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Superar el miedo a través de la meditación

El ser humano ha convivido con el miedo a lo largo de toda la historia. Es casi imposible encontrar alguna persona que nunca haya experimentado esta emoción. En general, el miedo, no suele ser un compañero de viaje demasiado apreciado. Sin embargo, tenemos a nuestro alcance la posibilidad de abrazar ese miedo y de superarlo de diferentes maneras, una de ellas es la meditación.

Saber qué estoy sintiendo

En nuestra cultura no estamos acostumbrados a prestar atención a lo que ocurre en nuestro interior. Vivimos mirando hacía el exterior y siempre tenemos prisa. Esta forma de vida está íntimamente relacionada con la desconexión de aquello que sentimos. Son pocas las ocasiones en las que nos paramos a sentir y a darle nombre a eso que estamos sintiendo.

Cada persona y, en cada situación, el miedo puede sentirse de forma diferente. En los casos más extremos se hace muy evidente ya que puede llegar a ser paralizante. Sin embargo, en otros momentos, se puede manifestar de forma vaga e imprecisa. El nudo en el estómago o el sueño irregular son dos de las manifestaciones de miedo más comunes. Por eso, es imprescindible que seamos capaces de identificar qué sentimos y dónde se localiza la sensación.

Observar los pensamientos

Nuestros pensamientos viajan a su antojo por nuestra mente. No tenemos ningún control sobre lo que pensamos y, en muchas ocasiones, repetimos pensamientos. Ese «run-run» en nuestra cabeza es capaz de hacernos sentir miedo por cosas que, probablemente, nunca llegarán a suceder. Sin embargo, al no darnos cuenta de que eso sucede, le damos credibilidad y nos sumimos en emociones de miedo.

A través de la meditación es posible observar esos pensamientos. Al observarlos, podemos darnos cuenta de que están ahí y también examinarlos para ver qué hay de verdad en ellos. Solo esta postura ya nos distancia de nuestros pensamientos y nos ofrece diferente perspectiva.

Ríndete al miedo

Cuando entramos en meditación y tomamos la posición del observador, solo con esto, ya notamos cierto alivio interior. Después, necesitamos aceptar y dejar ir aquello surja, sin juicio. Es muy habitual que la mente se empeñe en juzgar los pensamientos y sentimientos pero no deberíamos dejarla. La observación sin juicio es la mejor de las terapias.

Una vez que conseguimos observar aquello que aparece en la mente, sin más, el siguiente paso es aceptarlo. La aceptación sin condiciones nos llevará a la rendición. Rendirse al miedo es permitir que exista otorgándole un lugar en tu vida pero sin dejar que te controle.

Sentir miedo, o cualquier otra emoción, es humano y normal. Lo verdaderamente importante es saber lo que estamos sintiendo y no juzgarlo. 


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Nacer a través de un parto humanizado

La manera de llegar al mundo no es igual para todas las personas. Nacer a esta realidad se puede llevar a cabo en muy diferentes circunstancias. Tanto para la madre como para el bebé, el nacimiento puede marcar el resto de sus vidas. En un sociedad como la nuestra, caracterizada por la productividad, en muchas ocasiones el acto de nacer se inclina más hacía lo rentable que hacía lo humano. ¿A qué llamamos parto humanizado o respetado?

Respeto a la singularidad

El parto humanizado se inclina hacía el respeto de los derechos de los padres y el bebé en el momento de dar a luz. Este tipo de parto tiene en cuenta las creencias, valores y sentimientos de la mujer. De la misma manera, respeta su dignidad y libertad durante todo el proceso.

Pixabay/Engin_Akyurt

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Aquellas mujeres que tienen la oportunidad de parir de esta manera se ponen en contacto con su poder innato. La labor de parto se torna una actividad consciente y mucho más humana que reduce significativamente la necesidad de medicalización.

Raíces del parto humanizado

Hacía el año 1974 el obstetra francés Frederik Leboyer escribió el libro «Nacimiento sin violencia» que sería la primera piedra hacía una verdadera revolución en la forma de nacer. Su trabajo le llevó a estudiar el parto y el embarazo desde el punto de vista de las posibles percepciones del bebé. Gracias a ello se empieza a entender el nacimiento de una forma más sensible y humana.

Beneficios para la madre

En el cuerpo de las mujeres existen mecanismos naturales que facilitan y desencadenan el parto. En el parto respetado la madre estará rodeada por un entorno respetuoso y tranquilo. Ante todo, en este tipo de parto, se procura que la madre se sienta protagonista y con confianza en su cuerpo para que el parto se desarrolle con tranquilidad y armonía. Ella será quien elija si quiere medicación y qué posición le resulta más cómoda durante el parto y la dilatación. De la misma manera, se respetarán sus posibles miedos, dudas y necesidad de información.

Unsplash/Alex Pasarelu

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Beneficios para el bebé

Para el bebé, sin duda, el mayor beneficio es la posibilidad de hacer el piel con piel nada más nacer. Gracias a este maravilloso gesto se inicia el vínculo madre-hijo que tendrá numerosas repercusiones en la salud emocional y física del bebé.

El hecho de que la madre pueda estar en posición vertical durante el parto también beneficia al bebé. Esto es debido a que esta postura favorece la llegada de oxigeno y nutrientes a la placenta.

En algunos partos de estas características también se observan la intensidad de la luz y la temperatura de la habitación durante el parto. Si el bebé nace con luz tenue y en un ambiente cálido todo se desarrollará de manera más tranquila. Además de esto, las madres que deciden dar a luz en el agua facilitan la adaptación de los bebés al nuevo medio.

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En definitiva, seria muy deseable que cada mujer decidiera cómo quiere llevar a cabo su parto. Nadie debería decidir por ella a no ser en determinadas situaciones de riesgo. Un parto más humano nos hace evolucionar como especie.


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Cantar y bailar, dos actividades que nos conectan con el alma

Cada día desplegamos muchas y diferentes actividades. Dependiendo de aquello que hacemos en cada momento vamos creando nuestra realidad y nuestros sentimientos. En un mundo caracterizado por las obligaciones queda poco tiempo para el esparcimiento. Sin embargo, dentro de la vorágine de los quehaceres diarios podemos hacer huecos a aquellas cosas que nos ayudan a relajarnos y a disfrutar de la vida. Cantar y bailar son cosas sencillas de llevar a cabo que nos hacen subir de vibración en muy poco tiempo.

Adiós al ridículo

Desde que somos niños, recibimos creencias de los adultos, que conforman nuestra personalidad y nuestra manera de ver el mundo. Una de esas creencias es que si no hacemos algo «muy bien» es mejor que no lo hagamos. Por supuesto, vivir con esta opinión prestada nos hará emprender poco o nada…

Pixabay/qgadrian

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Si olvidamos lo que significa cantar o bailar bien y entendemos que dichas actividades son, simplemente, una forma de darnos placer, quizá podamos practicarlas sin ir más allá que el mero gozo de hacerlo. Probablemente, muchas personas nunca se hayan planteado que el hecho de cantar o bailar un rato cada día puede mejorar su salud mental y física. Lo contrario, también es cierto. Una vida vivida sin alegría casi siempre nos lleva a carecer de bienestar.

Calidad de vida

¿Te has parado a pensar alguna vez qué es para ti tener calidad de vida? La sociedad en la que vivimos nos hace creer que obtenemos esa calidad si tenemos mucho de todo. Además, para poder alcanzar todo eso, debemos pasar muchas horas de cada día trabajando para poderlas pagar. Pero… ¿realmente es eso lo que nuestra alma anhela?

¿Has observado alguna vez la alegría de vivir que despliegan los animales que viven libres en la naturaleza? ¡¡Eso si que es calidad de vida!! Por ejemplo, los pájaros: comienzan el día cantando como signo del gozo que sienten al ver los primeros rayos de luz; y después, organizan su jornada entre pequeños espacios de búsqueda de alimento y diferentes momentos de danza, juego y canto; cuando el día se acaba vuelven a cantar con todas sus fuerzas hasta que se agota la última gota de luz… ¡Eso es vivir! ¿Por qué no aprender de estas libres criaturas entonces y llevar el baile y el canto a nuestras vidas, aunque solo sea a ratitos?

Beneficios de cantar y bailar

Aunque a los pájaros no hace falta decirles los beneficios de la vida que llevan, a los humanos si. Desde que nacemos ya tenemos una tendencia natural favorable hacía la música. Dicha tendencia la ha estudiado en profundidad el psicólogo húngaro István Winkler: «todos nacemos con sentido del ritmo». Esto nos lleva a entender que nuestro cuerpo necesita moverse al ritmo de la música. En todas las culturas cantar y bailar son actividades que unen y alegran a las personas. Por todo ello, cuando cantamos o bailamos, nuestro cuerpo obtiene los siguientes beneficios:

  • Mejora el estado de ánimo, de la misma manera que cualquier ejercicio físico
  • Nos ayuda a liberarnos de las emociones negativas
  • Disminuye los niveles de cortisol en sangre
  • Fomenta la atención y la memoria
  • Nos empuja a mejorar la creatividad y la espontaneidad
Unsplash/Drew Colins

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Cosas tan sencillas como cantar o bailar pueden ayudarnos a mirar la vida desde otro punto de vista y a mejorar nuestra salud y la de las personas que nos rodean.


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¿Existen las almas gemelas?

A lo largo de la historia de la literatura el tema de las almas gemelas ha sido la inspiración de muchos autores. Además, son muchas las personas que sostienen la creencia de que todos estamos destinados a encontrar a una persona que nos complemente. En este artículo vamos a ver qué hay de cierto en todo ello.

Nacimos seres completos

En numerosas leyendas se habla de las dos mitades del alma que se buscan a través del tiempo para unirse. Según cuentan esos mitos, dichas almas encarnan en el plano físico en el mismo momento y son atraídas una hacía a la otra como imanes. El final de tales «almas incompletas» sería la unión por toda la eternidad.

Probablemente, estas leyendas dieron origen a la creencia en la media naranja. Debido a ello muchas personas se sienten incompletas. Esta creencia deja de tener sentido si nos damos cuenta de que cada ser humano que llega a este maravilloso planeta nace completo y perfecto para aquello que ha venido a hacer.

Otra cosa distinta es el hecho de que, a lo largo de nuestra vida, encontramos a personas que nos ayudan a sumar consciencia y con las que disfrutamos en el encuentro. Esto podría ser debido a que el nivel vibratorio en un determinado momento puede ser el mismo entre diferentes personas y esto las hace sentirse atraídas la una por la otra.

Las muchas almas gemelas

Según diferentes fuentes científicas y espirituales sabemos que todo es vibración. Cada vibración es diferente y va cambiando a lo largo del tiempo. Aun así, ciertas almas tienen vibraciones afines. A esta similitud de vibración se le podía denominar almas gemelas. Por supuesto, pueden ser muchas las personas con las que tengamos esta semejanza en la vibración. Resulta difícil pensar que El Espíritu tendiera a limitar esta afinidad únicamente a dos almas. Esto no quiere decir que, de entre esas almas afines, solo de una te puedas enamorar… Desde luego una unión de esas características sería, con mucha seguridad, muy enriquecedora.

Además de esto, a lo largo de nuestra vida nuestra energía vibratoria cambia. Por este motivo, es posible que con algunas personas vibremos en sintonía durante un tiempo pero luego, esa afinidad desaparezca, para quizá volver a aparecer después Las personas con afinidad vibratoria aparecen y desaparecen en nuestra realidad continuamente.

La realidad es que, lo más importante, es que seamos capaces de reconocer cuándo aparece una de esas almas afines para disfrutar de ese maravilloso encuentro. Si aminoramos el ritmo de vida y ponemos más atención a cada momento, esto será más fácil. Y, ante todo, debemos entender que somos seres completos.


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El poder de los cuencos tibetanos

En diferentes ambientes espirituales podemos ver cuencos tibetanos. Estos instrumentos, que resultan muy decorativos, también tienen la función favorecer la meditación y la relajación. Podemos considerarlos como una estupenda herramienta para obtener paz y armonía a nivel mental y corporal. Su sonido genera paz y bienestar a aquellos que lo escuchan.

Origen de los cuencos tibetanos

Los cuencos tibetanos tradicionales se realizan de manera artesanal. Su origen se remonta a hace 5000 años en Mesopotamia. Los primeros cuencos se elaboraban de cobre puro con fines medicinales y musicales. Con el tiempo, comenzaron a elaborarse a partir de una mezcla de diferentes metales. Dichos metales se relacionan con diferentes cuerpos celestes: el oro con el Sol, la plata con la Luna, el plomo con Saturno, el hierro con Marte, el cobre con Venus, el estaño con Júpiter y el mercurio, como su nombre indica, con Mercurio.

Unsplash/C.Drying

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Desde muy antiguo, en la medicina oriental, estos instrumentos se utilizaban con fines terapéuticos. Sin embargo, en Occidente se conocen hace apenas 40 años.

¿Cómo se utilizan?

La forma de utilizar los cuencos es consiguiendo que emitan ciertas ondas sonoras que alcancen una nota de mantra. Esto se lleva a cabo mediante un rozamiento del elemento madera por el borde el cuenco. También se pueden dar pequeños golpes con la baqueta. Así, poco a poco, las vibraciones van envolviendo a aquel que los escucha y el sonido se convierte, de manera mágica, en una especie de recordatorio de nuestro propósito en la vida.

Unsplash/Content Pixie

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¿Qué beneficios tienen?

El sonido y la vibración de los cuencos tibetanos son muy beneficiosos por diferentes motivos:

  • Equilibran el sistema de chakras del cuerpo humano
  • Tienen efecto curativo de muchas dolencias
  • Aportan equilibrio a los hemisferios cerebrales
  • Desbloquean nudos emocionales
  • Limpian las vibraciones negativas del ambiente
  • Relajan la mente y calman la ansiedad
  • Activan la secreción de hormonas como las endorfinas
  • Sirven como mantra para la meditación
  • Favorecen el crecimiento espiritual
  • Generan sensación de bienestar

¿En que situaciones son aconsejables los cuencos tibetanos?

Estos instrumentos pueden acompañarnos en diferentes situaciones. Durante una sesión de masaje son muy apropiados para que nuestras células se contagien con su vibración; en la meditación nos pueden ayudar a alcanzar mayor introspección; escuchando su sonido, simplemente, como musicoterapia; en conciertos es un gran placer para los sentidos disfrutar de sus amplia gama de sonidos.

Unsplash/Magic Bowls

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El sonido de estos fabulosos instrumentos se puede obtener incluso por personas que nunca antes lo hayan probado. El secreto para disfrutar del resultado de su uso es que la presión que apliquemos sea uniforme y suave. Por supuesto, los mejores resultados se obtendrán de la mano de un experto.


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¿En qué consiste la dieta cetogénica?

Si hablamos del bienestar y la buena salud, una de las cosas que más lo favorecen es la buena dieta. Dentro del mundo de la nutrición existen numerosos tipos de dietas. En nuestro blog ya hemos hablado de la dieta macrobiótica, vegana y vegetariana. En esa ocasión vamos a hacer un pequeño resumen de la dieta cetogénica ya que es un término muy de moda y, posiblemente, no todo el mundo sabe de qué se trata.

¿Qué es la dieta cetogénica?

De manera resumida, la dieta cetogénica se centra en la disminución o eliminación de hidratos de carbono. A su vez, esta dieta compensa dicha reducción con un incremento de la grasa en la dieta. Por supuesto, esta «desproporción» de nutrientes obliga a nuestro organismo a actuar de manera diferente a lo habitual. Podríamos decir que este tipo de dieta provoca que entren en acción los mismos mecanismos que actúan durante el ayuno.

Pixabay/zuzyusa

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Cuando nuestro cuerpo no recibe hidratos de carbono no puede obtener energía de la glucosa. En este caso, la naturaleza pone en marcha un mecanismo diferente llamado cetosis. Este proceso da lugar al aumento de los cuerpos cetónicos que se encargarán de suministrar la energía, sobre todo al corazón y al cerebro. La cetogénesis tiene lugar en las mitocondrías de las células del hígado. Entre otras cosas, la eliminación de los hidratos de carbono ocasiona una importante pérdida de peso.

¿Qué alimentos permite esta dieta?

Los pilares de la dieta cetogénica se encuentran en el consumo de los siguientes alimentos: frutos secos, semillas, queso y productos lácteos altos en grasa, verduras sin almidón, aceites y pequeñas cantidades de carne, pescado y huevos.

No están permitido ningún hidrato de carbono ni las verduras ricas en almidón. Por lo tanto se excluyen todos los cereales, los dulces, las patatas y boniatos, el maíz, los guisantes, las legumbres y la fruta. La cerveza no está incluida, el café y el té si se pueden tomar. En general, el consumo de alcohol se reduce al mínimo.

¿Qué beneficios tiene?

Existen algunos estudios que muestran que la dieta cetogénica modifica favorablemente la microbiota intestinal. Por este motivo podemos decir que mejora nuestro sistema inmune.

También se ha podido comprobar que reduce la inflamación general del organismo, con todos los beneficios que esto conlleva. Además de esto, se han obtenido muy buenos resultados en personas con epilepsia refractaria y en pacientes que están recibiendo quimioterapia. Aparte de todos estos beneficios, esta dieta esta indicada, sobre todo, para personas que necesiten perder peso.

En opinión de los expertos la dieta cetogénica debería de llevarse a cabo en momentos puntuales y, siempre, supervisada por un dietista. Además de esto, este tipo de alimentación deberían evitarla las personas con enfermedades renales o con diabetes y obesidad mórbida.


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La glándula pineal, una gran desconocida

En el interior de nuestro cerebro, en el centro, encontramos una glándula del tamaño de una lenteja que tiene un papel muy importante. A pesar de el poco espacio que ocupa, se le ha dado tanta importancia como para denominarla el «asiento del alma». En algunos círculos también se relaciona esta estructura con nuestro «tercer ojo», responsable de una visión que va más allá de la capacidad de nuestros ojos. En esta ocasión vamos a contarte por qué esta glándula es tan importante.

El director de orquesta

La glándula pineal, o epífisis cerebral, desempeña un papel muy importante aunque poco conocido. De hecho, a día de hoy, no se conocen todas sus funciones. Se sabe que la mayoría de los vertebrados también la poseen y algunos reptiles y anfibios tienen una estructura parecida.

Pixabay/artesitalia

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De la misma manera que todo el funcionamiento del cuerpo humano, estudiar las funciones de esta glándula resulta fascinante. Podríamos decir que su papel es el mismo que el de un director de orquesta. Se inspira gracias a luz del sol  y es la responsable de regular los ciclos y los ritmos circadianos. Por ejemplo. es quien decide cuándo aparece la madurez sexual en cada ser humano. También regula muchas de nuestras emociones.

Aunque no mide más de 8 milímetros recibe casi la misma cantidad de flujo sanguíneo que nuestros riñones. El término «pineal» procede de su forma de árbol. Tanto su tronco como sus ramas se solidifican en etapas bastante tempranas de la vida, mostrando cierta calcificación.

La melatonina

La melatonina es la hormona que se ocupa de facilitar nuestro descanso. Además de ayudarnos a dormir también fortalece el sistema inmunitario.  Y, por si fuera poco, se encarga de que nuestro cerebro no envejezca antes de tiempo.

La glándula pineal es la única glándula del cuerpo que se encarga de producir melatonina. Para esto es necesario que nos encontremos en la oscuridad ya que su producción se inhibe en presencia de la luz. Esta hormona también hace posible que disfrutemos de bienestar y gran energía. Sin embargo, por causas aún no bien conocidas, la glándula pineal pierde cierta funcionalidad ya en la adolescencia porque, a medida que nos hacemos mayores, tiende a calcificarse.

Cuida tu glándula pineal

La pérdida de función de esta glándula hace que nuestro sueño sea de peor calidad. Así mismo, nuestra capacidad creativa disminuye y tendemos a perder la natural conexión con nuestro centro. Sin embargo, con un poco de voluntad, podemos cuidar de esta glándula para seguir obteniendo los beneficios de su buen funcionamiento:

  • Intenta vivir de acuerdo a la naturaleza. El sol es imprescindible. Siempre que sea posible deberíamos pasear recibiendo los rayos solares. Es importante evitar las horas centrales en épocas de calor.
  • Evita luces de móviles, televisiones y ordenadores, en la medida de lo posible. Este tipo de luz resulta muy dañina para la glándula pineal.
  • Necesitamos dormir en plena oscuridad. Además de esto, cualquier aparato electrónico debería de estar apagado o muy lejos de nuestra cama.
  • Evita el exceso de flúor. En algunos países se añade flúor al agua de consumo público. Se ha observado que un exceso de este elemento calcifica en exceso la glándula pineal.
  • Practica yoga y visualizaciones. Diferentes estudios han demostrado que la práctica regular del yoga es muy beneficioso para el cerebro en general.

Como habrás visto es muy fácil cuidar esta pequeña parte de nuestro cuerpo y los beneficios que nos aporta ese cuidado numerosos.


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La compasión empieza por uno mismo

La compasión nos facilita el entendimiento y la comprensión hacía el sufrimiento ajeno. En muchas ocasiones este término se confunde con pena o empatía que no son lo mismo. Además, la práctica de la compasión hacía los demás suele resultar algo más fácil que sentirla por nosotros mismos. La realidad es que si no sentimos compasión por nosotros mismos, es difícil que seamos compasivos con los demás.

Son muchas las personas que se autocritican con frecuencia y que ponen demasiada atención en los posibles errores que pudieran cometer. Esta forma de relación con uno mismo es una pesada carga que puede aligerarse con un poco de compasión.

Pixabay/joojoo41

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La compasión nos aleja del sufrimiento

A lo largo de nuestra vida reaccionamos de diferentes maneras ante determinados acontecimientos. Casi siempre, nuestra manera de actuar viene marcada por las creencias que forman nuestra manera de mirar la realidad. Podríamos decir que, en muchas ocasiones, nuestra reacción es algo automático que se produce sin nuestro control. Después, si los resultados no son los deseados, decimos que cometimos un error. A partir de ahí, desplegaremos todo tipo de críticas o castigos inconscientes intentando pagar por ese error. Sin embargo, si somos capaces de ofrecer otra mirada a este tipo de situaciones, haremos un buen ejercicio de inteligencia emocional.

Unsplash/Mor Shani

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Autocompasión

Tradicionalmente, la compasión por uno mismo se ha relacionado con sentir lastima hacía la propia persona. En la actualidad las cosas han cambiado. La investigadora Kristin Neffuna gran estudiosa de la autocompasión, explica los tres componentes de la autocompasión:

  1. La amabilidad: consiste en la comprensión y compasión dirigida hacía uno mismo cuando se siente incompetente, inadecuado, etc
  2. Humanidad compartida: se trata de procurar revertir la tendencia al aislamiento cuando sufrimos y entender que todos los seres humanos pueden pasar por lo mismo. La comprensión de que el dolor y el sufrimiento son parte de la experiencia humana nos ayuda a compadecernos de nosotros mismos.
  3. Observación sin apego: gracias a técnicas como el mindfulness podemos observar con cierta desidentificación nuestra experiencia. La perspectiva del observador nos permite expresar el dolor sin reprimirlo y sin identificarnos con él.

Una persona que practica la compasión consigo misma es imposible que no sea compasiva con los demás. Si recordamos aquella frase que se dijo hace mucho tiempo: «Ama a los demás como a ti mismo», nos daremos cuenta de que uno mismo está en primer lugar.

Unsplash/Graca Assane

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Para lograr vivir una vida en paz y con bienestar necesitamos modificar la forma en que nos tratamos a nosotros mismos. Urge decir adiós al juez que vive en nuestro interior. Siempre actuamos lo mejor que sabemos dadas las circunstancias. Con esa mirada comprensiva, nuestro camino se tornará mucho más fácil y llevadero.


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¿Qué es el yoga facial?

La salud y el bienestar son dos grandes aspiraciones de todo ser humano. Para alcanzar esas metas tenemos a nuestra disposición diferentes técnicas y herramientas. Una buena alimentación, aire puro, sol y ejercicio moderado, son los ingredientes básicos para vivir de manera saludable. El yoga es uno de los ejercicios, denominados moderados, más recomendados para una vida sana. Dentro de esta filosofía encontramos una modalidad desconocida para muchas personas, el yoga facial. Aquí te vamos a contar en qué consiste.

¿En qué consiste el yoga facial?

Como ya hemos dicho, el yoga es una disciplina que se ha hecho muy popular en los últimos años. Además de conservar la elasticidad y tono de los músculos y estructuras corporales, nos ayuda a centrar nuestra mente y calmar nuestras emociones.

Los músculos de todo nuestro cuerpo necesitan ejercicio para mantenerse sanos y elásticos y los de nuestro rostro no podían ser menos. En general, ponemos mucha atención en la piel de la cara pero poca en la musculatura. Normalmente, el movimiento que llevamos a cabo con estos músculos es involuntario, quizá por eso no pensamos en ello.

Con el paso de los años y la falta de ejercicio los músculos faciales pierden firmeza y elasticidad. Nuestros gestos, poco a poco, van marcando arrugas y expresiones que hemos mantenido en el tiempo. El yoga facial nos ofrece ayuda ya que con sus ejercicios y cierta constancia los efectos del paso del tiempo se harán menos evidentes.

Ejercicios para practicar en casa

Para obtener los máximos beneficios de esta técnica lo ideal sería que un profesional nos asesore. No obstante, existen ciertos ejercicios muy fáciles de hacer que podemos practicar a solas. Con diez minutos al día, seis día por semana, es suficiente. Basta con repetir diez veces cada ejercicio.

Frente estirada

Cierra los ojos y eleva un poco hacia arriba la cara. Despacio, coloca las manos en el centro de la frente y tira hacia las sientes con las dos manos a la vez. Cuanto más despacio lo hagas mejor.

Masaje para los ojos

Este ejercicio activa el flujo sanguíneo en los ojos. Mantén los dedos a aproximadamente cinco centímetro de ellos y aprieta ligeramente a lo largo de las cejas y la cuenca. Solo hace falta una leve presión.

Óvalo facial

Pasando las manos por debajo de la mandíbula interior en dirección a las orejas se descarga gran parte de la tensión que acumulamos en esta zona.

Cara de trompetista

Se trata de acumular todo el aire que puedas en una mejilla y mantenerlo. Se hace primero en un lado y después en otro. Con este ejercicio se estira mucho la piel de las mejillas.

Pixabay/Wikilmages

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Marylen

Aquí combinamos el trabajo de mandíbula y labios. Inclina la cabeza hacía atrás y lanza besos al aire. Después, volviendo la cabeza a la posición recta soplaremos con fuerza mientras apretamos mucho los labios.

Tornado

Este ejercicio debe de ser enérgico pero sin forzar demasiado. Es muy beneficioso para los labios. Cerramos la boca y apretamos un poco los labios. En esa posición pasaremos la lengua por el interior de los labios empujando y haciendo círculos concéntricos. El efecto de estiramiento se nota en seguida.

Unsplash/Nojan Namdar

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Aunque es bastante desconocido, el yoga facial es muy útil para nuestro bienestar. Con cierta constancia los resultados hablan por si solos.


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El Tao y la sonrisa interior

Encontrar cierto equilibrio en una sociedad que vive a toda velocidad es muy difícil. El ruido, las prisas y la incesante actividad nos hacen sentir que estamos desgatados. En ciertos momentos de máxima tensión, incluso, nos embarga la necesidad de salir corriendo y escapar… Unas vacaciones o un cambio de aires suelen ayudarnos a desconectar. Sin embargo, esto no siempre es posible. No obstante, sin salir de nuestra realidad, podemos encontrar diferentes técnicas que nos ayudan a sentirnos mejor y a encontrar remansos de paz. La «sonrisa interior taoísta» es una de estas herramientas.

Sonreír es muy saludable

Cada vez que sonreímos nuestro cerebro lo interpreta como una señal de satisfacción. Una sola sonrisa libera dopamina y serotonina en la cantidad suficiente para relajar todo nuestro organismo. Si mantenemos esa sonrisa, y la liberación de hormonas de la felicidad continua circulando por nuestro torrente sanguíneo podemos, incluso, regular nuestra tensión arterial y mejorar nuestro humor. Por si esto fuera poco, diferentes estudios han demostrado que aquellas personas que sonríen más a menudo tienen una vida más larga.

Unsplash/Omid Armin

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Sonrisa interior taoísta

Según la tradición taoísta, practicar la sonrisa interior es una buena forma de relajar la mente y el cuerpo. Con este tipo de sonrisa alejamos el estrés de nuestra vida de manera fácil.

La glándula tiroidea está conectada con nuestra sonrisa. Por ello, cada vez que sonreímos activamos dicha glándula y, por lo tanto, conseguimos relajarnos. Los taoístas dicen que cada vez que sonreímos todos nuestros órganos segregan ciertas sustancias que nutren nuestro organismo. Sin embargo, emociones negativas como la rabia o el miedo bloquean nuestra energía y deterioran nuestra salud.

Pixabay/Helena

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Cómo llevar a cabo la sonrisa interior

Vivimos constantemente mirando nuestro aspecto exterior. Este hábito nos hace olvidar que en nuestro interior también hay mucho de nosotros que nunca observamos. La sonrisa interior consigue llevar atención y sonrisa a todos nuestros órganos.

Esta técnica se lleva a cabo desde una relajación profunda o meditación. Desde ese estado, una vez que nuestra mente se haya calmado, la iremos llevando a cabo la práctica. Primero, visualizaremos una gran luz encima de nuestra cabeza que irá bañando todo nuestro cuerpo. Después, comenzaremos a sonreír mientras seguimos vigilando nuestra respiración. Imaginaremos también a una persona sonriendo frente a nosotros. A partir de ese momento, iremos recorriendo poco a poco todo nuestro cuerpo, empezando por la cara, llevando una sonrisa y reconocimiento hasta el último rincón. Sonreiremos a los pulmones, hígado, riñones, bazo, columna vertebral y cada uno de los huesos y músculos.

Esta meditación no debe exceder los quince minutos. Cada persona deberá decidir dónde quiere detenerse más tiempo, según se lo indique su intuición. Como todo lo sencillo, esta práctica es sumamente poderosa. Si nos habituamos a sonreír a nuestro cuerpo, cualquier problema de salud se solucionará más fácilmente.