Category Archives: Nutrición

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Aceite de oliva ¿todos son iguales?

El aceite de oliva es uno de los pilares de la dieta mediterránea. Es muy apreciado en la buena mesa, además de por su delicioso sabor, por sus interesantes propiedades nutricionales. Sin embargo, no todo el aceite de oliva es igual. Podemos encontrar diferentes tipos y calidades que aquí te vamos a explicar.

Un viaje a los orígenes

El olivo, y el oro líquido que sus frutos nos ofrecen, han acompañado al hombre a lo largo de toda su historia. Al igual que otros aceites vegetales no solo se ha usado en la gastronomía. Durante mucho tiempo se utilizó como combustible, como cosmético y en rituales religiosos. Ciertas investigaciones apuntan a que es posible que el olivo existiera incluso antes de que el ser humano apareciera en la tierra.

Parece ser que las primeras referencias arqueológicas y documentales sobre la aparición y el uso de este aceite se remontan al Antiguo Egipto. Se cuenta que la diosa Isis mostraba a los hombres el cultivo del olivo y, por lo tanto, los egipcios daban gran importancia a este oro líquido.

Diferentes variedades de aceite de oliva

No todos los aceites de oliva son iguales. En el mercado podemos encontrar una gran variedad en calidades y precios. Además, no todos los tipos de aceite tienen las mismas propiedades nutricionales, saludables y organolépticas. Vamos a hacer una pequeña descripción de estos tipos.

– Aceite de oliva virgen extra

Este tipo de aceite es el de máxima calidad ya que conserva todas las propiedades saludables y las características sensoriales. Se obtiene de aceitunas que estén en perfectas condiciones a través de procedimientos mecánicos. Los frutos se molturan a bajas temperaturas justo el día de su recolección. La acidez de este aceite siempre será inferior a 0,8º. Dentro de esta categoría encontramos dos tipos:

  • Aceite de Oliva Virgen Extra Premium: la recogida se realiza cuando la aceituna está en envero. Es un aceite con muchos matices en aroma y sabor y más frutado. Es ideal para tomar en crudo.
  • Aceite de Oliva Virgen Extra convencional: se elabora cuando la aceituna está madura y da más rendimiento. Aunque cumple con todos los estándares de calidad su sabor es menos frutado. También tiene menos matices y características saludables que el anterior.
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– Aceite de oliva virgen

Este tipo, al igual que la calidad extra, se extrae de la aceituna y solo por procedimientos mecánicos. Sin embargo, en este caso, las aceitunas o el proceso de elaboración. pueden presentar ciertos defectos. Normalmente, se elabora en las últimas semanas de la recolección cuando la aceituna está muy madura. Se suele utilizar para frituras y algún tipo de salsa.

– Aceite de oliva

Se obtiene mezclando aceite de oliva refinado y un porcentaje pequeño de aceite de oliva virgen. Podemos encontrar varios tipos de acidez. Existen diferentes variedades en función del porcentaje de aceite virgen que contenga. Es apto para el consumo.

– Aceite de oliva virgen lampante

En este caso se utilizan las últimas aceitunas de la campaña que presentan alguna anomalía o daño. Tiene pocas cualidades organolépticas y una acidez de más de 2º. Si no es refinado no es apto para consumo humano. Se denomina lampante porque era usado por los romanos para las lámparas de aceite.

– Aceite de oliva refinado

Cuando el aceite de oliva virgen lampante se refina por medio de procedimientos físicos y químicos se obtiene este tipo de aceite. El liquido que resulta tiene poco sabor, olor o color.

– Aceite de orujo de oliva

El orujo es el aceite de menor calidad. Se obtiene tras el refinado industrial de los residuos de la aceituna prensada y molida. Para ello se utilizan disolventes químicos y el resultado es un aceite de una acidez superior a 2º por lo que necesita ser refinado y mezclado con otra variedad de aceite de oliva virgen para poderlo consumir. Su olor y sabor no son muy agradables en general.

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Sin lugar a dudas, el tipo de aceite que goza de todas las características saludables y optimas es el aceite de oliva virgen extra. Merece la pena pagar un poco más y disfrutar de todas sus virtudes.


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Neuronutrición ¿Qué es?

Aquello que llevamos a nuestro plato está muy relacionado con la salud de todo el cuerpo. Ya lo decían los antiguos: «somos lo que comemos». De todo esto se encarga la nutrición. Dando un paso más, encontramos la neuronutrición que es la ciencia que estudia qué es lo que más le gusta y más le conviene a nuestro cerebro. Podríamos, por lo tanto decir, que gracias a esta ciencia podemos alimentarnos de forma inteligente.

¿Qué estudia la neuronutrición?

El cerebro humano necesita el 20% de la energía que consumimos diariamente. En la actualidad, gracias a las técnicas de imagen de vanguardia, los científicos pueden acceder más fácilmente a aquello que ocurre en nuestro interior. Si las células cerebrales no están bien nutridas es imposible que hagan su importante trabajo adecuadamente.  La neuronutrición observa de qué manera nuestros hábitos influyen en nuestra salud neurológica y de qué manera nuestro cerebro reacciona a dichas costumbres.

Pixaba/ColiN00B

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Los estudios que se están llevando a cabo en neuronutricíóm demuestran que la mente es la reguladora de las decisiones que hacemos a la hora de elegir ciertos alimentos. Lo más interesante es que, muchas veces, no somos conscientes de por qué y cuánto comemos. Nuestra manera de vivir nos empuja a una alimentación rápida y poco consciente.

¿Qué necesita nuestro cerebro?

El cerebro humano es la computadora central de nuestro cuerpo. Esta gran máquina está compuesta por aproximadamente 86 billones de neuronas y 10 veces más de células gliales. Cada célula es capaz de establecer 10.000 conexiones con otras neuronas a velocidades de vértigo. Todas ellas se encuentran en un ambiente graso que les permite su correcto funcionamiento. Gracias al trabajo de este órgano, el ser humano está dotado de memoria, emociones, coordinación motora, etc. Además de esto, tanto el cerebro como nuestro segundo cerebro, el intestino, ordenan qué hormonas circularán por nuestro cuerpo y estas cómo nos sentiremos.

Unsplash/bruce mars

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Para que nuestro maravilloso cerebro funcione óptimamente necesita: descanso de calidad, ejercicio físico, hidratación adecuada y una buena dieta.

¿Cuál es la dieta preferida de nuestro cerebro?

Una «alimentación inteligente» es lo mejor que podemos hacer por nuestro cerebro. Numerosos estudios han confirmado que las siguientes pautas de alimentación son beneficiosas para el sistema nervioso:

  • Consumir ácidos grasos esenciales de manera habitual:  pescado azul, marisco, algas, frutos secos, semillas y aceites vegetales.
  • Incluir proteínas en todas las comidas ya que son las responsables de la fabricación de neurotransmisores.
  • Tomar alimentos ricos en minerales y vitaminas: frutos secos, frutas y verduras frescas.
  • Por la noche es mejor tomar alimentos que contengan carbohidratos complejos y poca proteína para asegurar un buen descanso.
  • Beber agua según la sed y evitar alcohol ya que deshidrata en gran medida.
  • El café y el, tomados con moderación, son estimulantes cerebrales que nos aportan mayor concentración y nivel de alerta.
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Con estas simples indicaciones y una vida tranquila nuestro cerebro funcionará mucho mejor. Una vez más, una alimentación adecuada nos ayudará a evitar la enfermedad y a vivir una vida más plena.


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La fatiga adrenal en tiempos de estrés

El ser humano cuenta con una fuerza autocurativa que se tiene poco en cuenta en la actualidad. Como todo en la naturaleza, en nuestro interior se encuentra una fuerza creadora que tiende a la organización. En momentos de mucho estrés, es muy común que a nuestro cuerpo le cueste trabajo reequilibrarse y muestre síntomas que nos pueden alertar. La fatiga suprarrenal o fatiga adrenal es una de las manifestaciones de que estamos sufriendo una falta de equilibrio y salud.

Un poco de historia

De la misma manera que otras enfermedades relacionadas con nuestro estilo de vida, no hay demasiadas evidencias científicas que apoyen la llamada fatiga adrenal. Sin embargo, algunos científicos, como por ejemplo el Dr. James M. Wilsonhan estudiado este problema que tantas personas padecen. El Dr. Wilson volcó muchos de los resultados de sus investigaciones en el libro que publicó en el año 2001 Adrenal Fatigue: The 21st Century Stress Syndrome ayudando con su trabajo a miles de personas.

Unsplash/Finn Hackshaw

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¿Qué es la fatiga adrenal?

La hipadrenia o fatiga adrenal es un estado en el que las glándulas suprarrenales se encuentran agotadas. Debido a ello, la producción de hormonas es baja, y de esta manera, hay baja energía metabólica. Estas glándulas son las encargadas de segregar las hormonas relacionadas con el estrés como el cortisol. Si, por diferentes motivos, vivimos en un estrés continuo estás glándulas llegarán a la extenuación. Originalmente, este tipo de hormonas serían necesarias para momentos puntuales, no a largo plazo. El cuerpo humano no fue diseñado para vivir en continua tensión aunque en la actualidad sea la tónica general.

Síntomas de la fatiga adrenal

Este tipo de patología comparte síntomas con la enfermedad de Addison pero no son lo mismo. La persona con fatiga adrenal notará: debilidad, baja tensión arterial, insomnio, mala circulación, fatiga, bajo estado de ánimo, problemas digestivos y constantes deseos de orinar, entre otros. Normalmente, son personas que necesitan grandes dosis de café para poder afrontar su jornada cada mañana.

Soluciones naturales

Todos sabemos que es mejor prevenir que curar. Por este motivo, lo mejor que podemos hacer por nuestra salud es evitar llegar a ciertos límites. Aunque en la actualidad el estrés es nuestro habitual compañero, si queremos gozar de buena salud, es necesario hacer lo que esté en nuestra mano para evitarlo o, al menos, para reducirlo al mínimo.

Desde la alimentación es muy importante evitar los alimentos que contengan excitantes, azúcar y grasas de mala calidad. Una dieta en la que abunden cereales integrales, frutas y verduras será la más adecuada. Para aquellas personas que padezcan fatiga adrenal es imprescindible realizar ejercicio físico que no les agote. Las mejores opciones las encontraremos en el yoga, el pilates o el tai chi. Cualquiera de estas disciplinas se apoyan en ejercicios respiratorios que relajan nuestro sistema nervioso.

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La meditación también es una buena herramienta para poner distancia entre aquello que nos genera tensión y nosotros mismos. Esta técnica es capaz de situarnos en le papel del observador de aquello que nos ocurre y nos otorga la perspectiva necesaria para relativizar cualquier situación.


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Reduce el estrés a través de la alimentación

Nos ha tocado vivir en un momento de la historia en el que el estrés es continuo compañero. Debido a su presencia y a su prolongación en el tiempo muchas personas están viendo alterada su salud y su bienestar. Los estados de ansiedad y angustia que el estrés genera influyen en todas las funciones que nuestro cuerpo lleva a cabo. En ciertos momentos, cuando sentimos ansiedad o angustia, intentamos aliviar estás desagradables emociones comiendo más de la cuenta y tomando alimentos poco saludables.

El efecto «calmante» que nos ofrece la comida en un momento determinado suele ser pasajero. Si no estamos centrados, es muy fácil que no nos fijemos en la calidad de aquello que comemos. La comida basura suele ser lo que más consumimos en los momentos más bajos: alimentos ricos en grasas de baja calidad o muy azucarados nos alivian momentáneamente pero, a la larga, nos perjudican muchísimo.

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Vitaminas y minerales

La salud de todo nuestro organismo está íntimamente relacionada con las vitaminas y minerales que contiene nuestra dieta. La mejor fuente de ambas son las frutas y verduras frescas, los cereales integrales y los frutos secos. Solamente en casos de carencia severa y, siempre aconsejados por un profesional, serán necesarios los suplementos.

Las vitaminas del grupo B son imprescindibles para que nuestro sistema nervioso funcione adecuadamente. Los cereales integrales, las legumbres, el huevo y la levadura de cerveza son muy ricos en este grupo de vitaminas. Otro elemento que nos puede ayudar a sentirnos mejor en momentos de estrés es el triptófano. Este aminoácido está implicado en la fabricación de la serotonina, y esta, en nuestra sensación de felicidad. Lo encontramos en la carne de pavo y pollo, la leche, los frutos secos, el plátano y el aguacate.

Dentro de los minerales, el magnesio es el gran aliado frente al estrés. Entre otras cosas, es muy necesario para la relajación muscular y el bienestar general. En momentos de mucha tensión, nuestro organismo incrementa en gran medida las necesidades de este mineral. Encontramos magnesio en gran cantidad en los cereales integrales, los frutos secos y las verduras de hoja verde.

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¿Qué alimentos evitaremos en épocas de estrés?

Como medida saludable, siempre es bueno evitar alimentos que contengan mucha azúcar, mucha sal, grasas de dudosa calidad, aditivos y cafeína o excitantes. Por supuesto, en momentos de mucho estrés, habría que descartarlos por completo.

Todos estos alimentos, sobre todo el azúcar y los excitantes, nos dan una sensación inmediata de alivio. Sin embargo, poco tiempo después de haberlos tomado nuestra energía baja de forma rápida y el estrés y la ansiedad volverán aún con más fuerza.

Con buenos hábitos nutricionales y una vida más consciente los momentos de más agitación en nuestra vida serán vividos de una forma más tranquila y armoniosa.


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Michio Kushi

¿Qué es la macrobiótica?

Aquellas personas que buscan una mejor salud a través de una buena dieta pueden encontrar numerosas tendencias. Hoy en día se habla de veganismo, vegetarianismo o crudiveganismo como opciones saludables y respetuosas con todos los seres de nuestro planeta. La dieta macrobiótica es, quizá, menos conocida pero también muy interesante. Aquí te vamos a contar en qué consiste.

¿De dónde procede?

Encontramos en el griego el origen de la palabra macrobiótica; «macro» largo o grande y «bios» vida. Este tipo de alimentación no es simplemente otra dieta, es más bien una forma diferente de alimentarse. Esta dieta se interesa tanto por la nutrición que aportan los alimentos como por el equilibrio físico y emocional que generan.

MIchio Kushi

Aunque en Japón surgió mucho antes, en Europa la macrobiótica se hizo popular en los años 30 gracias a Michio Kushi. Su principal pilar es la búsqueda del equilibrio Ying Yang. La energía Ying es expansiva, tiene que ver con el frio, el agua, la energía femenina, los sabores dulces o ácidos y las legumbres. La energía Yang es contractiva y está relacionada con el fuego, el calor, la energía masculina, el sabor amargo o salado y los cereales

La conexión con la tierra

La macrobiótica se puede considerar una filosofía de vida. En general, se caracteriza por la búsqueda de una consonancia entre el ser humano y aquello que le rodea. Las personas que llevan a cabo esta dieta apuestan por alimentos cultivados de manera ecológica. Por ello, además de evitar que los químicos indeseables pasen al cuerpo también colaboran con la naturaleza.

A diferencia de otras dietas, la macrobiótica no tiene en cuenta las calorías aportadas por la alimentación. Tampoco pone toda la atención en el tipo de nutrientes. Sobre todo tiene en cuenta la energía que cada alimento aporta al organismo.

Una alimentación viva

Para que nuestro cuerpo funcione correctamente necesitamos tomar energía de los alimentos que consumimos. Para ello es necesario que estos alimentos estén vivos. Esto quiere decir que, si estos alimentos, en estado natural producen vida, esta misma vida será introducida en nuestro organismo. Por ejemplo, los granos, al plantarlos generan una nueva planta. De la misma manera, esa energía vital se incorpora a nuestro organismo si los ingerimos.

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De manera general podemos decir que la dieta macrobiótica utiliza: cereales integrales, verduras de temporada, legumbres, frutas según la estación, algo de pescado y algas.

Beneficios de la dieta macrobiótica

Una de las características de esta dieta es que la mayoría de los alimentos están cocinados aunque solo sea un poco. No se utilizan fritos ni rehogados, solo salteados o hervidos. Esto la hace más digestiva que dietas como la vegetariana, vegana o crudivegana. Actualmente, son muchas las personas que, debido a muchos años de mala alimentación, han perdido la fuerza digestiva que, gracias a este tipo de dieta, pueden recuperar.

Son muchos los beneficios que este tipo de alimentación nos ofrece. En general, es una dieta que nos llena de vitalidad, mejora el tránsito intestinal, equilibra el peso y ayuda a mantener el pH corporal en niveles adecuados. Todo ello se produce gracias al nivel de satisfacción que ofrece el tipo de alimentos que incluye.

La dieta macrobiótica es muy saludable y fácil de llevar a cabo. Además, se tolera muy bien y siempre va de acuerdo a la estación del año.


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Mujer Okinawa

Okinawa y su secreto de longevidad

La isla japonesa de Okinawa cuenta con muchas más personas centenarias y saludables que otras partes de Japón y que el resto del mundo. Son muchos los científicos que se han interesado por este fenómeno y sus causas. Parece ser que, el tipo de dieta y la relación amable entre los miembros de la comunidad son factores que favorecen la buena salud y la larga esperanza de vida.

Un paraíso amable

Okinawa era apenas conocida por las personas no nativas durante muchos años. La encontramos en el archipiélago de Ryukyu a mitad de camino entre Taiwan y el territorio Japonés. La leyenda dice que la crearon los dioses. La magia de sus aguas verdes y la amabilidad de su gente la convierten en un paraíso inigualable.

Este mágico lugar vive con ritmos propios. Según dicen los japoneses, Okinawa es poco parecido al resto de Japón. La mayoría de las personas que han nacido en estas islas son tranquilas y relajadas. Así mismo, su longevidad y carácter amable son conocidos más allá de sus fronteras.

Zonas azules

Este término fue acuñado por el periodista Dan Buettner de National Geographic. Denominó zonas azules a aquellos lugares del planeta donde la gente vive más tiempo. Okinawa es una de estas zonas. Destaca el pueblo de Ogimi, donde se encuentran las personas más ancianas del mundo. Solamente en una calle de este pueblo viven más de doce ancianos centenarios.

Programa Okinawa

Desde el mundo científico hace tiempo que se despertó el interés por la vitalidad de este pueblo. Se ha investigado mucho la dieta que siguen sus habitantes ya que podría ser el elemento que más difiere de las costumbres del resto del mundo.

okinawa

En 1975 se inició un proyecto en esta región denominado  del Okinawa Centenarian Study  de la mano del doctor Makoto Suzuki. La finalidad de este trabajo fue investigar las causas de esta tan asombrosa esperanza de vida.

No obstante, además de la esperanza de vida, los habitantes de esta isla tienen una salud excepcional. Su aspecto es juvenil, son delgados, enérgicos y la incidencia de enfermedades es muy baja.

Alimentos sanos y poca cantidad de comida

El estudio del doctor Suzuki resalta la importancia de que la población occidental intente llevar este tipo de dieta. Una de sus características más destacables es que comen cereales integrales, dos o tres raciones de pescado a la semana, verduras, soja y algas kombu a menudo. En cuanto a los vegetales, destaca un tipo de batata de color morado llamado Goya (Momordica charantia) que es muy rica en carotenoides, flavonoides, vitamina E y licopeno.

Además del tipo de alimentación, parece ser que estas personas suelen comer raciones pequeñas de comida sin llegar nunca a llenarse demasiado. También el agua que beben es agua pura que nada tiene que ver con las de las grandes ciudades. Disfrutan además de sus propios huertos que les ayudan a hacer ejercicio físico a la vez que cultivan los alimentos que después disfrutarán.

Pixabay/s_masako

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El pueblo de Okinawa cuenta con otro secreto, además de su alimentación, que influye también en gran medida en la longevidad saludable de sus habitantes: son una sociedad en la que se apoyan  unos a otros de forma incondicional. Todo el mundo es importante hasta el final de su vida. Esta red de apoyo social combate la soledad que tanto abunda en el mundo occidental y que sufren muchas personas mayores.


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La fibra en nuestra dieta

Son muchas las personas que hoy en día sufren estreñimiento. Este problema de salud esta relacionado con muchas enfermedades. Pero tenemos muy buenas noticias: son muchas las cosas que podemos hacer para solucionarlo. Una de ellas es llevar una dieta rica en fibra y aquí te vamos a explicar como hacerlo posible.

¿Qué es la fibra?

La fibra, a diferencia de otros elementos de la dieta, es indigerible. Podríamos decir que lo único que hace es pasar por el intestino. Una de sus características es que cuando se hidrata su volumen crece de forma importante. Gracias a esa capacidad de aumentar su volumen, el paso de las heces por el intestino se hace más fácilmente, aliviando el estreñimiento, si lo hubiera. Por lo tanto, la consistencia de las heces está directamente relacionada con la cantidad de fibra que se ingiera.

Unsplash/Wesual Click

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¿Qué es la fibra dietética?

Llamamos fibra dietética o alimentaria a la parte comestible de las plantas que no se digiere ni se abosorbe en el intestino. Normalmente, esta fibra suele fermentar total o parcialmente en el intestino grueso. Existen dos tipos:

  • Soluble: forma un tipo de mucílago que ayuda a reducir el colesterol y la glucosa en sangre. En este grupo encontramos las legumbres, zanahorias, manzanas, cítricos, salvado de avena y guisantes, entre otros.
  • Insoluble: limpia la pared intestinal al aumentar la velocidad de tránsito y el volumen de las heces. La encontramos en las patatas, la coliflor, la harina integral de trigo y las judías verdes, por ejemplo.

Son muchos los alimentos que tienen ambas fibras. Lo más recomendable es tomar tres partes de fibra insoluble por una de fibra soluble.

Unsplash/Thom Frijns

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¿En qué nos beneficia una dieta rica en fibra?

El mayor beneficio que nos ofrece una dieta con abundancia en fibra es la regulación del tránsito intestinal. Además de eso nos ayuda a:

  • Controlar el peso por su efecto saciante y por su bajo contenido calórico
  • Reducir, tanto los altos niveles de colesterol como la presión arterial
  • Mantener estable el azúcar en sangre
  • Evitar hemorroides al evitar los esfuerzos al evacuar
  • Disminuir el dolor abdominal en personas con colon irritable
  • Minimizar la posibilidad de que aparezcan hernias en la pared intestinal o diverticulitis

La dieta

Es muy fácil asegurar una adecuada ingesta de fibra si incluimos en nuestra dieta los siguientes alimentos:

  1. Cereales integrales: Los granos enteros son ideales para que no falte fibra en nuestra mesa. Intentaremos siempre que sean de cultivo ecológico para evitar los químicos que se concentran en la cáscara.
  2. Verduras: Todas las verduras son recomendables. Especialmente el apio, el brócoli y las espinacas.
  3. Frutas: Cualquier fruta es muy aconsejable, sobre todo, si se consumen con piel. Una vez más, recomendamos que sean de cultivo ecológico, a ser posible.
  4. Legumbres: Son muy ricas en fibra soluble.
  5. Tubérculos y raíces: Las zanahorias, patatas y nabos, si son ecológicos, se pueden consumir con piel para aprovechar sus propiedades prebióticas.

Con una dieta variada y suficiente líquido es fácil alcanzar los 25 o 35 gramos de fibra diaria recomendables. Las personas que no están habituadas pueden notar un exceso de flatulencia al principio que desaparece, normalmente, con el paso del tiempo.


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La vitamina C y sus numerosos beneficios

A diferencia de los animales, los seres humanos no sintetizamos la vitamina C, necesitamos ingerirla para obtener sus beneficios. Esta vitamina hidrosoluble, también conocida como ácido ascórbico, es imprescindible para llevar a cabo numerosas funciones y, sobre todo, para que el sistema inmunológico funcione correctamente.

Para qué sirve la vitamina C

Como ya hemos dicho, estamos hablando de una vitamina hidrosoluble. Esto quiere decir que, aunque nuestro organismo guarde cierta cantidad, elimina por la orina lo que no es necesario. Eso nos indica que hay que tomarla de manera regular para evitar carencias.

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Esta importante vitamina es utilizada por el cuerpo para la reparación y crecimiento de tejidos. Entre otros, está implicada en los siguientes procesos:

  • Es la responsable de la reparación y mantenimiento de los dientes, cartílagos y huesos
  • Se encarga de fabricar una importante proteína que está implicada en la producción de vasos sanguíneos, ligamentos y tendones
  • Es imprescindible en la absorción del hierro
  • Es muy importante en la sanación de heridas y formación del colágeno.
  • Imprescindible para evitar el escorbuto
  • Parece ser que acorta los procesos gripales

Potente antioxidante

La vitamina C es un antioxidante muy importante. Los antioxidantes son los encargados de bloquear y prevenir gran parte del daño causado por los radicales libres. Estos radicales libres se producen con la descomposición de los alimentos o por la contaminación y la radiación. Están relacionados con la aparición de ciertas enfermedades y con el envejecimiento.

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¿Dónde encontramos vitamina C?

Las frutas y verduras son la mejor fuente de esta vitamina. Los cítricos, el kiwi, el mango, la sandía, la piña y la papaya son muy ricos en vitamina C. Los vegetales, siempre que se consuman crudos o ligeramente cocinados, también aportan una buena cantidad. El brócoli, los pimientos, espinacas, tomates y patatas son un buen ejemplo.

Existen también muchos complejos vitamínicos que contienen vitamina C. Lo ideal sería que con la dieta se obtuvieran las cantidades necesarias y evitar la suplementación. No obstante, el médico podría indicar la necesidad de tomar algún suplemento en caso de necesidad. Las cantidades diarias recomendadas van desde los 40mg hasta los 90mg, dependiendo del sexo y la edad.

Las personas fumadoras deberían añadir unos 40mg a su dieta ya que el tabaco incrementa la necesidad de esta vitamina.También se incrementa la necesidad de vitamina C en casos de dietas poco variadas, alcoholismo o en algunos tipos de cáncer. Las embarazadas y madres lactantes también deberían de tomar grandes cantidades de frutas y verduras frescas para hacer frente a sus necesidades de esta vitamina.

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La vitamina C es imprescindible y juega un papel muy importante en el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. No obstante, siempre es importante que la fuente sea natural ya que en exceso nos puede perjudicar.


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Kuzu 1

Kuzu, alimento y medicina

En anteriores artículos hemos insistido mucho en los beneficios de consumir productos locales. Aún así, existen ciertos alimentos que, por sus interesantes propiedades, deberíamos tener en cuenta aunque vengan de lejos. El kuzu, muy valorado en la cocina tradicional japonesa, es uno de esos productos.

¿Qué es el kuzu?

El kuzu -también llamado kudzu- pertenece a la familia de las leguminosas. Proviene una planta denominada Pueraria lobata. La medicina tradicional china la considera como una de las hierbas fundamentales. Por ese motivo se le atribuyen numerosas propiedades beneficiosas para la salud. Además de sus usos medicinales, el kuzu tiene otras muchas utilidades. Con esta planta se pueden confeccionar ropa y papel, cestos, jabones, lociones y fertilizantes. También se utiliza para controlar la erosión del suelo.

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¿Para qué sirve?

Este alimento se utiliza mucho en la cocina macrobiótica debido a todas sus propiedades curativas. Se trata de un polvo blanco que se obtiene a partir de las raíces de la planta. Tanto en China como en Japón, estas raíces se recogen de forma manual y se ponen a secar al sol siguiendo un proceso natural. Su principal actividad tiene que ver con la salud intestinal. Ayuda a fortalecer esta zona y regenera la microbiota. Actúa aportando equilibrio tanto en casos de estreñimiento como cuando hay diarrea. También es beneficioso para los espasmos intestinales de diversos orígenes. Gracias a su acción en el intestino, de manera indirecta, alivia las cefaleas, migrañas o vértigos.

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En casos de resfriado, tomándolo al notar los primeros síntomas, reduce tanto los síntomas como la duración. Tiene un alto poder alcalinizante y vigoriza a las personas que están muy cansadas. Se le ha llegado, incluso, a utilizar como un producto eficaz para tratar el alcoholismo.

¿Cómo utilizarlo?

El kuzu es un almidón, por lo tanto es necesario cocinarlo. Primeramente, se diluye el polvo en agua fría. Aproximadamente una cucharada por una taza de agua. Una vez diluido, lo ponemos en el fuego sin dejar de remover. Veremos como, poco a poco, el líquido que al principio era blanquecino se vuelve transparente. Si lo mezclamos con zumo de manzana queda dulce y es muy bueno para tomar antes de ir a dormir. En la cocina se puede utilizar como espesante si no queremos utilizar otras harinas que contengan gluten y a la vez beneficiarnos de sus propiedades. Se diluye en frío y se añade al plato dejándolo cocer un par de minutos. Para el malestar digestivo se puede hacer un té verde de tres años con kuzu, ciruela umeboshi y tamari. Aunque tiene un sabor fuerte sienta de maravilla.

Utilizar kuzu no es complicado y nos aporta muchas ventajas. No obstante no debemos confundirlo con otro espesante que se utiliza en muchos países llamado Arrurruz. Este último solo tiene valor culinario pero no nos ofrece las propiedades medicinales del kuzu.

 


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La mejor alimentación para el verano

El verano ya está aquí y con él todo lo que la naturaleza nos ofrece para hacer frente a las altas temperaturas. En la actualidad tenemos durante todo el año una gran variedad de alimentos. Esto nos hace olvidar que cada estación siempre trae consigo los mejores alimentos para que nuestro cuerpo se adapte saludablemente al momento en que vivimos. ¿Cuál es la mejor dieta para el verano?

La hidratación

Cuando el termómetro sube lo más importante a tener en cuenta es llevar a cabo una buena hidratación. Si estuviéramos más en conexión con nuestro cuerpo esto no haría falta decirlo ya que estamos equipados con un organismo que sabe demandar aquello que necesita. Desafortunadamente, con el tipo de vida que llevamos, esas señales que nuestro cuerpo envía no son siempre escuchadas. Las prisas suelen llevarnos a comer o beber cualquier cosa a toda velocidad sin poner atención a si aquello es lo que más nos apetece. Además del agua, en verano, los zumos de frutas nos hidratan a la vez que nos aportan vitaminas.

¿Qué nos ofrece la naturaleza?

Durante la época estival, como si de un regalo se tratase, todo se transforma a nuestro favor. Los árboles nos ofrecen gratuitamente su sombra y las frutas y verduras son de gran jugosidad. Las sandías y melones llegan a nuestra mesa cargadas de agua y de vitaminas. Asimismo, las frutas de color naranja como los albaricoques, melocotones y nectarinas nos regalan carotenos y mucha vitamina C, entre otras cosas.

La huerta también nos obsequia con estupendos productos en verano. Los pepinos, tomates, berenjenas y pimientos serán la delicia de cualquier plato veraniego.

Unsplash/Scott Webb

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Los mejores consejos para cuidar la alimentación en verano

Como ya hemos visto, durante los meses más calurosos podemos disfrutar de frutas y verduras que nos aportan numerosos nutrientes. Además de esto es interesante tener en cuenta ciertas cosas que nos ayudan a soportar mejor las altas temperaturas:

  1. La mejor bebida siempre es el agua o infusiones frías.
  2. Las bebidas alcoholicas deshidratan, es mejor no tomarlas.
  3. Cualquier bebida azucarada como colas o gaseosas incrementan el azúcar en sangre y no son saludables.
  4. Debemos evitar las comidas copiosas. Es mejor comer pequeñas cantidades varias veces al día.
  5. Los alimentos crudos en forma de ensaladas deben de incluirse en nuestra dieta de cada día.
  6. Mejor optar por pescado en lugar de carne porque es más fácil de digerir.

Algunos platos veraniegos

La cocina durante el verano debe de ser fácil y sencilla. Los guisos a fuego lento se quedan para las épocas invernales. Las ensaladas, como ya hemos dicho, deben de tomarse al menos una vez al día. Las legumbres, que son una buena fuente de proteina, se pueden servir en frío acompañando a las verduras de la huerta. Por poner algunos ejemplos:

  • Ensalada de garbanzos o judías.
  • Cous Cous con menta en ensalada.
  • Gazpacho o salmorejo
  • Sopa de pepino o melón
  • Humus o guacamole
  • Macedonias de frutas

Las opciones serán tan amplias como la imaginación nos permita. El verano es el mejor momento para aligerar la carga de trabajo en la cocina y gozar del buen  tiempo y de los seres queridos.