Masaje metamórfico: qué es y cuáles son sus beneficios

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Fuente: Pixabay/massagenerds

Masaje metamórfico: qué es y cuáles son sus beneficios

Dentro del mundo del masaje existen numerosas opciones. Una de ellas es el masaje metamórfico. Este tipo de masaje se da en los pies, en las manos y en la cabeza. Se realiza de manera suave y aporta relajación y liberación emocional. En este artículo vamos a contarte cómo se practica, para qué sirve y cuáles son sus beneficios.

¿Qué significa masaje metamórfico?

A esta herramienta de sanación también se la conoce como técnica metamórfica. La palabra metamorfosis quiere decir transformación.  Esta transformación se lleva a cabo cuando la energía que anima nuestro cuerpo fluye de manera libre. El masaje metamórfico nos conecta con los nueve meses que vivimos en el vientre de nuestra madre.

Fuente: Pixabay/massagenerds

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Durante todo el tiempo de gestación se implantan nuestras estructuras físicas, emocionales y mentales. Tras el nacimiento, nuestra vida tendrá sus raíces en ese periodo prenatal. Gracias a esta técnica las estructuras corporales son liberadas y con ello llega la transformación.

¿En qué consiste la técnica metamórfica?

Este tipo de masaje parte de una visión holística del ser humano. Contempla el cuerpo, la mente y las emociones de la persona como algo imposible de separar. Debido a ello, el masaje metamórfico no se centra en un problema en concreto del individuo sino sobre todo el conjunto. Como resultado se consigue alcanzar equilibrio emocional y relajación física y mental.

La principal característica de la persona que practica esta técnica es no tener intención de conseguir nada. Esto quiere decir que el masajista se acercará a la persona que lo recibe sin intención ni implicación y con el máximo desapego posible. Así mismo, como en otros tipos de masajes, la persona que lo aplique contará con una actitud relajada y receptiva. 

El origen de la técnica metamórfica

A principios de los sesenta el médico y naturópata Robert St John trabajaba con la técnica de reflexología con niños con problemas mentales. Con el paso del tiempo, su trabajo de investigación llegó a profundizar en los aspectos psicológicos de las zonas reflejas de los pies.

St. John creía que durante el periodo prenatal se originan los pilares fundamentales de la persona. Por este motivo, las bases del conjunto energético quedan consolidadas. Muchas de las pautas de comportamiento del individuo tienen su origen en este periodo gestacional, donde confluyen la genética de ambos progenitores y las condiciones físicas, ambientales y psicológicas en las que el embarazo se desarrolle.

En un principio, la técnica metamórfica solo se aplicaba en los pies. Posteriormente, se incluyeron las manos y la cabeza. En sus orígenes St. John solo lo aplicaba a niños, generalmente con algún tipo de patalogía mental. Sin embargo, poco a poco, también lo practicó con adultos, obteniendo muy buenos resultados.

Fuente: Pixabay/Mareefe

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Beneficios del masaje metamórfico

Cómo ya hemos dicho, esta técnica puede ser recibida por personas de todas las edades y en todas las condiciones físicas. Además de los numerosos beneficios de cualquier otro tipo de masaje, la técnica metamórfica nos ayuda, entre otras cosas a:

  • Aliviar la tensión física y emocional
  • Mejorar el equilibrio emocional
  • Disminuir los problemas de insomnio
  • Mejorar la autoestima
  • Superar los miedos y la inseguridad
  • Reducir la hiperactividad en los niños, mejorando la concentración
  • Prevenir la depresión y el estrés
  • En el embarazo sirve para que la embarazada sienta confianza ante el proceso. También alivia la hinchazón en las piernas y reduce el estrés prenatal.

Si quieres saber más acerca de esta técnica estaremos encantados de que nos contactes para informarte acerca de las sesiones individuales o los cursos impartidos en nuestro centro.

 

 

 

 


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Fuente: Pixabay/graceie

Qué es la terapia Cráneo-Sacral

De manera innata, nuestro cuerpo siempre tiende a la salud. Esta labor curativa es, bastante más fácil de llevar a cabo, cuando no sometemos a nuestro organismo a tratamientos invasivos. Existen numerosas prácticas curativas en las que el cuerpo tiene un papel participativo durante todo el proceso. Una de estas prácticas es la terapia Cráneo-Sacral (TCS). Veamos en qué consiste y qué beneficios tiene.

Qué es la práctica Cráneo – Sacral

El Dr. Sutherland, fundador de este tipo de técnica, pudo comprobar que los huesos del cráneo no están soldados unos con otros. Gracias al movimiento del líquido cefalorraquídeo, estos huesos realizan un movimiento o pulsación.

Fuente: Pixabay/graceie

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Podemos decir que la TCS es una variedad de las diferentes manipulaciones osteopáticas. Principalmente se basa en aplicar una leve presión con las manos que active los procesos curativos naturales del cuerpo. Dicha presión se ejerce sobre el esqueleto y los tejidos conectivos, con especial atención en el cráneo y el sacro. Este último, es el hueso triangular que está situado en la base de la columna vertebral.

Un osteópata entrenado es capaz de sentir las pulsaciones del sistema Cráneo-Sacral, transmitido a todo el cuerpo a través de la fascia, que es una estructura del tejido conectivo. Cada músculo, órgano, vaso, etc, se encuentra envuelto por esta fascia. Cuando esta fascia está restringida de alguna manera la disposición de las distintas partes del cuerpo es alterada. El gran trabajo de la TCS es ayudar a que se restablezca el flujo normal del movimiento.

Estas manipulaciones han demostrado, durante más de 30 años, su eficacia en muchos trastornos que tienen que ver con el dolor sobre todo. Por supuesto la TCS puede combinarse con cualquier otra técnica tradicional o complementaria.

Qué beneficios tiene la terapia Cráneo-Sacral

Esta metodología es capaz de aliviar y mejorar una amplia gama de trastornos tanto en adultos como en niños. Se recomienda muy especialmente para cualquier lesión o dolor en la zona de la cabeza, cuello o espalda. El origen del dolor no tiene que ver con su eficacia.

Así mismo, la terapia Cráneo-Sacral obtiene muy buenos resultados con desequilibrios o dolencias relacionadas con el estrés o el estilo de vida sedentario. Es muy eficaz en casos de insomnio, problemas digestivos, dolores de cabeza, bruxismo, ansiedad y también en el síndrome de la articulación temporo-mandibular. Su efecto relajante actúa sobre el sistema nervioso ayudando a recuperar el equilibrio perdido.

Fuente: Pixabay/carloslandazuri

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Otro de los beneficios de esta técnica es que, al aumentar el flujo sanguíneo, consigue estimular el crecimiento del cabello y relajar la tensión de los ojos. Al aplicar las maniobras, se produce también un incremento de oxígeno en el cerebro que alivia el cansancio mental y mejora la concentración.

Además de todo lo anterior, esta práctica estimula el sistema nervioso parasimpático. Gracias a ello, podemos contar con un buen descanso corporal y gran sensación de relajación.

Esta técnica puede ser recibida por cualquier persona. No obstante, la suavidad que la caracteriza la hace especialmente indicada para niños y embarazadas. En próximos artículos hablaremos de sus beneficios durante el embarazo y el parto, tanto para la madre como para el bebé.