¿Cómo aliviar los dolores de espalda?

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¿Cómo aliviar los dolores de espalda?

Nuestra espalda es la parte de nuestro cuerpo que más tensiones soporta. Al cuidar de ella, aseguramos bienestar a todo el organismo ya que es la que sostiene todo nuestro cuerpo. Las preocupaciones del día a día suelen «echarse a la espalda» para poder seguir hacía adelante. En muchas ocasiones lo mejor sería hacer un alto en el camino y revisar y tirar a la basura nuestro exceso de carga. De esa manera no viajaríamos con tanto equipaje. Además de eso, existen diferentes tipos de ejercicios que nos ayudarán a mantener sana esa parte tan importante de nuestra anatomía.

Una postura correcta

En muchas ocasiones los dolores de espalda no están relacionados con ninguna patología. Es muy común que posturas incorrectas o la debilidad de los músculos causen molestias que tienen fácil solución.

Una buena higiene postural es imprescindible para mimar la espalda. Por ejemplo, al agacharnos, es muy importante mantener la espalda bien derecha y flexionar las rodillas. Cuando tengamos que permanecer sentados mucho tiempo también la mejor postura será con la espalda recta.

Además de esto, el ejercicio físico es imprescindible para que los músculos tengan el tono suficiente para mantener la postura deseada. Una musculatura tonificada actúa como protección de los huesos y evita mayores complicaciones.

Ejercicio físico aconsejable

Los mejores deportes para la espalda son aquellos que nos fortalecen y flexibilizan pero que no implican gran impacto. Podríamos decir que en primer lugar se encuentra la natación. Cuando nadamos, fortalecemos suavemente los músculos a la vez que minimizamos cualquier riesgo de lesión al realizarse en el agua. El ciclismo o el running no son tan aconsejables porque pueden crear tensiones tanto en el cuello como en la zona lumbar o dorsal.

Después de la natación, los mejores deportes para mantener la salud de la espalda son el yoga y el pilates. El yoga, por su parte, ayuda a relajar y flexibilizar la musculatura de todo nuestro cuerpo. Esta disciplina también nos obliga a poner conciencia en aquellas zonas en las que haya tensión y, gracias a los ejercicios de respiración, nos conduce a la relajación.

El pilates, además de otras beneficios, nos ayuda a fortalecer los músculos abdominales. Cuando nuestra zona abdominal tiene un buen tono es muy difícil que la parte baja de la espalda nos duela.

Aligerar la carga

Ya hemos visto que físicamente es fácil mantener nuestros músculos tonificados y relajados. Sin embargo, si actuamos físicamente pero, mental y emocionalmente, aún cargamos con demasiado equipaje es muy posible que la espalda nos siga molestando.

Son muchas las personas que, habitualmente, llevan a cuestas cosas que, si las soltaran, es muy probable se resolverían por si solas. Así mismo, también es muy común cargar con asuntos que no nos pertenecen porque pensamos que así somos mejores personas…

Nuestro trabajo más importante es cuidar de nosotros mismos. Cuando nos encargamos de aquello que no nos pertenece nuestro cuerpo nos enviará señales a través de malestares y dolores que no deberíamos ignorar. Una persona sana es aquella que se cuida y que aligera su «carga» siempre que lo necesita.


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Okinawa y su secreto de longevidad

La isla japonesa de Okinawa cuenta con muchas más personas centenarias y saludables que otras partes de Japón y que el resto del mundo. Son muchos los científicos que se han interesado por este fenómeno y sus causas. Parece ser que, el tipo de dieta y la relación amable entre los miembros de la comunidad son factores que favorecen la buena salud y la larga esperanza de vida.

Un paraíso amable

Okinawa era apenas conocida por las personas no nativas durante muchos años. La encontramos en el archipiélago de Ryukyu a mitad de camino entre Taiwan y el territorio Japonés. La leyenda dice que la crearon los dioses. La magia de sus aguas verdes y la amabilidad de su gente la convierten en un paraíso inigualable.

Este mágico lugar vive con ritmos propios. Según dicen los japoneses, Okinawa es poco parecido al resto de Japón. La mayoría de las personas que han nacido en estas islas son tranquilas y relajadas. Así mismo, su longevidad y carácter amable son conocidos más allá de sus fronteras.

Zonas azules

Este término fue acuñado por el periodista Dan Buettner de National Geographic. Denominó zonas azules a aquellos lugares del planeta donde la gente vive más tiempo. Okinawa es una de estas zonas. Destaca el pueblo de Ogimi, donde se encuentran las personas más ancianas del mundo. Solamente en una calle de este pueblo viven más de doce ancianos centenarios.

Programa Okinawa

Desde el mundo científico hace tiempo que se despertó el interés por la vitalidad de este pueblo. Se ha investigado mucho la dieta que siguen sus habitantes ya que podría ser el elemento que más difiere de las costumbres del resto del mundo.

okinawa

En 1975 se inició un proyecto en esta región denominado  del Okinawa Centenarian Study  de la mano del doctor Makoto Suzuki. La finalidad de este trabajo fue investigar las causas de esta tan asombrosa esperanza de vida.

No obstante, además de la esperanza de vida, los habitantes de esta isla tienen una salud excepcional. Su aspecto es juvenil, son delgados, enérgicos y la incidencia de enfermedades es muy baja.

Alimentos sanos y poca cantidad de comida

El estudio del doctor Suzuki resalta la importancia de que la población occidental intente llevar este tipo de dieta. Una de sus características más destacables es que comen cereales integrales, dos o tres raciones de pescado a la semana, verduras, soja y algas kombu a menudo. En cuanto a los vegetales, destaca un tipo de batata de color morado llamado Goya (Momordica charantia) que es muy rica en carotenoides, flavonoides, vitamina E y licopeno.

Además del tipo de alimentación, parece ser que estas personas suelen comer raciones pequeñas de comida sin llegar nunca a llenarse demasiado. También el agua que beben es agua pura que nada tiene que ver con las de las grandes ciudades. Disfrutan además de sus propios huertos que les ayudan a hacer ejercicio físico a la vez que cultivan los alimentos que después disfrutarán.

Pixabay/s_masako

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El pueblo de Okinawa cuenta con otro secreto, además de su alimentación, que influye también en gran medida en la longevidad saludable de sus habitantes: son una sociedad en la que se apoyan  unos a otros de forma incondicional. Todo el mundo es importante hasta el final de su vida. Esta red de apoyo social combate la soledad que tanto abunda en el mundo occidental y que sufren muchas personas mayores.


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Cómo mantener el sistema inmunológico en buen estado

El sistema inmunológico es el encargado de que nuestro organismo se mantenga en equilibrio. Todos los sistemas del cuerpo funcionan de manera conjunta. Por este motivo, cualquier variación de alguno de ellos repercutirá en todos los demás, alterando de esa forma la necesaria estabilidad. En momentos de crisis o estrés el sistema nervioso activará todo un protocolo de actuación que, a su vez, influirá en el estado de nuestro sistema defensivo. Aquí vamos a ver de qué manera podemos colaborar con el buen funcionamiento de nuestro sistema inmunológico.

La alimentación

Llevar una buena dieta es uno de los factores que contribuyen a que nuestro cuerpo pueda llevar a cabo la actividad de defensa. Actualmente, es mucha la información existente acerca de cuál es la mejor dieta. Debido a ello es posible que muchas personas sientan confusión. Sin embargo, con un poco de sentido común es fácil saber còmo alimentarnos correctamente:

Unsplash/ Brooke Lark

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  • Consume frutas y verduras cada día, a poder ser de origen ecológico. Estos alimentos nos aportan vitaminas que son imprescindibles para la salud inmunitaria
  • Evita las harinas refinadas y sus derivados. Los cereales integrales aportan más nutrientes
  • Deja el azúcar, los embutidos, las bebidas gaseosas y el alcohol para ocasiones muy especiales
  • Si comes carne, no comas demasiada. Con una par de veces a la semana es suficiente y si es de animales que hayan tenido una vida digna será mejor para tu salud
  • Consume aceites de buena calidad y de primera prensada en frío
  • Los pescados azules y las semillas de calidad son también muy interesantes

Vida sana

En general, un estilo de vida sano es la mejor manera de cuidar nuestra salud. Hay ciertos hábitos que, si los incluimos en nuestra rutina diaria, apoyan al organismo en su labor defensiva:

  • Realiza ejercicio físico cada día. Con un poco de yoga o una caminata puede ser suficiente.
  • Toma el sol y el aire puro a diario. Lo ideal sería hacerlo en la naturaleza aunque si no es posible con un paseo de media hora por un parque es suficiente
  • Evita los sitios con humo y, por supuesto, el tabaco
  • Bebe agua o infusiones para asegurar una buena hidratación celular
  • Aleja de tu vida el estrés y las preocupaciones en la medida de lo posible. La meditación y la relajación son técnicas que nos ayudan a relativizar y a calmar la mente
Unsplash/Jenny Hill

Unsplash/Jenny Hill

Consejos naturales

Además de todo lo que ya hemos visto, existen diferentes productos que nos pueden ayudar a incrementar las defensas de manera natural, como por ejemplo:

  • Equinacea: Esta planta, originaria de Norteamérica, tiene un gran poder inmunoestimulante
  • Propóleo: Las abejas utilizan esta sustancia para mantener limpias sus colmenas. Es el antibiótico natural por excelencia
  • Vitamina C: Se ha comprobado que esta vitamina está implicada en la rápida recuperación de los procesos gripales
  • Vitamina D: Niveles adecuados de esta vitamina aseguran la buena salud de nuestras defensas entre otras cosas.

En definitiva, vida saludable, dieta sana y muchos momentos de paz y tranquilidad son los pilares de un buen funcionamiento del sistema inmunológico.


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Practicar yoga mejora la depresión

La depresión es una enfermedad que cada vez más personas padecen. Afortunadamente, tenemos muchas herramientas a nuestro alcance para mejorar o prevenir ese estado que tanto nos paraliza. La práctica del yoga es una de esas herramientas que nos ayudará a aliviar los síntomas y también a prevenir, en gran medida, los estados depresivos.

¿A qué llamamos depresión?

Probablemente habrás escuchado a muchas personas decir que «están depres». Esta forma de hablar es muy común pero no tiene nada que ver con una depresión real. Las personas que nunca han sufrido una depresión suelen creer que tristeza y depresión es lo mismo. Esto no es cierto. La tristeza es un sentimiento muy sano que nos visita de vez en cuando y, tras haber hecho su cometido, nos abandona dejando paso a otro tipo de emociones. Sin embargo, la persona deprimida se encuentra en un estado de tristeza y apatía permanente que no le permite llevar una vida normal por mucho que lo desee. La depresión afecta al organismo de manera global.

Pixabay/Free-Photos

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Yoga y depresión

Las personas deprimidas suelen encontrar mucha dificultad en llevar a cabo cualquier actividad. No obstante, una vez traspasado esta primer sensación de apatía gracias a la fuerza de voluntad, el yoga puede serles de gran ayuda.

La práctica del yoga se considera un ejercicio físico. Sin embargo su influencia se extiende también a la parte mental y espiritual de aquel que la practica. Cuando practicamos yoga se produce una reconexión en todo nuestro ser y nos ponemos en contacto con nuestro yo más profundo.

Pixabay/StockSnap

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Beneficios de la práctica del yoga

Como ya hemos comentado, el yoga puede ser una valiosa ayuda para las personas con depresión. Entre sus multiples beneficios encontramos:

Mejora la voluntad

Las personas deprimidas tienen grandes problemas para ponerse en acción. El hecho de ser capaz de asistir a una clase de yoga pondrá en marcha la disciplina y el autocontrol que serán de gran ayuda para que esa voluntad se recupere.

Facilita el descanso

El insomnio es uno de los compañeros, a veces inseparables, de las personas deprimidas. Al practicar los ejercicios respiratorios la persona encuentra que se siente más relajada. La tensión muscular desaparece y, consecuentemente, la persona será capaz de dormir mejor.

Es un bálsamo para el sistema nervioso

De la misma manera que los ejercicios de respiración facilitan el descanso, también equilibran el sistema nervioso. La práctica del yoga ayuda a equilibrar los sistemas simpático y parasimpático, haciendo que la persona deprimida se sienta mejor.

Mejora la concentración

Los ejercicios que se practican en el yoga activan nuestra atención. Al focalizarnos en nuestra respiración y a la vez en los movimientos de nuestro cuerpo, la concentración aumenta.

Es de gran ayuda para relativizar

Con la práctica del yoga nuestro discurso mental pasa a un segundo plano proporcionando un respiro a todo el organismo. Estos pequeños descansos a nivel mental ayudarán a la persona deprimida a poner cierta distancia entre su tristeza y ella misma. De esta manera resulta más fácil relativizar.

Fomenta las relaciones sociales

Los grupos de personas que practican yoga son una estupenda terapia en si misma para las personas deprimidas que, por norma, suelen tender al aislamiento. El compromiso con su clase de yoga y la compañía de otras personas conseguirá que la persona se sienta acompañada y su estado de ánimo mejore.

 

En resumen, podemos afirmar que el yoga es de gran ayuda para mejorar los estados depresivos. Por supuesto, esta técnica siempre será un complemento a otro tipo de terapias que también están indicadas para tratar la depresión.