La vitamina B12 y las dietas veganas

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Unsplash/Amanda Jones

La vitamina B12 y las dietas veganas

Una buena dieta siempre está relacionada con el equilibrio y la calidad de los alimentos que la componen. Cómo ya hemos visto en anteriores entradas una dieta vegetariana o vegana puede ser tan sana como la dieta omnívora. Aún así, es muy importante que aquellas personas que decidan dejar de tomar alimentos de origen animal tengan en cuenta la importancia de la vitamina B12.

El veganismo está de moda

Son muchas las personas que actualmente deciden dejar de consumir productos de origen animal. Las razones son variadas. En general, hay tres motivos básicos. El primero lo eligen las personas que deciden que no quieren contribuir al sufrimiento animal que se ocasiona en las granjas donde viven los animales que nos sirven de alimento. Otro grupo lo forman las personas que deciden que esa opción es más saludable. Y finalmente, encontramos aquellos que optan por llevar una dieta vegana porque está de moda.

Unspash/Doyoun Seo

Unspash/Doyoun Seo

Sea la razón que sea la que nos lleve a tomar esta decisión es muy importante que estas personas tengan ciertas cosas en cuenta:

  • es necesario planificar la dieta adecuadamente para que esté equilibrada
  • nunca deberíamos abusar de los productos que dicen “aptos para veganos” pero que son ultraprocesados.
  • hay que tener en cuenta el posible déficit de vitamina B12

¿De dónde obtenemos la vitamina B12?

Esta vitamina cuando no vivíamos empeñados en tenerlo todo super higiniezado, como hoy en día, la podíamos encontrar tanto en productos animales como no animales. La vitamina B12 es sintetizada por determinadas bacterias y microorganismos anaerobios que podemos encontrar tanto en las plantas como en la tierra o en el agua.

Cuando los animales o humanos ingieren estas bacterias las incorporan a su intestino donde estas darán lugar a la vitamina B12. Es el organismo el que después decide si es necesario excretarla o acumularla. Entonces, podemos decir que los humanos dependemos de que esas bacterias formen parte de nuestra flora para poder contar con la cantidad de vitamina B12 que necesitamos. Sin embargo, en la actualidad, nuestro modo de vida impide que esas bacterias lleguen hasta nosotros. Tampoco los animales de consumo humano obtienen la cantidad necesaria por lo que, normalmente, se les aportan suplementos.

Los veganos pueden tener más déficit

En cualquier tipo de dieta la carencia de vitamina B12 puede aparecer. No obstante, las dietas que no contemplan la posibilidad de ingerir productos animales suelen ser aún más carentes. Las reservas que nuestro cuerpo tiene de esta vitamina nos pueden proteger durante cierto tiempo. Sin embargo, una vez agotadas estas reservas, el cuerpo comenzará a sufrir carencia. Además, la deficiencia de esta vitamina no da demasiadas señales. En muchos casos, cuando aparecen los síntomas el déficit es bastante severo.

Por este motivo, es una buena idea que las personas veganas tomen suplementos de vitamina B12 o alimentos que estén enriquecidos. La opción de alimentos enriquecidos es menos recomendable ya que para alcanzar los níveles óptimos habría que tomar mucha cantidad de ese alimento. En el mercado existen numerosos suplementos que se pueden tomar de forma cómoda y sin efectos secundarios.

Es importante saber que aunque existe la creencia de que ciertos alimentos de origen vegetal, como la espirulina por ejemplo, aportan vitamina B12, esto no es cierto. La realidad es que aportan una forma de esta vitamina pero nuestro organismo no la absorbe fácilmente. Lo mejor para no correr riesgo es que las personas veganas consideren la posiblidad de tomar suplementos.


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Unsplash/Asthon Mullins

La alimentación en el embarazo

Actualmente sabemos que aquello de “hay que comer por dos”, que antes se decía a las madres gestantes, pasó a la historia. Hoy en día, se sabe la importancia de la calidad sobre la cantidad de la alimentación durante el embarazo. En esta entrada vamos a ver cuáles son las recomendaciones más importantes para una buena nutrición tanto de la madre como del futuro niño.

Lo más natural posible

Lo primero a tener en cuenta para una buena nutrición es que los nutrientes lleguen a nuestro organismo de la forma más natural posible. Por tanto, los alimentos deberán de llegar a nuestro plato sin procesar o mínimamente procesados. Durante la gestación los alimentos procesados deberían de ser excluidos de nuestra dieta.

Unsplash/Alexa Suter

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Nada de azúcar ni bebidas azucaradas

El azúcar nos aporta cero nutrientes y muchas calorías. Su única función es conseguir que aquello que lo contiene sea más apetecible. Grandes cantidades de azúcar en un alimento hacen que nos sea casi imposible parar de comer. Esta es la razón por lo que, normalmente, comeremos mucho más de lo que realmente nos apetece. Además, es necesario saber que el azúcar se encuentra “escondido” en multitud de platos procesados bajo diferentes denominaciones.

Así mismo, las bebidas azucaradas o los zumos de frutas aportan tanta azúcar que el organismo se ve obligado a segregar insulina de manera urgente para equilibrar el nivel de azúcar en sangre. Por todo ello, las madres gestantes que deseen tomar algo dulce deberían optar por fruta, frutos secos o cereales integrales. 

Mucho magnesio

El magnesio es un mineral imprescindible para cualquier persona. Durante el embarazo las necesidades de este mineral se incrementan. La formación de los tejidos del feto aumentan las necesidades de magnesio y proteínas. Por lo tanto, la madre gestante deberá poner atención a esta necesidad.

Los alimentos que más magnesio contienen son : las pipas de girasol, las almendras, las legumbres, las nueces, los pistachos, el pan integral y los higos secos. El chocolate encabezaría esta lista pero durante el embarazo sería recomendable reducirlo a mínimos por su efecto excitante del sistema nervioso.

Unos buenos niveles de magnesio serán de gran ayuda para evitar el insomnnio que padecen algunas embarazadas y también asegurará un buen peristaltismo.

Grasas de buena calidad

Las grasas que la madre ingiere son uno de los nutrientes esenciales para el bebé que se está formando. Por ello, estas grasas deben de ser de la mejor calidad. Como ejemplo tenemos el aceite de oliva o aceitunas, frutos secos y pescado a menudo y con moderación. Las grasas saturadas presentes en el tocino, la nata o la mantequilla deberían limitarse al máximo o eliminarse de la dieta.

Proteínas

Las proteínas, como ya hemos mencionado, son muy importantes para la formación de tejidos del bebé. Una vez más, será muy importante poner más atención a la calidad que a la cantidad. Las mejores fuentes de proteínas serán los huevos, el pescado, las legumbres y los frutos secos. La carne, siempre que sea magra, se dejará para ocasiones determinadas.

Hidratos de carbono

Los hidratos de carbono tienen muy mala fama cuando la realidad es que son imprescindibles. Lo realmente importante respecto a ellos es qué tipo deberíamos tomar. No es lo mismo tomar pan o arroz blanco que pan o arroz integral. El pan refinado, y también el arroz, nos aportan muy pocos nutrientes y elevan el nivel de glucosa en sangre de manera rápida. Sin embargo, los cereales integrales en general, están llenos de sustancias nutritivas y nos ayudan a mantener nuestros niveles de glucosa constantes. Además de esto, la fibra de estos últimos nos ayuda a evitar el estreñimiento.

Pixabay/Divily

Pixabay/Divily

En general, la dieta de una futura madre no debería de ser muy diferente de la de una persona que desee tener buena salud. Porque, cómo hemos dicho en anteriores artículos, el embarazo no es una enfermedad. Una dieta equilibrada y natural, unida a cierta cantidad de ejercicio físico moderado serán los mejores aliados para un embarazo y parto sin problemas.