Los mejores secretos para dormir bien

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Los mejores secretos para dormir bien

¿Quién no nota la diferencia entre una noche en vela y una noche de profundo descanso? Todos sabemos lo importante que es dormir bien. Aún así, muchas veces sin darnos cuenta, nos cuesta muy poco robarle horas a nuestro tiempo de descanso. Además de eso, el estilo de vida actual es, a menudo el responsable del insomnio que sufren muchas personas. En este artículo te vamos a revelar algunos secretos que te ayudarán a dormir mejor.

Dormir es muy importante

En nuestra sociedad, cada vez se le da menos importancia al descanso. Son muchas las personas que aunque tengan que madrugar alargan sus veladas con amigos o delante de la televisión. Es muy probable que estas personas desconozcan que, simplemente, con pasar tres días durmiendo cuatro horas o menos, muchas de las células de su cerebro morirán. Esa falta de horas de sueño incapacita al encéfalo para llevar a cabo sus labores de limpieza de proteínas, poniendo en riesgo nuestra salud.

Unsplash/Alexandra Gom

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La falta de sueño disminuye nuestro rendimiento a todos los niveles. La memoria, la concentración y la atención se verán afectadas también. Si no dormimos bien nuestro cuerpo tenderá a la torpeza y, en general, cometeremos más cantidad de errores en diferentes situaciones.

¿Qué mejora nuestro sueño?

Si queremos que nuestro sueño sea de calidad, hay ciertas cosas que nos pueden ayudar a ello:

Alimentos a evitar antes de dormir

Los expertos aconsejan cenar al menos dos horas antes de ir a la cama. No obstante, esa medida es tan importante como pensar en qué vamos a cenar para dormir bien. Hay ciertos alimentos que nunca tendríamos que tomar por la noche. Por supuesto cualquier excitante como el café, el té o el chocolate nunca deberían estar presentes en nuestra cena. El alcohol tampoco es un buen compañero para ir a la cama ya que, en un principio, da sueño pero después lo dificulta. Tampoco son recomendables las comidas muy especiadas o picantes o los cereales azucarados.

Unsplash/Sana Suvarna

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Alimentos que nos ayudan a dormir

Los mejores alimentos para que nos vayamos a descansar relajados son, sin lugar a dudas, los cereales integrales. Es muy importante que sean integrales porque de esta manera el suministro de glucosa será uniforme facilitando el descanso. Una crema de avena o de arroz por la noche nos asegura una noche de buen dormir. Así mismo, los alimentos ricos en triptófano también nos servirán de ayuda. La avena y las semillas de sésamo contienen cantidades muy interesantes de este aminoácido.

Pequeños trucos adicionales

Además de lo que te explicamos más arriba, existen algunos trucos que también te pueden ayudar:

  • El magnesio es un mineral directamente implicado en la calidad del sueño. Si tienes insomnio consulta a tu médico la posibilidad de tomar algún suplemento.
  • Intenta no practicar deportes a última hora de la tarde ya que a algunas personas les dificulta la facilidad para conciliar el sueño.
  • Un rato de meditación es una buena medida para las personas que tienen problemas para dormir.
  • En el dormitorio no debería entrar ningún tipo de aparato electrónico a no ser que estén apagados. Además de las interferencias electromagnéticas nos mantienen la atención fuera de nosotros mismos.
  • Procura establecer una pequeña rutina antes de dormir: luz tenue, ambiente tranquilo y algún libro fácil y sencillo. A esto le puedes añadir dos o tres respiraciones profundas.
  • Si queremos facilitar el descanso es muy buena idea ir a dormir todos los días a la misma hora.

Un buen descanso nocturno nos ayudará a llevar una vida más saludable y equilibrada en todos los sentidos. ¡Merece la pena devolver al hecho de dormir el lugar que merece!


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Practicar yoga mejora la depresión

La depresión es una enfermedad que cada vez más personas padecen. Afortunadamente, tenemos muchas herramientas a nuestro alcance para mejorar o prevenir ese estado que tanto nos paraliza. La práctica del yoga es una de esas herramientas que nos ayudará a aliviar los síntomas y también a prevenir, en gran medida, los estados depresivos.

¿A qué llamamos depresión?

Probablemente habrás escuchado a muchas personas decir que “están depres”. Esta forma de hablar es muy común pero no tiene nada que ver con una depresión real. Las personas que nunca han sufrido una depresión suelen creer que tristeza y depresión es lo mismo. Esto no es cierto. La tristeza es un sentimiento muy sano que nos visita de vez en cuando y, tras haber hecho su cometido, nos abandona dejando paso a otro tipo de emociones. Sin embargo, la persona deprimida se encuentra en un estado de tristeza y apatía permanente que no le permite llevar una vida normal por mucho que lo desee. La depresión afecta al organismo de manera global.

Pixabay/Free-Photos

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Yoga y depresión

Las personas deprimidas suelen encontrar mucha dificultad en llevar a cabo cualquier actividad. No obstante, una vez traspasado esta primer sensación de apatía gracias a la fuerza de voluntad, el yoga puede serles de gran ayuda.

La práctica del yoga se considera un ejercicio físico. Sin embargo su influencia se extiende también a la parte mental y espiritual de aquel que la practica. Cuando practicamos yoga se produce una reconexión en todo nuestro ser y nos ponemos en contacto con nuestro yo más profundo.

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Beneficios de la práctica del yoga

Como ya hemos comentado, el yoga puede ser una valiosa ayuda para las personas con depresión. Entre sus multiples beneficios encontramos:

Mejora la voluntad

Las personas deprimidas tienen grandes problemas para ponerse en acción. El hecho de ser capaz de asistir a una clase de yoga pondrá en marcha la disciplina y el autocontrol que serán de gran ayuda para que esa voluntad se recupere.

Facilita el descanso

El insomnio es uno de los compañeros, a veces inseparables, de las personas deprimidas. Al practicar los ejercicios respiratorios la persona encuentra que se siente más relajada. La tensión muscular desaparece y, consecuentemente, la persona será capaz de dormir mejor.

Es un bálsamo para el sistema nervioso

De la misma manera que los ejercicios de respiración facilitan el descanso, también equilibran el sistema nervioso. La práctica del yoga ayuda a equilibrar los sistemas simpático y parasimpático, haciendo que la persona deprimida se sienta mejor.

Mejora la concentración

Los ejercicios que se practican en el yoga activan nuestra atención. Al focalizarnos en nuestra respiración y a la vez en los movimientos de nuestro cuerpo, la concentración aumenta.

Es de gran ayuda para relativizar

Con la práctica del yoga nuestro discurso mental pasa a un segundo plano proporcionando un respiro a todo el organismo. Estos pequeños descansos a nivel mental ayudarán a la persona deprimida a poner cierta distancia entre su tristeza y ella misma. De esta manera resulta más fácil relativizar.

Fomenta las relaciones sociales

Los grupos de personas que practican yoga son una estupenda terapia en si misma para las personas deprimidas que, por norma, suelen tender al aislamiento. El compromiso con su clase de yoga y la compañía de otras personas conseguirá que la persona se sienta acompañada y su estado de ánimo mejore.

 

En resumen, podemos afirmar que el yoga es de gran ayuda para mejorar los estados depresivos. Por supuesto, esta técnica siempre será un complemento a otro tipo de terapias que también están indicadas para tratar la depresión.


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La alimentación en el embarazo

Actualmente sabemos que aquello de “hay que comer por dos”, que antes se decía a las madres gestantes, pasó a la historia. Hoy en día, se sabe la importancia de la calidad sobre la cantidad de la alimentación durante el embarazo. En esta entrada vamos a ver cuáles son las recomendaciones más importantes para una buena nutrición tanto de la madre como del futuro niño.

Lo más natural posible

Lo primero a tener en cuenta para una buena nutrición es que los nutrientes lleguen a nuestro organismo de la forma más natural posible. Por tanto, los alimentos deberán de llegar a nuestro plato sin procesar o mínimamente procesados. Durante la gestación los alimentos procesados deberían de ser excluidos de nuestra dieta.

Unsplash/Alexa Suter

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Nada de azúcar ni bebidas azucaradas

El azúcar nos aporta cero nutrientes y muchas calorías. Su única función es conseguir que aquello que lo contiene sea más apetecible. Grandes cantidades de azúcar en un alimento hacen que nos sea casi imposible parar de comer. Esta es la razón por lo que, normalmente, comeremos mucho más de lo que realmente nos apetece. Además, es necesario saber que el azúcar se encuentra “escondido” en multitud de platos procesados bajo diferentes denominaciones.

Así mismo, las bebidas azucaradas o los zumos de frutas aportan tanta azúcar que el organismo se ve obligado a segregar insulina de manera urgente para equilibrar el nivel de azúcar en sangre. Por todo ello, las madres gestantes que deseen tomar algo dulce deberían optar por fruta, frutos secos o cereales integrales. 

Mucho magnesio

El magnesio es un mineral imprescindible para cualquier persona. Durante el embarazo las necesidades de este mineral se incrementan. La formación de los tejidos del feto aumentan las necesidades de magnesio y proteínas. Por lo tanto, la madre gestante deberá poner atención a esta necesidad.

Los alimentos que más magnesio contienen son : las pipas de girasol, las almendras, las legumbres, las nueces, los pistachos, el pan integral y los higos secos. El chocolate encabezaría esta lista pero durante el embarazo sería recomendable reducirlo a mínimos por su efecto excitante del sistema nervioso.

Unos buenos niveles de magnesio serán de gran ayuda para evitar el insomnnio que padecen algunas embarazadas y también asegurará un buen peristaltismo.

Grasas de buena calidad

Las grasas que la madre ingiere son uno de los nutrientes esenciales para el bebé que se está formando. Por ello, estas grasas deben de ser de la mejor calidad. Como ejemplo tenemos el aceite de oliva o aceitunas, frutos secos y pescado a menudo y con moderación. Las grasas saturadas presentes en el tocino, la nata o la mantequilla deberían limitarse al máximo o eliminarse de la dieta.

Proteínas

Las proteínas, como ya hemos mencionado, son muy importantes para la formación de tejidos del bebé. Una vez más, será muy importante poner más atención a la calidad que a la cantidad. Las mejores fuentes de proteínas serán los huevos, el pescado, las legumbres y los frutos secos. La carne, siempre que sea magra, se dejará para ocasiones determinadas.

Hidratos de carbono

Los hidratos de carbono tienen muy mala fama cuando la realidad es que son imprescindibles. Lo realmente importante respecto a ellos es qué tipo deberíamos tomar. No es lo mismo tomar pan o arroz blanco que pan o arroz integral. El pan refinado, y también el arroz, nos aportan muy pocos nutrientes y elevan el nivel de glucosa en sangre de manera rápida. Sin embargo, los cereales integrales en general, están llenos de sustancias nutritivas y nos ayudan a mantener nuestros niveles de glucosa constantes. Además de esto, la fibra de estos últimos nos ayuda a evitar el estreñimiento.

Pixabay/Divily

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En general, la dieta de una futura madre no debería de ser muy diferente de la de una persona que desee tener buena salud. Porque, cómo hemos dicho en anteriores artículos, el embarazo no es una enfermedad. Una dieta equilibrada y natural, unida a cierta cantidad de ejercicio físico moderado serán los mejores aliados para un embarazo y parto sin problemas.