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Reflexología podal durante el embarazo

La reflexología podal es una técnica que nos ofrece numerosos beneficios. Está indicada en cualquier etapa de la vida como una estupenda herramienta para disfrutar de una mejor salud física y emocional. Sin embargo, durante el embarazo, surge la duda de sí se puede utilizar y si aporta beneficios tanto para la madre como para el bebé. En este artículo te lo vamos a explicar.

Unsplash/Louisa Potter

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Cuando una mujer está embarazada su cuerpo experimenta cambios en muchos sentidos. La futura madre tendrá que adaptarse a los cambios físicos, psicológicos y funcionales que conlleva este estado. Además de esto, durante esta etapa de la vida, la mujer ve limitadas las opciones a la hora de elegir diferentes terapias o tratamientos de salud por el efecto que pudieran tener en el bebé en gestación. La reflexología podal es una de las técnicas que pueden elegirse sin riesgo durante el embarazo. No obstante, siempre es recomendable consultar primero a un médico.

¿En qué consiste la reflexología?

La reflexología podal es un tratamiento manual basado en aplicar presión o masaje en diferentes puntos del pie. Aunque este tipo de reflexología es la más común también se puede aplicar en las manos, en las orejas o en el cráneo.

Pixabay/Milius007

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Esta técnica se basa en que el cuerpo en su totalidad se haya reflejado en las plantas de los pies. Por ello, se masajean las diferentes partes reflejas de manera indirecta, aportando equilibrio y sanación allí donde sea necesario. La esencia de la reflexología es estimular los mecanismos de autocuración que posee nuestro cuerpo.

Reflexología podal y embarazo

La reflexología puede ser aplicada en diferentes momentos de la vida reproductiva del hombre y la mujer:

– En la etapa de preconcepción 

Además de regular la menstruación, activa la producción de espermatozoides  y óvulos. Así mismo, aligera la ansiedad generada por la búsqueda infructuosa de embarazo, propiciando la relajación y la consecuente posibilidad de concepción.

– Durante el embarazo:

Una vez transcurridas las primeras catorce semanas, esta técnica ayuda a reducir la ansiedad, el estrés, equilibra la presión sanguínea, alivia los dolores de espalda, evita el estreñimiento, mejora el insomnio, hemorroides, calambres y cualquier trastorno urinario.

– Para el parto:

Los masajes de la reflexología ayudan a que la mujer se prepare para el parto. Esto es debido a que se estimula de forma natural la producción de hormonas que facilitan el parto y las contracciones como la oxitocina y las endorfinas.

– En el puerperio: 

La reflexología colabora en la recolocación de los órganos que durante el embarazo se desplazaron. Así mismo, favorece la relajación y alivia las molestias y tensiones que se asocian a esta etapa.

La reflexología podal es una magnifica herramienta que tienen a su alcance todas las mujeres embarazadas para hacer más fácil y llevadera la fabulosa experiencia de gestar y traer al mundo a otro ser humano


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Bután y su secreto de la vida feliz

Vivir feliz es el sueño de todo ser humano. Sin embargo, son pocas las personas que consideran que son felices. Desde tiempos remotos, el hombre ha buscado el secreto de la felicidad bebiendo de diferentes fuentes. Aun así, no hemos llegado a conclusiones que nos indiquen el camino hacía la verdadera felicidad. Sin embargo, existe un territorio escondido tras el Himalaya, que es conocido como «el país de la felicidad», este país es Bután. En este artículo vamos a ver cuál es el secreto que encierra este pueblo para ser denominado de esa manera.

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Bután

En medio de hermosos paisajes de grandes bosques, exuberantes selvas e inmensas montañas se encuentra el Reino de Bután. En todo este maravilloso escenario también se localizan fantásticos templos budistas cargados de belleza. Este lugar es considerado como uno de los países más felices del mundo. Uno de sus grandes logros ha sido conseguir conservar su tradición y su cultura prácticamente intactas.

Su autenticidad es debida, sobre todo, a que no recibe un turismo masificado ya que se controla la entrada de viajeros. El gobierno de Bután tomó la decisión de medir el bienestar de su gente con un Índice Nacional de Felicidad, a diferencia de el indicador clásico que utilizan otros países, el Producto Interior Bruto (PIB)

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El secreto de la felicidad

En la cultura occidental, hemos ido desplazando el acto de morir hasta convertirlo en algo que se hace casi a escondidas. Antiguamente, lo habitual era que la muerte formara parte de la vida de las personas. En la actualidad, vivimos como si la muerte solo les sucediera a otros. Existe una tendencia a evitar todo lo relacionado con la muerte. Se evita en las conversaciones, los muertos se velan poco o nada y, en muchas ocasiones, enterramos a los muertos demasiado pronto. De esta manera, tenemos la sensación que eso de morir no va con nosotros…

Por el contrario, en Bután, sus habitantes tienen la costumbre de pensar en la muerte, al menos, cinco veces cada día. Desde pequeños los niños adquieren ese hábito que los adultos estimulan. Además de esto, la sociedad butanesa ensalza la muerte por medio de imágenes y símbolos llenos de color y belleza. Esta aceptación del proceso de morir hace que la vida sea más plena y consciente y que el vivir tenga más significado.

Esto no quiere decir que los habitantes de Bután no experimenten la tristeza. La diferencia con los países occidentales es que ellos no intentan deshacerse de ella, la aceptan. Además. el hecho de tener la muerte tan presente, les obliga a valorar la vida en todo su amplitud

Unsplash/Karun Giri

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Tomando el ejemplo de Bután, podemos incluir en nuestras prácticas diarias la meditación acerca de la finitud de nuestra vida. Esto dará una dimensión más real a nuestro día a día y nos hará valorar aquello que sucede a cada momento y disfrutar de ello.


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Psoas, el músculo del alma

El psoas es un músculo que interviene en muchas funciones importantes del cuerpo. Sobre todo, es fundamental para mantener la estabilidad ya que está ligado al suelo pélvico y al diafragma. Su desequilibrio puede ocasionar dolor en la pelvis o en la zona lumbar. Cuando este músculo está estirado y relajado nos ayuda a liberar tensión que, de otra manera, se acumularía ocasionando diferentes molestias. Según diferentes investigaciones, se ha llegado a saber que está relacionado con el equilibrio emocional. Por este motivo se le ha llegado a llamar el «músculo del alma». Se trata de un músculo grande y fuerte que está insertado en la profundidad del cuerpo. Ante todo, es el músculo conector de la piernas con la espalda. Está insertado, a la altura del diafragma, en la columna baja por delante de la pelvis hasta el fémur.

¿Qué funciones tiene?

Como hemos dicho, su principal función es la conectar el tronco con las piernas. Gracias a ello podemos caminar, correr y tener una buena postura al andar. Además de esto, asegura la estabilidad al cuerpo y corrige la posición de las vértebras lumbares.

Psoas

El psoas también mantiene los órganos de la parte baja del abdomen bien sujetos. Así, la vejiga, los riñones, la matriz o los intestinos funcionarán de manera óptima. El hecho de estar conectado con el diafragma hace que se acorte ante cualquier tensión. Este acortamiento facilitaría, en caso de necesidad, el salir corriendo o recoger el cuerpo doblado para protegernos.

Al pasar muchas horas sentados, haciendo ciclismo o deportes tipo atletismo el psoas se suele acortar también. El acortamiento presiona las vértebras hacía abajo y provoca mayor lordosis. Debido a ello se puede producir pinzamiento de los discos vertebrales y también dolor.

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Cuando el cuerpo detecta el acortamiento, el organismo registra la posibilidad de peligro inminente. A partir de ahí se activarán los mecanismos de supervivencia con la consiguiente liberación de adrenalina. En estos casos aparecerán miedos y angustia con la consecuente bajada de defensas.

Beneficios de estirar el psoas

Dentro de los asanas del yoga existen muchos ejercicios que nos ayudan a estirar el psoas y mantenerlo en equilibrio. Gracias a estos ejercicios obtendremos los siguientes beneficios:

  • Tendremos menor secreción de adrenalina con lo que los síntomas asociados a la ansiedad y el miedo desaparecerán
  • Los órganos internos trabajarán con más eficacia
  • La energía fluirá libremente con mayor facilidad
  • La postura corporal será mejor y, por lo tanto, desaparecerán los dolores de espalda
  • El sistema inmunológico se verá fortalecido
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Existen numerosas posturas de yoga que ayudan a liberar la tensión innecesaria del psoas. Un psoas relajado nos ayuda a fluir y a disfrutar de la vida desplegando toda nuestra vitalidad.


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Dormir bien es muy importante

El buen dormir es imprescindible para conservar la salud. Cuando descansamos adecuadamente nuestro cuerpo puede llevar a cabo todas las funciones de limpieza y reparación. Gracias a todo este trabajo, al levantarnos por la mañana, tendremos energía disponible para comenzar el nuevo día. Además de esta energía física, también observaremos que nuestra forma de ver la vida es mucho más optimista que si no dormimos bien. Pero hay momentos en los que, debido a situaciones de estrés, nuestro sueño no es reparador y nuestra salud se resiente. ¿Qué podemos hacer para dormir mejor en momentos de tensión?

Dormir es un placer

Algo tan habitual y tan gratuito como el dormir bien es algo que, en cierta medida, está pasado de moda. Las horas de menos luz nos empujan a frenar la actividad, a hacer un hueco para la relajación. Sin embargo, son muchas las personas que en lugar de encontrar un remanso de paz y sosiego en este momento, utilizan la noche la utilizan para seguir haciendo cosas.

Un cuerpo sano y vigoroso es normal que despliegue su actividad durante el día. De la misma manera, según la estación del año, cuando la luz decrece, es normal que nuestro organismo nos pida el descanso. Si tenemos conexión con lo que ocurre en nuestro interior ese descanso se convierte en un verdadero placer. Sin embargo, si hemos tomado muchos excitantes o nuestra actividad ha sido excesiva, ese disfrute no sucede.

Vivir más despacio

Cuando viajamos en coche a toda velocidad es imposible frenar en seco de manera repentina. Para lograr una buena parada necesitamos reducir la  velocidad poco a poco. De la misma manera, cuando vivimos demasiado deprisa, será muy difícil que podamos descansar cuando lo necesitemos ya que la inercia de esa velocidad nos impedirá relajarnos.

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Una manera de vivir más tranquila y más consciente es el factor principal para asegurar un buen descanso. Aligerar nuestra agenda de ocupaciones sería el primer paso hacía un sueño tranquilo. No hace falta hacer tantas cosas y mucho menos hacerlas tan deprisa como acostumbramos. A esto podemos añadirle el intentar poner una hora límite para ir a dormir y respetarla en la medida de lo posible.

Ejercicio y meditación

El ejercicio físico, puede ser una de las causas por las que nos cuesta trabajo dormir bien. Lo primero que tendríamos que observar es a qué hora hacemos ejercicio. A última hora del día el cuerpo lleva a cabo una descarga hormonal que facilita el descanso. Si lo activamos con ejercicio intenso es muy posible que nos cueste conciliar el sueño. En su lugar, podemos optar por algún tipo de ejercicios que nos ayuden a relajarnos. La práctica del yoga, el tai chi o el chi kung son buenos ejemplos de actividad física que nos ayuda a descansar mejor.

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Además de esto, podemos ayudarnos de la meditación. Antes de ir a dormir, una pequeña meditación en la que observemos nuestros pensamientos y respiremos de forma tranquila nos predispone a entrar en el sueño de forma más relajada.


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Aceite de oliva ¿todos son iguales?

El aceite de oliva es uno de los pilares de la dieta mediterránea. Es muy apreciado en la buena mesa, además de por su delicioso sabor, por sus interesantes propiedades nutricionales. Sin embargo, no todo el aceite de oliva es igual. Podemos encontrar diferentes tipos y calidades que aquí te vamos a explicar.

Un viaje a los orígenes

El olivo, y el oro líquido que sus frutos nos ofrecen, han acompañado al hombre a lo largo de toda su historia. Al igual que otros aceites vegetales no solo se ha usado en la gastronomía. Durante mucho tiempo se utilizó como combustible, como cosmético y en rituales religiosos. Ciertas investigaciones apuntan a que es posible que el olivo existiera incluso antes de que el ser humano apareciera en la tierra.

Parece ser que las primeras referencias arqueológicas y documentales sobre la aparición y el uso de este aceite se remontan al Antiguo Egipto. Se cuenta que la diosa Isis mostraba a los hombres el cultivo del olivo y, por lo tanto, los egipcios daban gran importancia a este oro líquido.

Diferentes variedades de aceite de oliva

No todos los aceites de oliva son iguales. En el mercado podemos encontrar una gran variedad en calidades y precios. Además, no todos los tipos de aceite tienen las mismas propiedades nutricionales, saludables y organolépticas. Vamos a hacer una pequeña descripción de estos tipos.

– Aceite de oliva virgen extra

Este tipo de aceite es el de máxima calidad ya que conserva todas las propiedades saludables y las características sensoriales. Se obtiene de aceitunas que estén en perfectas condiciones a través de procedimientos mecánicos. Los frutos se molturan a bajas temperaturas justo el día de su recolección. La acidez de este aceite siempre será inferior a 0,8º. Dentro de esta categoría encontramos dos tipos:

  • Aceite de Oliva Virgen Extra Premium: la recogida se realiza cuando la aceituna está en envero. Es un aceite con muchos matices en aroma y sabor y más frutado. Es ideal para tomar en crudo.
  • Aceite de Oliva Virgen Extra convencional: se elabora cuando la aceituna está madura y da más rendimiento. Aunque cumple con todos los estándares de calidad su sabor es menos frutado. También tiene menos matices y características saludables que el anterior.
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– Aceite de oliva virgen

Este tipo, al igual que la calidad extra, se extrae de la aceituna y solo por procedimientos mecánicos. Sin embargo, en este caso, las aceitunas o el proceso de elaboración. pueden presentar ciertos defectos. Normalmente, se elabora en las últimas semanas de la recolección cuando la aceituna está muy madura. Se suele utilizar para frituras y algún tipo de salsa.

– Aceite de oliva

Se obtiene mezclando aceite de oliva refinado y un porcentaje pequeño de aceite de oliva virgen. Podemos encontrar varios tipos de acidez. Existen diferentes variedades en función del porcentaje de aceite virgen que contenga. Es apto para el consumo.

– Aceite de oliva virgen lampante

En este caso se utilizan las últimas aceitunas de la campaña que presentan alguna anomalía o daño. Tiene pocas cualidades organolépticas y una acidez de más de 2º. Si no es refinado no es apto para consumo humano. Se denomina lampante porque era usado por los romanos para las lámparas de aceite.

– Aceite de oliva refinado

Cuando el aceite de oliva virgen lampante se refina por medio de procedimientos físicos y químicos se obtiene este tipo de aceite. El liquido que resulta tiene poco sabor, olor o color.

– Aceite de orujo de oliva

El orujo es el aceite de menor calidad. Se obtiene tras el refinado industrial de los residuos de la aceituna prensada y molida. Para ello se utilizan disolventes químicos y el resultado es un aceite de una acidez superior a 2º por lo que necesita ser refinado y mezclado con otra variedad de aceite de oliva virgen para poderlo consumir. Su olor y sabor no son muy agradables en general.

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Sin lugar a dudas, el tipo de aceite que goza de todas las características saludables y optimas es el aceite de oliva virgen extra. Merece la pena pagar un poco más y disfrutar de todas sus virtudes.


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Neuronutrición ¿Qué es?

Aquello que llevamos a nuestro plato está muy relacionado con la salud de todo el cuerpo. Ya lo decían los antiguos: «somos lo que comemos». De todo esto se encarga la nutrición. Dando un paso más, encontramos la neuronutrición que es la ciencia que estudia qué es lo que más le gusta y más le conviene a nuestro cerebro. Podríamos, por lo tanto decir, que gracias a esta ciencia podemos alimentarnos de forma inteligente.

¿Qué estudia la neuronutrición?

El cerebro humano necesita el 20% de la energía que consumimos diariamente. En la actualidad, gracias a las técnicas de imagen de vanguardia, los científicos pueden acceder más fácilmente a aquello que ocurre en nuestro interior. Si las células cerebrales no están bien nutridas es imposible que hagan su importante trabajo adecuadamente.  La neuronutrición observa de qué manera nuestros hábitos influyen en nuestra salud neurológica y de qué manera nuestro cerebro reacciona a dichas costumbres.

Pixaba/ColiN00B

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Los estudios que se están llevando a cabo en neuronutricíóm demuestran que la mente es la reguladora de las decisiones que hacemos a la hora de elegir ciertos alimentos. Lo más interesante es que, muchas veces, no somos conscientes de por qué y cuánto comemos. Nuestra manera de vivir nos empuja a una alimentación rápida y poco consciente.

¿Qué necesita nuestro cerebro?

El cerebro humano es la computadora central de nuestro cuerpo. Esta gran máquina está compuesta por aproximadamente 86 billones de neuronas y 10 veces más de células gliales. Cada célula es capaz de establecer 10.000 conexiones con otras neuronas a velocidades de vértigo. Todas ellas se encuentran en un ambiente graso que les permite su correcto funcionamiento. Gracias al trabajo de este órgano, el ser humano está dotado de memoria, emociones, coordinación motora, etc. Además de esto, tanto el cerebro como nuestro segundo cerebro, el intestino, ordenan qué hormonas circularán por nuestro cuerpo y estas cómo nos sentiremos.

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Para que nuestro maravilloso cerebro funcione óptimamente necesita: descanso de calidad, ejercicio físico, hidratación adecuada y una buena dieta.

¿Cuál es la dieta preferida de nuestro cerebro?

Una «alimentación inteligente» es lo mejor que podemos hacer por nuestro cerebro. Numerosos estudios han confirmado que las siguientes pautas de alimentación son beneficiosas para el sistema nervioso:

  • Consumir ácidos grasos esenciales de manera habitual:  pescado azul, marisco, algas, frutos secos, semillas y aceites vegetales.
  • Incluir proteínas en todas las comidas ya que son las responsables de la fabricación de neurotransmisores.
  • Tomar alimentos ricos en minerales y vitaminas: frutos secos, frutas y verduras frescas.
  • Por la noche es mejor tomar alimentos que contengan carbohidratos complejos y poca proteína para asegurar un buen descanso.
  • Beber agua según la sed y evitar alcohol ya que deshidrata en gran medida.
  • El café y el, tomados con moderación, son estimulantes cerebrales que nos aportan mayor concentración y nivel de alerta.
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Con estas simples indicaciones y una vida tranquila nuestro cerebro funcionará mucho mejor. Una vez más, una alimentación adecuada nos ayudará a evitar la enfermedad y a vivir una vida más plena.


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Sufrimiento

Sufrimiento, ¿es necesario?

En general, los seres humanos nos esforzamos por evitar el sufrimiento. En la educación en polaridad que hemos recibido se nos ha enseñado a buscar «lo bueno» y evitar «lo malo». Lo que no nos gusta es lo malo y lo que nos gusta es lo bueno. De esta manera, nuestro vivir se desarrolla en la creencia que el sufrimiento no es necesario. ¿Es esto cierto? ¿Somos capaces de crecer y evolucionar solo a base de placer, paz y alegría?

Olvidamos el agradecimiento.

Los adultos, habitualmente, tendemos a dar las cosas por sentado. Nos cuesta ver la novedad que cada momento encierra y por eso no lo valoramos. Tenemos la impresión de que nada cambia y, a la vez, buscamos de manera continua lo nuevo. De eso saben mucho los expertos en marketing y publicidad. Esta actitud nos hace olvidar la importancia de apreciar y agradecer lo que a cada momento sucede.

La ilusión del control

La vida, en su infinita sabiduría, se desarrolla de manera perfecta y equilibrada. Sin embargo, nosotros creemos que tenemos que controlar lo que sucede. Para ello nos ofuscamos en perseguir aquello que creemos que es mejor para nosotros. Ponemos toda nuestra energía en esa búsqueda creyendo que eso nos dará la felicidad. Sin embargo, cuando aquello llega, se nos escapa de las manos y pocas veces sabemos disfrutarlo de verdad.

Apreciar lo que sucede

El grado de satisfacción que experimentamos en la vida depende en gran medida de cómo interpretamos lo que nos sucede y de la atención que ponemos en esos sucesos. Habitualmente, le damos nula importancia a los hechos que nos producen bienestar. Son pocas las personas que se levantan cada mañana agradeciendo un nuevo día.

Unsplash/Joshua Earle

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Cuando estamos enfermos prestamos mucha atención a nuestra enfermedad y al sufrimiento que nos provoca. Toda nuestra atención se centra en la esperanza de que aquello pase y en los síntomas que nos obligan a cambiar nuestro vivir. Nos quejamos y lamentamos de la situación todo el tiempo que dure. Sin embargo, cuando nos recuperamos, la alegría de estar sanos no nos dura más allá de un par de días. ¿Quién se levanta de manera habitual con verdadera alegría de sentir salud? ¿Quién disfruta verdaderamente de la ducha o del desayuno cada mañana? Pocas personas… Lo normal es no valorar ni poner atención en lo que sí nos va bien.

Sufrir nos empuja

Cualquier tipo de sufrimiento supone un alto en el camino. Da igual si hablamos de una enfermedad, una ruina económica o la muerte de un ser querido. El caso es que cualquiera de estas situaciones nos obliga a detener nuestro vivir inconsciente y nos lleva a plantearnos cosas que, de manera natural, nunca nos plantearíamos. Después de cualquier situación de estas características nuestra visión del mundo y de la realidad cambia en gran medida.

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Entonces, si el sufrimiento es el impulsor del crecimiento personal y de la mayor consciencia, ¿es esta la única forma de crecer? La respuesta es un rotundo no. Solo necesitamos aminorar nuestra velocidad y aprender a disfrutar de lo que vivimos cada día con atención plena. Cuando vivimos plenamente en el momento presente, la vida se nos revela mágica y perfecta y la necesidad de que aparezca el sufrimiento desaparece.


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¿Sabes qué es la osteopatía?

El término osteopatía está cada vez más presente en las conversaciones que tienen que ver con dolencias físicas. Sin embargo, es muy posible, que muchas personas no tengan claro de qué se trata. De hecho, en muchas ocasiones, se confunde con la fisioterapia. Aquí te vamos a explicar qué es la osteopatía y para qué está recomendada.

Un poco de historia

El origen de la osteopatía lo encontramos en el año 1874 de la mano del Dr. Andrew Taylor Still. Parece ser que lo que le impulsó a hacer sus investigaciones fue la muerte de sus tres hijos 10 años antes a causa de una meningitis. El doctor Taylor entendía que la función orgánica estaba condicionada y relacionada con la estructura ósea. Por este motivo el observó que cualquier alteración a nivel musculoesquelético podría conllevar a un problema orgánico.

Andrew Taylor Still

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¿En qué consiste?

La osteopatía tiene una visión holística del cuerpo humano. Entiende que todos sus órganos y estructuras están conectados y forman un todo. Desde esta perspectiva, los tratamientos osteopáticos se dirigen a aliviar las dolencias procurando recuperar el equilibrio de todo el cuerpo.

Dentro de la fisioterapia también se incorporan ciertas técnicas de osteopatía. Por ejemplo, para tratar el dolor, el fisioterapeuta aplicará frio, calor, ejercicio terapéutico, luz, agua, electricidad o masaje manual. Por este motivo se suele decir que la osteopatía complementa y apoya los resultados de la fisioterapia.

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Tipos de osteopatía

En función de la parte del cuerpo que sea necesario tratar existen tres tipos de osteopatía:

Osteopatía estructural: está indicada para trabajar las restricciones de movilidad del aparato musculoesquelético y de la postura poniendo atención en la columna vertebral.

Osteopatía craneal: trabaja la correcta movilidad de los huesos craneales influenciando así el sistema nervioso.

Osteopatía visceral: se enfoca en equilibrar los órganos y vísceras para que la circulación sanguínea se normalice mejorando la movilidad propia de las vísceras.

¿En qué casos está indicada?

Son muchas las dolencias que se pueden tratar con esta técnica:

Patologías digestivas: Gastritis, estreñimiento, colon irritable, hernia de hiato, etc

Problemas musculoesqueléticos y osteoarticulares: contracturas, esquinces, tendinitis, radiculopatías, etc

Trastornos respiratorios: resfriados, sinusitis, asma, bronquitis, etc

Alteraciones genitourinarias: menopausia, incontinencia, dolor menstrual, etc

Dolores en el embarazo: ciáticas, lumbalgias, pubalgias, etc

Trastornos neuronales: migrañas tensionales, neuralgia trigeminal, etc

Pediatría: se utiliza con mucho éxito para cólicos del lactante y en otitis media infantil.

¿Tiene contraindicaciones?

El terapeuta deberá de tener en cuenta el estado general del paciente antes de llevar a cabo el tratamiento. Las personas que tengan patologías tumorales, reumáticas, vasculares o inflamatorias no podrán beneficiarse de esta herramienta ya que su organismo está debilitado en gran medida. Tampoco sería recomendable la manipulación en caso de cirugías recientes, prótesis o marcapasos. Los pacientes con trastornos psiquiátricos o neurológicos deberían abstenerse también.

Excepto en los casos anteriormente citados, las complicaciones son muy raras y casi no existen efectos secundarios, siempre que la técnica se lleve a cabo por un buen profesional.

La osteopatía, ligada a hábitos de vida saludables, es una estupenda herramienta que nos sirve de apoyo para una vida más feliz y plena.


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La fatiga adrenal en tiempos de estrés

El ser humano cuenta con una fuerza autocurativa que se tiene poco en cuenta en la actualidad. Como todo en la naturaleza, en nuestro interior se encuentra una fuerza creadora que tiende a la organización. En momentos de mucho estrés, es muy común que a nuestro cuerpo le cueste trabajo reequilibrarse y muestre síntomas que nos pueden alertar. La fatiga suprarrenal o fatiga adrenal es una de las manifestaciones de que estamos sufriendo una falta de equilibrio y salud.

Un poco de historia

De la misma manera que otras enfermedades relacionadas con nuestro estilo de vida, no hay demasiadas evidencias científicas que apoyen la llamada fatiga adrenal. Sin embargo, algunos científicos, como por ejemplo el Dr. James M. Wilsonhan estudiado este problema que tantas personas padecen. El Dr. Wilson volcó muchos de los resultados de sus investigaciones en el libro que publicó en el año 2001 Adrenal Fatigue: The 21st Century Stress Syndrome ayudando con su trabajo a miles de personas.

Unsplash/Finn Hackshaw

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¿Qué es la fatiga adrenal?

La hipadrenia o fatiga adrenal es un estado en el que las glándulas suprarrenales se encuentran agotadas. Debido a ello, la producción de hormonas es baja, y de esta manera, hay baja energía metabólica. Estas glándulas son las encargadas de segregar las hormonas relacionadas con el estrés como el cortisol. Si, por diferentes motivos, vivimos en un estrés continuo estás glándulas llegarán a la extenuación. Originalmente, este tipo de hormonas serían necesarias para momentos puntuales, no a largo plazo. El cuerpo humano no fue diseñado para vivir en continua tensión aunque en la actualidad sea la tónica general.

Síntomas de la fatiga adrenal

Este tipo de patología comparte síntomas con la enfermedad de Addison pero no son lo mismo. La persona con fatiga adrenal notará: debilidad, baja tensión arterial, insomnio, mala circulación, fatiga, bajo estado de ánimo, problemas digestivos y constantes deseos de orinar, entre otros. Normalmente, son personas que necesitan grandes dosis de café para poder afrontar su jornada cada mañana.

Soluciones naturales

Todos sabemos que es mejor prevenir que curar. Por este motivo, lo mejor que podemos hacer por nuestra salud es evitar llegar a ciertos límites. Aunque en la actualidad el estrés es nuestro habitual compañero, si queremos gozar de buena salud, es necesario hacer lo que esté en nuestra mano para evitarlo o, al menos, para reducirlo al mínimo.

Desde la alimentación es muy importante evitar los alimentos que contengan excitantes, azúcar y grasas de mala calidad. Una dieta en la que abunden cereales integrales, frutas y verduras será la más adecuada. Para aquellas personas que padezcan fatiga adrenal es imprescindible realizar ejercicio físico que no les agote. Las mejores opciones las encontraremos en el yoga, el pilates o el tai chi. Cualquiera de estas disciplinas se apoyan en ejercicios respiratorios que relajan nuestro sistema nervioso.

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La meditación también es una buena herramienta para poner distancia entre aquello que nos genera tensión y nosotros mismos. Esta técnica es capaz de situarnos en le papel del observador de aquello que nos ocurre y nos otorga la perspectiva necesaria para relativizar cualquier situación.


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El diafragma, un músculo ligado a las emociones

En anteriores artículos hemos hablado de la importancia de la respiración para gozar de buena salud. Para que esta respiración se lleve a cabo de manera efectiva es imprescindible que los músculos implicados estén en buenas condiciones. El diafragma es uno de los músculos que intervienen en todo este proceso. Vamos a ver por qué es tan importante.

Funcionamiento del diafragma

El diafragma se encuentra situado dentro de la caja torácica. Se le ha llegado a llamar la cama del corazón porque pareciera que es allí donde este reposa. Se trata de una especie cúpula que separa las cavidades abdominal y torácica. Está insertado en diferentes puntos de las costillas, el esternón y las vértebras. Cuenta también con orificios por los que pasan el esófago, algunos nervios y vasos sanguíneos.

Diafragma

Cuando realizamos la inspiración, este músculo se contrae a la vez que aumenta el espacio de la cavidad torácica. A la vez, el aire entra en los pulmones a través de la tráquea llenando el vacío que queda. Tras la inhalación, el diafragma se relaja y el aire es exhalado vaciando así los pulmones.

Las emociones

El diafragma, al ser un músculo que no notamos, tiende a ser olvidado. Sin embargo, cualquier situación de tensión que nos afecte emocionalmente repercute en él. Podríamos compararlo con una pequeña caja donde guardamos nuestras emociones. Algunas personas lo llaman el músculo del alma. De la misma manera que el resto de los músculos del cuerpo, el diafragma también se contractura. Esto sucede, casi siempre, cuando estamos sintiendo tensión y dejamos de respirar correctamente.

Cuando este músculo se bloquea, se encoje en cierta medida y va un poco hacía abajo. Lógicamente, cuando esto sucede, presiona a las vísceras y órganos que se encuentran por debajo. Esta presión ocasiona tensiones en todo el cuerpo llegando, incluso, a generar tensiones en el suelo pélvico o en la próstata.

Mejorar la respiración

Nuestras emociones marcan nuestra forma de respirar y, consecuentemente, nuestra postura corporal. Cuando no hacemos una buena respiración, de manera inconsciente, nos vamos «encogiendo». Cualquier ejercicio que mejore nuestra respiración beneficiará el diafragma.

La práctica regular de ejercicios respiratorios nos aporta equilibrio emocional y mental. El yoga es una de las mejores maneras de hacer que el diafragma se mueva y se relaje. Dicho movimiento hace que, de alguna manera, este músculo libere las emociones y tensiones que tuviéramos atrapadas. Por eso, muchas personas, gracias a la práctica del yoga, consiguen, además de sentirse mejor físicamente, mejorar su condición emocional.

La respiración es nuestra gran aliada para mantener una buena salud. Además del yoga, el pilates, la meditación y la relajación son excelentes disciplinas para mejorar el tono de nuestro diafragma. Un diafragma feliz nos asegura una vida plena y con salud.