El Reiki en hospitales

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Unsplash/Ali Yahya

El Reiki en hospitales

En Occidente, la medicina alopática nos ha acompañado como única opción durante mucho tiempo. En la actualidad, comienzan a aparecer distintas formas de sanación que tímidamente se van abriendo camino. A diferencia del enfoque de la medicina tradicional, estas otras opciones contemplan al ser humano como algo más que el cuerpo físico. El Reiki es una de los cuidados de la salud alternativos más conocido. Por ello, esta técnica ha llegado al ámbito clínico, obteniendo muy buenos resultados.

Muy solicitado en hospitales americanos

La información y las experiencias satisfactorias están propiciando que el Reiki se introduzca en hospitales y residencias. Son muchos los pacientes y profesionales de la salud que lo solicitan. Aún así, no todos los países se muestran igualmente receptivos. No obstante, poco a poco, este tipo de tratamiento se va introduciendo en nuestro concepto de curación.

Pixabay/rhythmuswege

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Actualmente, el Reiki es una de las terapias complementarias que más se utilizan en los hospitales americanos. La lista la encabezan los masajes y, en segundo lugar, la terapia artística y musical. Dichos hospitales intentan adaptarse a esta estupenda terapia debido a los numeroso beneficios que ofrece. Se ha podido comprobar una importante reducción de los tiempos de recuperación en los pacientes que la reciben.

Los beneficios del Reiki

Son muchas las personas que han comprobado lo agradable que es el Reiki y lo bien que funciona. En algunos hospitales es tal la demanda que, además de ofrecérseslo a los pacientes, también se enseña la práctica tanto a trabajadores de la salud como a los propios enfermos. Uno de ellos es Memorial Sloan-Kettering Cancer Center en Nueva York.

Uno de los grandes defensores de este tipo de alternativas es el doctor Mehmet Oz. Durante años ha utilizado tanto el Reiki como el Tacto Terapéutico en sus cirugías cardiovasculares. Actualmente, es director del Instituto Cardiovascular, y fundador y director del Programa de Medicina Complementaria en el New York Presbyterian Hospital. Según explica el doctor Oz, los pacientes que recibían Reiki no sentían depresión tras la operación, tenían menos dolor en las piernas. Aquellos que recibían Reiki tampoco rechazaban el órgano transplantado.

Pixabay/geralt

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Una práctica muy fácil de llevar a cabo

Además de sus beneficios, el Reiki, se puede ofrecer en hospitales y residencias por la facilidad para llevarlo a cabo. No son necesarias tecnologías específicas ni ningún tipo de ambiente en concreto. De hecho, al ser una terapia de contacto, los profesionales de la salud que lo conozcan pueden ofrecer Reiki a los pacientes en cualquier momento.

Esta maravillosa herramienta sirve de apoyo en numerosas situaciones de enfermedad. Por ejemplo, es de gran ayuda para pacientes de oncología y, sobre todo, en tratamientos del dolor. También los niños y embarazadas pueden recibirlo. Como ya hemos dicho es muy efectivo en cirugías de corazón y para aliviar síntomas en enfermedades crónicas.

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Una vez más, la colaboración entre las distintas disciplinas puede ayudar tanto a los pacientes como al personal que día a día trabaja con los enfermos.


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Escuchar, el mejor regalo

Nuestros días discurren cargados de diferentes y numerosos estímulos. Vivimos en un momento en el que la información es tal abundante que puede llegar a abrumarnos. Además de eso, la velocidad con la desplegamos nuestra actividad diaria, nos empuja sin piedad a desconectar de nuestro verdadero Ser. Consecuentemente, la falta de conexión con nosotros mismos evita que podamos contactar de forma sincera y atenta con los demás. Gran parte de nuestras relaciones con otras personas están basadas en dar la imagen que pensamos que mejor nos vende. Sin embargo, pocas veces nos preocupamos por saber qué necesita la otra persona. Escuchar no está de moda. Lo normal es que todos tengamos mucho que decir pero poco tiempo para escuchar...

Profesionales de la salud mental

Cuando una persona atraviesa un momento delicado o desestabilizante es normal que acuda en busca de ayuda a algún experto en el campo de las emociones. Las terapias que la mayoría de los psicoterapeutas ofrecen tienen su base en saber escuchar. La persona en cuestión tiene necesidad de verbalizar aquello que dentro le hace daño, tiene una profunda necesidad de escucha y de compresión. De esa manera, su mundo mental y emocional podrán comenzar a poner en marcha los mecanismos de curación que, de forma natural, tenemos en nuestro interior.

La Naturaleza, en su gran sabiduría, nos ha equipado con un organismo capaz de autosanarse en todos los sentidos. Ante una enfermedad física, el descanso y el ayuno serán de gran ayuda para colaborar con el proceso natural de curación del cuerpo. En el caso de enfermedades del alma, una persona que nos escuche y comprenda será el mejor apoyo.

Escuchar estando presentes

Nuestra mente se encuentra saturada de pensamientos, información, etc. Son muchas las voces internas que continuamente nos bombardean. La mayoría de las personas ni siquiera son conscientes de todo ese barullo interno. Por eso nuestra atención suele estar diseminada de manera habitual. Ante esta continua dispersión nuestra escucha no puede ser de calidad.

Pocas personas saben escuchar de verdad. Nos cuesta prestar atención sin estar pensando en lo que vamos a responder. La verdadera escucha, la que nos reconforta, es aquella que se produce sin necesidad de dar respuesta a lo escuchado. Cuando escuchamos siendo un recipiente amoroso que acoge todo lo que la otra persona necesite decir es cuando realmente servimos de ayuda.

Para poder llevar a cabo este tipo de escucha es importante que estemos acostumbrados a escucharnos a nosotros mismos. Una vida ajetreada y llena de velocidad no nos permitirá esta paz interior. Saber escuchar es poner la atención en el otro e ir más allá de lo que yo pienso acerca de lo que escucho.

Son muchas las personas que necesitan ser escuchadas. En el momento en el que nos ha tocado vivir escuchar es algo que no se hace de manera habitual. Todos queremos hablar y ser escuchados. El mejor regalo que podemos hacerle a otro ser humano es una escucha atenta y sin juicios cuando así lo necesite. Cuando una persona logra compartir lo que le aflige y no se siente juzgado, comienza a sentirse mejor de manera inmediata.