Category Archives: Yoga

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Psoas, el músculo del alma

El psoas es un músculo que interviene en muchas funciones importantes del cuerpo. Sobre todo, es fundamental para mantener la estabilidad ya que está ligado al suelo pélvico y al diafragma. Su desequilibrio puede ocasionar dolor en la pelvis o en la zona lumbar. Cuando este músculo está estirado y relajado nos ayuda a liberar tensión que, de otra manera, se acumularía ocasionando diferentes molestias. Según diferentes investigaciones, se ha llegado a saber que está relacionado con el equilibrio emocional. Por este motivo se le ha llegado a llamar el «músculo del alma». Se trata de un músculo grande y fuerte que está insertado en la profundidad del cuerpo. Ante todo, es el músculo conector de la piernas con la espalda. Está insertado, a la altura del diafragma, en la columna baja por delante de la pelvis hasta el fémur.

¿Qué funciones tiene?

Como hemos dicho, su principal función es la conectar el tronco con las piernas. Gracias a ello podemos caminar, correr y tener una buena postura al andar. Además de esto, asegura la estabilidad al cuerpo y corrige la posición de las vértebras lumbares.

Psoas

El psoas también mantiene los órganos de la parte baja del abdomen bien sujetos. Así, la vejiga, los riñones, la matriz o los intestinos funcionarán de manera óptima. El hecho de estar conectado con el diafragma hace que se acorte ante cualquier tensión. Este acortamiento facilitaría, en caso de necesidad, el salir corriendo o recoger el cuerpo doblado para protegernos.

Al pasar muchas horas sentados, haciendo ciclismo o deportes tipo atletismo el psoas se suele acortar también. El acortamiento presiona las vértebras hacía abajo y provoca mayor lordosis. Debido a ello se puede producir pinzamiento de los discos vertebrales y también dolor.

Unsplash/bruce mars

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Cuando el cuerpo detecta el acortamiento, el organismo registra la posibilidad de peligro inminente. A partir de ahí se activarán los mecanismos de supervivencia con la consiguiente liberación de adrenalina. En estos casos aparecerán miedos y angustia con la consecuente bajada de defensas.

Beneficios de estirar el psoas

Dentro de los asanas del yoga existen muchos ejercicios que nos ayudan a estirar el psoas y mantenerlo en equilibrio. Gracias a estos ejercicios obtendremos los siguientes beneficios:

  • Tendremos menor secreción de adrenalina con lo que los síntomas asociados a la ansiedad y el miedo desaparecerán
  • Los órganos internos trabajarán con más eficacia
  • La energía fluirá libremente con mayor facilidad
  • La postura corporal será mejor y, por lo tanto, desaparecerán los dolores de espalda
  • El sistema inmunológico se verá fortalecido
Unsplash/Alex Shaw

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Existen numerosas posturas de yoga que ayudan a liberar la tensión innecesaria del psoas. Un psoas relajado nos ayuda a fluir y a disfrutar de la vida desplegando toda nuestra vitalidad.


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El diafragma, un músculo ligado a las emociones

En anteriores artículos hemos hablado de la importancia de la respiración para gozar de buena salud. Para que esta respiración se lleve a cabo de manera efectiva es imprescindible que los músculos implicados estén en buenas condiciones. El diafragma es uno de los músculos que intervienen en todo este proceso. Vamos a ver por qué es tan importante.

Funcionamiento del diafragma

El diafragma se encuentra situado dentro de la caja torácica. Se le ha llegado a llamar la cama del corazón porque pareciera que es allí donde este reposa. Se trata de una especie cúpula que separa las cavidades abdominal y torácica. Está insertado en diferentes puntos de las costillas, el esternón y las vértebras. Cuenta también con orificios por los que pasan el esófago, algunos nervios y vasos sanguíneos.

Diafragma

Cuando realizamos la inspiración, este músculo se contrae a la vez que aumenta el espacio de la cavidad torácica. A la vez, el aire entra en los pulmones a través de la tráquea llenando el vacío que queda. Tras la inhalación, el diafragma se relaja y el aire es exhalado vaciando así los pulmones.

Las emociones

El diafragma, al ser un músculo que no notamos, tiende a ser olvidado. Sin embargo, cualquier situación de tensión que nos afecte emocionalmente repercute en él. Podríamos compararlo con una pequeña caja donde guardamos nuestras emociones. Algunas personas lo llaman el músculo del alma. De la misma manera que el resto de los músculos del cuerpo, el diafragma también se contractura. Esto sucede, casi siempre, cuando estamos sintiendo tensión y dejamos de respirar correctamente.

Cuando este músculo se bloquea, se encoje en cierta medida y va un poco hacía abajo. Lógicamente, cuando esto sucede, presiona a las vísceras y órganos que se encuentran por debajo. Esta presión ocasiona tensiones en todo el cuerpo llegando, incluso, a generar tensiones en el suelo pélvico o en la próstata.

Mejorar la respiración

Nuestras emociones marcan nuestra forma de respirar y, consecuentemente, nuestra postura corporal. Cuando no hacemos una buena respiración, de manera inconsciente, nos vamos «encogiendo». Cualquier ejercicio que mejore nuestra respiración beneficiará el diafragma.

La práctica regular de ejercicios respiratorios nos aporta equilibrio emocional y mental. El yoga es una de las mejores maneras de hacer que el diafragma se mueva y se relaje. Dicho movimiento hace que, de alguna manera, este músculo libere las emociones y tensiones que tuviéramos atrapadas. Por eso, muchas personas, gracias a la práctica del yoga, consiguen, además de sentirse mejor físicamente, mejorar su condición emocional.

La respiración es nuestra gran aliada para mantener una buena salud. Además del yoga, el pilates, la meditación y la relajación son excelentes disciplinas para mejorar el tono de nuestro diafragma. Un diafragma feliz nos asegura una vida plena y con salud.


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¿Cómo aliviar los dolores de espalda?

Nuestra espalda es la parte de nuestro cuerpo que más tensiones soporta. Al cuidar de ella, aseguramos bienestar a todo el organismo ya que es la que sostiene todo nuestro cuerpo. Las preocupaciones del día a día suelen «echarse a la espalda» para poder seguir hacía adelante. En muchas ocasiones lo mejor sería hacer un alto en el camino y revisar y tirar a la basura nuestro exceso de carga. De esa manera no viajaríamos con tanto equipaje. Además de eso, existen diferentes tipos de ejercicios que nos ayudarán a mantener sana esa parte tan importante de nuestra anatomía.

Una postura correcta

En muchas ocasiones los dolores de espalda no están relacionados con ninguna patología. Es muy común que posturas incorrectas o la debilidad de los músculos causen molestias que tienen fácil solución.

Una buena higiene postural es imprescindible para mimar la espalda. Por ejemplo, al agacharnos, es muy importante mantener la espalda bien derecha y flexionar las rodillas. Cuando tengamos que permanecer sentados mucho tiempo también la mejor postura será con la espalda recta.

Además de esto, el ejercicio físico es imprescindible para que los músculos tengan el tono suficiente para mantener la postura deseada. Una musculatura tonificada actúa como protección de los huesos y evita mayores complicaciones.

Ejercicio físico aconsejable

Los mejores deportes para la espalda son aquellos que nos fortalecen y flexibilizan pero que no implican gran impacto. Podríamos decir que en primer lugar se encuentra la natación. Cuando nadamos, fortalecemos suavemente los músculos a la vez que minimizamos cualquier riesgo de lesión al realizarse en el agua. El ciclismo o el running no son tan aconsejables porque pueden crear tensiones tanto en el cuello como en la zona lumbar o dorsal.

Después de la natación, los mejores deportes para mantener la salud de la espalda son el yoga y el pilates. El yoga, por su parte, ayuda a relajar y flexibilizar la musculatura de todo nuestro cuerpo. Esta disciplina también nos obliga a poner conciencia en aquellas zonas en las que haya tensión y, gracias a los ejercicios de respiración, nos conduce a la relajación.

El pilates, además de otras beneficios, nos ayuda a fortalecer los músculos abdominales. Cuando nuestra zona abdominal tiene un buen tono es muy difícil que la parte baja de la espalda nos duela.

Aligerar la carga

Ya hemos visto que físicamente es fácil mantener nuestros músculos tonificados y relajados. Sin embargo, si actuamos físicamente pero, mental y emocionalmente, aún cargamos con demasiado equipaje es muy posible que la espalda nos siga molestando.

Son muchas las personas que, habitualmente, llevan a cuestas cosas que, si las soltaran, es muy probable se resolverían por si solas. Así mismo, también es muy común cargar con asuntos que no nos pertenecen porque pensamos que así somos mejores personas…

Nuestro trabajo más importante es cuidar de nosotros mismos. Cuando nos encargamos de aquello que no nos pertenece nuestro cuerpo nos enviará señales a través de malestares y dolores que no deberíamos ignorar. Una persona sana es aquella que se cuida y que aligera su «carga» siempre que lo necesita.


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Una mente tranquila para tiempos convulsos

Todo aquello que sucede a nuestro alrededor nos afecta de alguna manera. La vida es dinámica y, en ciertos momentos, parece que todo se mueve en exceso a nuestro alrededor. Ese movimiento provoca diferentes desequilibrios en nuestro cuerpo y en nuestra psique. Además, nuestra mente, acostumbrada al juicio y a la actividad continua, nos agita aún más. La meditación, el yoga o cualquier técnica de relajación son formas de encontrar la calma que necesitamos en aquellos momentos en los que afuera todo se agita.

La loca de la casa

Todo aquello que sentimos o experimentamos tiene su origen en nuestra mente. Los sentimientos siguen a los pensamientos y la interpretación de aquello que nos sucede también proviene de esos pensamientos. El origen de todo lo que pensamos está en lo que hemos llamado «la loca de la casa», nuestra mente. Aunque la mente humana es una maravillosa herramienta para transitar por este mundo, cuando solo ella tiene el mando de nuestros pensamientos, la locura entra en nuestra vida.

Pixaba/darksouls1

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La mente lanza ideas, pensamientos y recuerdos a su antojo. Lo hace de forma repetida y machacona. Muchas veces no somos conscientes de que esto está sucediendo. Vivimos tan desconectados que no somos capaces de encontrar el origen de un malestar en algo que antes hemos pensado. Sin embargo, si fuéramos capaces de vivir de manera más lenta y consciente observaríamos que todo tuvo su origen en un simple pensamiento.

Una vida más lenta

La lentitud no está de moda. En una sociedad donde prima la productividad esta apreciada cualidad se contempla como algo no deseable. Todo ha de suceder casi de manera instantánea para que sea «rentable». Debido a esta forma de vivir, los momentos se nos escapan de las manos. Somos como pequeños títeres que corren de un lado a otro y no tienen control sobre sus vidas.

Si ralentizamos el ritmo en el que se desenvuelve nuestra vida, podemos observar que todo cobra otro sentido. La mejor manera de poder llevar esto a cabo es consiguiendo que la mente aminore su actividad frenética y nos acompañe en esta nueva manera de vivir.

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Hacía una vida más consciente

En los momentos de mayor convulsión es cuando más necesitamos saber vivir desde la paz y la tranquilidad. Cualquier cosa que suceda a nuestro alrededor nos afectará en menor medida si internamente estamos equilibrados. Afortunadamente, contamos con diferentes herramientas que nos ayudan a conservar el equilibrio incluso en los momentos más duros.

La meditación o relajación nos ayudan a observar la realidad desde diferente perspectiva. Una pequeña meditación al comenzar el día observando nuestros pensamientos armonizará mágicamente nuestra jornada. De la misma manera, la práctica del yoga dos o tres veces por semana nos relaja y armoniza cuerpo y mente. En la actualidad contamos con numerosas formas de estabilizar nuestra mente y, consecuentemente, nuestro cuerpo: tai chí, masaje metamórfico, reflexología, etc. Lo importante es encontrar aquella que mejor vaya con cada uno de nosotros y entender que una mente tranquila siempre es sinónimo de una vida pacífica y placentera.


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La respiración en el yoga

Cada una de las células de nuestro organismo necesita oxígeno para funcionar correctamente. Gracias a la respiración este elemento llega hasta nuestros órganos. Según sea la necesidad, el cuerpo utilizará un ritmo respiratorio determinado sin que nuestra voluntad intervenga en ello. Una buena oxigenación es vital para gozar de buena salud. Además, la respiración es una de las mejores maneras de depurar todo nuestro cuerpo. Los ejercicios respiratorios son la base del yoga y aportan muchos de los beneficios de esta técnica.

Relajación y respiración

El hecho de respirar se da de forma automática. No obstante, también podemos intervenir en cierta medida en esta función fisiológica consiguiendo así cierto control sobre ella. En el yoga, la respiración consciente es imprescindible para llegar a un buen estado de relajación.

Pixabay/Activedia

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Los dos pilares del yoga son la relajación y la meditación. Respirar correctamente es fundamental para poder meditar o relajarnos. Gracias a la respiración del yoga se consigue mejorar la capacidad de los pulmones para utilizarla en nuestro beneficio.

Si somos capaces de controlar y ser conscientes del flujo de nuestro proceso respiratorio podremos conectar más fácilmente con el momento presente. Desde ese control es más fácil tomar distancia de los pensamientos que, frecuentemente, se desplazan a su antojo por nuestra mente. Cuando llevamos a cabo una respiración profunda y relajada todos los tejidos se oxigenan y la atención y concentración son mayores.

¿Cómo respirar durante la práctica del yoga?

Es muy posible que si ya practicas yoga sepas que después de una clase sientes una placentera sensación de ingravidez. Esto es debido a que has respirado bien durante las posturas. Una buena respiración regula nuestro nivel de energía ya que contribuye a llevar oxígeno a todo nuestro cuerpo.

No es necesario que los practicantes de yoga respiren de manera forzada o sonora deliberadamente. Lo importante es dejar que el cuerpo nos indique cuánto oxigeno necesita. Cuando la postura es suave, solo hace falta observar la respiración y contar durante la inhalación, la pequeña apnea y la inhalación. Cuando los ejercicios son más dinámicos, lo importante es seguir cogiendo y soltando aire por la nariz y evitar retener demasiado aire o respirar por la boca.

La energía vital o prana

La filosogía yóguica sostiene que cada vez que respiramos inhalamos fuerza vital o prana. Esta energía vital forma parte de todos los seres vivos. Una correcta respiración yóguica llena nuestro cuerpo de energía vital, mejora todas nuestras funciones corporales y consigue la conexión mente-cuerpo de forma instantánea. Esto es debido a que al prestar atención a nuestra forma de respirar, automáticamente, nos conectamos con el cuerpo y accedemos al momento presente.

Cada vez que contraemos el diafragma todos los órganos digestivos reciben un masaje. Gracias a ello el flujo de sangre aumenta llevando nutrientes a nuestras células y eliminando toxinas de los órganos. Por eso se dice que la mejor forma de alcalinizar el cuerpo es respirando correctamente.

La práctica del yoga nos armoniza y fomenta la buena salud y la alegría sin causa. Existen pocos ejercicios físicos que nos ofrezcan tanto y nos exijan tan poco.


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Beneficios del yoga durante el embarazo

El ejercicio durante el embarazo es muy recomendable. Siempre que no haya ninguna patología que indique lo contrario la mujer embarazada debe de mantenerse activa. El yoga durante el embarazo es uno de los tipos de ejercicio más aconsejable. La práctica de esta disciplina, en cualquier momento de nuestra vida, nos aporta muchos beneficios. Aún así, en determinados casos, también existen contraindicaciones. De todo ello te vamos a hablar en este artículo.

Actividad física de bajo impacto

Cómo ya hemos dicho, la actividad física de la madre gestante es totalmente aconsejable siempre que el embarazo sea normal. No obstante, no vale cualquier tipo de ejercicio. Lo primero que hay que tener en cuenta es que sea una actividad física de bajo impacto.

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Son muchos los estudios que confirman que el yoga es el mejor ejercicio para el embarazo. Esto es debido a que parece ser más efectivo que caminar o que los ejercicios que se practican en las clases de preparación al parto ya que, además de los beneficios físicos, también aporta equilibrio mental.

Beneficios de la práctica del yoga

El estado hormonal durante el embarazo acentúa, en muchos casos, la tendencia a la depresión. En este sentido se ha comprobado que el yoga es de gran ayuda para reducir los síntomas. Los diferentes ejercicios de respiración y las meditaciones que acompañan a esta disciplina son capaces de calmar la mente y ayudar a ver las cosas desde otra perspectiva.

La práctica habitual del yoga genera paz mental que nos ayuda a que el resto de las funciones corporales se lleven a cabo con más eficacia. Por ejemplo, se ha observado que practicando yoga dos veces por semana, las futuras madres mejoraban su función inmunitaria. Y por si esto fuera poco, también se ha comprobado que las mujeres que practican yoga durante le embarazo sienten menos dolor durante el parto y se reducen las posibilidades de tener que practicar una cesárea.

Por supuesto, todos los beneficios que el yoga aporta a cualquier persona también los obtendrá la mujer embarazada: la calidad de sueño mejora y se produce alivio de dolores de espalda al mejorar la postura corporal. A esto habría que añadir el punto de consciencia que la técnica aporta y que hace que la madre pueda conectar mucho mejor con su futuro hijo.

Detalles a tener en cuenta

Siempre que te pongas en manos de un profesional la práctica del yoga durante el embarazo no tendría porque suponer ningún problema. No obstante, es importante saber que:

  • Una mujer embarazada necesita más oxígeno que normalmente. Por ese motivo es muy importante que el ejercicio se practique en habitaciones muy bien ventiladas y sin exceso de calor.
  • Tanto las posturas invertidas como las que se hagan apoyadas sobre la espalda no son recomendables. Tampoco se practicarán posturas que compriman o estiren en exceso el abdomen.
  • Siempre se practicará un yoga adaptado a la situación de embarazo o yoga prenatal. Ningún otro tipo de yoga es recomendable.
  • Una embarazada nunca debería exigirse demasiado al practicar yoga. Lo ideal es que el esfuerzo se realice con comodidad y sin que falte el aliento.
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Si estás embarazada y deseas practicar yoga lo primero que has de hacer es consultar a tu médico. Una vez que él te haya dado el visto bueno, acude siempre a un centro especializado y ¡a disfrutar de la experiencia!


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Yoga: El Saludo al Sol o «Surya Namaskar»

El Saludo al Sol, o Surya Namaskar, Es uno de los métodos  más  útiles para inducir una vida saludable, vigorosa y activa.

Es una forma muy efectiva de relajar, estirar, masajear y tonificar todas las articulaciones, músculos y órganos internos del cuerpo

Es una secuencia de 12 movimientos realizados de forma dinámica y sincronizada con la respiración.

La sincronización de la respiración con los movimientos de Surya Namaskar, asegura que el practicante, al menos por unos minutos al día respire tan profunda y rítmicamente como sea posible, incrementando la claridad mental al llevar sangre fresca y  oxigenada al cerebro.

Cómo realizar la práctica del Saludo al Sol

  • La práctica del saludo al sol, se puede realizar como calentamiento previo a una sesión de yoga o como un ejercicio en sí mismo.
  • Cualquier momento es bueno para la práctica del saludo al sol, siempre que el estómago este vacío.
  • Una ronda completa del Saludo al Sol consta de 2 series y se puede repetir las veces que se considere necesario, teniendo en cuenta el nivel y la experiencia del que practica.
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  • Puedes realizar tres vueltas, descansar y volver a realizar tres vueltas.
  • Si ya practicas yoga puedes realizar hasta 12 vueltas, esto te mantendrá en forma.
  • Como con cualquier otra práctica el máximo beneficio se obtiene con la constancia.
  • Al principio conviene no exceder de 10 minutos diarios, se debe descansar al terminar cada serie y nunca realizarlo hasta sentir agotamiento.
  • Se recomienda hacer cada movimiento tomando conciencia de la postura que estás haciendo, es decir, tomando conciencia de lo que sientes en la postura.

Esto te ayudara a mantener la mente en el instante, en el aquí y ahora. Evita realizar la práctica de manera mecánica.

Beneficios del Saludo al Sol

  • Fortalece la espalda y contribuye al equilibrio del metabolismo.
  • Estimula y equilibra todos los sistemas del cuerpo, incluyendo el reproductivo, circulatorio, respiratorio y digestivo.
  • Tonifica y revitaliza todos los músculos del cuerpo y da flexibilidad a las articulaciones.
  • Fortalece los sistemas inmunitario, circulatorio, linfático y endocrino, aumentando la resistencia del cuerpo ante las enfermedades.
  • Ayuda a desarrollar la masa muscular, a perder grasa abdominal y a mantenerse ágil y esbelto.
  • Mejora el funcionamiento del sistema digestivo, previene la gastritis y los gases.
  • Facilita el aprendizaje de las técnicas de respiración
  • Mejora la capacidad intelectual, la concentración y la memoria, disminuye el estrés y armoniza y equilibra las emociones.
  • Calma la mente, alivia el insomnio y eleva el nivel de energía.
  • Combate la depresión y la ansiedad y proporciona calma, serenidad y fortaleza interior.

 

En el siguiente vídeo puedes ver su práctica…


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Yoga en la tercera edad

Todas las etapas del vivir se llevan mejor si se practica ejercicio. La vida sedentaria no es buena compañera en ningún momento de nuestra vida. Nuestro cuerpo está diseñado para la actividad y cuando no se la proporcionamos enferma. Uno de los momentos en los que es muy importante no olvidar el ejercicio es en la tercera edad. Quizá, en ese momento ya no nos apetezcan deportes de alta competición. Sin embargo, la práctica regular del yoga proporciona muchas ventajas a las personas mayores.

Conservemos el cuerpo ágil

Según van pasando los años el cuerpo va perdiendo movilidad. A partir de cierto momento, es posible que aparezcan dolores y molestias que pueden imposibilitar el movimiento. Si aceptamos estas incomodidades como algo inevitable casi seguro que irán a más. Sin embargo, si lo tomamos como una llamada de atención para dar a nuestro cuerpo aquello que necesita, todo serán ventajas.

La calidad de vida es mucho mayor si hacemos ejercicio. El yoga es un tipo de ejercicio que puede ser practicado a cualquier edad. Se trata de una práctica que se lleva a cabo de manera suave y que se puede adaptar a todo tipo de condiciones físicas.

En la tercera edad somo oro puro

El paso del tiempo no tiene por que ser negativo. La mejor manera de disfrutar de un cuerpo sano es hacernos responsables de su bienestar. Las personas mayores, en ocasiones, se olvidan de lo importante que son para la sociedad. La tercera edad vivida con plenitud y salud es una etapa en la que una persona puede aportar lo mejor de si misma. No obstante, para eso hay que hacer todo lo posible por conservar el cuerpo en las mejores condiciones.

Todas las personas pueden practicar yoga. En cada caso, el profesor adaptará los ejercicios a la persona y su condición física o mental. Los beneficios de esta práctica son numerosos. Hay que tener en cuenta que el yoga se lleva a cabo considerando la unión que existen entre cuerpo, mente y espíritu.

Beneficios del yoga en la tercera edad

Las respiraciones y ashanas de esta disciplina aportan beneficios importantes a las personas mayores:

  • Mejoran o disminuyen dolores crónicos. Todos aquellos dolores típicos de la tercera edad suelen desaparecer o aminorarse tras la práctica continuada del yoga.
  • El sueño se hace más profundo y reparador. El insomnio, tan temido en esta etapa, suele mejorar bastante con esta práctica. Los ejercicios respiratorias aumentan la relajación que ayudará a conciliar el sueño con más facilidad.
  • Incrementa flexibilidad y tonicidad muscular. La rigidez articular y muscular que otorga el paso del tiempo se resuelven fácilmente con ciertas posturas de yoga. Al aumentar la flexibilidad, las caídas son menos frecuentes y con menos efectos adversos.
  • Regula la hipertensión. La respiración lenta y consciente que se practica con este ejercicio es una gran aliada para tener la tensión arterial equilibrada.
  • Ayuda a la socialización. Las personas mayores suelen tener menos posibilidad de relacionarse que cuando son más jóvenes. El hecho de tener una actividad que fomente las relaciones personales siempre será positivo.
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Aquellas personas que afrontan el paso del tiempo de manera activa y saludable aportan gran riqueza a la sociedad y disfrutan plenamente de su experiencia de vida.


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Las emociones en el embarazo

La mujer, solo por ser mujer, se ve obligada a lidiar con la variabilidad de sus estados emocionales. Cada mes, su cuerpo se ve alterado significativamente a causa de las hormonas. Así mismo, a lo largo de su vida, pasará por diferentes momentos y acusará el desequilibrio procedente de estos cambios bioquímicos. El embarazo es una de estas etapas en las que las emociones influyen más de lo que creemos.

La psicología que atiende el  embarazo

Normalmente, las mujeres embarazadas se preocupan de su estado físico. Sin embargo, el estado emocional y psicológico en este momento tan importante también han de ser tenidos en cuenta. Las ramas de la psicología que se ocupan de ayudar a las madres en este trayecto vital son la psicología prenatal y perinatal.  Ambas se encargan ayudar a las mujeres a que afronten su embarazo y futura maternidad. Son muchas las preocupaciones y dudas que surgen y que necesitan ser resueltas. En muchos países del norte de Europa estas disciplinas ya están muy desarrolladas, no tanto en el resto de los países europeos.

Los miedos

Es muy habitual que durante la gestación surjan  todo tipo de miedos. Esto es algo totalmente normal. Muchas mujeres se preocupan por cómo será su parto. Otras temen por la salud de su hijo. Es muy posible que muchas de ellas incluso se sientan incapaces de hacer su papel de madres como les gustaría y esto les asusta. Como hemos dicho, esto sucede a menudo y es necesario aceptarlo como algo normal. El embarazo es uno de los muchos procesos naturales que suceden en nuestro organismo de forma natural y mágica.  A menudo, ese misterio nos hace sentir falta de control y sensación de miedo.

Lo más recomendable es que la madre tenga alguien a quien confiar esos miedos. El hecho de compartirlos con otra persona aligera la carga y otorga cierta perspectiva. Así mismo, la práctica regular de ejercicio y una buena alimentación ayudarán a que todo tenga un color más positivo.

Los cambios en el cuerpo de la madre

La madre embarazada experimentará muchos cambios a lo largo de los nueve meses. Físicamente, sus órganos se desplazarán intentando encontrar sitio que compartirán bien apretados. De esa manera, se creará un espacio para que, a gran velocidad, se vaya desarrollando el futuro bebé. Estos cambios también afectarán a las emociones relacionadas con la imagen corporal. Es muy importante saber ver la belleza en esos cambios que se producen.

Así mismo, el cuerpo de la mujer se verá sometido a variaciones bioquímicas que darán lugar a cambios emocionales. Según los expertos en este campo, la mujer debería poner atención a su bienestar físico y, de igual manera, a su estado emocional. Son muchos los estudios que han demostrado que los hijos de madres estresadas tienen más riesgo de padecer todo tipo de patologías.

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Emociones positivas

Las emociones positivas revitalizan nuestro organismo. Todos nuestros órganos se benefician de la química que generan en nuestro cuerpo este tipo de emociones. De la misma manera, el bebé que habita en el interior de una madre que segrega hormonas felices vivirá sumergido en todo ese bienestar.

Un buen embarazo siempre estará relacionado con una vida sana. Una alimentación saludable y variada será el primer factor a tener en cuenta. La práctica regular de ejercicio siempre es muy beneficioso. No obstante, habrá que escoger ejercicio físico adecuado para este momento de la vida. Lo más recomendable es practicar disciplinas que, además de aumentar la flexibilidad y fortaleza del cuerpo, tonifiquen la mente y las emociones.  Las caminatas al aire libre o la natación son muy beneficiosos. Como ejercicio más completo el yoga es la mejor opción. La práctica de esta disciplina ejercita cuerpo, mente y espiritu de manera conjunta.

Yoga

 

Aunque haya momentos durante la gestación en los que te puedas ver desbordada por tus emociones, llevando un estilo de vida saludable podrás enfrentarte a ellas de manera más constructiva y consciente.


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Yoga y post parto

Un buen embarazo, normalmente, termina con un buen parto y, consecuentemente, en un post parto bueno. La práctica regular de yoga durante la gestación es muy beneficiosa. No obstante, es posible que muchas futuras madres no sepan en qué les puede ayudar hacer yoga después de haber dado a luz. Vamos a verlo en este artículo.

Ejercicio en el embarazo

Como ya hemos dicho en anteriores artículos, estar embarazada no es una enfermedad. Por este motivo, durante el embarazo, siempre que sea un embarazo normal, es muy importante hacer ejercicio. Por supuesto, siempre será un ejercicio adaptado a esta situación. Las caminatas, la natación y el yoga son lo ejercicios más recomendables para esta etapa.

Pixabay/xusenru

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Son muchos los estudios que demuestran que la práctica de algún ejercicio, sobre todo suaves como el yoga, es muy beneficioso para la mujer embarazada. El ejercicio, entre otras cosas, reduce el dolor de las contracciones. También se ha observado que los partos por cesárea son menos frecuentes entre las futuras madres que lo practican.

El post parto

Tras el alumbramiento, el cuerpo vuelve poco a poco a su estado anterior. Este proceso se lleva a cabo de manera lenta y precisa. Las zonas que más tiempo y paciencia requieren son el suelo pélvico y el abdomen. Por lo tanto, los cuidados deben de ir encaminados a que el organismo se recupere de forma armónica.

La dieta y la hidratación son muy importantes en este momento. Si la madre da el pecho a su bebé aún habrá que poner más atención. Todos los ejercicios que se practican en el yoga de post parto van encaminados a fortalecer aquellas zonas que más han sufrido en todo el proceso.

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Beneficios del yoga en el post parto

Los beneficios de una práctica regular de yoga son muy numerosos. Algunos ejemplos son:

  • Evita la depresión: Son muchas las mamás que tras dar a luz sufren depresión. La práctica del yoga fortalece el sistema nervioso evitando en gran medida este problema. El bienestar mental de la madre repercutirá siempre en su hijo.
  • Ayuda a recuperar la linea: El yoga nos ayuda a fortalecer los músculos y a darles tono. Así mismo, es una estupenda forma de quemar calorías de forma suave y duradera.
  • Revitaliza: Al principio de la crianza las madres suelen estar muy cansadas. La relajación que aporta el yoga es de gran ayuda para sentir menos ese agotamiento.
  • Fortalece los músculos: Los asanas que se practican en esta disciplina son estupendos para fortalecer la espalda que tanto duele a muchas mujeres lactantes. También tonifica los músculos abdominales.
  • Aumenta la autoestima: Cuando llega el bebé, de repente, la vida solo gira en torno a él. Cada sesión de yoga es un momento que la madre se dedica a si misma. Estos pequeños regalos de tiempo son muy necesarios para volver a equilibrar las emociones.

 

La práctica del yoga en el post parto también puede ser llevada a cabo con tu bebé. Cada día son más los grupos de madres que eligen hacer ejercicio sin separarse de sus hijos. Con tantas opciones es muy fácil para las nuevas mamás cuidarse un poquito.