Cómo mantener el sistema inmunológico en buen estado

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Pixabay/silviarita

Cómo mantener el sistema inmunológico en buen estado

El sistema inmunológico es el encargado de que nuestro organismo se mantenga en equilibrio. Todos los sistemas del cuerpo funcionan de manera conjunta. Por este motivo, cualquier variación de alguno de ellos repercutirá en todos los demás, alterando de esa forma la necesaria estabilidad. En momentos de crisis o estrés el sistema nervioso activará todo un protocolo de actuación que, a su vez, influirá en el estado de nuestro sistema defensivo. Aquí vamos a ver de qué manera podemos colaborar con el buen funcionamiento de nuestro sistema inmunológico.

La alimentación

Llevar una buena dieta es uno de los factores que contribuyen a que nuestro cuerpo pueda llevar a cabo la actividad de defensa. Actualmente, es mucha la información existente acerca de cuál es la mejor dieta. Debido a ello es posible que muchas personas sientan confusión. Sin embargo, con un poco de sentido común es fácil saber còmo alimentarnos correctamente:

Unsplash/ Brooke Lark

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  • Consume frutas y verduras cada día, a poder ser de origen ecológico. Estos alimentos nos aportan vitaminas que son imprescindibles para la salud inmunitaria
  • Evita las harinas refinadas y sus derivados. Los cereales integrales aportan más nutrientes
  • Deja el azúcar, los embutidos, las bebidas gaseosas y el alcohol para ocasiones muy especiales
  • Si comes carne, no comas demasiada. Con una par de veces a la semana es suficiente y si es de animales que hayan tenido una vida digna será mejor para tu salud
  • Consume aceites de buena calidad y de primera prensada en frío
  • Los pescados azules y las semillas de calidad son también muy interesantes

Vida sana

En general, un estilo de vida sano es la mejor manera de cuidar nuestra salud. Hay ciertos hábitos que, si los incluimos en nuestra rutina diaria, apoyan al organismo en su labor defensiva:

  • Realiza ejercicio físico cada día. Con un poco de yoga o una caminata puede ser suficiente.
  • Toma el sol y el aire puro a diario. Lo ideal sería hacerlo en la naturaleza aunque si no es posible con un paseo de media hora por un parque es suficiente
  • Evita los sitios con humo y, por supuesto, el tabaco
  • Bebe agua o infusiones para asegurar una buena hidratación celular
  • Aleja de tu vida el estrés y las preocupaciones en la medida de lo posible. La meditación y la relajación son técnicas que nos ayudan a relativizar y a calmar la mente
Unsplash/Jenny Hill

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Consejos naturales

Además de todo lo que ya hemos visto, existen diferentes productos que nos pueden ayudar a incrementar las defensas de manera natural, como por ejemplo:

  • Equinacea: Esta planta, originaria de Norteamérica, tiene un gran poder inmunoestimulante
  • Propóleo: Las abejas utilizan esta sustancia para mantener limpias sus colmenas. Es el antibiótico natural por excelencia
  • Vitamina C: Se ha comprobado que esta vitamina está implicada en la rápida recuperación de los procesos gripales
  • Vitamina D: Niveles adecuados de esta vitamina aseguran la buena salud de nuestras defensas entre otras cosas.

En definitiva, vida saludable, dieta sana y muchos momentos de paz y tranquilidad son los pilares de un buen funcionamiento del sistema inmunológico.


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Unsplash/Amit Nayak

El sol, un amigo

Hemos llegado a un punto en el que parece que tenemos que considerar al sol un enemigo. La protección frente a sus efectos perjudiciales es una mina de oro para aquellos que se lucran de nuestro miedo. Sin embargo, sin sol no hay vida. Ante tan simple y rotunda afirmación deberíamos reflexionar acerca de si estamos hablando de un amigo o de un enemigo.

De la misma manera que la mayoría de los seres vivos, los seres humanos necesitamos del sol para que nuestro organismo funcione correctamente. Todos sabemos que si privamos a una planta de luz esta se deteriorará rápidamente llegando, incluso, a morir. ¿Por qué no iba a ocurrir lo mismo con nuestros cuerpos?

Pixabay/Wikilmages

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El sol es beneficioso

Debido a la falta de información, muchas personas huyen del del astro rey  pensando que puede ser peligroso. Sin embargo, son muchos los beneficios que obtenemos de él, si lo tomamos de manera inteligente.

Una exposición normal a los rayos solares nos ayudará a sintetizar serotonina, melanina y vitamina D. Debido a ello, nuestro estado de ánimo será mucho más positivo y las relaciones con los demás se darán como más facilidad.

Vitamina D

En la actualidad son muchas las personas que tienen déficit de vitamina D. Esta vitamina, que realmente es una hormona, la sintetiza nuestro cuerpo al exponer nuestra piel al sol. La mayoría de las personas toman el sol poniendo protectores sobre su piel sin saber que con ello evitan que el cuerpo pueda sintetizarla. Con unos 20 minutos de sol, en las primeras o las últimas horas del día, sería suficiente para evitar ese déficit.

Unsplash/Errico Boccia

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Melatonina y serotonina

Gracias a la luz del sol, nuestro cuerpo regula la producción de estas dos hormonas. La serotonina está relacionada con nuestro estado de ánimo, el sueño y la sexualidad. La melatonina es segregada cuando la luz disminuye y también se relaciona con la calidad del sueño y la capacidad para sentirnos relajados.

Somos seres solares

Nuestros cuerpos están íntimamente relacionados con el planeta en el que habitamos. Esta relación también se da con las horas de luz y de oscuridad. Si no viviéramos tan deprisa nos daríamos cuenta de este hecho, simplemente, con un poco de autoobservación.

En las épocas del año en las que hay menos luz tendemos a sentirnos más cansados y con menos ánimo. De la misma manera, más horas de luz harán que nuestra energía aumente y que nuestro estado de ánimo sea mejor. Es por eso que en los países en los que hay más luz el carácter de las personas que allí viven es más abierto y alegre que aquellos que viven en lugares en los que hay poca luz y hace frío.

Haz del sol un amigo

No deberíamos tener miedo al sol, solamente respeto. Si observáramos a los animales nos daríamos cuenta de la forma en la que ellos aprovechan sus beneficios. ¿Has visto alguna vez a un animal tomando el sol en un día caluroso a las horas centrales del día? ¡Nunca lo harían! Sin embargo, los seres humanos pasan horas tumbados en las playas llenos de crema…

Si nos protegemos del sol cuando más quema con un acto tan sencillo como ponernos a la sombra o con alguna prenda de ropa y un buen sombrero actuaremos de la misma forma inteligente que lo hacen los animales.

 

El sol es fuente de vida y mientras estemos vivos necesitamos su luz y su calor. Lo mejor que puedes hacer por tu salud es utilizar menos gafas, menos cremas y cada día que haya sol hacer una caminata al aire libre. Además de hacer ejercicio, podrás beneficiarte de todas sus bondades.