Quiérete para adelgazar

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Unsplash/i yunmai

Quiérete para adelgazar

Mantener el peso deseado en una sociedad que ofrece tanta variedad en alimentación es difícil de conseguir. Son muchas las personas que prueban todo tipo de dietas sin obtener resultados duraderos. Además, muchas de esas dietas, pueden ser perjudiciales por diferentes motivos. Si quieres adelgazar de manera permanente lo mejor que puedes hacer es ordenar tu mente. Las personas que mantienen su peso o adelgazan de forma duradera tienen un perfil psicológico muy diferente a aquellas que no lo consiguen. Vamos a ver de qué se trata.

El efecto de las dietas

Desde el minuto número uno en que una persona comienza una dieta la ansiedad hace acto de presencia. El esfuerzo y la disciplina serán compañeros obligados durante todo el proceso. Será necesario cambiar ciertos hábitos, quizá pesar los alimentos, y en muchos casos, pasar hambre. Si sumamos a todo esto el miedo al fracaso resulta imposible que no nos enfrentemos a cualquier intento de perder peso sin ansiedad.

Unsplash/rawpixel

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Durante algún tiempo es posible que la dieta funcione e incluso que lleguemos a perder algún kilo. Pero, si somos sinceros, al cabo de cierto tiempo, mucha gente acaba abandonando la dieta y cogiendo algún kilo más de los que perdió. Esta situación se puede repetir a menudo en la vida de muchas personas. Pero, ¿hay alguna manera de perder peso y no volverlo a recuperar?

Otro planteamiento

La realidad es que el mayor problema que tienen las personas que no adelgazan está en su mente más que en su estómago. La mejor manera de llegar a tener el peso ideal y no engordar es amarnos a nosotros mismos sobre todas las cosas. ¿Recuerdas esa frase tan conocida de: “Ámate a ti mismo como a los demás”? Pues eso, el primero debe de ser uno mismo.

Cuándo una persona se ama a sí misma no hará cosas que le perjudiquen. Afortunadamente, hoy en día existe mucha información acerca de lo qué es comer sano. Entonces, si tenemos acceso a todo ese conocimento ¿por qué no lo utilizamos? ¿por qué no alimentarnos de comida sana y nutritiva y evitar aquello que nos daña? Porque nos queremos poco.

¿Qué es comer sano?

No hace falta ser un experto en nutrición para saber cómo hacer una buena dieta. La mejor manera de comer sano es llevar a tu mesa alimentos que estén muy poco o nada procesados y que sean lo más frescos posibles. Con estas dos observaciones es posible estar sano y no engordar comiendo la cantidad que nos apetezca.

Si tu alimentación es rica en verduras, frutas, cereales integrales, legumbres y semillas no tienes que preocuparte de nada más. Verduras al vapor, mucha fruta, granos enteros y frutos secos y legumbres en cantidades moderadas serán tus alimentos de cada día para no engordar. Olvida las cantidades, las monodietas y las calorías. Además de eso evita todo tipo de alimentos procesados, los refrescos, el azúcar, los lácteos y sus derivados.

No es necesario restricción alguna de ese tipo de alimentos ya que son tan nutritivos que tu cuerpo los aprovechará al cien por cien y, por lo tanto, la ansiedad desaparecerá.

Unsplash/Sara Dubler

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Agua y ejercicio

En muchas ocasiones sentimos vacío en el estómago y creemos que necesitamos comer cuando lo que nuestro cuerpo nos está pidiendo es agua. Es posible que tomando un vaso de agua a menudo la sensación de hambre desaparezca.

Si a una alimentación sana y a una buena hidratación le añadimos ejercicio moderado practicado de forma habitual, es muy difícil que volvamos a tener problemas de peso.

 

Si te quieres y te pones en primer lugar pocas veces te alimentarás de comida basura. Mereces lo mejor y si así te lo ofreces a ti mismo tu cuerpo reflejará todos esos cuidados.

 


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Tu cuerpo pide más agua

Nuestro organismo está formado por un 70% de agua. En realidad, somos más agua que otra cosa. Todas nuestras funciones están relacionadas de alguna manera con este elemento. No obstante, a pesar de su importancia, la hidratación correcta no es una prioridad para la mayoría de las personas. Según distintas investigaciones, muchas de las enfermedades actuales son síntomas de deshidratación. Vamos a ver por qué.

Un descubrimiento por casualidad

El Dr. F. Batmanghelidfue un médico iraní que, gracias a una casualidad, descubrió la capacidad curativa del agua. Estudió medicina en Inglaterra y al finalizar sus estudios regresó a su país de origen para ayudar en el desarrollo de una red de hospitales. En 1979 fue encarcelado durante la Revolución Islámica que dio lugar a la caída del útlimo Sha de Persia. A pesar de haber sido condenado a muerte, pudo salvar su vida gracias a su condición de médico. En aquel momento se le requirió para ocuparse de los enfermos que estaban en prisión. En tal circunstancia se dio la “casualidad” que originó la investigación que duraría durante el resto de su vida.

Dr.-F-Batmanghelidj

Durante el tiempo que estuvo atendiendo a estos enfermos se enfrentó a condiciones de todo tipo. En cierta ocasión, uno de los enfermos gritaba de forma desesperada por el dolor que le ocasionaba lo que claramente era una úlcera de estómago. Los medicamentos con los que contaba eran escasos y no hacía efecto ninguno. El Dr. Batmanghelidjen su desesperación, optó por darle un vaso de agua rogándole que siguiera bebiendo más agua cada cierto tiempo. Tras unas horas la mejoría se hizo cada vez más evidente ante la sorpresa de todos. Debido a ello, el doctor continuó suministrándole más agua hasta que el dolor desapareció por completo. Este fue el principio de un larga lista de casos de úlcera de estómago que sanaron de la misma manera.

La necesidad de agua de nuestro cuerpo

Cuando el Dr. Batmanghelidj fue liberado se dedicó en cuerpo y alma a investigar sobre la importancia de la hidratación en nuestro organismo. Según sus estudios,  los seres humanos hemos perdido nuestra capacidad para sentir sed. Debido a esto, muchas de las enfermedades de nuestros días están relacionadas con cierto grado de deshidratación que todos padecemos. A esto habría que añadirle que según envejecemos aún sentimos menos la necesidad de beber.

También debemos de tener en cuenta que la calidad de nuestro agua no es buena. El agua que bebemos carece de los minerales con los que contaba hace mucho tiempo cuando no era sometida a los tratamientos de potabilización actuales. Todo esto provoca una sed continua de nuestro organismo que impide que las funciones más básicas puedan llevarse a cabo con la eficacia necesaria.

¿Qué dolencias mejoran con el incremento de agua?

El Dr. Batmanghelidj comprobó que llevando a cabo una rehidratación sistemática, muchas de las enfermedades de sus pacientes desaparecian. Obtuvo estupendos resultados en casos de asma, dolores de cabeza, depresión, estrés y obesidad, entre otros.

Merece la pena leer el libro que contiene todos los estudios llevados a cabo por el Dr. Batmanghelidj, así como los testimonios de personas que encontraron solución a sus problemas siguiendo sus indicaciones. Son muchas lo casos de mejoría gracias a un procedimiento tan simple como incrementar, en cierta medida, la ingesta de agua. Tomando dos vasos de agua, con una pizca de sal marina sin refinar, media hora antes de cada comida mejorarán muchas de las funciones de nuestro organismo.

 

En resumen, algo tan sano como beber la cantidad de agua que necesitamos, puede ser una de nuestras herramientas más baratas y sanas para conservar un buen estado de salud.