¿Hay relación entre las emociones y la enfermedad?

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Fuente: Pixabay/ ElisaRiva

¿Hay relación entre las emociones y la enfermedad?

Nuestro organismo funciona como un todo. La medicina alopática se ha especializado en cada una de sus partes olvidando la importancia de considerar el conjunto. Nuestra capacidad para sentir emociones nos lleva a experimentar síntomas físicos derivados de las mismas.  Es por ello que, cada día son más los estudios que demuestran la relación que existe entre nuestras emociones y diferentes enfermedades.

Emociones que nos perturban

Todo el mundo sabe que cuando pasamos por un momento que nos crea tensión es muy posible que nuestro cuerpo tenga diferentes síntomas. Por ejemplo, es normal tener diarrea el día antes de un examen, o sufrir dolor de estómago después de una discusión.  De la misma manera, cuando vemos a la persona amada, podemos sentir fuertes palpitaciones. Todo estos casos entran dentro de lo que consideramos habitual, sin embargo, cuando hablamos de otro tipo de patologías olvidamos que las emociones pueden estar también jugando un papel importante.

Fuente: Pixabay/809499

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Nuestra salud física se encuentra íntimamente relacionada con nuestras emociones. Cualquier desequilibrio que presente nuestro mundo emocional repercutirá en nuestro cuerpo físico.

Vivimos sumidos en el estrés

En el momento de la historia que nos ha tocado vivir las prisas y el estrés nos acompañan a cada instante. Necesitamos ser productivos y rentabilizar cada minuto del día. Además, la sociedad premia esa productividad y esa velocidad.

El estrés en pequeñas dosis puede ser necesario y hasta beneficioso. Sin embargo, el estrés mantenido en el tiempo, afecta de manera muy importante a nuestra salud. Son muchos los estudios que relacionan el estrés con numerosas enfermedades. Por ejemplo, trabajo del Dr. Gabor Maté, en su libro When de Body says No (Cuando el cuerpo dice no) nos muestra la clarísima relación entre el estrés y diferentes enfermedades.

Psiconeuroinmunologia, la medicina del futuro

Solo hace 40 años que apareció a Psiconeuroendocrinoinmunología (PNEI). Esta rama de la ciencia se originó gracias al psicólogo Robert Ader y el inmunológo Nicholas Cohen. Estos dos científicos sorprendieron al mundo demostrando como un estímulo nervioso en roedores de laboratorio alteraba las células del sistema inmunitario. Gracias a sus trabajo, se ha seguido estudiando la relación entre la psiquis, el sistema nervioso, el sistema inmune y el sistema endocrino.  Todos estos descubrimientos hacen posible que aparezcan nuevas formas de percibir la realidad en la que nos movemos y, por supuesto, otra manera de entender la enfermedad.

Fuente: Pixabay/ ElisaRiva

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La PNEI,  señala que existe una conexión real entre cuerpo y mente.  Esta nueva ciencia nos hace posible entender que nuestras emociones se transforman en sustancias químicas que influyen en nuestro sistema inmune.  Debido a esta influencia los mecanismos de curación de nuestro cuerpo se verán afectados.

¿Podemos alejar el estrés de nuestra vida?

Cómo hemos visto, nuestra manera de vivir tiene mucho que ver con nuestra salud. La sociedad en la que vivimos nos empuja, de manera continua, a vivir muy deprisa.  Si no nos damos permiso para vivir de otra manera, antes o después, nuestra salud se verá afectada. Solo depende de nosotros encontrar maneras de que nuestros días tengan un ritmo más tranquilo.

Aunque, las circunstancias de nuestra vida nos empujen a ir demasiado rápido, podemos incluir algunas actividades en nuestro día a día, que nos aporten paz y tranquilidad. Por ejemplo, una pequeña meditación al comenzar el día, nos brindará una perspectiva diferente durante el resto de la jornada. Así mismo, la práctica regular del yoga nos aportará una buena dosis de tranquilidad, tanto a nivel mental como físico.

Fuente: PIxabay/lograstudio

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Nuestros cuerpos son maravillosas herramientas con las que disfrutar de nuestro paso por este bello planeta. Si queremos gozar de salud, lo mejor que podemos hacer es no forzar su ritmo y darnos tiempo para escuchar sus necesidades.