¿Existe el narcisismo espiritual?

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¿Existe el narcisismo espiritual?

En nuestro caminar por la vida podemos encontrar personas que tienen muy baja autoestima. De la misma manera, nos relacionaremos con otras que tienen el ego «demasiado elevado». Esta claro que un extremo y otro otorgan características de cierto desequilibrio a aquellos que viven en uno o en otro. En esta ocasión vamos a hablar de aquellas personas que sienten un excesivo amor por si mismos, tanto, que nunca reconocen sus fallos ni se responsabilizan de aquello que no salga bien en su vida. Este tipo de personas, en ocasiones, llevan su ilusión de perfección absoluta al mundo espiritual y llega a convertirse en narcisistas espirituales.

Narciso

Según relata Ovidio en «Las Metamorfosis», Narciso fue un joven hermosísimo del que todas las mujeres se enamoraban. Cuando Narciso rechazó el amor de una de ellas Némesis, la diosa de la venganza, le castigó por su presunción haciendo que se enamorara de si mismo al verse reflejado en una fuente.

Por lo tanto, el mito de Narciso nos habla de aquellas personas que viven «encantadas de conocerse» y que, normalmente, gustan de conjugar los verbos solo en primera persona. Esto puede suceder en diferentes ámbitos de la vida y, como no podía ser de otra manera, también sucede dentro de la espiritualidad

Narcisismo y espiritualidad

Quizá a muchas personas les resulte algo confuso el hecho de relacionar el narcisismo con la espiritualidad. En general, relacionamos el mundo espiritual con la belleza, la verdad o la bondad y esto parece no tener nada que ver con el narcisismo. Sin embargo, algunas personas son capaces de imaginar que poseen cualquiera de esos atributos ideales de la espiritualidad en grado sumo y, que por eso, están por encima de aquellos que, supuestamente, carecen de ellos.

Los narcisistas espirituales se pueden creer inmensamente sinceros, bondadosos o bellos interiormente. De esta manera eluden la imperfección humana que a todos nos caracteriza. A partir de ahí, estas personas viven pensando que están por encima de los demás ocasionando mucho sufrimiento a su alrededor. Según la investigación de la psiquiatra Maribel Rodríguez, existen varias características que, si se dan todas, o muchas de ellas, podemos pensar que estamos tratando con un narcisista espiritual. Cualquier persona podría presentar alguna de ellas en algún momento determinado sin que por ello tenga que considerarse narcisista espiritual.

  • Sentimientos de grandeza y prepotencia exagerando los logros y las facultades
  • Creerse especiales o únicos, o que solo han de relacionarse con personas que también son especiales
  • Necesidad de una admiración de forma excesiva por su falta de autoestima
  • Son hipersensibles a la crítica y, en lugar de culpa, sufren vergüenza
  • Les falta empatía ya que hacen un rol de ayudadores pero no se conmueven con el sufrimiento ajeno. Al estar demasiado pendientes de su personaje no captan a los otros. En el fondo, tampoco son conscientes de su propio dolor porque están abducidos por si mismos
  • Son interpersonalmente explotadores. Se preocupan por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza…
  • Son pretenciosos y muestran sentimiento de privilegio. Sienten envidia y son egoístas y presumidos. También creen que los otros les envidian.
  • Tienen comportamientos y actitudes arrogantes o soberbios.
Pixabay/geralt

Humildad

Después de ver todos los atributos de un narcisista espiritual cabría preguntarnos cuál es la mejor manera de ponerle solución a esta manera de comportarse. La clave se encuentra en la humildad. Probablemente, esta gran virtud se practica poco porque se suele confundir con humillación o cobardía. Sin embargo no es así, ser humilde es aceptar y amar lo que uno es sin necesidad de ensalzarse porque uno se sabe ya suficiente. La humildad nos conecta con la fragilidad de la vasija de barro que somos y que en cualquier momento se puede romper.

Toda persona que se acerque al mundo espiritual debería ser muy consciente de que se puede encontrar con muchos casos de narcisismo espiritual y saber distinguirlos. Te dejamos más abajo una entrevista a la doctora Maribel Rodriguez donde explica de manera más extensa lo que en este artículo te hemos sintetizado.


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Las emociones en el embarazo

La mujer, solo por ser mujer, se ve obligada a lidiar con la variabilidad de sus estados emocionales. Cada mes, su cuerpo se ve alterado significativamente a causa de las hormonas. Así mismo, a lo largo de su vida, pasará por diferentes momentos y acusará el desequilibrio procedente de estos cambios bioquímicos. El embarazo es una de estas etapas en las que las emociones influyen más de lo que creemos.

La psicología que atiende el  embarazo

Normalmente, las mujeres embarazadas se preocupan de su estado físico. Sin embargo, el estado emocional y psicológico en este momento tan importante también han de ser tenidos en cuenta. Las ramas de la psicología que se ocupan de ayudar a las madres en este trayecto vital son la psicología prenatal y perinatal.  Ambas se encargan ayudar a las mujeres a que afronten su embarazo y futura maternidad. Son muchas las preocupaciones y dudas que surgen y que necesitan ser resueltas. En muchos países del norte de Europa estas disciplinas ya están muy desarrolladas, no tanto en el resto de los países europeos.

Los miedos

Es muy habitual que durante la gestación surjan  todo tipo de miedos. Esto es algo totalmente normal. Muchas mujeres se preocupan por cómo será su parto. Otras temen por la salud de su hijo. Es muy posible que muchas de ellas incluso se sientan incapaces de hacer su papel de madres como les gustaría y esto les asusta. Como hemos dicho, esto sucede a menudo y es necesario aceptarlo como algo normal. El embarazo es uno de los muchos procesos naturales que suceden en nuestro organismo de forma natural y mágica.  A menudo, ese misterio nos hace sentir falta de control y sensación de miedo.

Lo más recomendable es que la madre tenga alguien a quien confiar esos miedos. El hecho de compartirlos con otra persona aligera la carga y otorga cierta perspectiva. Así mismo, la práctica regular de ejercicio y una buena alimentación ayudarán a que todo tenga un color más positivo.

Los cambios en el cuerpo de la madre

La madre embarazada experimentará muchos cambios a lo largo de los nueve meses. Físicamente, sus órganos se desplazarán intentando encontrar sitio que compartirán bien apretados. De esa manera, se creará un espacio para que, a gran velocidad, se vaya desarrollando el futuro bebé. Estos cambios también afectarán a las emociones relacionadas con la imagen corporal. Es muy importante saber ver la belleza en esos cambios que se producen.

Así mismo, el cuerpo de la mujer se verá sometido a variaciones bioquímicas que darán lugar a cambios emocionales. Según los expertos en este campo, la mujer debería poner atención a su bienestar físico y, de igual manera, a su estado emocional. Son muchos los estudios que han demostrado que los hijos de madres estresadas tienen más riesgo de padecer todo tipo de patologías.

Unsplash/Vitor Pinto

Unsplash/Vitor Pinto

Emociones positivas

Las emociones positivas revitalizan nuestro organismo. Todos nuestros órganos se benefician de la química que generan en nuestro cuerpo este tipo de emociones. De la misma manera, el bebé que habita en el interior de una madre que segrega hormonas felices vivirá sumergido en todo ese bienestar.

Un buen embarazo siempre estará relacionado con una vida sana. Una alimentación saludable y variada será el primer factor a tener en cuenta. La práctica regular de ejercicio siempre es muy beneficioso. No obstante, habrá que escoger ejercicio físico adecuado para este momento de la vida. Lo más recomendable es practicar disciplinas que, además de aumentar la flexibilidad y fortaleza del cuerpo, tonifiquen la mente y las emociones.  Las caminatas al aire libre o la natación son muy beneficiosos. Como ejercicio más completo el yoga es la mejor opción. La práctica de esta disciplina ejercita cuerpo, mente y espiritu de manera conjunta.

Yoga

 

Aunque haya momentos durante la gestación en los que te puedas ver desbordada por tus emociones, llevando un estilo de vida saludable podrás enfrentarte a ellas de manera más constructiva y consciente.