Las quejas nos impiden ser felices

  • 0

Las quejas nos impiden ser felices

La ansiada felicidad es una meta que todo ser humano aspira alcanzar. En cualquier cultura o tradición las personas buscan ser felices. Para alcanzar dicha meta no siempre es necesario que ocurra algo en el exterior. Ser felices depende, sobre todo, de pequeños gestos del día a día y de nuestra intención inquebrantable de serlo. Uno de esos hábitos diarios a evitar, si queremos ser felices, son las quejas. Cuando nos quejamos alejamos de nuestro horizonte muchos motivos para la felicidad. De hecho, las quejas nos obligan a observar la realidad de una manera pesimista haciendo que aquello de lo que nos quejamos se magnifique.

Vivir no es fácil ¿o sí?

Desde niños recibimos la creencia de que vivir no es fácil. Hemos de reconocer que, en ocasiones, las cosas se ponen «difíciles» y quejarse es muy humano. Sin embargo, la queja constante, convierte la vida en algo que no aceptamos y que se nos hace cuesta arriba. Una cosa es reconocer la dificultad de una situación en concreto y otra expresar una queja a cada paso que damos. Al final, la interpretación que damos a lo que sucede solo depende de nosotros. Además, si algo ya ha sucedido es absurdo no aceptarlo porque no va a dejar de existir. Abrazar lo que nos sucede es la mejor manera de dar un paso hacía la felicidad.

Autobservación

Si quieres dar un giro a tu vida y convertirte en una persona más feliz, lo primero que debes de hacer es autoobservarte. Quizá, de manera automática, las quejas se hayan convertido en tu respuesta a la mayoría de las situaciones. De esta manera, tu posición ante la vida es la de alguien que condiciona su felicidad a las circunstancias externas. La vida se convierte entonces en un intento de controlar que todo suceda como yo quiero. Si no es así, me quejo… Con esta actitud se sufre en buena medida y olvidamos la magia que la vida nos ofrece gracias a las sorpresas.

La decisión de ser feliz

El primer paso hacía una vida feliz es decidir que quieres serlo. Si abandonamos las quejas y decidimos poner atención en aquello que nos hace afortunados, la vida cambia. Cada día convivimos con infinitas razones para ser felices que pasamos por alto. Todas esas cosas son tan sencillas como importantes. Por ese motivo, cuando elegimos poner atención a aquello que sí nos gusta y desviar la atención de lo que no nos gusta, somos más felices. Además, es muy posible, que con el tiempo, podamos comprobar que aquello de lo que nos hubiéramos quejado es lo mejor que podría habernos ocurrido.

Si conseguimos vivir una vida más pausada y ponemos más atención a cada instante que vivimos podremos observar las maravillas que nos rodean. La queja está basada en los automatismos que desarrollamos al vivir a toda velocidad y que opacan la verdadera dicha. ¡Comienza a vivir una vida más consciente!


  • 0

La magia de una sonrisa

A fuerza de vivir a toda velocidad nos hemos acostumbrado a no prestar atención a los pequeños gestos que dan un toque mágico a la vida. Las buenas relaciones entre los seres humanos son unos de los pilares de la salud y del bienestar. Cuando regalamos una sonrisa estamos dando al otro mucho más que un gesto de cortesía.

Seriedad y madurez

Cualquier niño es capaz de reír o llorar con toda naturalidad. Sin embargo, según vamos creciendo vamos perdiendo esa espontaneidad. Parece como si ser adulto y  maduro estuviera relacionado con ser serio y aburrido. Los sueños que de niños nos hacían vivir la vida de manera mágica dejan paso al realismo de la adultez. Quizá sea por eso que la sonrisa, con el tiempo, pasa a ser algo que, de alguna manera tenemos que justificar. Probablemente, si supiéramos el valor real de una sonrisa intentaríamos sonreír más a menudo.

Sonrisa y aceptación

Cada vez que sonreímos a una persona, sin darnos cuenta, estamos lanzando un mensaje de aceptación y aprecio. Además, es casi seguro, que esa persona también nos sonreirá. De esa manera el intercambio comenzará de una manera armoniosa y su desarrollo siempre será más positivo. Por supuesto estamos hablando de sonrisas sinceras no de aquellas que surgen por compromiso. Sonreír desde el alma ilumina a quien recibe la sonrisa.

Los beneficios de la sonrisa

Ron Gutman, uno de los más conocidos expertos en sonrisas, ha estudiado las muchas ventajas que tiene el hecho de sonreir. Él y su equipo han llegado a sorprendentes conclusiones:

Unsplash/bradford zak

Unsplash/bradford zak

  • Todos las culturas sonríen

La sonrisa es universal. En todas las culturas se sonríe para expresar satisfacción, alegría y bienestar. Gracias a ella nos podemos comunicar mejor con cualquier persona de cualquier cultura.

  • Sonreír alarga la vida y nos hace sentir mejor

Según una investigación llevada a cabo en Wayne State University, las personas que más sonríen viven más tiempo. Esto parece ser debido a que las personas risueñas, habitualmente, sienten de forma más positiva y esto las hace vivir más tiempo.

Así mismo, cuando sonreímos, aunque sea de forma forzada, nuestro organismo registra el hecho segregando sustancias que nos harán sentir mejor. Por ello, si nos sentimos mal e insistimos en sonreír durante un rato, al final nos sentiremos mejor.

  • La sonrisa es contagiosa

Cuando vemos a otra persona sonreír es muy difícil que no hagamos lo mismo. Se han hecho estudios al respecto y parece ser que cuando alguien sonríe es casi imposible mantener el ceño fruncido.

La vida se vive mejor si nos acompaña la sonrisa. No obstante, el mayor beneficio lo obtenemos cuando esta es genuina. De hecho, a todos nos resulta bastante fácil darnos cuenta de aquellos que sonríen de manera falsa o artificial.

Unsplash/LELLEPICS

Unsplash/KELLEPICS

¿Qué te parecería decorar tu rostro cada mañana con una sonrisa al salir de casa?