• 0

Cómo cuidar las articulaciones

Las articulaciones son las que nos propician el movimiento como seres articulados que somos. Estas zonas de nuestro cuerpo soportan todos los impactos generados por los esfuerzos físicos. Algo tan simple como caminar provoca un impacto en las articulaciones. De igual manera, levantar cargas pesadas, hacer una carrera o mantener determinadas posiciones también las sobrecargan. Estos maravillosos conectores de nuestros huesos están formados por tejidos blandos, cartílagos y líquido sinovial que consiguen lubricar y facilitar el roce producido por el movimiento.

En muchas ocasiones sufrimos dolor en las articulaciones y no sabemos por qué se produce ni tampoco como colaborar en su recuperación. En este artículo te lo vamos a contar.

¿Por qué se produce el dolor de las articulaciones?

Los motivos principales para que una articulación nos duela son el desgaste o la inflamación. El desgaste suele conllevar un deterioro del cartílago y una disminución en la consistencia de los ligamentos y tendones. En determinados casos es posible que se llegue a perder masa ósea. Esta situación, mantenida en el tiempo. suele degenerar en artrosis.

Unsplash/Roma Kaiuk

La inflamación puede ser debida a diversas causas: una lesión, enfermedades autoinmunes, etc. Además de esto, muchas personas sufren de inflamación crónica sin saberlo, aunque sea en menor grado y no presente síntomas. Una dieta desequilibrada con exceso de alimentos procesados y el estrés como continuo compañero contribuyen en gran medida a dicha inflamación.

La alimentación

El exceso de peso sobrecarga nuestras articulaciones pudiendo llevarnos a sufrir inflamación o lesiones. Por este motivo, una alimentación sana y ejercicio moderado son dos aspectos que debemos de tener en cuenta si queremos cuidar de ellas.

En condiciones normales, lo ideal es llevar una dieta rica en proteínas, vitaminas y minerales. Sin embargo, cuando ya la inflamación articular se ha presentado deberíamos evitar alimentos como patata, tomate, berenjena o pimiento. Así mismo, el alcohol y el tabaco están totalmente contraindicados en estos procesos.

Unsplash/RitaE

Además de esto, por medio de la alimentación, podemos aportar nutrientes que nos ayuden a recuperar y proteger las articulaciones:

  • Proteínas. Una dieta rica en proteínas, de origen animal o vegetal, es imprescindible para reparar los tejidos dañados.
  • Vitaminas. La vitamina C es la precursora de la formación de colágeno necesario para la elasticidad de todos nuestros tejidos. La vitamina D fortalece nuestros huesos y nuestro sistema inmune. La vitamina E nos ayuda a proteger el cartílago.
  • Minerales. Las dietas ricas en calcio, magnesio, fósforo, silicio y azufre son muy importantes.

Por lo tanto, una dieta que contenga fruta y verdura fresca, legumbres, cereales integrales, frutos secos, aceites de buena calidad, pescado, huevos y carne en pequeñas cantidades será un gran aporte para cuidar las articulaciones. Además de esto existen alimentos que, de manera natural, son antiinflamatorios y pueden ser de mucha ayuda sin presentar efectos secundarios. Entre ellos encontramos el jenjibre o la cúrcuma.

Unsplash/Damir Spanic

Además de una buena dieta, nuestras articulaciones se verán favorecidas si nos mantenemos activos. El ejercicio moderado como caminar, el yoga, el taichí , el chi kung o el pilates las mantendrán flexibles y sanas por más tiempo.


  • 0

La gratitud y su relación con la felicidad

En general, la gratitud, se asocia con la buena educación. No obstante, el hecho de estar agradecido, también nos ofrece muchos beneficios que quizá desconocemos. Algunas personas opinan que deberían ser agradecidos cuando encuentren la ansiada felicidad. Sin embargo, aquí te vamos a proponer lo contrario: cultiva el agradecimiento para ser más feliz.

La palabra gratitud tiene su origen en la palabra latina gratitûdo y su definición es la siguiente: «sentimiento que obliga a la persona a estimar el favor o beneficio que se nos hace y a corresponder a él de alguna manera.» Por lo tanto, la gratitud es un sentimiento que nos impulsa a actuar. Gracias a ella, somos capaces de reconocer las cosas buenas que nos rodean y actuar en consecuencia. Además de ser un estado emocional temporal, también podemos considerar la gratitud como un rasgo personal que equivale a sentirse satisfecho con la vida.

La gratitud como ciencia

En el campo de la psicología son muchos los trabajos que nos demuestran que, las personas que practican la gratitud. encuentran una mejora importante en su calidad de vida. Los beneficios van desde una mayor resistencia emocional hasta la mejora de la salud física.

Pixabay/alfcermed

Según el Mindfulness Awareness Research Center de UCLA (Centro Investigación de Conciencia de la Atención Integral), cuando expresamos gratitud la estructura molecular de nuestro cerebro cambia. Gracias a estos cambios nos sentimos más felices, somos menos reactivos y más pacíficos. La gratitud es la mejor manera de estimular los sentimientos de felicidad.

¿Qué es sentir agradecimiento?

Alguien podría pensar que practicar la gratitud es dar las gracias por todo, pero no es exactamente así. Los beneficios reales de esta práctica provienen de un ejercicio consciente de observación y apreciación. De hecho, no tendría por qué ser algo extraordinario sino más bien una actitud ante la vida. Quizá, muchas personas lo encuentren difícil ya que los seres humanos damos por sentadas cosas sencillas que, si las perdiéramos, serían consideradas muy valiosas.

La gratitud debería comenzar por cosas de las que disfrutamos cada día sin ser conscientes de ello como por ejemplo: vivir en un cuerpo que tiene salud, disfrutar de una mente que me permite gozar de estupendas percepciones, pasar tiempo con la gente que quiero, poder cubrir mis necesidades básicas, etc. Sin embargo, es muy habitual que solo valoremos estas cosas cuando dejamos de tenerlas…

Beneficios de la gratitud

Cultivar el agradecimiento, de manera consciente o inconsciente, siempre nos ofrece beneficios:

  • Nos sentimos más optimistas y resilientes
  • Disminuye la presión arterial
  • Mejora la función inmunológica
  • Nuestras emociones son más positivas
  • Nos relacionamos mejor con otras personas
  • Dormimos mejor
  • Desarrollamos mayor capacidad para ser compasivos y generosos

¿Cómo cultivar la gratitud?

En nuestro día a día podemos, con pequeños hábitos conscientes, acostumbrarnos a vivir agradecidos. Son muchos los especialistas en salud mental que animan a sus pacientes a llevar un diario en el que anotan aquello por lo que se sienten agradecidos cada noche. Este sencilla práctica nos conecta con la gratitud.

Otra manera de agradecer lo que vivimos es parar de vez en cuando y mirar y valorar lo que nos rodea. De la misma manera, ayudar a otros a sentirse agradecidos nos hará también conectar con esta emoción.

Unsplash/Flor Saurina

En definitiva, algo a lo que estamos tan poco habituados como agradecer cada momento, nos ayuda a traer felicidad a nuestra vida irremediablemente.


  • 0

Ayudar a otros nos ayuda a ser más felices

Los seres humanos somos buenos por naturaleza. Nuestra impresión puede ser la contraria debido al aluvión de noticias negativas con las que convivimos día a día. En los medios de comunicación habituales pocas veces se muestran actos de generosidad y apoyo entre seres humanos. Sin embargo, este tipo de gestos son más abundantes que los negativos ya que, nuestra primera respuesta ante una situación de peligro, es siempre de amor hacía el otro y altruismo. Por este motivo, ayudar a otras personas, es una fuente inigualable de satisfacción y felicidad.

En el interior de los seres humanos, ligado a nuestro instinto de supervivencia, se encuentra un instinto que nos dice que la felicidad de los demás es equivalente a la nuestra. Es por ello que, cuando ayudamos a otro, es muy posible, que recibamos más de lo que damos.

Cooperación a lo largo de la historia

Ya desde tiempos remotos la supervivencia de nuestra especie ha estado ligada a la cooperación. En el pasado. los grupos humanos eran más pequeños y la ayuda y la unión eran lo habitual. De manera natural, la gente que se agrupaba en pequeñas poblaciones y se ayudaban unos a otros. Gracias a ello, todos sabían que ante determinadas situaciones difíciles la comunidad respondería y el estrés de vivir y sufrir en soledad, tan habitual hoy en día, antaño no existía.

Unsplash/Randy Fath

En la actualidad, nuestra manera de vivir, nos empuja, cada vez más, hacía el polo opuesto. En las enormes ciudades que vivimos la separación y la individualidad aumentan a pasos agigantados. Es muy posible, que personas que vivan durante años en el mismo edificio se conozcan poco o nada. A lo largo del tiempo, esta actitud nos hace perder muchos momentos preciosos.

Siempre las mismas noticias

El camino hacía la peligrosa individualidad nos lo marcan los medios de comunicación que nos acompañan continuamente. En ellos encontramos, de manera habitual, noticias negativas que nos muestran lo peor del ser humano. Solo en muy contadas ocasiones estos medios nos ofrecerán noticias que ensalcen las mejores cualidades del ser humano, como la compasión, el amor al prójimo o la entrega. De esta mamera, tendemos a integrar en nuestra psique que el peligro, causado por otro ser humano, podría encontrarse a la vuelta de la esquina.

Focaliza tu atención

Seguro que, haciendo memoria, eres capaz de recordar lo bien que te has sentido cuando has ayudado a otra persona. Eso es debido a que, en nuestra fisiología, la empatía, el amor y el altruismo desencadenan la secreción de las hormonas ligadas a la felicidad. Sabiendo esto, si queremos sentirnos plenos y más felices, debemos dirigir nuestra atención a aquello que podemos hacer por los demás y hacerlo.

Solo con pequeños detalles de ayuda y cooperación cada día nuestro organismo comenzará a mostrarnos los beneficios de tal actitud. Si conseguimos ignorar el bombardeo de noticias negativas y nos ponemos manos a la obra para construir un mundo de ayuda mutua, estaremos comenzando la construcción de un planeta en el que la vida será mejor para todos.

No obstante, algo que debemos de tener presente, es que antes de ayudar a los demás deberemos atender nuestras propias necesidades. Cuando damos desde un lugar de carencia lo que entregamos está vacío.


  • 0

El azafrán, amigo de la salud cerebral

El azafrán es una especia muy apreciada en la cocina de diferentes culturas. Se utiliza para dar sabor y aroma a muchos platos. Sin embargo, hasta hace poco tiempo, no se conocían todos los beneficios que tiene para nuestro organismo. Se han hecho importantes estudios que demuestran que, entre otras cosas, el azafrán es muy beneficioso para tratar y prevenir la enfermedad de Alzheimer.

Orígenes

El azafrán pertenece a la familia del iris y se cosecha del estigma de Crocus Sativus. Su flor tiene tres estigmas que son cosechadas siempre mientras la flor esté aún cerrada. Este proceso tiene lugar únicamente durante una semana al año cuando la planta florece. Por este motivo su precio es tan elevado ya que para producir 1 onza de azafrán se necesitan 3.000 estigmas o 1.000 flores. Ya en la medicina de Hipócrates o Galeno se mencionaba esta especia como un buen remedio para los resfriados, la tos, el insomnio o los problemas estomacales y de corazón.

Unsplash/Artam Hoomat

Originalmente, se cultivaba en Grecia y hoy en día los mayores cultivos están en Marruecos, Irán, España, Grecia e India. Necesita climas cálidos y abundante sol para crecer adecuadamente. Su sabor no es fácil de describir pero algunos opinan que tiene cierto olor a madera con un toque terroso. Es importante adquirir un buen azafrán porque, en ocasiones, para comercializarlo de manera más barata se adultera mezclándolo con otras plantas y en este caso las propiedades no serán las mismas.

Propiedades del azafrán

En la medicina tradicional persa el azafrán se ha utilizado desde muy antiguo para tratar problemas de memoria. Esta propiedad está relacionada con un ingrediente activo llamado crocina. En diferentes estudios se ha podido comprobar que esta sustancia protege las células cerebrales sin presentar los efectos secundarios de los fármacos utilizados con el mismo fin. Además de esto, el azafrán es considerado como un poderoso antioxidante que nos ayuda a retrasar los síntomas de envejecimiento y combate los radicales libres.

Por si todo esto fuera poco, parece ser que el azafrán mejora la circulación, ayuda en el tratamiento de la artritis, es un purificador de la sangre y alivia la fatiga y la inflamación muscular. También se ha visto que puede reducir la fiebre y facilita la relajación y el sueño.

¿Cómo usar el azafrán?

Generalmente esta especia se usa en sopas o en la típica paella valenciana. No obstante también podemos utilizarla de las siguientes maneras:

  • Polvo: como carminativo o para acelerar la menstruación
  • Tintura: frotar directamente en las encías cuando existan dolores bucales
  • Infusión: pondremos 2 gramos de azafrán por litro de agua y tomaremos dos o tres tazas al día

Una vez más, nos damos cuenta de que la naturaleza pone a nuestro alcance diferentes remedios naturales fáciles de utilizar y sin efectos secundarios.


  • 0

Las 5 heridas arquetípicas

El pasado ya no está. Sin embargo, en muchas ocasiones llegamos al presente con marcas que provienen del pasado. A menudo, estas huellas que marcaron nuestra infancia, están íntimamente relacionadas en el discurrir de nuestra vida adulta. Aunque no recordemos qué paso en nuestra niñez, las heridas de aquello que nos dolió nos acompañan pidiendo ser atendidas y sanadas.

Señales de alerta

De la misma manera que un accidente físico deja marcas en nuestro cuerpo, las heridas emocionales nos dejan cicatrices que podemos tomar como señales a observar que nos impiden una vida plena. Son muchas las personas que sufren ansiedad, trastornos de sueño o pensamientos obsesivos que muchas veces tienen su origen en la infancia. Estas manifestaciones de desequilibrio psíquico les impiden afrontar su día a día con la naturalidad que necesitarían.

En general, muchas de estas memorias son bloqueadas por la psique en un intento de hacer más manejable la realidad. Sin embargo, por mucho que se sofoquen, estas emociones influyen en nuestra vida a nivel inconsciente. De manera general. todos compartimos cinco heridas arquetípicas asociadas a experiencias dolorosas de nuestra infancia. Cualquiera de ellas dejarán su impronta en nuestra personalidad.

1. Abandono

Aquellas personas que se sintieron abandonadas en la infancia suelen tener problemas para manejar la soledad. Sus relaciones con otras personas están teñidas de inseguridad y recelo. Si el miedo es muy grande son capaces de abandonar primero con tal de no sufrir de nuevo.

2. Rechazo

El miedo al rechazo es una herida muy profunda. Esto es debido a que conlleva el rechazo a lo que interiormente somos. A partir de esta herida los niños crecen necesitando altas dosis de reconocimiento externo para intentar paliar el dolor que les produce sentir que no son dignos de ser amados por lo que son.

3. Humillación

La humillación tiene su origen en las críticas y la desaprobación hacía el niño. En general, las personas que padecen esta herida desarrollan una personalidad dependiente con necesidad de sentirse válidos y útiles. A menudo, estas personas llegan a olvidarse de sus propias necesidades.

4. Traición o miedo a confiar en el otro

Esta emoción surge en los niños que se han podido sentir traicionados por uno de sus padres. De manera general, podemos observar que este tipo de herida da origen a personas excesivamente controladoras que necesitan tenerlo todo bajo control.

5. Injusticia

El origen de está herida suele estar en progenitores que practican una educación muy autoritaria y tienden a ser rígidos y poco cálidos. Las consecuencias de sufrir esta herida suele ser que las personas se defienden mostrando también rigidez, tendencia al perfeccionismo exagerado e incapacidad para tomar decisiones de manera asertiva y segura.

Cualquier de estas cinco heridas arquetípicas pueden ser sanadas a través de diferentes herramientas. Las constelaciones familiares, por ejemplo, trabajan a diferentes niveles ayudando a la sanación de todos los miembros de la familia implicados.


  • 0

Cómo aliviar la ansiedad en el embarazo

Todo aquello que sienta la madre durante el embarazo también lo siente su hijo. En general, la emociones de la mujer embarazada sufren desequilibrios durante esta etapa debido a los ajustes hormonales. La ansiedad es una emoción común en muchas mujeres embarazadas. Aquí vamos a ver por qué se produce y como se puede aminorar con técnicas naturales.

El embarazo cambia la vida

La ansiedad, o cualquier otra emoción de incertidumbre, es algo normal que sienten muchas mujeres durante el embarazo. Traer un hijo al mundo implica muchos cambios durante la gestación, el parto y la crianza. Es normal que estos cambios nos hagan sentir esas emociones que quizá nos desequilibren en cierta medida. Sin embargo, cuando la ansiedad es alta hay que tener en cuenta que puede perjudicar tanto a la madre como a su hijo. Por este motivo cada día son más los expertos en salud mental que estudian la importancia del bienestar emocional durante el embarazo.

Síntomas de ansiedad

La ansiedad durante el embarazo se manifiesta de manera muy similar a en cualquier otro momento de la vida. Una mujer embarazada que sufre ansiedad suele presentar sensación de opresión en el pecho, taquicardia o falta de concentración. Así mismo, en muchas ocasiones, aparecen problemas digestivos o dolores de cabeza tensionales. A nivel mental, suelen presentarse preocupaciones relacionadas con la salud de su hijo y miedo exagerado al parto. Otras mujeres se preocupan en exceso por su imagen corporal, sintiéndose mal por los cambios que experimentan.

Un momento de grandes transformaciones

Las causas de que aparezca ansiedad durante el embarazo son variadas. Por supuesto, las mujeres que con anterioridad hayan padecido ansiedad serán más propensas a sentirla. No obstante, tenemos que tener en cuenta el papel que las hormonas juegan en el estado de ánimo.

Además de eso, la mujer vive un momento de total transformación de su vida, de su cuerpo y de su papel social. Si la mujer es capaz de aceptar estos cambios con normalidad todo será mucho más fácil. Sin embargo, si se resiste y los observa de manera negativa el grado de ansiedad se incrementará más y más.

Aliviar la ansiedad

Diferentes estudios muestran que la ansiedad de la mujer embarazada ralentiza el crecimiento del feto y aumenta las posibilidades de parto prematuro. Así mismo, este estado de ánimo afectará a la relación de pareja con todas las implicaciones que ello conlleva. Por todo ello, es muy importante conocer qué podemos hacer para tratar esta ansiedad de manera natural.

  1. Técnicas de relajación. Cualquier técnica que relaje nuestra mente y nos ayude a respirar de manera consciente es de gran ayuda
  2. Yoga. La práctica de yoga para embarazadas calma las emociones y otorga confianza en el propio cuerpo
  3. Musicoterapia. La música es una gran herramienta para modular positivamente las emociones.
  4. Meditación. Dedicar un rato al día a sentir el cuerpo y a observar las emociones por medio de la meditación nos distancia de las emociones perturbadoras.
Unsplash/Jonathan Borba

Cualquier herramienta que ayude a vivir el embarazo de manera más sosegada y consciente será muy beneficioso para la madre y su hijo.


  • 0

¿Somos lo que comemos?

Aquello que comemos tiene mucho que ver con nuestra salud y con lo que somos. Por todos es conocido aquello de «somos lo que comemos». Sin embargo esto no es siempre cierto. La realidad es que más que lo que comemos somos lo que digerimos. Y si queremos profundizar aún más diremos que lo que somos y lo que digerimos está íntimamente relacionado con lo que sentimos.

Somos bacterias andantes

Como fruto de nuestra educación, al escuchar la palabra bacteria nos ponemos a la defensiva. Pensamos que las bacterias son dañinas y que hay que evitarlas a toda costa… La realidad es totalmente distinta.

Diferentes autores, como Ed Young con su libro «Yo contengo multitudes» o Josep María Subirá I Vallés con «Haz felices a tus bacterias», nos explican la importancia de los billones de bacterias que habitan en nuestro interior. Cada ser humano tiene una célula de las bacterias por cada célula humana. Por supuesto, las células bacterianas son muy pequeñas y pesan poco. Por este motivo, según las últimas estimaciones, todas nuestras bacterias equivalen a un par de kilos de nuestros peso. Y en cuanto a cantidad, cada cuerpo humano se calcula que albergue unos 39 billones de estas bacterias de muy diferentes tipos.

Bacterias felices

Esta gran cantidad de bacterias que viven en nuestro interior no están ahí por casualidad. Cuando se encuentran equilibradas y «felices» estas bacterias consiguen que nuestro cuerpo y nuestro vivir estén equilibrados. Mientras nuestro nicho bacteriano funcione bien nuestra salud física y mental serán optimas. Sin embargo, si estas bacterias no tienen el vigor y la alegría que necesitan nuestro cuerpo comenzará a enfermar.

Todas estas bacterias viven en diferentes partes de nuestro cuerpo. Cada una de ellas es importante y necesaria para mantener el equilibrio en todo el organismo. No obstante, las bacterias intestinales son las que más influyen en el resto del cuerpo. Ya lo decía uno de los padres de la medicina, Hipocrates de Cos (460 a.C – 360 a.C); «La salud comienza en el intestino»

Microbiota

Al conjunto de bacterias que viven en nuestro intestino se las denomina microbiota. Cuando esta microbiota se desequilibra los microorganismos patógenos ganan terreno y causan enfermedad. Las causas de este desequilibrio son numerosas pero, la mala alimentación y las emociones negativas, como el estrés por ejemplo, son los grandes detonantes.

Cada vez son más los estudios científicos que corroboran la relación de una microbiota desequilibrada con patologías diversas: enfermedades autoinmunes, patologías respiratorias, problemas cardiológicos y alteraciones mentales, entre otros muchos. Por todo ello, es nuestra responsabilidad, contribuir a que nuestra microbiota esté equilibrada y las bacterias que la componen sean bacterias felices.

Unsplash/Heather Ford

Paz interior y dieta saludable

Como ya hemos visto, no solo somos lo que comemos. Después de comer necesitamos digerir y asimilar lo que comemos correctamente. De esto se encargan nuestras bacterias. Por lo tanto, debemos procurar llevar una vida tranquila y que los alimentos que pongamos en nuestra mesa sean lo más naturales posible. De esta manera, nuestras bacterias nos procurarán una vida más feliz y saludable.

Para más información acerca de este apasionante tema aquí os dejamos la charla de un experto en bacterias felices


  • 0

El aceite esencial de menta y sus múltiples beneficios

Un organismo equilibrado es sinónimo de buena salud. Una de las herramientas que la naturaleza pone a nuestro alcance para alcanzar dicho equilibrio es la aromaterapia. En esta ocasión nos vamos a detener en el aceite esencial de menta. Este aceite nos ofrece numerosos beneficios sumamente interesantes.

Su origen

Originalmente, la menta (mentha piperita) se cultivaba en Oriente Medio y Europa allá por el año 1000 a.de.C. Esta planta era sumamente apreciada por sus numerosas propiedades. En la actualidad, su cultivo se ha extendido a diferentes zonas del mundo siendo usada en la fabricación de cosméticos, en la tradición culinaria y como agente de salud. Esta estupenda planta proviene del cruce de lo que comúnmente se conoce como hierbabuena (menta verde) con la menta acuática.

El aceite esencial de menta es extraído por destilación antes de que florezca la planta. Por este motivo es un aceite extremadamente concentrado. El ingrediente principal es el mentol.

Propiedades del aceite de menta

El aceite esencial de menta tiene numerosas propiedades:

  • Su olor es un repelente natural de insectos. Evita picaduras de mosquitos, chinches o piojos
  • Alivia problemas digestivos
  • Es un relajante natural. En general, tiene efecto calmante en diferentes afecciones cutáneas
  • Alivia molestias musculares o articulares
  • Tiene efecto analgésico. Funciona muy bien como alternativa a los analgésicos convencionales para dolores leves
  • Refresca el aliento
  • Añadiendo unas gotas al champú estimula el cuero cabelludo

Pixabay/kerdkanno

Precauciones

Para aprovechar todas las bondades del aceite esencial de menta hemos de tener las siguientes precauciones:

  1. Es muy importante no usar el aceite directamente sobre la piel. Lo mezclaremos siempre con champú, aceite vegetal o algún tipo de crema
  2. Evitaremos el contacto con los ojos
  3. Nunca lo ingeriremos
  4. Las personas con enfermedades neurológicas deben evitarlo
  5. Se conserva siempre en lugar fresco y oscuro bien tapado
  6. Las embarazadas deberán consultar con el médico antes de usarlo

Trucos naturales con aceite esencial de menta

Además de los usos terapéuticos habituales de este aceite te vamos a contar ciertos remedios naturales en los que se puede utilizar. Por ejemplo, haciendo una mezcla con tres gotas aceite esencial de menta, tres de aceite esencial de eucalipto y aceite de oliva se pueden aliviar dolores de cabeza con un suave masaje en el cuero cabelludo.

Para la limpieza de la casa se pueden poner unas gotas en el agua de fregado para aromatizar e higienizar el suelo. En casos de tos se pueden añadir unas gotitas en agua para realizar vahos.

Pixabay/silviarita

La aromaterapia, en general, nos acerca la naturaleza de manera concentrada para ayudarnos a restablecer la salud.


  • 0

Las quejas nos impiden ser felices

La ansiada felicidad es una meta que todo ser humano aspira alcanzar. En cualquier cultura o tradición las personas buscan ser felices. Para alcanzar dicha meta no siempre es necesario que ocurra algo en el exterior. Ser felices depende, sobre todo, de pequeños gestos del día a día y de nuestra intención inquebrantable de serlo. Uno de esos hábitos diarios a evitar, si queremos ser felices, son las quejas. Cuando nos quejamos alejamos de nuestro horizonte muchos motivos para la felicidad. De hecho, las quejas nos obligan a observar la realidad de una manera pesimista haciendo que aquello de lo que nos quejamos se magnifique.

Vivir no es fácil ¿o sí?

Desde niños recibimos la creencia de que vivir no es fácil. Hemos de reconocer que, en ocasiones, las cosas se ponen «difíciles» y quejarse es muy humano. Sin embargo, la queja constante, convierte la vida en algo que no aceptamos y que se nos hace cuesta arriba. Una cosa es reconocer la dificultad de una situación en concreto y otra expresar una queja a cada paso que damos. Al final, la interpretación que damos a lo que sucede solo depende de nosotros. Además, si algo ya ha sucedido es absurdo no aceptarlo porque no va a dejar de existir. Abrazar lo que nos sucede es la mejor manera de dar un paso hacía la felicidad.

Autobservación

Si quieres dar un giro a tu vida y convertirte en una persona más feliz, lo primero que debes de hacer es autoobservarte. Quizá, de manera automática, las quejas se hayan convertido en tu respuesta a la mayoría de las situaciones. De esta manera, tu posición ante la vida es la de alguien que condiciona su felicidad a las circunstancias externas. La vida se convierte entonces en un intento de controlar que todo suceda como yo quiero. Si no es así, me quejo… Con esta actitud se sufre en buena medida y olvidamos la magia que la vida nos ofrece gracias a las sorpresas.

La decisión de ser feliz

El primer paso hacía una vida feliz es decidir que quieres serlo. Si abandonamos las quejas y decidimos poner atención en aquello que nos hace afortunados, la vida cambia. Cada día convivimos con infinitas razones para ser felices que pasamos por alto. Todas esas cosas son tan sencillas como importantes. Por ese motivo, cuando elegimos poner atención a aquello que sí nos gusta y desviar la atención de lo que no nos gusta, somos más felices. Además, es muy posible, que con el tiempo, podamos comprobar que aquello de lo que nos hubiéramos quejado es lo mejor que podría habernos ocurrido.

Si conseguimos vivir una vida más pausada y ponemos más atención a cada instante que vivimos podremos observar las maravillas que nos rodean. La queja está basada en los automatismos que desarrollamos al vivir a toda velocidad y que opacan la verdadera dicha. ¡Comienza a vivir una vida más consciente!


  • 0

Los nuevos niños ¿Son especiales?

Dentro del mundo de la espiritualidad, hace muchos años, se viene hablando de las características de la nueva «oleada» de niños que nacen en nuestro planeta. Según diferentes teorías, estos niños son «especiales» y, muy probablemente, tienen una vibración más alta… Debido a ello, a estos niños les resulta más difícil aceptar las normas impuestas por nuestra manera de educarles. Pero…¿realmente los nuevos niños son niños diferentes? Vamos a hablar de ello en este artículo

Nacemos vírgenes

Cualquier alma que encarna en la Tierra aterriza como una página en blanco. Es muy posible que, en el reverso de dicha página, se encuentren ciertas memorias de otras vidas. No obstante, en la realidad recién estrenada empezamos desde cero.

Unsplash/Kiana Bosman

Por todo ello podemos decir que, de origen, todos llegamos con un aroma que recuerda a la Fuente a aquellos que nos reciben. De alguna manera podríamos decir que vibramos muy alto cuando empezamos nuestra andadura por la materia. Después, con el paso del tiempo, nuestro entorno se irá encargando de condicionar nuestra frescura con creencias y mandatos que nada tienen que ver con quién realmente Somos.

Una educación más libre

Los que se han venido a llamar niños índigo, niños cristal o niños arco iris, comparten ciertas características. En general son niños más libres, más espontáneos y con mayor claridad de su verdadera naturaleza. Normalmente, son más difíciles de educar según los patrones establecidos. Es por este motivo que, para el sistema educativo, son más problemáticos.

En el pasado, los niños eran educados de manera más rígida. Probablemente, la mayor permisividad de los padres más modernos influye en como se desarrollan los niños en la actualidad. Si, como ya hemos dicho, todos nacemos sintiendo el valor real que tenemos, no tendríamos porque perder ese sentimiento si no fuera porque nos obligan. Es por eso que, quizá, los niños criados de manera más libre conserven el recuerdo su verdadera valía.

Pixabay/sasint

Todos somos diferentes

Cada ser humano es diferente. Afortunadamente, en la creación existe una maravillosa variedad en todo ser vivo. Por este motivo, la agrupación de personas por sus características, suele conllevar ciertos problemas. Si hablamos de que los nuevos niños son tan diferentes y elevados ¿se quedan lo demás por debajo?

Todos los niños que nacen son maravillosos. Sus características físicas, mentales o emocionales no pueden situarlos por encima o por debajo de los demás. No existe tal concepto de arriba o abajo. Aquí estamos todos en el mismo nivel. De otra manera no podríamos apoyarnos de manera sincera. Por todo ello, es muy importante que dejemos las etiquetas a un lado y permitamos que nuestros hijos sean libres de manifestar su singularidad, sin la necesidad de que eso les lleve a entrar dentro de una categoría humana inventada.

Pixabay/trilemedia

Los nuevos niños son seres divinos viviendo una experiencia en la Tierra, de la misma manera que lo han sido todos los niños de la historia.