Category Archives: Nutrición

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Dieta detox: qué es y para qué sirve

El término detox se ha popularizado en los últimos años. Los alimentos que llegan a nuestra mesa han sido tratados con elementos químicos que nos perjudican. Por este motivo, es muy importante limpiar nuestro organismo para gozar de una buena salud. Una dieta detox, llevada a cabo durante cierto tiempo, es una de las mejores maneras de lograr esta limpieza.

¿A qué llamamos dieta detox?

En los países occidentales tendemos a consumir un exceso de alimentos procesados. La comodidad y la velocidad son las grandes promotoras de todo tipo de dietas desnaturalizadas. Este tipo de alimentación deja una buena cantidad desechos en el organismo que nos pueden llevar a enfermar.

La palabra detox es la abreviatura que se utiliza para «desintoxicación». Este tipo de dieta está basada en un tipo de alimentación que sirva para que el propio organismo lleve a cabo una limpieza. ¿De qué limpieza hablamos?

Las dietas desnaturalizadas y el estrés son dos de los grandes responsables de muchas patologías. En general, son muchas las personas que ingieren, a través de la dieta, muchas toxinas sin saberlo. Las dietas ricas en grasas de origen animal, la comida rápida, el aire de las grandes ciudades y el consumo masivo de medicamentos nos intoxican poco a poco. Este acúmulo de toxinas van deteriorando nuestra salud a lo largo del tiempo.

¿Beneficios de la dieta detox?

La limpieza interna mediante una dieta de este tipo nos ofrece los siguientes beneficios:

  • Ayuda a perder exceso de peso
  • Limpia la piel y sus impurezas
  • Oxigena el cerebro
  • Regula el tránsito intestinal
  • Mejora la calidad del sueño

En general, una buena desintoxicación ayuda a «resetear» el organismo.

Pixaba/Silviarita

El ayuno como complemento

El ayuno intermitente puede ser una buena forma de complementar la dieta detox. Cuando ayunamos, nuestro organismo aprovecha para limpiar y reparar a fondo. Por lo tanto, si queremos apoyar, el proceso de desintoxicación podríamos introducir algún periodo de ayuno intermitente.

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Algo, muy importante a tener en cuenta, es que las dietas detox solo deberían de llevarse a cabo de manera puntual. Mantener una alimentación de este tipo durante mucho tiempo no es sano. Después de una buena limpieza solo hace falta mantener una dieta lo más natural posible para conseguir una salud perfecta.


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¿En qué consiste la dieta cetogénica?

Si hablamos del bienestar y la buena salud, una de las cosas que más lo favorecen es la buena dieta. Dentro del mundo de la nutrición existen numerosos tipos de dietas. En nuestro blog ya hemos hablado de la dieta macrobiótica, vegana y vegetariana. En esa ocasión vamos a hacer un pequeño resumen de la dieta cetogénica ya que es un término muy de moda y, posiblemente, no todo el mundo sabe de qué se trata.

¿Qué es la dieta cetogénica?

De manera resumida, la dieta cetogénica se centra en la disminución o eliminación de hidratos de carbono. A su vez, esta dieta compensa dicha reducción con un incremento de la grasa en la dieta. Por supuesto, esta «desproporción» de nutrientes obliga a nuestro organismo a actuar de manera diferente a lo habitual. Podríamos decir que este tipo de dieta provoca que entren en acción los mismos mecanismos que actúan durante el ayuno.

Pixabay/zuzyusa

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Cuando nuestro cuerpo no recibe hidratos de carbono no puede obtener energía de la glucosa. En este caso, la naturaleza pone en marcha un mecanismo diferente llamado cetosis. Este proceso da lugar al aumento de los cuerpos cetónicos que se encargarán de suministrar la energía, sobre todo al corazón y al cerebro. La cetogénesis tiene lugar en las mitocondrías de las células del hígado. Entre otras cosas, la eliminación de los hidratos de carbono ocasiona una importante pérdida de peso.

¿Qué alimentos permite esta dieta?

Los pilares de la dieta cetogénica se encuentran en el consumo de los siguientes alimentos: frutos secos, semillas, queso y productos lácteos altos en grasa, verduras sin almidón, aceites y pequeñas cantidades de carne, pescado y huevos.

No están permitido ningún hidrato de carbono ni las verduras ricas en almidón. Por lo tanto se excluyen todos los cereales, los dulces, las patatas y boniatos, el maíz, los guisantes, las legumbres y la fruta. La cerveza no está incluida, el café y el té si se pueden tomar. En general, el consumo de alcohol se reduce al mínimo.

¿Qué beneficios tiene?

Existen algunos estudios que muestran que la dieta cetogénica modifica favorablemente la microbiota intestinal. Por este motivo podemos decir que mejora nuestro sistema inmune.

También se ha podido comprobar que reduce la inflamación general del organismo, con todos los beneficios que esto conlleva. Además de esto, se han obtenido muy buenos resultados en personas con epilepsia refractaria y en pacientes que están recibiendo quimioterapia. Aparte de todos estos beneficios, esta dieta esta indicada, sobre todo, para personas que necesiten perder peso.

En opinión de los expertos la dieta cetogénica debería de llevarse a cabo en momentos puntuales y, siempre, supervisada por un dietista. Además de esto, este tipo de alimentación deberían evitarla las personas con enfermedades renales o con diabetes y obesidad mórbida.


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Levadura de cerveza, una ayuda en momentos de estrés

Vivimos en un momento de la historia en el que la cantidad de estrés que soportamos es muy alta. Desarrollamos una continua actividad que pone a nuestro cuerpo y nuestra psique contra las cuerdas. Fruto del desequilibrio que esto genera, muchas personas sufren síntomas que las llevan a necesitar algo que les ayude a sentirse más centradas. La levadura de cerveza es una de esos «remedios» que, sin efectos secundarios, pueden ser de gran ayuda en momentos de tensión.

¿Qué es la levadura de cerveza?

La levadura de cerveza se obtiene a partir de la fermentación de ciertos cereales y gracias al hongo unicelular S. cerevisiae. Una vez fermentado, el producto que resultante es limpiado, secado y pasteurizado. Después, se comercializa en forma de copos o en polvo. Para mayor comodidad también podemos encontrarlo en forma de cápsulas o comprimidos. El sabor inicial de la levadura de cerveza es bastante amargo. Por ese motivo ha de pasar un proceso inicial que evite este sabor.

Levadura

¿Levadura de cerveza o levadura nutricional?

En las tiendas especializadas, y en numerosas publicaciones de dietética, encontramos ambas levaduras y, muchas personas, piensan que se trata del mismo producto, pero no es así. La levadura de cerveza es un derivado de la fabricación de la cerveza. Se trata de un alimento que aprovecha un subproducto de la industria cervecera.

Por el contrario, la levadura nutricional, se fabrica expresamente para el consumo. Aunque ambas levaduras parten de la misma cepa (S. Cerevisiae), la nutricional se hace, normalmente, a partir de melazas de caña o de remolacha. La mayor diferencia entre ambas es el grado de amargor. Los aportes nutricionales son los mismos.

Pixabay/stux

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¿Qué propiedades tiene?

La levadura de cerveza es una buena fuente de proteínas, aproximadamente 50 gramos de proteína por cada 100 gramos. Además de esto, es muy rica en zinc, ácido fólico y en todas las vitaminas del grupo B, excepto la vitamina B12. Las vitaminas del grupo B son imprescindibles para el buen funcionamiento del sistema nervioso. En momentos de estrés o situaciones en las que no descansamos bien, este grupo de vitaminas no puede faltarnos.

Se ha observado también que la levadura de cerveza regula los niveles de azúcar en sangre y fortalece el sistema inmune. Toda su riqueza nutricional también nos ayuda a mejorar la piel, el cabello y las uñas. Para los deportistas es muy conveniente ya que favorece el aumento de la masa muscular.

¿Cómo tomarla?

En circunstancias normales, con tomar un par de cucharadas al día es suficiente. La levadura en copos tiene un delicioso sabor a queso y podemos espolvorearla sobre la pasta, las ensaladas, sopas o yogures. También podemos encontrarla en farmacias o tiendas dietéticas en comprimidos. En ese caso, habrá que seguir las recomendaciones del fabricante, aunque tres pastillas tres veces al día suele ser lo más habitual.

Unsplash/Paz Arando

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La levadura de cerveza debe de ser considerada como un complemento nutricional que puede ser de gran ayuda en momentos de gran desgaste físico o emocional.


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Aceite de oliva ¿todos son iguales?

El aceite de oliva es uno de los pilares de la dieta mediterránea. Es muy apreciado en la buena mesa, además de por su delicioso sabor, por sus interesantes propiedades nutricionales. Sin embargo, no todo el aceite de oliva es igual. Podemos encontrar diferentes tipos y calidades que aquí te vamos a explicar.

Un viaje a los orígenes

El olivo, y el oro líquido que sus frutos nos ofrecen, han acompañado al hombre a lo largo de toda su historia. Al igual que otros aceites vegetales no solo se ha usado en la gastronomía. Durante mucho tiempo se utilizó como combustible, como cosmético y en rituales religiosos. Ciertas investigaciones apuntan a que es posible que el olivo existiera incluso antes de que el ser humano apareciera en la tierra.

Parece ser que las primeras referencias arqueológicas y documentales sobre la aparición y el uso de este aceite se remontan al Antiguo Egipto. Se cuenta que la diosa Isis mostraba a los hombres el cultivo del olivo y, por lo tanto, los egipcios daban gran importancia a este oro líquido.

Diferentes variedades de aceite de oliva

No todos los aceites de oliva son iguales. En el mercado podemos encontrar una gran variedad en calidades y precios. Además, no todos los tipos de aceite tienen las mismas propiedades nutricionales, saludables y organolépticas. Vamos a hacer una pequeña descripción de estos tipos.

– Aceite de oliva virgen extra

Este tipo de aceite es el de máxima calidad ya que conserva todas las propiedades saludables y las características sensoriales. Se obtiene de aceitunas que estén en perfectas condiciones a través de procedimientos mecánicos. Los frutos se molturan a bajas temperaturas justo el día de su recolección. La acidez de este aceite siempre será inferior a 0,8º. Dentro de esta categoría encontramos dos tipos:

  • Aceite de Oliva Virgen Extra Premium: la recogida se realiza cuando la aceituna está en envero. Es un aceite con muchos matices en aroma y sabor y más frutado. Es ideal para tomar en crudo.
  • Aceite de Oliva Virgen Extra convencional: se elabora cuando la aceituna está madura y da más rendimiento. Aunque cumple con todos los estándares de calidad su sabor es menos frutado. También tiene menos matices y características saludables que el anterior.

Pixabay/ulleo

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– Aceite de oliva virgen

Este tipo, al igual que la calidad extra, se extrae de la aceituna y solo por procedimientos mecánicos. Sin embargo, en este caso, las aceitunas o el proceso de elaboración. pueden presentar ciertos defectos. Normalmente, se elabora en las últimas semanas de la recolección cuando la aceituna está muy madura. Se suele utilizar para frituras y algún tipo de salsa.

– Aceite de oliva

Se obtiene mezclando aceite de oliva refinado y un porcentaje pequeño de aceite de oliva virgen. Podemos encontrar varios tipos de acidez. Existen diferentes variedades en función del porcentaje de aceite virgen que contenga. Es apto para el consumo.

– Aceite de oliva virgen lampante

En este caso se utilizan las últimas aceitunas de la campaña que presentan alguna anomalía o daño. Tiene pocas cualidades organolépticas y una acidez de más de 2º. Si no es refinado no es apto para consumo humano. Se denomina lampante porque era usado por los romanos para las lámparas de aceite.

– Aceite de oliva refinado

Cuando el aceite de oliva virgen lampante se refina por medio de procedimientos físicos y químicos se obtiene este tipo de aceite. El liquido que resulta tiene poco sabor, olor o color.

– Aceite de orujo de oliva

El orujo es el aceite de menor calidad. Se obtiene tras el refinado industrial de los residuos de la aceituna prensada y molida. Para ello se utilizan disolventes químicos y el resultado es un aceite de una acidez superior a 2º por lo que necesita ser refinado y mezclado con otra variedad de aceite de oliva virgen para poderlo consumir. Su olor y sabor no son muy agradables en general.

Unsplash/JessicaLewis

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Sin lugar a dudas, el tipo de aceite que goza de todas las características saludables y optimas es el aceite de oliva virgen extra. Merece la pena pagar un poco más y disfrutar de todas sus virtudes.


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Neuronutrición ¿Qué es?

Aquello que llevamos a nuestro plato está muy relacionado con la salud de todo el cuerpo. Ya lo decían los antiguos: «somos lo que comemos». De todo esto se encarga la nutrición. Dando un paso más, encontramos la neuronutrición que es la ciencia que estudia qué es lo que más le gusta y más le conviene a nuestro cerebro. Podríamos, por lo tanto decir, que gracias a esta ciencia podemos alimentarnos de forma inteligente.

¿Qué estudia la neuronutrición?

El cerebro humano necesita el 20% de la energía que consumimos diariamente. En la actualidad, gracias a las técnicas de imagen de vanguardia, los científicos pueden acceder más fácilmente a aquello que ocurre en nuestro interior. Si las células cerebrales no están bien nutridas es imposible que hagan su importante trabajo adecuadamente.  La neuronutrición observa de qué manera nuestros hábitos influyen en nuestra salud neurológica y de qué manera nuestro cerebro reacciona a dichas costumbres.

Pixaba/ColiN00B

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Los estudios que se están llevando a cabo en neuronutricíóm demuestran que la mente es la reguladora de las decisiones que hacemos a la hora de elegir ciertos alimentos. Lo más interesante es que, muchas veces, no somos conscientes de por qué y cuánto comemos. Nuestra manera de vivir nos empuja a una alimentación rápida y poco consciente.

¿Qué necesita nuestro cerebro?

El cerebro humano es la computadora central de nuestro cuerpo. Esta gran máquina está compuesta por aproximadamente 86 billones de neuronas y 10 veces más de células gliales. Cada célula es capaz de establecer 10.000 conexiones con otras neuronas a velocidades de vértigo. Todas ellas se encuentran en un ambiente graso que les permite su correcto funcionamiento. Gracias al trabajo de este órgano, el ser humano está dotado de memoria, emociones, coordinación motora, etc. Además de esto, tanto el cerebro como nuestro segundo cerebro, el intestino, ordenan qué hormonas circularán por nuestro cuerpo y estas cómo nos sentiremos.

Unsplash/bruce mars

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Para que nuestro maravilloso cerebro funcione óptimamente necesita: descanso de calidad, ejercicio físico, hidratación adecuada y una buena dieta.

¿Cuál es la dieta preferida de nuestro cerebro?

Una «alimentación inteligente» es lo mejor que podemos hacer por nuestro cerebro. Numerosos estudios han confirmado que las siguientes pautas de alimentación son beneficiosas para el sistema nervioso:

  • Consumir ácidos grasos esenciales de manera habitual:  pescado azul, marisco, algas, frutos secos, semillas y aceites vegetales.
  • Incluir proteínas en todas las comidas ya que son las responsables de la fabricación de neurotransmisores.
  • Tomar alimentos ricos en minerales y vitaminas: frutos secos, frutas y verduras frescas.
  • Por la noche es mejor tomar alimentos que contengan carbohidratos complejos y poca proteína para asegurar un buen descanso.
  • Beber agua según la sed y evitar alcohol ya que deshidrata en gran medida.
  • El café y el, tomados con moderación, son estimulantes cerebrales que nos aportan mayor concentración y nivel de alerta.

Pixabay/Shutterbug75

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Con estas simples indicaciones y una vida tranquila nuestro cerebro funcionará mucho mejor. Una vez más, una alimentación adecuada nos ayudará a evitar la enfermedad y a vivir una vida más plena.


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La fatiga adrenal en tiempos de estrés

El ser humano cuenta con una fuerza autocurativa que se tiene poco en cuenta en la actualidad. Como todo en la naturaleza, en nuestro interior se encuentra una fuerza creadora que tiende a la organización. En momentos de mucho estrés, es muy común que a nuestro cuerpo le cueste trabajo reequilibrarse y muestre síntomas que nos pueden alertar. La fatiga suprarrenal o fatiga adrenal es una de las manifestaciones de que estamos sufriendo una falta de equilibrio y salud.

Un poco de historia

De la misma manera que otras enfermedades relacionadas con nuestro estilo de vida, no hay demasiadas evidencias científicas que apoyen la llamada fatiga adrenal. Sin embargo, algunos científicos, como por ejemplo el Dr. James M. Wilsonhan estudiado este problema que tantas personas padecen. El Dr. Wilson volcó muchos de los resultados de sus investigaciones en el libro que publicó en el año 2001 Adrenal Fatigue: The 21st Century Stress Syndrome ayudando con su trabajo a miles de personas.

Unsplash/Finn Hackshaw

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¿Qué es la fatiga adrenal?

La hipadrenia o fatiga adrenal es un estado en el que las glándulas suprarrenales se encuentran agotadas. Debido a ello, la producción de hormonas es baja, y de esta manera, hay baja energía metabólica. Estas glándulas son las encargadas de segregar las hormonas relacionadas con el estrés como el cortisol. Si, por diferentes motivos, vivimos en un estrés continuo estás glándulas llegarán a la extenuación. Originalmente, este tipo de hormonas serían necesarias para momentos puntuales, no a largo plazo. El cuerpo humano no fue diseñado para vivir en continua tensión aunque en la actualidad sea la tónica general.

Síntomas de la fatiga adrenal

Este tipo de patología comparte síntomas con la enfermedad de Addison pero no son lo mismo. La persona con fatiga adrenal notará: debilidad, baja tensión arterial, insomnio, mala circulación, fatiga, bajo estado de ánimo, problemas digestivos y constantes deseos de orinar, entre otros. Normalmente, son personas que necesitan grandes dosis de café para poder afrontar su jornada cada mañana.

Soluciones naturales

Todos sabemos que es mejor prevenir que curar. Por este motivo, lo mejor que podemos hacer por nuestra salud es evitar llegar a ciertos límites. Aunque en la actualidad el estrés es nuestro habitual compañero, si queremos gozar de buena salud, es necesario hacer lo que esté en nuestra mano para evitarlo o, al menos, para reducirlo al mínimo.

Desde la alimentación es muy importante evitar los alimentos que contengan excitantes, azúcar y grasas de mala calidad. Una dieta en la que abunden cereales integrales, frutas y verduras será la más adecuada. Para aquellas personas que padezcan fatiga adrenal es imprescindible realizar ejercicio físico que no les agote. Las mejores opciones las encontraremos en el yoga, el pilates o el tai chi. Cualquiera de estas disciplinas se apoyan en ejercicios respiratorios que relajan nuestro sistema nervioso.

Pixabay/YogawithAmit

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La meditación también es una buena herramienta para poner distancia entre aquello que nos genera tensión y nosotros mismos. Esta técnica es capaz de situarnos en le papel del observador de aquello que nos ocurre y nos otorga la perspectiva necesaria para relativizar cualquier situación.


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Reduce el estrés a través de la alimentación

Nos ha tocado vivir en un momento de la historia en el que el estrés es continuo compañero. Debido a su presencia y a su prolongación en el tiempo muchas personas están viendo alterada su salud y su bienestar. Los estados de ansiedad y angustia que el estrés genera influyen en todas las funciones que nuestro cuerpo lleva a cabo. En ciertos momentos, cuando sentimos ansiedad o angustia, intentamos aliviar estás desagradables emociones comiendo más de la cuenta y tomando alimentos poco saludables.

El efecto «calmante» que nos ofrece la comida en un momento determinado suele ser pasajero. Si no estamos centrados, es muy fácil que no nos fijemos en la calidad de aquello que comemos. La comida basura suele ser lo que más consumimos en los momentos más bajos: alimentos ricos en grasas de baja calidad o muy azucarados nos alivian momentáneamente pero, a la larga, nos perjudican muchísimo.

Pixabay/Couleur

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Vitaminas y minerales

La salud de todo nuestro organismo está íntimamente relacionada con las vitaminas y minerales que contiene nuestra dieta. La mejor fuente de ambas son las frutas y verduras frescas, los cereales integrales y los frutos secos. Solamente en casos de carencia severa y, siempre aconsejados por un profesional, serán necesarios los suplementos.

Las vitaminas del grupo B son imprescindibles para que nuestro sistema nervioso funcione adecuadamente. Los cereales integrales, las legumbres, el huevo y la levadura de cerveza son muy ricos en este grupo de vitaminas. Otro elemento que nos puede ayudar a sentirnos mejor en momentos de estrés es el triptófano. Este aminoácido está implicado en la fabricación de la serotonina, y esta, en nuestra sensación de felicidad. Lo encontramos en la carne de pavo y pollo, la leche, los frutos secos, el plátano y el aguacate.

Dentro de los minerales, el magnesio es el gran aliado frente al estrés. Entre otras cosas, es muy necesario para la relajación muscular y el bienestar general. En momentos de mucha tensión, nuestro organismo incrementa en gran medida las necesidades de este mineral. Encontramos magnesio en gran cantidad en los cereales integrales, los frutos secos y las verduras de hoja verde.

Pixabay/congerdesign

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¿Qué alimentos evitaremos en épocas de estrés?

Como medida saludable, siempre es bueno evitar alimentos que contengan mucha azúcar, mucha sal, grasas de dudosa calidad, aditivos y cafeína o excitantes. Por supuesto, en momentos de mucho estrés, habría que descartarlos por completo.

Todos estos alimentos, sobre todo el azúcar y los excitantes, nos dan una sensación inmediata de alivio. Sin embargo, poco tiempo después de haberlos tomado nuestra energía baja de forma rápida y el estrés y la ansiedad volverán aún con más fuerza.

Con buenos hábitos nutricionales y una vida más consciente los momentos de más agitación en nuestra vida serán vividos de una forma más tranquila y armoniosa.


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¿Qué es la macrobiótica?

Aquellas personas que buscan una mejor salud a través de una buena dieta pueden encontrar numerosas tendencias. Hoy en día se habla de veganismo, vegetarianismo o crudiveganismo como opciones saludables y respetuosas con todos los seres de nuestro planeta. La dieta macrobiótica es, quizá, menos conocida pero también muy interesante. Aquí te vamos a contar en qué consiste.

¿De dónde procede?

Encontramos en el griego el origen de la palabra macrobiótica; «macro» largo o grande y «bios» vida. Este tipo de alimentación no es simplemente otra dieta, es más bien una forma diferente de alimentarse. Esta dieta se interesa tanto por la nutrición que aportan los alimentos como por el equilibrio físico y emocional que generan.

MIchio Kushi

Aunque en Japón surgió mucho antes, en Europa la macrobiótica se hizo popular en los años 30 gracias a Michio Kushi. Su principal pilar es la búsqueda del equilibrio Ying Yang. La energía Ying es expansiva, tiene que ver con el frio, el agua, la energía femenina, los sabores dulces o ácidos y las legumbres. La energía Yang es contractiva y está relacionada con el fuego, el calor, la energía masculina, el sabor amargo o salado y los cereales

La conexión con la tierra

La macrobiótica se puede considerar una filosofía de vida. En general, se caracteriza por la búsqueda de una consonancia entre el ser humano y aquello que le rodea. Las personas que llevan a cabo esta dieta apuestan por alimentos cultivados de manera ecológica. Por ello, además de evitar que los químicos indeseables pasen al cuerpo también colaboran con la naturaleza.

A diferencia de otras dietas, la macrobiótica no tiene en cuenta las calorías aportadas por la alimentación. Tampoco pone toda la atención en el tipo de nutrientes. Sobre todo tiene en cuenta la energía que cada alimento aporta al organismo.

Una alimentación viva

Para que nuestro cuerpo funcione correctamente necesitamos tomar energía de los alimentos que consumimos. Para ello es necesario que estos alimentos estén vivos. Esto quiere decir que, si estos alimentos, en estado natural producen vida, esta misma vida será introducida en nuestro organismo. Por ejemplo, los granos, al plantarlos generan una nueva planta. De la misma manera, esa energía vital se incorpora a nuestro organismo si los ingerimos.

Pixaba/Pexels

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De manera general podemos decir que la dieta macrobiótica utiliza: cereales integrales, verduras de temporada, legumbres, frutas según la estación, algo de pescado y algas.

Beneficios de la dieta macrobiótica

Una de las características de esta dieta es que la mayoría de los alimentos están cocinados aunque solo sea un poco. No se utilizan fritos ni rehogados, solo salteados o hervidos. Esto la hace más digestiva que dietas como la vegetariana, vegana o crudivegana. Actualmente, son muchas las personas que, debido a muchos años de mala alimentación, han perdido la fuerza digestiva que, gracias a este tipo de dieta, pueden recuperar.

Son muchos los beneficios que este tipo de alimentación nos ofrece. En general, es una dieta que nos llena de vitalidad, mejora el tránsito intestinal, equilibra el peso y ayuda a mantener el pH corporal en niveles adecuados. Todo ello se produce gracias al nivel de satisfacción que ofrece el tipo de alimentos que incluye.

La dieta macrobiótica es muy saludable y fácil de llevar a cabo. Además, se tolera muy bien y siempre va de acuerdo a la estación del año.


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Okinawa y su secreto de longevidad

La isla japonesa de Okinawa cuenta con muchas más personas centenarias y saludables que otras partes de Japón y que el resto del mundo. Son muchos los científicos que se han interesado por este fenómeno y sus causas. Parece ser que, el tipo de dieta y la relación amable entre los miembros de la comunidad son factores que favorecen la buena salud y la larga esperanza de vida.

Un paraíso amable

Okinawa era apenas conocida por las personas no nativas durante muchos años. La encontramos en el archipiélago de Ryukyu a mitad de camino entre Taiwan y el territorio Japonés. La leyenda dice que la crearon los dioses. La magia de sus aguas verdes y la amabilidad de su gente la convierten en un paraíso inigualable.

Este mágico lugar vive con ritmos propios. Según dicen los japoneses, Okinawa es poco parecido al resto de Japón. La mayoría de las personas que han nacido en estas islas son tranquilas y relajadas. Así mismo, su longevidad y carácter amable son conocidos más allá de sus fronteras.

Zonas azules

Este término fue acuñado por el periodista Dan Buettner de National Geographic. Denominó zonas azules a aquellos lugares del planeta donde la gente vive más tiempo. Okinawa es una de estas zonas. Destaca el pueblo de Ogimi, donde se encuentran las personas más ancianas del mundo. Solamente en una calle de este pueblo viven más de doce ancianos centenarios.

Programa Okinawa

Desde el mundo científico hace tiempo que se despertó el interés por la vitalidad de este pueblo. Se ha investigado mucho la dieta que siguen sus habitantes ya que podría ser el elemento que más difiere de las costumbres del resto del mundo.

okinawa

En 1975 se inició un proyecto en esta región denominado  del Okinawa Centenarian Study  de la mano del doctor Makoto Suzuki. La finalidad de este trabajo fue investigar las causas de esta tan asombrosa esperanza de vida.

No obstante, además de la esperanza de vida, los habitantes de esta isla tienen una salud excepcional. Su aspecto es juvenil, son delgados, enérgicos y la incidencia de enfermedades es muy baja.

Alimentos sanos y poca cantidad de comida

El estudio del doctor Suzuki resalta la importancia de que la población occidental intente llevar este tipo de dieta. Una de sus características más destacables es que comen cereales integrales, dos o tres raciones de pescado a la semana, verduras, soja y algas kombu a menudo. En cuanto a los vegetales, destaca un tipo de batata de color morado llamado Goya (Momordica charantia) que es muy rica en carotenoides, flavonoides, vitamina E y licopeno.

Además del tipo de alimentación, parece ser que estas personas suelen comer raciones pequeñas de comida sin llegar nunca a llenarse demasiado. También el agua que beben es agua pura que nada tiene que ver con las de las grandes ciudades. Disfrutan además de sus propios huertos que les ayudan a hacer ejercicio físico a la vez que cultivan los alimentos que después disfrutarán.

Pixabay/s_masako

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El pueblo de Okinawa cuenta con otro secreto, además de su alimentación, que influye también en gran medida en la longevidad saludable de sus habitantes: son una sociedad en la que se apoyan  unos a otros de forma incondicional. Todo el mundo es importante hasta el final de su vida. Esta red de apoyo social combate la soledad que tanto abunda en el mundo occidental y que sufren muchas personas mayores.


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La fibra en nuestra dieta

Son muchas las personas que hoy en día sufren estreñimiento. Este problema de salud esta relacionado con muchas enfermedades. Pero tenemos muy buenas noticias: son muchas las cosas que podemos hacer para solucionarlo. Una de ellas es llevar una dieta rica en fibra y aquí te vamos a explicar como hacerlo posible.

¿Qué es la fibra?

La fibra, a diferencia de otros elementos de la dieta, es indigerible. Podríamos decir que lo único que hace es pasar por el intestino. Una de sus características es que cuando se hidrata su volumen crece de forma importante. Gracias a esa capacidad de aumentar su volumen, el paso de las heces por el intestino se hace más fácilmente, aliviando el estreñimiento, si lo hubiera. Por lo tanto, la consistencia de las heces está directamente relacionada con la cantidad de fibra que se ingiera.

Unsplash/Wesual Click

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¿Qué es la fibra dietética?

Llamamos fibra dietética o alimentaria a la parte comestible de las plantas que no se digiere ni se abosorbe en el intestino. Normalmente, esta fibra suele fermentar total o parcialmente en el intestino grueso. Existen dos tipos:

  • Soluble: forma un tipo de mucílago que ayuda a reducir el colesterol y la glucosa en sangre. En este grupo encontramos las legumbres, zanahorias, manzanas, cítricos, salvado de avena y guisantes, entre otros.
  • Insoluble: limpia la pared intestinal al aumentar la velocidad de tránsito y el volumen de las heces. La encontramos en las patatas, la coliflor, la harina integral de trigo y las judías verdes, por ejemplo.

Son muchos los alimentos que tienen ambas fibras. Lo más recomendable es tomar tres partes de fibra insoluble por una de fibra soluble.

Unsplash/Thom Frijns

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¿En qué nos beneficia una dieta rica en fibra?

El mayor beneficio que nos ofrece una dieta con abundancia en fibra es la regulación del tránsito intestinal. Además de eso nos ayuda a:

  • Controlar el peso por su efecto saciante y por su bajo contenido calórico
  • Reducir, tanto los altos niveles de colesterol como la presión arterial
  • Mantener estable el azúcar en sangre
  • Evitar hemorroides al evitar los esfuerzos al evacuar
  • Disminuir el dolor abdominal en personas con colon irritable
  • Minimizar la posibilidad de que aparezcan hernias en la pared intestinal o diverticulitis

La dieta

Es muy fácil asegurar una adecuada ingesta de fibra si incluimos en nuestra dieta los siguientes alimentos:

  1. Cereales integrales: Los granos enteros son ideales para que no falte fibra en nuestra mesa. Intentaremos siempre que sean de cultivo ecológico para evitar los químicos que se concentran en la cáscara.
  2. Verduras: Todas las verduras son recomendables. Especialmente el apio, el brócoli y las espinacas.
  3. Frutas: Cualquier fruta es muy aconsejable, sobre todo, si se consumen con piel. Una vez más, recomendamos que sean de cultivo ecológico, a ser posible.
  4. Legumbres: Son muy ricas en fibra soluble.
  5. Tubérculos y raíces: Las zanahorias, patatas y nabos, si son ecológicos, se pueden consumir con piel para aprovechar sus propiedades prebióticas.

Con una dieta variada y suficiente líquido es fácil alcanzar los 25 o 35 gramos de fibra diaria recomendables. Las personas que no están habituadas pueden notar un exceso de flatulencia al principio que desaparece, normalmente, con el paso del tiempo.