La terapia Cráneo-Sacral para niños

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La terapia Cráneo-Sacral para niños

Category : Terapias

La terapia Cráneo-Sacral, de la que ya hablamos en nuestro anterior artículo, es una técnica que, debido a su suavidad y sutileza, está muy indicada para los niños y bebés desde el momento de su nacimiento. Está basada en delicadas manipulaciones que estimulan los recursos internos de curación del organismo del niño. A través de estas maniobras, se pueden solucionar una amplia gama de trastornos de manera fácil y agradable.

Fundamentos  de  la terapia Cráneo-Sacral

Esta técnica se fundamenta en que, una de las principales manifestaciones de salud, es que el latido cefalorraquideo sea el adecuado. Si este pulso es correcto, el sistema nervioso y el resto de órganos y sistemas del cuerpo funcionarán a la perfección. En una sesión de terapia Cráneo-Sacral se llevan a cabo suaves manipulaciones sobre la cabeza, el cuello y la columna. Dichas maniobras procuran equilibrar el ritmo de dicho pulso, si es que estuviera alterado. Gracias a ello, el organismo recupera la salud.

terapia Cráneo-Sacral

Como se desarrolla una sesión con un bebé o un niño

Es muy importante que nos dirijamos siempre a un osteópata experimentado. Los padres estarán con el niño durante toda la sesión. Normalmente, los bebés suelen estar en brazos de su madre, a veces tomando el pecho, mientras se les aplica esta técnica. Los niños más mayores se pueden tumbar en la camilla o también en una alfombra. En ningún momento se fuerza al niño a hacer nada que no quiera. Gracias al juego y al diálogo, el experto tendrá que ir ganando su simpatía hasta que el niño se relaje y se le pueda practicar la sesión.

Cada sesión dura aproximadamente una hora. Las manos del practicante se detendrán en la columna y en el cráneo del niño. Los movimientos son siempre muy suaves. Gracias a la maleabilidad de los huesos de los niños hasta los diez años, la rehabilitación es más fácil que en los adultos. En muy pocas sesiones se pueden apreciar grandes avances.

Además, del trabajo del osteópata, los padres tendrán que seguir la evolución del niño en casa. En determinados casos. también ellos tendrán que hacer fuera de la consulta las manipulaciones que el experto les haya indicado.

Los beneficios de la terapia Cráneo-Sacral en niños

En muchos casos, tras el parto y debido a las contracciones y la resistencia que ofrece la pelvis materna, el bebé puede presentar tensiones que grabará en su memoria celular, pudiendo manifestarse muchos años después.

Esta técnica es muy beneficiosa cuando en el parto han sido necesarios fórceps, ventosas o en nacimientos de nalgas o con vuelta de cordón. Así mismo, los bebés nacidos mediante cesárea se beneficiarán mucho de algunas sesiones de esta técnica

Para los bebés que padecen cólicos, estreñimiento, irritabilidad, regurgitación, luxación de alguna extremidad, asimetrías craneales o problemas de succión, esta técnica es de gran ayuda.

Así mismo, en algunos niños, los problemas que puedan haber existido durante el embarazo o el parto pueden aparecer en edad escolar. La terapia Cráneo-Sacral es muy efectiva en casos de hiperactividad, déficit de atención, dislexia o problemas de lectoescritura.

Fuente: Pixabay/skimpton007

Esta herramienta curativa puede ser combinada con otras técnicas curativas como, por ejemplo, las Flores de Bach. Así mismo, también se puede aplicar de manera preventiva para resolver situaciones que en la actualidad puedan estar marcando el futuro del niño. De hecho, los tratamientos tienen mayor efectividad si se efectúan en las primeras semanas de vida. En cualquier caso, merece la pena probarlo ya que es una de las técnicas más suaves, globales y respetuosas que existen.


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autoestima de los niños

El autoestima de los niños y el papel de los padres

Category : Infantil

El autoestima es una mezcla de creencias y sentimientos que tenemos sobre nosotros mismo. Creencias y sentimientos que tienen gran influencia en nuestros comportamientos, en nuestra motivación y en la respuesta emocional.

Los padres queremos que nuestros hijos crezcan de forma segura y que cumplan con una serie de expectativas para que sean capaces de afrontar «cualquier bache» que se les plantee en sus vidas. Sin embargo, en muchas ocasiones y de forma totalmente involuntaria, podemos estar consiguiendo justamente lo contrario.

Los niños necesitan mucho nuestro apoyo. Necesitan recibir palabras de aliento para motivarlos y para animarlos a afrontar y superar los obstáculos que van surgiendo en su vida. La motivación es la mejor vía para conseguir el objetivo.

Vamos a analizar una lista con algunos de los comportamientos más frecuentes que pueden dañar gravemente el autoestima de los niños. Es importante conocerlos y tenerlos muy presentes en el día a día para que nuestros pequeños crezcan libres.

Todo por mi niño

Los niños son una esponja de aprendizaje. Les encanta aprender a realizar nuevas tareas pero… ¡ojo! Si les das todo hecho, dejarán de asumir estas tareas como una responsabilidad. Sin embargo, cuando responsabilizamos a los niños con ciertas tareas y sienten que son capaces, tendrán una sensación de logro que les ayudará a sentirse realizados.

Queremos mostrar nuestro amor haciendo todo tipo de cosas por y para nuestros hijos, pero no les estaremos haciendo ningún favor. Si hacemos todo por nuestros hijos estaremos negando la oportunidad de que aprendan, algo que les perjudicará en su vida adulta. Y además, les estaremos negando la necesidad de ser independientes y de conseguir metas por sí mismos.

Equivocarse es una vía de aprendizaje. Tendrán la oportunidad de volver a intentarlo y de aprender de sus errores. De esta forma, el autoestima de los niños se verá reforzado.

“Pero si es muy fácil”. Fácil ¿para quién?

A veces los padres olvidamos que estamos ante niños, cada uno con sus características y virtudes. Una situación que consideremos fácil, puede ser muy frustrante para los peques y se sentirán incapaces de conseguirlo.

Estaremos intentando motivar a nuestros hijos y tratando de animarles pero la realidad es que estaremos generando pensamientos y sentimientos de incapacidad. Sentimientos como… «a lo mejor es porque soy tonto».

Esto puede dañar gravemente el autoestima de los niños sin que seamos conscientes y serán más propensos a tirar la toalla antes los retos que la vida les plantee.

“Qué difícil, ánimo cariño que tú puedes”“Con tu edad esto me resultó muy difícil pero al final persistiendo lo logré, seguro que tú también”. Son frases mucho más acertadas para motivar a los niños. Entenderán que las metas se consiguen persistiendo, y esto les hará sentir motivados y con el autoestima reforzada.

Quien tiene boca se equivoca

Nadie nace sabiendo y nuestros hijos no son una excepción. No actúes de forma negativa antes los fallos o errores de los niños. Equivocarse es bueno ya que constituye una de las principales vías de aprendizaje.

Intentar rescatar a nuestros hijos para que no comentan errores o ayudarles en exceso para evitarlos hará que se sientan incapaces por sí solos y el autoestima se verá también perjudicada.

La sobreprotección es también una acción que provocará que el autoestima de los niños sea bajo. Verán «el cometer errores» como algo negativo y como un impedimento para volver a intentar superar el reto que se habían marcado. Enséñales a aprender de los errores para lograr la satisfacción de solucionar sus problemas por sí solos.

Dar consejos para intentar solucionar los problemas, quizás sea una mejor opción. Les daremos ideas para volver a intentarlo sin quitarles la responsabilidad de solucionar el problema por sí mismos.

Aprenderán de los errores y se darán cuenta de la utilidad que tiene en su vida.

Si sospecha que su hijo tiene baja autoestima, considere solicitar ayuda profesional. La terapia puede ayudar a los niños a verse de forma realista, a conocerse más a fondo y a adoptar una actitud más positiva ante las situaciones que la vida le plantee.

El autoestima de los niños es la coraza que les protegerá en los desafíos que plantea la vida. ¡Ayúdales a crecer libres! ¿Podemos ayudarte?

Fuente: Eres Mamá


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