La primera ley biológica en la medicina del Dr. Hamer

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Fuente: Pixabay/RyanMcGuire

La primera ley biológica en la medicina del Dr. Hamer

Como ya comentábamos en nuestro anterior artículo , según la teoría del Dr. Hamer, el origen de las enfermedades no está en un mal funcionamiento del cuerpo. El Dr. Hamer afirma que las enfermedades son el resultado de programas especiales que nuestro organismo crea para ayudar al individuo durante un periodo de gran estrés emocional o psicológico.

Esta visión le llevó a descubrir cinco leyes biológicas que interpretan la causa, el desarrollo y la curación de lo que llamamos enfermedades. Estas leyes tienen su base en principios biológicos universales.

La primera ley biológica de Hamer

En esta ocasión vamos a hacer una pequeña introducción a la primera de esas cinco leyes. Cuando sufrimos un shock inesperado, agudo y vivido en aislamiento se produce en nuestro interior lo que Hamer llamó un SBS (Programa Especial con Sentido Biológico) que es originado en un DHS (Sindrome de Dirk Hamer).

Según la terminología de la medicina del Dr. Hamer, un DHS o choque de conflicto, quiere decir que hemos sufrido una situación muy estresante emocionalmente y que no podríamos anticipar porque no nos encontrábamos preparados para ella. Este DHS se puede originar por la pérdida de un ser querido o por cualquier pérdida inesperada. No sería lo mismo un problema de estrés cotidiano ya que lo importante es señalar lo inesperado de la situación. Cuando no esperamos que algo ocurra es muy difícil que estemos preparados para actuar. Por este motivo, la naturaleza pone en marcha un programa biológico (SBS) que ayuda a la persona durante el proceso.

Fuente: Pixabay/Chris Sabor

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Todos los seres vivos tienen mecanismos de superviviencia

Los SBS no solo aparecen en el ser humano, son mecanismos de supervivencia muy antiguos e inherentes a todos los organismos.  La única diferencia es que los humanos somos capaces de movernos tanto en términos literales como simbólicos. Por ello, también sufrimos conflictos que podríamos llamar figurados.  Podemos poner el ejemplo de una persona que sufra un “conflicto de ataque” cuando recibe un comentario ofensivo. También se puede vivir un “conflicto de abandono” cuando una persona es excluida de un grupo. En algunos casos, también se podría crear un conflicto de “susto de muerte” ante el shock que produce un diagnóstico médico.

Cuando sufrimos uno de estos shocks la persona se altera mental y emocionalmente. Al mismo tiempo, a nivel cerebral se produce un FH (Foco Hamer) en un área determinada del cerebro que varía según el tipo de conflicto. Desde el cerebro este foco impactará en determinados órganos que optimizarán su funcionamiento con el fin de poner solución al problema en cuestión.

El conflicto siempre es subjetivo

Dependiendo del tipo de conflicto que viva la persona el FH y también los órganos implicados variarán. Tras ocurrir el conflicto, el subconsciente asocia, en segundos, el problema a un tema de conflicto biológico específico.  El conflicto, por ejemplo, puede entrar en la categoría de “perdida de territorio”, “amenaza de inanición” o “separación de pareja”, entre otros. Por ello, el que determina en qué parte del cerebro se recibirá el impacto, y en consecuencia los síntomas físicos, es nuestro punto de vista subjetivo.

Fuente: Pixabay/FreeGraphicToday

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Los SBS suceden de manera sincrónica en los niveles psíquico, cerebral y del órgano. Además, dependiendo de nuestra lateralidad biológica sucederá en un lugar u otro de los hemisferios cerebrales y, por lo tanto, en un lado u otro del cuerpo se verá afectado.

Esta visión de la enfermedad es totalmente revolucionaria. En próximos artículos continuaremos detallando las otras cuatros leyes.