, las frutas, las legumbres y los cereales integrales son más alcalinos a la vez que más beneficiosos. Así mismo, las carnes, las grasas, los lácteos y las bebidas excitantes acidifican en mayor medida y deberíamos consumirlos en cantidades pequeñas.

Por todo ello, es muy interesante saber en qué consiste la dieta alcalina. Aún así, no hay necesidad de seguirla como si se tratara de una religión. Si procuramos alimentarnos de manera sana y natural, nuestro cuerpo será capaz de encargarse de mantener el equilibrio y la salud.

 


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¿Es el gluten o es el trigo?

En todas las grandes ciudades están surgiendo una gran cantidad de establecimientos con el distintivo de gluten free. El número de personas que presentan intolerancia al gluten esta creciendo sin parar. ¿Quién no tiene hoy en día un celiaco entre sus personas conocidas? Seguramente que todos conocemos a más de uno. ¿A qué es debido esto?

¿Qué es el gluten?

Para comenzar es necesario que sepamos qué significa exactamente la palabra gluten. El gluten es una proteína que encontramos en la semilla de muchos cereales.  El trigo, la cebada, la espelta y el centeno, entre otros, son cereales que contienen gluten. Esta glicoproteína está compuesta de gliadina y glutenina. Esta sustancia da la consistencia esponjosa y elástica a los panes y bollería.

Unsplash/Gaelle Marcel

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No podemos considerar a esta proteína como de alta calidad ya que no contiene todos los aminoácidos esenciales. Aun así, tiene interesantes funciones nutricionales para nuestro organismo.

Digestión del gluten

Algunas personas tienen dificultad para digerir y asimilar el gluten. Esta proteína, como todas las demás, debe ser descompuesta en pequeñas fracciones para poder ser digerida y asimilada. En algunos organismos este proceso se lleva a cabo con dificultad con lo que el gluten termina en el intestino delgado produciendo diferentes reacciones adversas.

¿Qué significa ser celiaco?

Las personas celiacas padecen una enfermedad que se caracteriza por la intolerancia permanente al gluten. La celiaquía hace que las vellosidades del intestino se atrofien con lo que la absorción de los nutrientes no se lleva a cabo correctamente. No todas las personas presentan los mismos síntomas que pueden ir desde diarreas a pérdida de peso, dolor abodiminal, irritabilidad, etc. Los casos de celiaquía han aumentado considerablemente. Además es probable que existan muchos más casos sin diagnosticar.

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El trigo que hoy comemos

El trigo es el cereal que más se consume en el mundo. Es aun más consumido que el arroz. No obstante, el trigo que hoy en día consumimos difiere mucho del trigo original. Este cereal, en su origen, era una planta silvestre que sirvió de alimento básico durante miles de años. Sin embargo, con el tiempo, el trigo original ha ido perdiendo sus características porque ha sido modificado, refinado y adulterado. Todos estos cambios se han llevado a cabo con el fin de aumentar su rentabilidad aunque en el camino se haya perdido la esencia y características primordiales.

Además de eso, las harinas actuales llevan gluten añadido y, en muchas ocasiones, la panificación se hace con levadura de panadero o masa madre de mala calidad. Esto significa que el alimento final no habrá pasado por las transformaciones necesarias para que nuestro cuerpo pueda asimilar el gluten fácilmente. No todo el mundo sabe que para que el trigo sea realmente asimilable es indispensable que fermente con una buena masa ácida o masa madre y que este proceso se lleve a cabo durante el tiempo que sea necesario.

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Panes integrales y de calidad

Probablemente, muchas de las personas que presentan intolerancia al trigo podrían encontrar una solución a sus problemas teniendo en cuenta lo que aquí hemos expuesto. Si volvemos al trigo original y a las fermentaciones lentas es muy posible que gran parte de los problemas que atribuimos al gluten puedan desaparecer. Además, los cereales integrales y de cultivo biológico son la mejor opción si queremos nutrirnos de verdad y llevar salud a nuestro mesa.