Los alimentos que combaten el frío

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Eiliv-Sonas Aceron

Los alimentos que combaten el frío

Con la llegada del frío los alimentos que componen nuestra dieta no son los mismos que en épocas de temperaturas más altas. En estos momentos, sacamos del armario la ropa de abrigo. Igualmente, es importante que adaptemos nuestra alimentación a la estación más fría. ¿Cuáles son los alimentos que nos ayudan a conservar el calor corporal? Aquí te lo vamos a contar.

Escuchando a nuestro cuerpo

Si ralentizamos un poco nuestro ritmo de vida, podemos escuchar a nuestro cuerpo que tanto tiene que decirnos. Nuestro organismo, en su gran sabiduría, sabe qué necesita exactamente para conservar el equilibrio. Debido a ello, cuando hace frío lo que nos demanda son platos con mucha energía y llenos de nutrientes. Si le ofrecemos todo lo que necesita, nuestra salud mejorará y nuestro sistema inmunológico se fortalecerá.

Unsplash/Ian Keefe

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En estaciones frías, cuando hay menos luz, muchas personas también necesitan más descanso. Al igual que con la alimentación, se hace necesario escuchar al cuerpo y darle lo que nos pide.

Alimentos que crecen donde vivimos

Una de las cosas más importantes a la hora de hacer frente al clima del lugar donde vivimos es “comernos ese clima”. En los países en los que el invierno es frío la naturaleza hace que crezcan los alimentos que necesitamos para adaptarnos. Por lo tanto, si queremos entrar en calor, no debemos de comer frutas tropicales, por ejemplo. Este tipo de frutas crecen en países donde los organismos no necesitan calor sino refrescarse. Al contrario, los alimentos que nos ofrece la naturaleza en épocas de frío, como los frutos secos por ejemplo, son idóneos para nuestro cuerpo.

Sopas y caldos

Aunque con el calor nuestro organismo demanda más líquido con el frío también necesitamos una buena hidratación. En épocas frías pasamos mucho tiempo en lugares con calefacciones que resecan el organismo por dentro y por fuera. Por este motivo es importante tomar, al menos una vez al día, caldos o sopas que repongan líquido y que nos ayuden a entrar en calor. El misomuy apreciado en la cocina japonesa, es una estupendo ingrediente para hacer sopas llenas de sabor y muy nutritivas.

Estofados y legumbres

Los platos de verdura estofada o legumbres son muy necesarios en momentos de bajas temperaturas. Las legumbres son muy ricas en proteínas, minerales y vitaminas del grupo B. Al ser tan nutritivas no es recomendable comer grandes cantidades. Con cinco o seis cucharadas por persona es suficiente. Una buena forma de cocinarlas es a fuego lento añadiendo cereales integrales. Los cereales aportarán los aminoácidos que las legumbres no tienen consiguiendo así proteínas de alto valor biológico. También es muy buena opción añadir verduras de temporada a los platos de legumbres.

Pixabay/congerdesign

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Además de una buena dieta es muy importante también que nuestros niveles de vitamina D estén altos en invierno. Si durante las épocas de más calor hemos tomado el sol suficientemente es muy posible que nuestras reservas estén altas. Aún así, es muy recomendable seguir exponiéndonos al sol en épocas frías ya que es la mejor manera de obtener esta importante vitamina.


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El sol, un amigo

Hemos llegado a un punto en el que parece que tenemos que considerar al sol un enemigo. La protección frente a sus efectos perjudiciales es una mina de oro para aquellos que se lucran de nuestro miedo. Sin embargo, sin sol no hay vida. Ante tan simple y rotunda afirmación deberíamos reflexionar acerca de si estamos hablando de un amigo o de un enemigo.

De la misma manera que la mayoría de los seres vivos, los seres humanos necesitamos del sol para que nuestro organismo funcione correctamente. Todos sabemos que si privamos a una planta de luz esta se deteriorará rápidamente llegando, incluso, a morir. ¿Por qué no iba a ocurrir lo mismo con nuestros cuerpos?

Pixabay/Wikilmages

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El sol es beneficioso

Debido a la falta de información, muchas personas huyen del del astro rey  pensando que puede ser peligroso. Sin embargo, son muchos los beneficios que obtenemos de él, si lo tomamos de manera inteligente.

Una exposición normal a los rayos solares nos ayudará a sintetizar serotonina, melanina y vitamina D. Debido a ello, nuestro estado de ánimo será mucho más positivo y las relaciones con los demás se darán como más facilidad.

Vitamina D

En la actualidad son muchas las personas que tienen déficit de vitamina D. Esta vitamina, que realmente es una hormona, la sintetiza nuestro cuerpo al exponer nuestra piel al sol. La mayoría de las personas toman el sol poniendo protectores sobre su piel sin saber que con ello evitan que el cuerpo pueda sintetizarla. Con unos 20 minutos de sol, en las primeras o las últimas horas del día, sería suficiente para evitar ese déficit.

Unsplash/Errico Boccia

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Melatonina y serotonina

Gracias a la luz del sol, nuestro cuerpo regula la producción de estas dos hormonas. La serotonina está relacionada con nuestro estado de ánimo, el sueño y la sexualidad. La melatonina es segregada cuando la luz disminuye y también se relaciona con la calidad del sueño y la capacidad para sentirnos relajados.

Somos seres solares

Nuestros cuerpos están íntimamente relacionados con el planeta en el que habitamos. Esta relación también se da con las horas de luz y de oscuridad. Si no viviéramos tan deprisa nos daríamos cuenta de este hecho, simplemente, con un poco de autoobservación.

En las épocas del año en las que hay menos luz tendemos a sentirnos más cansados y con menos ánimo. De la misma manera, más horas de luz harán que nuestra energía aumente y que nuestro estado de ánimo sea mejor. Es por eso que en los países en los que hay más luz el carácter de las personas que allí viven es más abierto y alegre que aquellos que viven en lugares en los que hay poca luz y hace frío.

Haz del sol un amigo

No deberíamos tener miedo al sol, solamente respeto. Si observáramos a los animales nos daríamos cuenta de la forma en la que ellos aprovechan sus beneficios. ¿Has visto alguna vez a un animal tomando el sol en un día caluroso a las horas centrales del día? ¡Nunca lo harían! Sin embargo, los seres humanos pasan horas tumbados en las playas llenos de crema…

Si nos protegemos del sol cuando más quema con un acto tan sencillo como ponernos a la sombra o con alguna prenda de ropa y un buen sombrero actuaremos de la misma forma inteligente que lo hacen los animales.

 

El sol es fuente de vida y mientras estemos vivos necesitamos su luz y su calor. Lo mejor que puedes hacer por tu salud es utilizar menos gafas, menos cremas y cada día que haya sol hacer una caminata al aire libre. Además de hacer ejercicio, podrás beneficiarte de todas sus bondades.

 


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Fuente: Pixabay/Pexels

¿Cómo mejorar la salud de tus huesos?

Los huesos son los pilares que sujetan toda nuestra estructura física. Su buen estado nos asegura una vida más satisfactoria. Entre las dolencias de los huesos más comunes se encuentra la Osteoporosis. Lamentablemente, en los últimos años, esta palabra se ha hecho más  conocida de lo que debería ya que son muchas personas las que la padecen. Una vez más, la prevención es la clave. Si quieres como conservar la salud de tus huesos y prevenir la Osteoporosis sigue leyendo este artículo.

¿Qué es la Osteoporosis y a qué puede ser debida?

La Osteoporosis es una alteración en la densidad y calidad de los huesos. Los huesos de las personas aquejadas de esta dolencia son más porosos, frágiles y tienen más posibilidades de fracturarse. En principio, se cree que la causa principal de esta dolencia es la falta de calcio. Así mismo, la carencia de vitamina D y fósforo, la falta de ejercicio y la menopausia, son factores que también contribuyen a su aparición.

Fuente: Pixabay/Taokinesis

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Menos lácteos y menos proteína

Diferentes estudios han demostrado una directa relación entre la osteoporosis y el consumo excesivo de proteína animal y de lácteos. El hueso, por naturaleza debe de ser ligeramente elástico. Sin embargo, cuando se calcifica en exceso se vuelve rígido y es más fácil que se rompa. Los lácteos nos aportan una cantidad elevadísima de calcio que contribuye a ello.

Según ha comprobado la doctora María de la Luz Canal Macías, consumimos más proteína de la que necesitamos y esto podría relacionarse con la aparición de osteoporosis. Estas son sus palabras: “El calcio es bueno para el hueso pero si se consume de forma equilibrada con otros nutrientes. Es esencial una relación calcio-proteínas equilibrada, así lo ideal es ingerir 20 miligramos de calcio por cada uno de proteínas y ahora el consumo que nos encontramos es de 12 o 13 de proteína por cada miligramo de calcio debido al exceso de proteínas que ingerimos”. 

El calcio que contiene la leche y sus derivados no es la forma más asimilable para nuestro organismo. El calcio está también presente en muchos otros alimentos como las coles, los frutos secos, e incluso las naranjas, de forma mucho más biodisponible. Además de esto, la buena salud de nuestros huesos tiene que ver con el equilibrio entre el calcio y el magnesio en el cuerpo. Lamentablemente, debido a las dietas poco equilibradas que se consumen actualmente, son muchas las personas que sufren déficit de magnesio

El yoga y la Osteoporosis

De todos es conocido que la actividad física está íntimamente relacionada con la salud. El yoga es una las actividades que nos ayudan a prevenir muchas dolencias, entre ellas la osteoporosis. Cualquiera de los ejercicios físicos que el yoga nos presenta son de impacto moderado, lo que los hace muy adecuados para estimular la producción de masa ósea. Además de esto, el yoga trabaja el equilibrio y la coordinación colaborando a incrementar la estabilidad de las personas y evitar las caídas.

Las personas que practican yoga de forma regular aumentan la fuerza muscular y nutren sus huesos. Esta práctica incrementa también la fuerza ósea y mejora la fijación del calcio y la vitamina D en los huesos.

Fuente: Pixabay/Pexels

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Otras recomendaciones para la salud de tus huesos

Para prevenir cualquier patología es importante llevar una buena dieta. Si quieres tener unos huesos sanos, incluye vegetales de hoja verde en tu dieta. Así mismo, procura que las frutas, legumbres y cereales integrales estén siempre en tus platos. Modera el consumo de grasas de origen animal y toma la cantidad justa de proteínas, nunca de más. También es muy importante, limitar el consumo de café o té y bebidas azucaradas ya que condicionan la absorción de calcio. Y, finalmente, recuerda que el sol es la mejor fuente de vitamina D. Un paseo al aire libre en las horas en las que el sol no calienta demasiado es la mejor manera de proteger a tus huesos.