Yoga y post parto

  • 0
Unsplash/Mark Zamora

Yoga y post parto

Un buen embarazo, normalmente, termina con un buen parto y, consecuentemente, en un post parto bueno. La práctica regular de yoga durante la gestación es muy beneficiosa. No obstante, es posible que muchas futuras madres no sepan en qué les puede ayudar hacer yoga después de haber dado a luz. Vamos a verlo en este artículo.

Ejercicio en el embarazo

Como ya hemos dicho en anteriores artículos, estar embarazada no es una enfermedad. Por este motivo, durante el embarazo, siempre que sea un embarazo normal, es muy importante hacer ejercicio. Por supuesto, siempre será un ejercicio adaptado a esta situación. Las caminatas, la natación y el yoga son lo ejercicios más recomendables para esta etapa.

Pixabay/xusenru

Pixabay/xusenru

Son muchos los estudios que demuestran que la práctica de algún ejercicio, sobre todo suaves como el yoga, es muy beneficioso para la mujer embarazada. El ejercicio, entre otras cosas, reduce el dolor de las contracciones. También se ha observado que los partos por cesárea son menos frecuentes entre las futuras madres que lo practican.

El post parto

Tras el alumbramiento, el cuerpo vuelve poco a poco a su estado anterior. Este proceso se lleva a cabo de manera lenta y precisa. Las zonas que más tiempo y paciencia requieren son el suelo pélvico y el abdomen. Por lo tanto, los cuidados deben de ir encaminados a que el organismo se recupere de forma armónica.

La dieta y la hidratación son muy importantes en este momento. Si la madre da el pecho a su bebé aún habrá que poner más atención. Todos los ejercicios que se practican en el yoga de post parto van encaminados a fortalecer aquellas zonas que más han sufrido en todo el proceso.

Pixabay/neildodhia

Pixabay/neildodhia

Beneficios del yoga en el post parto

Los beneficios de una práctica regular de yoga son muy numerosos. Algunos ejemplos son:

  • Evita la depresión: Son muchas las mamás que tras dar a luz sufren depresión. La práctica del yoga fortalece el sistema nervioso evitando en gran medida este problema. El bienestar mental de la madre repercutirá siempre en su hijo.
  • Ayuda a recuperar la linea: El yoga nos ayuda a fortalecer los músculos y a darles tono. Así mismo, es una estupenda forma de quemar calorías de forma suave y duradera.
  • Revitaliza: Al principio de la crianza las madres suelen estar muy cansadas. La relajación que aporta el yoga es de gran ayuda para sentir menos ese agotamiento.
  • Fortalece los músculos: Los asanas que se practican en esta disciplina son estupendos para fortalecer la espalda que tanto duele a muchas mujeres lactantes. También tonifica los músculos abdominales.
  • Aumenta la autoestima: Cuando llega el bebé, de repente, la vida solo gira en torno a él. Cada sesión de yoga es un momento que la madre se dedica a si misma. Estos pequeños regalos de tiempo son muy necesarios para volver a equilibrar las emociones.

 

La práctica del yoga en el post parto también puede ser llevada a cabo con tu bebé. Cada día son más los grupos de madres que eligen hacer ejercicio sin separarse de sus hijos. Con tantas opciones es muy fácil para las nuevas mamás cuidarse un poquito.


  • 0
Unsplash/Julie Jonhson

Oxitocina, una hormona que enamora

La oxitocina, también llamada hormona del amor, está presente en situaciones que favorecen el vínculo. La segregamos al estar en contacto con nuestro bebé, durante el parto, en la lactancia y en las relaciones sexuales. Por este motivo podemos decir que la oxitocina es la hormona de los vínculos humanos por excelencia.

Las hormonas mandan

Aunque nos guste pensar que tenemos el control de casi todo, esto no es verdad. Nuestras decisiones y nuestra voluntad están sujetas tanto a nuestro sistema nervioso como a nuestro sistema endocrino. Este último, funciona en segundo plano de forma más sutil y duradera. La forma en la que estos dos sistemas se relacionan y se modifican uno al otro es a través de las hormonas. Algunas neuronas liberan hormonas a la sangre a la vez que otras llegan a las neuronas y modifican su actividad y hasta la expresión de los genes.

Pixabay/ColiN00B

Pixabay/ColiN00B

Las hormonas cumplen numerosas funciones. Su tarea va desde regular el nivel de azúcar en sangre hasta contribuir a nuestro estado de ánimo y a nuestro comportamiento. La oxitocina es una de las hormonas más interesantes que segrega nuestro organismo.

La oxitocina nos endulza

La oxitocina es un oligopéptido que se compone de nueve aminoácidos. Fue sintetizada de manera artificial en 1953 por Vicent Du Vigneaud poco tiempo después de su descubrimiento.

Esta hormona se conoce a nivel popular como la hormona del amor. Es la responsable de que se den los vínculos de pareja, los buenos vínculos sociales y también la estrecha relación entre madre e hijo. La oxitocina se produce en la lactancia, durante el orgasmo y también en el parto. Su principal misión es crear un gran vínculo entre las personas. Se han hecho estudios en los que administrando oxitocina de forma artificial se aumentaba la confianza, empatía y generosidad en las personas.

Otro de los efectos de esta amorosa hormona es actuar como desinhibidora. Según los expertos, en este sentido la oxitocina actúa en nuestros circuitos neuronales de forma parecida al alcohol. Esta desinhibición nos empuja a correr riesgos y a confiar en nosotros mismos. En ocasiones, nos otorga también un exceso de confianza que nos impide ver la parte tóxica o dañina de una relación.

La conexión entre las personas es mucho más fácil cuando esta hormona entra en juego. Nos ayuda a conectar con nuestro entorno y con el resto de las especies. Esta íntimamente relacionada con la supervivencia ya que nos ayuda a sentir altruismo, afecto, autocuidado y conexión con los demás.

Unsplash/ sobhan joodi

Unsplash/
Ben_Kerckx

Después de conocer algunas de las bondades de nuestra hormona más amorosa, deberíamos intentar que nuestro cuerpo la haga circular siempre que sea posible. De la misma manera que al segregarla nos vinculamos a los demás, también al vincularnos la segregamos. Por lo tanto, un intento de favorecer relaciones armoniosas nos ayudará a segregar más oxitocina y beneficiarnos de sus efectos.