Category Archives: Yoga

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Respirar bien es muy importante

Cualquier persona puede sobrevivir aunque no tome ningún alimento durante semanas. También podemos estar sin beber durante varios días. Sin embargo, si dejamos de respirar moriremos en pocos minutos. La respiración es muy importante pero no siempre respiramos correctamente.

El hecho de respirar es un hecho automático que, en principio, no debería de llamar nuestra atención. No hace falta que pongamos nuestra intención en el hecho de respirar ya que nuestra biología se encarga de ello. Aún así, afortunadamente, la respiración también puede ser dirigida por nuestra intención, si así lo deseamos.

Los diferentes estados emocionales que experimentamos hacen que el ritmo y la intensidad de nuestra respiración varíe. Por ejemplo, situaciones de miedo o estrés, harán que nuestra respiración sea menos intensa o más superficial. Esta situación, mantenida en el tiempo, evita que nuestro cuerpo se oxigene adecuadamente.

El oxígeno y la vida

Cualquier proceso vital está relacionado con el oxígeno. Sin oxígeno no hay vida. Todas las células de nuestro cuerpo necesitan que nuestra sangre les aporte la cantidad de oxígeno necesaria para su supervivencia. Por este motivo, si queremos gozar de buena salud y que todas nuestras funciones corporales se desarrollen adecuadamente, es muy importante que respiremos correctamente.

La purificación de nuestra sangre se lleva a cabo, en gran parte, en los pulmones. Si estos se encuentran mal ventilados es fácil que se tengamos repercusiones en todo nuestro organismo. Una buena respiración, no solo consiste en llenar nuestros pulmones de oxígeno. Tan importante como eso es que seamos capaces de expulsar el CO2 de manera eficaz.

Fuente: PIxabay/alfcermed

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Respirar correctamente

Diferentes estados emocionales impiden la correcta respiración. Son muchas las personas que caminan encogidas impidiendo la respiración correcta. De la misma manera, cuando se acumulan gases en el aparato digestivo, el diafragma se inmoviliza.

Aunque consideremos los pulmones como los principales implicados en la respiración, esto no es así. Si no tuviéramos un músculo llamado diafragma nuestra respiración no podría llevarse a cabo. Este músculo tiene forma de cúpula y marca una división entre la parte superior y la inferior de nuestro cuerpo. Sobre él se acomodan los pulmones y el corazón. Cuando respiramos, el diafragma debe de realizar un movimiento vertical. Al elevarse empuja el aire para facilitar su salida al exterior, esto es la espiración. Al descender provoca cierta aspiración que consigue que el aire entre en los pulmones, es decir, la inspiración.

La importancia de la espiración

Por mucho que pensemos lo contrario, la espiración es más importante que la inspiración. El yoga nos recuerda que una buena respiración siempre comienza con una espiración lenta y completa. Esta premisa tiene mucha lógica ya que es imposible llenar algo que no está vacío…

Una adecuada respiración comienza al relajar los músculos respiratorios mediante una espiración tranquila. Lo ideal es que no produzca casi ningún sonido. Esto se consigue al espirar de manera lenta. Al final de la espiración, los músculos del abdomen, ayudarán a que los pulmones se vacíen al máximo.

Beneficios de una buena respiración

Algo tan sencillo como respirar bien mejora la salud de todo nuestro organismo. Todas nuestras células recibirán oxígeno y se liberarán del CO2. Así mismo, el movimiento rítmico de una buena respiración masajea los órganos abdominales. Este masaje facilita el proceso digestivo, estimula la evacuación intestinal y ayuda a eliminar los gases. Además de eso, el hecho de respirar de forma consciente establece una profunda conexión entre el cuerpo y la mente.

 

 

Cualquier práctica de relajación, meditación o yoga, nos pone en contacto con algo tan sencillo y saludable como es una buena respiración.

 


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Fuente: Pixabay/Pexels

¿Cómo mejorar la salud de tus huesos?

Los huesos son los pilares que sujetan toda nuestra estructura física. Su buen estado nos asegura una vida más satisfactoria. Entre las dolencias de los huesos más comunes se encuentra la Osteoporosis. Lamentablemente, en los últimos años, esta palabra se ha hecho más  conocida de lo que debería ya que son muchas personas las que la padecen. Una vez más, la prevención es la clave. Si quieres como conservar la salud de tus huesos y prevenir la Osteoporosis sigue leyendo este artículo.

¿Qué es la Osteoporosis y a qué puede ser debida?

La Osteoporosis es una alteración en la densidad y calidad de los huesos. Los huesos de las personas aquejadas de esta dolencia son más porosos, frágiles y tienen más posibilidades de fracturarse. En principio, se cree que la causa principal de esta dolencia es la falta de calcio. Así mismo, la carencia de vitamina D y fósforo, la falta de ejercicio y la menopausia, son factores que también contribuyen a su aparición.

Fuente: Pixabay/Taokinesis

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Menos lácteos y menos proteína

Diferentes estudios han demostrado una directa relación entre la osteoporosis y el consumo excesivo de proteína animal y de lácteos. El hueso, por naturaleza debe de ser ligeramente elástico. Sin embargo, cuando se calcifica en exceso se vuelve rígido y es más fácil que se rompa. Los lácteos nos aportan una cantidad elevadísima de calcio que contribuye a ello.

Según ha comprobado la doctora María de la Luz Canal Macías, consumimos más proteína de la que necesitamos y esto podría relacionarse con la aparición de osteoporosis. Estas son sus palabras: “El calcio es bueno para el hueso pero si se consume de forma equilibrada con otros nutrientes. Es esencial una relación calcio-proteínas equilibrada, así lo ideal es ingerir 20 miligramos de calcio por cada uno de proteínas y ahora el consumo que nos encontramos es de 12 o 13 de proteína por cada miligramo de calcio debido al exceso de proteínas que ingerimos”. 

El calcio que contiene la leche y sus derivados no es la forma más asimilable para nuestro organismo. El calcio está también presente en muchos otros alimentos como las coles, los frutos secos, e incluso las naranjas, de forma mucho más biodisponible. Además de esto, la buena salud de nuestros huesos tiene que ver con el equilibrio entre el calcio y el magnesio en el cuerpo. Lamentablemente, debido a las dietas poco equilibradas que se consumen actualmente, son muchas las personas que sufren déficit de magnesio

El yoga y la Osteoporosis

De todos es conocido que la actividad física está íntimamente relacionada con la salud. El yoga es una las actividades que nos ayudan a prevenir muchas dolencias, entre ellas la osteoporosis. Cualquiera de los ejercicios físicos que el yoga nos presenta son de impacto moderado, lo que los hace muy adecuados para estimular la producción de masa ósea. Además de esto, el yoga trabaja el equilibrio y la coordinación colaborando a incrementar la estabilidad de las personas y evitar las caídas.

Las personas que practican yoga de forma regular aumentan la fuerza muscular y nutren sus huesos. Esta práctica incrementa también la fuerza ósea y mejora la fijación del calcio y la vitamina D en los huesos.

Fuente: Pixabay/Pexels

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Otras recomendaciones para la salud de tus huesos

Para prevenir cualquier patología es importante llevar una buena dieta. Si quieres tener unos huesos sanos, incluye vegetales de hoja verde en tu dieta. Así mismo, procura que las frutas, legumbres y cereales integrales estén siempre en tus platos. Modera el consumo de grasas de origen animal y toma la cantidad justa de proteínas, nunca de más. También es muy importante, limitar el consumo de café o té y bebidas azucaradas ya que condicionan la absorción de calcio. Y, finalmente, recuerda que el sol es la mejor fuente de vitamina D. Un paseo al aire libre en las horas en las que el sol no calienta demasiado es la mejor manera de proteger a tus huesos.

 


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Estar presente te ayuda a ser más feliz

Nos quejamos a menudo de que la vida se nos escapa de las manos. Tenemos la idea de que el tiempo se empeña en ir cada vez más deprisa. En cierta medida, no nos falta razón. Aún así, existe una manera de hacer que el tiempo se dilate para brindarnos otra forma de vivir que nos hará sentir mucho más satisfechos. Para poder acceder a esta nueva forma de vida es imprescindible que pongamos toda nuestra atención en cada cosa que hagamos.

Nuestra sociedad genera personas infelices

La sociedad de la que formamos parte se caracteriza por el culto a la velocidad y el cortoplacismo. Nuestra atención siempre está puesta en hacer todo muy deprisa para poder llegar al futuro cuanto antes. El presente se considera simplemente un medio para ello. Debido a ello, esta sociedad genera personas inconscientes y sobre todo cada vez más infelices.  Hemos vendido nuestra felicidad a una promesa ficticia de futuro. El futuro cuando llegue será presente y, de nuevo, se nos irá de las manos.

Fuente: Pixabay/geralt

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Cada jornada, desde que nos levantamos, nuestro vivir se convierte en una frenética carrera. Solo hay que salir a la calle de cualquier ciudad y disponerse a observar para darse cuenta de ello. Todo el mundo se mueve muy deprisa y de forma inconsciente. Lo más curioso es que esta es la forma normal de vida de la mayoría de las personas y no es fácil darnos cuenta de que no es lo más natural. No obstante, cada vez es más difícil encontrar gente feliz o que esté a gusto con la vida que llevan. Sin embargo, volver a disfrutar de la vida es posible. Además, no es necesario, en la mayoría de los casos hacer cosas diferentes a las que normalmente hacemos.

Estar presente te transporta al corazón de la vida

¿Cuándo fue la última vez que pusiste toda tu atención en lo que estabas haciendo? Seguro que ya ni siquiera lo recuerdas. Este tipo de atención solo la utilizamos cuando estamos aprendiendo a hacer algo que es nuevo. Sin embargo, cuando aquello que estábamos aprendiendo se convierte en cotidiano, comenzamos a vivir en automático y a dejar de disfrutar de la vida.

Si te has cansado de vivir a máxima velocidad . Si sientes que nada te satisface y que el tiempo se te va de las manos, ha llegado el momento de que intentes vivir de forma más consciente. Esta nueva forma de vida es más fácil de lo que puedas creer. Solo hace falta un poco de tiempo y constancia.

Cuando vivimos poniendo toda nuestra atención en aquello que hacemos, sea lo que sea, nuestra consciencia aumenta. En un principio resulta bastante difícil por muy sencillo que parezca. Esta práctica tan modesta es capaz de colorear nuestra vida de alegría y bienestar casi sin que nos demos cuenta.

Fuente: Pixabay/Stephen Leonardi

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Dale toda tu atención a cada cosa que hagas

Comienza el día poniendo toda tu atención en todo aquello que hagas. En tu aseo personal, tu desayuno, el aroma del café, el placer de caminar, la facilidad de la respiración, etc.  No des más importancia a una actividad que a otra. Todas ellas son merecedoras de toda tu atención. La sensación del agua de la ducha al caer por tu cuerpo, por ejemplo, tiene que ser tan importante como la reunión de trabajo a la que antes le dabas más importancia. Si estás presente en cada pequeña cosa que hagas a lo largo del día, la vida se transforma de forma mágica en una vida vivida de verdad y el tiempo se dilata haciéndonos disfrutar de esta maravillosa experiencia qué es vivir.

Hay muchas actividades que te pueden servir de ayuda. Todas aquellas prácticas que serenan la mente serán tus aliadas. Por ejemplo, la meditación o el yoga, son estupendas herramientas para practicar esta nueva forma de vivir.

 


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El cerebro de tu corazón

¿Eres de las personas que creen en las “corazonadas”? Pues quizá esa forma de pensar tenga mucho que ver con la realidad ya que nuestro corazón es algo más que una bomba que distribuye la sangre por nuestro cuerpo.

Hasta hace muy poco se creía que las neuronas solamente se encontraban en nuestro cerebro. Sin embargo, no hace mucho, se ha podido comprobar que el corazón contiene su propio sistema nervioso. Sabiendo esto es posible que te preguntes: ¿Es el corazón inteligente? ¿Podría influir el corazón en nuestra forma de pensar? Sigue leyendo si quieres saber las respuestas a estas preguntas.

La inteligencia del corazón

El sistema nervioso que contiene el corazón cuenta con aproximadamente 40.000 neuronas y una vasta y densa red de neurotransmisores, proteínas y células de soporte.

Pixabay/GDJ

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Según las investigaciones de  la matemática e investigadora de la conciencia Annie Marquierel corazón tiene circuitos muy elaborados que le permiten tomar decisiones y pasar a la acción de forma independiente al cerebro. Así mismo, nuestro corazón es capaz de aprender, recordar e incluso percibir. De hecho, existen cuatro tipos de conexiones que desde el corazón parten hacía el cerebro.

La primera conexión se lleva a cabo mediante impulsos nerviosos. La segunda se realiza a través de hormonas y neurotransmisores. La tercera es una conexión biofísica que se produce a través de ondas de presión por medio del ritmo cardíaco.  Finalmente, la cuarta es una comunicación energética que re realiza por medio del potente campo electromagnético del corazón.

El orden o desorden del corazón

Nuestro corazón es muy sensible a aquello que sentimos.  Su campo electromagnético cambia en función de nuestras emociones. Si sentimos miedo, estrés o frustración este campo se torna incoherente o desordenado. Sin embargo, cuando sentimos emociones positivas este campo electromagnético se ordenará de manera armoniosa con ondas amplias y regulares.

El campo electromagnético del corazón se extiende entre dos y cuatro metros a nuestro alrededor. Lógicamente, cualquier persona que se encuentre a esta distancia se verá afectada por él.

¿Dónde llega primero la información?

La información que recibimos del exterior llega primero a nuestro corazón para después dirigirse hacía el cerebro. Además, desde ahí, y según sea nuestro ritmo cardíaco, las ondas cerebrales se sincronizarán con este órgano. Podríamos decir que el corazón “tira” de nuestro cerebro.

Unsplash/Linda Xu

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Otro de los descubrimientos que se han hecho, según explica Annie Marquier, es que el cerebro del corazón funciona sin memorias que le condicionen. Este cerebro cardíaco es capaz de activar en nuestra cabeza centros de percepción superiores totalmente nuevos. Estos centros no interpretan la realidad basándose en experiencias antiguas y son capaces de obtener un conocimiento inmediato experimentado la realidad con exactitud.

¿Cómo conectar con el cerebro del corazón?

Se ha comprobado que cuando utilizamos el cerebro del corazón de manera consciente creamos un estado de coherencia biológica donde todo funciona a la perfección. En estos casos, las emociones positivas que experimentamos, armonizan todo nuestro cuerpo físico y mental.

Para poder experimentar este estado es requisito indispensable aminorar tu ritmo de vida y hacer un hueco al silencio en nuestro día a día. Gracias  al silencio y la tranquilidad, tenemos más capacidad de observar nuestros pensamientos y de permanecer en la posición de testigos. Desde ahí, observaremos como nuestros pensamientos y emociones pasan a través nuestro sin ser juzgados ni interpretados mentalmente.

La meditación, las técnicas como el yoga, el tai chi, el contacto con la naturaleza, la soledad y la contemplación son herramientas que nos acercarán a esta conexión con nuestro corazón. Así mismo, la buena disposición hacía los demás y la sencillez nos facilitarán compartir esta conexión con los que nos rodean.

 

 


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Fuente: Pixabay/gorkhe1980

El yoga y la limpieza del Sistema Linfático

Una buena salud tiene que ver con muchos factores. Uno de ellos es tener un Sistema Linfático activo que lleve a cabo la depuración que le corresponde hacer de manera correcta. Sin embargo, para muchas personas la labor de este sistema de nuestro cuerpo es una gran desconocida. En este artículo vamos a contarte cuál es su función y como el yoga puede ayudarte a activarlo.

¿Qué es el Sistema Linfático?

El Sistema Linfático es un sistema de circulación secundario que transporta el liquido conocido como linfa. La linfa es un líquido derivado de la sangre casi incoloro y débilmente alcalino. Su composición es similar a la de la sangre aunque no contienen hematíes ni plaquetas.

Fuente: Pixabay/qimono

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Este sistema es paralelo al Sistema Circulatorio Sanguíneo y participa en el mantenimiento de la inmunidad y del equilibrio del medio interno. Todos los vasos sanguíneos siempre van acompañados de vasos linfáticos. Podemos dividirlo en Sistema Linfático Superficial y Sistema Linfático Profundo. Entre ambos sistemas existen una serie de vasos linfáticos comunicantes.

La importancia del Sistema Linfático

Nuestro sistema inmune se encuentra muy relacionado con el estado de nuestro Sistema Linfático. Se ha comprobado que aproximadamente el 80% de las toxinas de nuestro cuerpo se hallan en el líquido intercelular y en la linfa. Cuando se produce un estancamiento de la linfa y no se renueva, todos los procesos de envejecimiento celular se verán acelerados. Así mismo, se produce una interrupción de la homeostasis corporal (proceso de equilibrio corporal) que hará que puedan aparecer diferentes enfermedades. De hecho, parece que existe relación entre el deterioro de la función linfática y el crecimiento de los tumores cancerosos.

Yoga para activar el Sistema Linfático

Para mantener una buena salud linfática es muy importante llevar a cabo prácticas que activen este sistema y que ayuden a que la linfa se renueve. El yoga, una vez más, es de gran ayuda en todo este proceso. Cualquier practicante de yoga sabe que la respiración profunda está íntimamente asociada a los procesos de purificación.

Las posturas o asanas que se practican en yoga y que combinan la compresión de los tejidos con su relajación posterior son muy recomendables. También los estiramientos y torsiones estáticas precisas, actúan sobre el flujo de la linfa al cambiar los gradientes de presión interna.

Fuente: Unsplash/Chris Jarvis

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Drenaje linfático manual

Además de la práctica regular del yoga, el drenaje linfático manual es otra forma de limpiar nuestra linfa. Esta técnica se realiza con las manos a través de movimientos repetitivos, lentos y suaves. Estos movimientos favorecen la circulación de la linfa mejorando los edemas, retenciones de líquidos e inflamaciones.

El drenaje linfático manual se puede usar en personas sanas para el mantenimiento de la salud y, especialmente en personas con patologías oncológicas, para el tratamiento de linfedemas, edemas traumáticos o en complicaciones de algunas cirugías. También se utiliza en el campo de la estética mejorando el ácne y la celulitis entre otras muchas cosas.

 

En resumen, la limpieza interna de nuestro cuerpo y la buena salud van de la mano. De la misma manera que ponemos atención en la limpieza exterior de nuestro cuerpo deberíamos también poner atención en practicar aquellas técnicas, como el yoga, que colaboren con la limpieza interior.

 

 

 


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Fuente: Pixabay/ ElisaRiva

¿Hay relación entre las emociones y la enfermedad?

Nuestro organismo funciona como un todo. La medicina alopática se ha especializado en cada una de sus partes olvidando la importancia de considerar el conjunto. Nuestra capacidad para sentir emociones nos lleva a experimentar síntomas físicos derivados de las mismas.  Es por ello que, cada día son más los estudios que demuestran la relación que existe entre nuestras emociones y diferentes enfermedades.

Emociones que nos perturban

Todo el mundo sabe que cuando pasamos por un momento que nos crea tensión es muy posible que nuestro cuerpo tenga diferentes síntomas. Por ejemplo, es normal tener diarrea el día antes de un examen, o sufrir dolor de estómago después de una discusión.  De la misma manera, cuando vemos a la persona amada, podemos sentir fuertes palpitaciones. Todo estos casos entran dentro de lo que consideramos habitual, sin embargo, cuando hablamos de otro tipo de patologías olvidamos que las emociones pueden estar también jugando un papel importante.

Fuente: Pixabay/809499

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Nuestra salud física se encuentra íntimamente relacionada con nuestras emociones. Cualquier desequilibrio que presente nuestro mundo emocional repercutirá en nuestro cuerpo físico.

Vivimos sumidos en el estrés

En el momento de la historia que nos ha tocado vivir las prisas y el estrés nos acompañan a cada instante. Necesitamos ser productivos y rentabilizar cada minuto del día. Además, la sociedad premia esa productividad y esa velocidad.

El estrés en pequeñas dosis puede ser necesario y hasta beneficioso. Sin embargo, el estrés mantenido en el tiempo, afecta de manera muy importante a nuestra salud. Son muchos los estudios que relacionan el estrés con numerosas enfermedades. Por ejemplo, trabajo del Dr. Gabor Maté, en su libro When de Body says No (Cuando el cuerpo dice no) nos muestra la clarísima relación entre el estrés y diferentes enfermedades.

Psiconeuroinmunologia, la medicina del futuro

Solo hace 40 años que apareció a Psiconeuroendocrinoinmunología (PNEI). Esta rama de la ciencia se originó gracias al psicólogo Robert Ader y el inmunológo Nicholas Cohen. Estos dos científicos sorprendieron al mundo demostrando como un estímulo nervioso en roedores de laboratorio alteraba las células del sistema inmunitario. Gracias a sus trabajo, se ha seguido estudiando la relación entre la psiquis, el sistema nervioso, el sistema inmune y el sistema endocrino.  Todos estos descubrimientos hacen posible que aparezcan nuevas formas de percibir la realidad en la que nos movemos y, por supuesto, otra manera de entender la enfermedad.

Fuente: Unsplash/Josua Earle

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La PNEI,  señala que existe una conexión real entre cuerpo y mente.  Esta nueva ciencia nos hace posible entender que nuestras emociones se transforman en sustancias químicas que influyen en nuestro sistema inmune.  Debido a esta influencia los mecanismos de curación de nuestro cuerpo se verán afectados.

¿Podemos alejar el estrés de nuestra vida?

Cómo hemos visto, nuestra manera de vivir tiene mucho que ver con nuestra salud. La sociedad en la que vivimos nos empuja, de manera continua, a vivir muy deprisa.  Si no nos damos permiso para vivir de otra manera, antes o después, nuestra salud se verá afectada. Solo depende de nosotros encontrar maneras de que nuestros días tengan un ritmo más tranquilo.

Aunque, las circunstancias de nuestra vida nos empujen a ir demasiado rápido, podemos incluir algunas actividades en nuestro día a día, que nos aporten paz y tranquilidad. Por ejemplo, una pequeña meditación al comenzar el día, nos brindará una perspectiva diferente durante el resto de la jornada. Así mismo, la práctica regular del yoga nos aportará una buena dosis de tranquilidad, tanto a nivel mental como físico.

Fuente: PIxabay/lograstudio

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Nuestros cuerpos son maravillosas herramientas con las que disfrutar de nuestro paso por este bello planeta. Si queremos gozar de salud, lo mejor que podemos hacer es no forzar su ritmo y darnos tiempo para escuchar sus necesidades.

 

 


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Fuente: Pixabay/FreeToUseSounds

El papel del yoga frente al estrés

Vivimos en un momento de la historia en el que las prisas y el ajetreo son el pan nuestro de cada día. Son muchas las personas que sufren las consecuencias del estrés que a todos nos visita. Quizá no somos demasiado conscientes de los innumerables problemas de salud física y mental a los que nos conduce el estrés. Vamos a hacer un breve resumen de los perjuicios del estrés en nuestra vida y también vamos a ver cómo el yoga puede ayudarnos a evitarlos.

El estrés es necesario

No podemos decir que el estrés sea realmente malo. En su justa medida, una cierta cantidad de estrés es fundamental para mejorar la concentración, agudizar la memoria y obtener mayor eficacia en nuestras tareas. El gran problema se encuentra en que, actualmente, el estrés se activa por periodos demasiado largos de tiempo.

Las consecuencias del estrés prolongado

Cuando mantenemos altos los niveles de estrés durante demasiado tiempo, las consecuencias son muy negativas. Estas consecuencias van desde alergias o infecciones a infartos de miocardio o cerebrales. También son muchas las personas que, a consecuencia del estrés mantenido, llegan a sufrir ansiedad, depresiones, y todo tipo de patologías psicosomáticas.

Fuente: Pixabay/geralt

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Es muy común que las personas que sufren estrés tengan una personalidad que les hace vivir con mucho miedo. Estos miedos son de todo tipo y pueden aparecer por cualquier motivo. Este tipo de personas suelen tener una mente muy activa que, continuamente repite pensamientos negativos, anticipando los peores futuros posibles. Todos estos pensamientos generan estrés de manera continua.

La química del estrés

Hay una sustancia química, sintetizada en el interior de nuestro cuerpo, que está íntimamente relacionada con el estrés. Esta sustancia se llama cortisol y podríamos decir que es uno de los enemigos de la buena salud. Cuando el cortisol está demasiado alto tendremos problemas de aprendizaje, de memoria y nuestro sistema inmunológico se debilita.  incluso, nuestra densidad ósea es menor. Podríamos hacer una lista muy larga de las numerosas patologías a las que nos pueden conducir los altos niveles de esta sustancia.

¿De qué manera podemos vivir sin estrés?

La mayoría de las personas no somos capaces de controlar nuestra mente debido a su funcionamiento autónomo. Los pensamientos que nos visitan son del color que la mente decide. La falta de control en nuestra forma de pensar es un gran desencadenante de estrés. Diferentes técnicas como la meditación o el yoga nos ayudan a que la velocidad de nuestra mente se ralentice y, consecuentemente, a reducir los niveles de estrés.

El yoga para combatir el estrés

La práctica regular de yoga tiene innumerables beneficios para nuestro cuerpo y para nuestra mente. Esta técnica mejora nuestro estado de ánimo, nuestra fortaleza y elasticidad corporal y también nos ayuda a reducir el estrés.

Según los estudios del Dr. Chris Streeter. profesor de psiquiatría en la Universidad de Boston, se ha podido comprobar que existe un vínculo entre el yoga y el estrés.  El Dr. Streeter explica que los movimientos del yoga reducen el estrés y corrigen los desequilibrios del sistema nervioso. Durante su investigación pudieron observar que, cuando una persona experimenta estrés hay una parte del cerebro que se desequilibra y baja su actividad. Esta baja actividad en esa zona es muy común en personas con epilepsia, depresión, ansiedad o dolor crónico.  Cuando practicamos yoga, la actividad de esta zona se restablece por lo que los síntomas del estrés disminuyen.

Fuente: Pixabay/Natham Dumlao

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Así mismo, el control de la respiración en la práctica del yoga es otro elemento que predispone al cuerpo y la mente de la persona que lo practica a conseguir un buen estado de relajación. Si logramos controlar nuestra forma de respirar estaremos muy cerca de poder ser dueños de nuestras emociones.

En una sociedad que nos empuja hacía el desequilibrio se impone la necesidad de encontrar pequeños espacios donde poder encontrar un poco de descanso. Practicar yoga es una de las mejores maneras de encontrar tu pequeño oasis de paz y armonía.

 


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Fuente: Pixabay/AndiP

El suelo pélvico y la práctica del yoga

Son muchas las mujeres que tienen problemas en la musculatura del suelo pélvico.  Si eres una de ellas, seguro que te habrán recomendado ejercicios que deberás practicar a menudo. Sin embargo, es muy posible que, con el tiempo, vayas olvidando hacer tus ejercicios o que comiences a aburrirte. Te sugiero una opción que, además de divertida, conseguirá mejorar todo tu organismo. La práctica habitual del yoga, además de tonificar todo tu cuerpo, consigue que tu suelo pélvico se fortalezca sin darte cuenta.

Fuente: Pixabay/PatriciaMoraleda

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¿Qué es el suelo pélvico?

Llamamos suelo pélvico a una serie de estructuras musculares que van desde la base de la columna vertebral hasta los huesos púbicos. Estos músculos, en su parte inferior, actúan como cierre de la pelvis ósea. Aunque pensemos que el suelo pélvico solamente lo forman los músculos, la realidad es que también se incluyen la vejiga, la uretra, la vagina y el recto.

En circunstancias normales, el suelo pélvico nos ayuda a que contengamos la orina, las heces y también al bebé durante el embarazo. Para que nuestro suelo pélvico funcione adecuadamente es necesario que las fibras musculares funcionen de manera coordinada y que haya un correcto control nervioso.

Cuando alguna de estas estructuras ha sufrido algún tipo de agresión es probable que no funcionen como deberían. Como agresiones entendemos algún tipo de lesión que se derive del embarazo o el parto.  La mujer que tiene problemas en el suelo pélvico puede sufrir incontinencia urinaria o fecal o también prolapso de vagina o de vejiga.

Fuente: Pixabay/Lograestudio

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Los problemas en el suelo pélvico. en muchos casos, tiene solución. Lo más habitual es recurrir a hacer ejercicios de Kegel. Sin embargo, si además de estos ejercicios, practicamos yoga de manera regular, estos problemas podrían verse solucionados o, por lo menos, aminorados en gran medida.

 

Suelo pélvico y yoga

Los músculos que tenemos en la zona pélvica y abdominal se encargan de sostener nuestras vísceras en el sitio y en la posición adecuada. Estos músculos tienen que ser resistentes y flexibles para llevar a cabo su cometido. Cuando la base de todos ellos, es decir, el suelo pélvico, tiene la fuerza de sujección suficiente, todo marcha bien. El problema aparece cuando la base está débil ya que aparecerán las incontenencias, prolapsos y también dolores en algunos casos.

Con la práctica del yoga toda esta musculatura se trabaja y tonifica. Además de esto, cuando lo practicamos de manera regular el tono de toda la musculatura profunda (core) mejora considerablemente. El yoga es nuestro gran aliado para que los músculos del abdomen, zona lumbar y glúteos se mantengan fuertes. Así mismo, tanto el diafragma torácico como el pélvico se tonifican a medida que lo vamos practicando.

La respiración es muy importante

La respiración en el yoga es muy importante. Precisamente esto es lo que hace que el yoga sea un deporte muy aconsejable para patologías del suelo pélvico. En cada postura o asana, los movimientos son coordinados con la respiración. En cada inspiración la musculatura profunda se relaja y en la exhalación se hace el esfuerzo más intenso a la vez que se activa el core.

Fuente: Pixabay/mohamed_hassan

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Estas respiraciones son, en gran medida, una protección para el suelo pélvico. Esto es debido a que al exhalar hacemos que la presión que ejercemos en el abdomen y la cavidad pélvica sea mínima. De esta manera estos músculos soportarán menos presión que si la respiración estuviera bloqueada.

Siempre que existan problemas en el suelo pélvico lo primero que tenemos que hacer, es consultar al médico especialista. No obstante, una vida activa siempre es muy beneficiosa para nuestro cuerpo. Si hay algún deporte completo, saludable y muy recomendable para este problema femenino, este es el yoga. ¿A qué esperas para probarlo?