Suelta y confía

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Suelta y confía

La vida y aquello que sucede se merece toda nuestra confianza. Aunque parezca que los acontecimientos se suceden de manera arbitraría todo tiene un por qué y un para qué. Es cierto que la mayoría de las veces solo nos damos cuenta de ello cuando miramos en restrospectiva. ¿Cuántas veces has comprendido que aquello que sucedió, y que en su momento resultaba inapropiado, fue lo más adecuado para ti? En este artículo te vamos a explicar la importancia de la confianza en la vida.

La vida con estrés

El hecho de vivir está lleno de numerosas encrucijadas. Son muchos los momentos en los que tenemos que tomar una decisión que puede afectar en gran medida al resto de nuestra vida. En estos casos es muy importante que, decidamos lo que decidamos, esta decisión siempre venga de nuestra intuición. Nuestro organismo está equipado con un sensor inteligente que nos indica qué es lo mejor para nosotros en cada momento. Sin embargo, pocas personas están habituadas a escuchar estas indicaciones. Es más, es muy posible que algunas ni siquiera tengan conocimiento de esta inteligencia innata.

Unsplahs/Elisa Ventur

La conexión con nuestra sabiduría profunda siempre está presente. Todo nuestro cuerpo es capaz de mostrar la conformidad o disconformidad con nuestras decisiones. El problema es que no estamos acostumbrados a escucharle. Vivimos de manera acelerada y, cualquier sensación proveniente de nuestro interior, tiende a ser silenciada. Todo «malestar» que nos impida vivir según la sociedad exige, será inmediatamente suprimido por medio de algún tipo de sustancia. Por lo tanto, la única manera de entender las señales que provienen de nuestro interior es saber que existen y ser capaz de escucharlas. Esto únicamente se logra con un modo de vida más lento y más consciente.

Soltar el control

En general, la vida de muchas personas, se basa en intentar controlar. Queremos que aquello suceda, o lo contrario, que no suceda, y ponemos todo nuestro empeño en que así sea. Para eso utilizamos todo tipo de técnicas aprendidas o improvisadas. Aún así, si somos sinceros, observaremos que, en muchos casos, por mucho que hagamos, al final, las cosas son como tienen que ser. Esto nos hace preguntarnos si todo el control realmente es necesario.

Unsplash/marcos mayer

La practica de una vida más sosegada y consciente nos conduce a una mayor conexión con lo que es mejor para nosotros. Viviendo de esta manera podemos acceder a la sabiduría que nos habita sin necesidad de controlar casi nada. La vida ira poniendo en nuestro camino aquello que tengamos que vivir y en nuestra mano se encuentra decidir si es para nosotros o no. Este tipo de vida se basa más en permitir, soltar y confiar que en controlar de antemano basándonos en creencias antiguas.

Unsplash/Pedro Ramos

Una vez establecido este modo de vida, basado en la confianza en nuestro instinto y en la benevolencia de la vida, todo se transforma. El estrés y el control pasan a ser modos de operar de una vida que ya no nos interesa. Aunque pueda parecer lo contrario, soltar y confiar en la vida, es la mejor opción para tener la llave de tu vida en la mano.


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Los propósitos de año nuevo

A menudo, al comienzo del nuevo año, los propósitos de cambio van de la mano de la sensación de culpa por los excesos cometidos durante estas fechas. Si somos sinceros, echando la vista atrás, estos propósitos de año nuevo que quisimos llevar a cabo el año anterior, solo se quedaron en el intento. ¿Que hace que todos estos deseos de cambio no lleguen a materializarse?

¿Qué es lo que yo realmente deseo?

Ante cualquier cambio que queramos hacer en nuestra vida lo primero que surge es un deseo. Este deseo, en muchas ocasiones, no llega hasta nosotros desde nuestro interior. La cultura en la que vivimos nos proporciona continuamente objetos o metas que desear que muchas veces no coinciden con lo que nuestra alma desea y no nos damos cuenta.

A aquellas personas que llevan una vida más consciente les resulta más fácil saber cuáles son sus verdaderos deseos. Sin embargo, cuando vivimos a toda velocidad es fácil dejarse engañar por falsos anhelos.

El amor a uno mismo

En muchas ocasiones, los propósitos que nos hacemos para el nuevo año van en contra del amor hacía nosotros mismos. Los ejemplos son numerosos: dietas estrictas, entrenamientos extenuantes, etc. Una persona que se ama a si misma nunca se perjudicará. Sin embargo, desde ese cariño y comprensión, se pueden plantear cambios que favorezcan una mayor salud y autodominio.

Por eso, la mejor manera de hacer propósitos de año nuevo es entender hasta qu punto nuestro deseo de cambio es realista. Los cambios siempre deben de ser paulatinos y han de tener un motivo que nos ayude a llevarlos a cabo. Si deseamos hacer cambios que se basen en el amor y el respeto por nosotros mismos, el éxito estará asegurado. Esto es debido a que el motor que nos impulsa a cambiar siempre estará de nuestra parte. No obstante, siempre habrá pequeños fallos a lo largo del proceso que no deben hacernos sentir que hemos fallado.

Facilidad en primer lugar

Cualquiera que sea el propósito que nos hagamos tendrá que llevar un formato de facilidad para que nos lleve a buen puerto. Por ejemplo, si lo que quieres es perder peso, no te exijas eliminar de manera drástica ciertos alimentos, es mejor decidir que ya no quieres comer nada que te haga daño. En el caso de que hayas decidido hacer deporte, si eres poco deportista, comienza con suaves caminatas o con actividades lúdicas que te ayuden a ejercitarte sin sufrir. El yoga, el baile o la natación son estupendos ejemplos.

Cuando nuestros propósitos de año nuevo estén relacionados con las relaciones que tenemos con otras personas, también es mejor hacerlo de forma moderada. No es lo mismo decidir dejar de ver a una persona que espaciar en el tiempo los momentos que pasamos juntas.

Pixabay/Skeeze

Pixabay/Skeeze

Cualquier cambio que queramos llevar a cabo necesita de reflexión previa y, sobre todo, de facilidad y suavidad hasta que se haya instalado como algo habitual en nuestra vida.