El origen de la enfermedad según el Dr. Hamer

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El origen de la enfermedad según el Dr. Hamer

Como ya vimos en nuestro anterior artículo, existen bastantes evidencias de que las emociones están muy relacionadas con los desequilibrios físicos. Cada vez son más los científicos que ven esta relación entre mente y cuerpo como algo digno de estudiar.  El Dr. Hamer, fue uno de los pioneros en hacer ciencia de algo que, no hace mucho tiempo, solo se consideraba como algo sin demasiado sentido. El trabajo del Dr Hamer ha sido riguroso y muy científico aunque sobre él hayan llovido las críticas de aquellos que anteponen los beneficios económicos al bien común. A partir de ahora, haremos varias entradas en las que iremos viendo. tanto el origen del trabajo del Dr. Hamer,  como un pequeño resumen de todos sus hallazgos.

¿Quién es el Dr. Hamer?

Ryke Geerd Hamer nació en 1935 en Frisia (Alemania) y estudió medicina y teología en la Universidad de Tübingen (Baden-Württemberg). Ejerció durante varios años como médico en Alemania para después viajar a Italia donde inició un proyecto de salud gratuito para personas desfavorecidas económicamente. En Italia se produjo un acontecimiento que marcó el resto de su vida y de su investigación. Su hijo Dirk Hamer fue disparado por accidente perdiendo la vida varios meses después.

Dr. Hamer

Tras este terrible incidente, tanto su esposa como él, desarrollaron un cáncer. Ambos habían sido personas con perfecta salud hasta entonces por lo que Hamer comenzó a sospechar que la muerte de su hijo podría tener que ver con su enfermedad y la de su esposa. A partir de ahí dio comienzo su interesante e incansable investigación.

La investigación del Dr. Hamer

En aquel momento, Hamer trabajaba en el departamento de oncología de la Universidad de Munich. Gracias a ello pudo examinar los historiales de muchísimos de sus pacientes y llegar a ciertas conclusiones. La mayoría de esos pacientes que tenían cáncer, habían sufrido algún suceso altamente traumático anteriormente al desarrollo de su enfermedad.

A partir de esa observación, y siguiendo la idea de que todos los procesos corporales se controlan desde el cerebro, decidió profundizar en la investigación.  Hamer analizó los escáneres cerebrales de sus pacientes comparándolos con los registros médicos y psicológicos correspondientes. Tras este trabajo comprobó que existen una clara correlación entre ciertos “choques de conflicto“, la manera en que se manifiestan estos choques en el órgano, y cómo todos estos procesos están conectados al cerebro.

En ese momento no existía ningún estudio que hubiera intentando encontrar el origen de la enfermedad en el cerebro. Tampoco se había investigado al cerebro como mediador entre la psique y el órgano enfermo.

Fruto de todas estas investigaciones el Dr. Hamer dedujo que cada enfermedad es originada por un trauma o choque emocional que nos ocurre sin esperarlo. Este conflicto o trauma causa una lesión en una área determinada del cerebro que es visible en escáner cerebral y que tiene forma de diana. Desde el cerebro, las células cerebrales impactadas enviarán señales bioquímicas a las células del cuerpo correspondientes, provocando distintas reacciones.

Según Hamer, cada tipo de conflicto está conectado a un área del cerebro, que, según nuestra evolución, fue programada para responder de manera instantánea a conflictos que pudieran amenazar nuestra supervivencia.

Las dos fases de toda enfermedad

Gracias a su investigación Hamer observó que cada enfermedad se estructura en dos fases. La primera o fase activa del conflicto, se caracteriza por estrés emocional, extremidades frías, falta de sueño y falta de apetito. Después, si el conflicto se resuelve, aparece la fase de curación que suele estar marcad por la fatiga, fiebre, inflamación y/o dolor.

La teoría de Hamer sugiere que aquellos síntomas que la enfermedad nos proporciona. y que la medicina tradicional suprime, son los signos de que la segunda fase o fase de curación se ha iniciado.

Fuente: Pixabay/GDJ

Fuente: Pixabay/GDJ

 

Esta nueva manera de entender la enfermedad nos lleva a observar nuestro cuerpo de una manera muy diferente. Si te resulta interesante, no te pierdas los próximos artículos en los que continuaremos hablando del extraordinario trabajo del Dr. Hamer y del poder curativo que yace en cada uno de nosotros.