La hidratación en épocas de calor

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La hidratación en épocas de calor

El verano y las altas temperaturas son momentos en los que es muy importante que nos hidratemos de manera adecuada. Aquellas personas que no se hidratan lo suficiente pueden sufrir desde diferentes molestias hasta graves consecuencias. Por este motivo, en esta ocasión te vamos a ofrecer algunas recomendaciones que te ayudarán a estar correctamente hidratado en épocas de calor.

Nuestro amigo el sol

En este blog ya hemos hablado largo y tendido de las bondades del sol. Tomando las debidas precauciones el sol es fuente de vida y de salud. No obstante, en los momentos en los que las temperaturas son muy altas debemos respetar ciertas reglas que harán nuestra relación con el astro rey segura y agradable.

Unsplash/Vidar Nordli-Mathisen

En la actualidad, y con la aparición de las cremas protectoras, es muy común ver personas en playas y piscinas a pleno sol a las horas centrales del día. Desde las doce de la mañana hasta las seis de la tarde el sol se convierte en una bola de fuego que puede perjudicarnos. Cualquier persona expuesta a pleno sol a estas horas en verano, aunque lleve crema protectora, estará poniendo en peligro su salud. Por ello, en esta franja horaria, si queremos evitar problemas mayores, nos protegeremos en la sombra y nos aseguraremos de llevar a cabo una buena hidratación.

¿Qué es una buena hidratación?

Quizá muchas personas piensen que hidratarse correctamente es, simplemente, ingerir suficiente líquido. Esto no es del todo cierto. Algunos de los líquidos que ingerimos nos ayudan a deshidratarnos más que a hidratarnos. Por ejemplo, las bebidas alcohólicas o con cafeína son un factor que contribuye a la deshidratación. Cuando en verano optamos por una cerveza fresquita, en contra de lo que parezca, contribuimos a la deshidratación. Eso no quiere decir que tengamos que renunciar a ella, pero si que lo tengamos en cuenta para, de manera inteligente, la acompañemos con un vaso de agua.

Unsplash/Seth Doyle

Lo que nos hidrata de verdad es el agua, tanto por dentro como por fuera. Por lo tanto, debemos considerar la ducha o un buen baño también como fuente de hidratación. Una estupenda manera de hacer que el agua sea más hidratante es ponerle un granito de sal marina sin refinar a cada litro de agua y, en verano, procurar beber todo lo a menudo que nuestra sed nos sugiera. A veces, vivimos tan desconectados de nuestro sentir que no prestamos atención a las señales que la sabiduría de nuestro cuerpo nos ofrece.

Las frutas y verduras frescas también son otra buena fuente de hidratación. Es por ello que la naturaleza nos ofrece frutos más acuosos en verano, como las sandías o melones.

El verano es un momento de expansión y descanso. Aprovechemos estos momentos para disfrutar y cuidar nuestro cuerpo.


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Dieta detox: qué es y para qué sirve

El término detox se ha popularizado en los últimos años. Los alimentos que llegan a nuestra mesa han sido tratados con elementos químicos que nos perjudican. Por este motivo, es muy importante limpiar nuestro organismo para gozar de una buena salud. Una dieta detox, llevada a cabo durante cierto tiempo, es una de las mejores maneras de lograr esta limpieza.

¿A qué llamamos dieta detox?

En los países occidentales tendemos a consumir un exceso de alimentos procesados. La comodidad y la velocidad son las grandes promotoras de todo tipo de dietas desnaturalizadas. Este tipo de alimentación deja una buena cantidad desechos en el organismo que nos pueden llevar a enfermar.

La palabra detox es la abreviatura que se utiliza para «desintoxicación». Este tipo de dieta está basada en un tipo de alimentación que sirva para que el propio organismo lleve a cabo una limpieza. ¿De qué limpieza hablamos?

Las dietas desnaturalizadas y el estrés son dos de los grandes responsables de muchas patologías. En general, son muchas las personas que ingieren, a través de la dieta, muchas toxinas sin saberlo. Las dietas ricas en grasas de origen animal, la comida rápida, el aire de las grandes ciudades y el consumo masivo de medicamentos nos intoxican poco a poco. Este acúmulo de toxinas van deteriorando nuestra salud a lo largo del tiempo.

¿Beneficios de la dieta detox?

La limpieza interna mediante una dieta de este tipo nos ofrece los siguientes beneficios:

  • Ayuda a perder exceso de peso
  • Limpia la piel y sus impurezas
  • Oxigena el cerebro
  • Regula el tránsito intestinal
  • Mejora la calidad del sueño

En general, una buena desintoxicación ayuda a «resetear» el organismo.

Pixaba/Silviarita

El ayuno como complemento

El ayuno intermitente puede ser una buena forma de complementar la dieta detox. Cuando ayunamos, nuestro organismo aprovecha para limpiar y reparar a fondo. Por lo tanto, si queremos apoyar, el proceso de desintoxicación podríamos introducir algún periodo de ayuno intermitente.

Pixabay/congerdesign

Algo, muy importante a tener en cuenta, es que las dietas detox solo deberían de llevarse a cabo de manera puntual. Mantener una alimentación de este tipo durante mucho tiempo no es sano. Después de una buena limpieza solo hace falta mantener una dieta lo más natural posible para conseguir una salud perfecta.


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Levadura de cerveza, una ayuda en momentos de estrés

Vivimos en un momento de la historia en el que la cantidad de estrés que soportamos es muy alta. Desarrollamos una continua actividad que pone a nuestro cuerpo y nuestra psique contra las cuerdas. Fruto del desequilibrio que esto genera, muchas personas sufren síntomas que las llevan a necesitar algo que les ayude a sentirse más centradas. La levadura de cerveza es una de esos «remedios» que, sin efectos secundarios, pueden ser de gran ayuda en momentos de tensión.

¿Qué es la levadura de cerveza?

La levadura de cerveza se obtiene a partir de la fermentación de ciertos cereales y gracias al hongo unicelular S. cerevisiae. Una vez fermentado, el producto que resultante es limpiado, secado y pasteurizado. Después, se comercializa en forma de copos o en polvo. Para mayor comodidad también podemos encontrarlo en forma de cápsulas o comprimidos. El sabor inicial de la levadura de cerveza es bastante amargo. Por ese motivo ha de pasar un proceso inicial que evite este sabor.

Levadura

¿Levadura de cerveza o levadura nutricional?

En las tiendas especializadas, y en numerosas publicaciones de dietética, encontramos ambas levaduras y, muchas personas, piensan que se trata del mismo producto, pero no es así. La levadura de cerveza es un derivado de la fabricación de la cerveza. Se trata de un alimento que aprovecha un subproducto de la industria cervecera.

Por el contrario, la levadura nutricional, se fabrica expresamente para el consumo. Aunque ambas levaduras parten de la misma cepa (S. Cerevisiae), la nutricional se hace, normalmente, a partir de melazas de caña o de remolacha. La mayor diferencia entre ambas es el grado de amargor. Los aportes nutricionales son los mismos.

Pixabay/stux

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¿Qué propiedades tiene?

La levadura de cerveza es una buena fuente de proteínas, aproximadamente 50 gramos de proteína por cada 100 gramos. Además de esto, es muy rica en zinc, ácido fólico y en todas las vitaminas del grupo B, excepto la vitamina B12. Las vitaminas del grupo B son imprescindibles para el buen funcionamiento del sistema nervioso. En momentos de estrés o situaciones en las que no descansamos bien, este grupo de vitaminas no puede faltarnos.

Se ha observado también que la levadura de cerveza regula los niveles de azúcar en sangre y fortalece el sistema inmune. Toda su riqueza nutricional también nos ayuda a mejorar la piel, el cabello y las uñas. Para los deportistas es muy conveniente ya que favorece el aumento de la masa muscular.

¿Cómo tomarla?

En circunstancias normales, con tomar un par de cucharadas al día es suficiente. La levadura en copos tiene un delicioso sabor a queso y podemos espolvorearla sobre la pasta, las ensaladas, sopas o yogures. También podemos encontrarla en farmacias o tiendas dietéticas en comprimidos. En ese caso, habrá que seguir las recomendaciones del fabricante, aunque tres pastillas tres veces al día suele ser lo más habitual.

Unsplash/Paz Arando

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La levadura de cerveza debe de ser considerada como un complemento nutricional que puede ser de gran ayuda en momentos de gran desgaste físico o emocional.


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¿Es beneficioso el ayuno?

Después de los excesos alimentarios que nos permitimos en épocas navideñas son muchas las personas que necesitan hacer ayuno para volver al equilibrio. Esta práctica se conoce desde tiempos inmemoriales como muy beneficiosa. ¿Realmente lo es? ¿Puede ayunar cualquier persona?

El ayuno a lo largo de la historia

El ayuno es una forma de sanación muy antigua. Está asociada, sobre todo, a ciertos rituales. El tiempo de cuaresma es uno de los ayunos que más personas conocen. En ese momento, antes de la primavera, cuando la tierra no daba mucho que comer era el momento idóneo para ayunar. En la Biblia podemos encontrar numerosas referencias a los ayunos que se hacían desde hace siglos. Místicos tan conocidos como Teresa de Jesús o Juan de la Cruz hacen alusión a sus propios periodos de ayuno en sus obras. En general, el ayuno se ha practicado para preparar ritos y ceremonias en diferentes filosofías y religiones.

El ayuno se utilizó durante siglos como búsqueda espiritual, desintoxicación mental y limpieza corporal. Así mismo, en la naturaleza, el ayuno se lleva a cabo de manera natural por muchos animales. Cualquier animal que se encuentre enfermo limitará lo que come como forma de recuperación. Los animales que hibernan pasan largos periodos sin comer aprovechando todo lo que sus cuerpos ya tienen acumulado. Y si observamos a los niños, podemos ver que, la mayoría, dejan de comer ante cualquier enfermedad.

Tipos de ayuno

Se puede ayunar de diferentes maneras y durante distintos periodos de tiempo. En general, los tipos de ayuno más habituales son los siguientes:

El ayuno más fácil 16/8

Este método es el más sencillo. Es el mejor para aquellos que no tienen práctica en ayunar. Son 16 horas sin comer y 8 de alimentación. Se trata de alargar la primera comida del día unas seis horas.

Unsplash/ Sayli Satpute

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Sayli Satpute

Para los no principiantes 20/4

En este caso alargaríamos las 16 horas hasta 20 sin tomar alimentos. Por lo tanto, solo se deberían comer 4 horas al día.

Ayunar un día si y otro no

Aunque parece más difícil, una vez que el cuerpo se acostumbra no lo es tanto. En cualquier caso para este tipo de ayunos es muy recomendable acudir al asesoramiento de personas especializadas para que te acompañen en el proceso.

Otra variante 12/12

Con este tipo de ayuno se pueden hacer diferentes variantes. Por ejemplo, no comer nada desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la tarde. La forma más fácil de hacerlo es cenando tempranito y desayunando un poco más tarde. De esta manera pasaremos gran parte del tiempo durmiendo.

Beneficios del ayuno

Ayunar de vez en cuando o durante periodos más prolongados nos aporta numerosos beneficios:

  • Nos ayuda a sentirnos mejor física y mentalmente. Aumenta la claridad mental
  • Nuestras digestiones mejoran y con ello todo el aparato digestivo
  • El sistema inmunológico se fortalece
  • La vitalidad aumenta
  • Nos ayuda a perder peso
  • Reduce las enfermedades asociadas al envejecimiento

Pixabay/silviarita

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¿Puede ayunar todo el mundo?

Aunque el ayuno es una estupenda herramienta para limpiar el organismo hemos de ser prudentes. Aunque no es frecuente, existen personas que son incapaces de llevarlo a cabo. Estos son los casos de aquellas personas que tienen alteraciones en el metabolismo y no pueden funcionar sin alimento. Tampoco está recomendado en las mujeres embarazadas, niños, adolescentes, ancianos y personas que estén débiles.

En cualquier caso, para ayunos realmente terapéuticos la mejor opción es acudir a espacios donde poder hacer curas de ayuno con otras personas y bajo la supervisión de un experto en la materia.


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La alimentación en el embarazo

Actualmente sabemos que aquello de «hay que comer por dos», que antes se decía a las madres gestantes, pasó a la historia. Hoy en día, se sabe la importancia de la calidad sobre la cantidad de la alimentación durante el embarazo. En esta entrada vamos a ver cuáles son las recomendaciones más importantes para una buena nutrición tanto de la madre como del futuro niño.

Lo más natural posible

Lo primero a tener en cuenta para una buena nutrición es que los nutrientes lleguen a nuestro organismo de la forma más natural posible. Por tanto, los alimentos deberán de llegar a nuestro plato sin procesar o mínimamente procesados. Durante la gestación los alimentos procesados deberían de ser excluidos de nuestra dieta.

Unsplash/Alexa Suter

Unsplash/Alexa Suter

Nada de azúcar ni bebidas azucaradas

El azúcar nos aporta cero nutrientes y muchas calorías. Su única función es conseguir que aquello que lo contiene sea más apetecible. Grandes cantidades de azúcar en un alimento hacen que nos sea casi imposible parar de comer. Esta es la razón por lo que, normalmente, comeremos mucho más de lo que realmente nos apetece. Además, es necesario saber que el azúcar se encuentra «escondido» en multitud de platos procesados bajo diferentes denominaciones.

Así mismo, las bebidas azucaradas o los zumos de frutas aportan tanta azúcar que el organismo se ve obligado a segregar insulina de manera urgente para equilibrar el nivel de azúcar en sangre. Por todo ello, las madres gestantes que deseen tomar algo dulce deberían optar por fruta, frutos secos o cereales integrales. 

Mucho magnesio

El magnesio es un mineral imprescindible para cualquier persona. Durante el embarazo las necesidades de este mineral se incrementan. La formación de los tejidos del feto aumentan las necesidades de magnesio y proteínas. Por lo tanto, la madre gestante deberá poner atención a esta necesidad.

Los alimentos que más magnesio contienen son : las pipas de girasol, las almendras, las legumbres, las nueces, los pistachos, el pan integral y los higos secos. El chocolate encabezaría esta lista pero durante el embarazo sería recomendable reducirlo a mínimos por su efecto excitante del sistema nervioso.

Unos buenos niveles de magnesio serán de gran ayuda para evitar el insomnnio que padecen algunas embarazadas y también asegurará un buen peristaltismo.

Grasas de buena calidad

Las grasas que la madre ingiere son uno de los nutrientes esenciales para el bebé que se está formando. Por ello, estas grasas deben de ser de la mejor calidad. Como ejemplo tenemos el aceite de oliva o aceitunas, frutos secos y pescado a menudo y con moderación. Las grasas saturadas presentes en el tocino, la nata o la mantequilla deberían limitarse al máximo o eliminarse de la dieta.

Proteínas

Las proteínas, como ya hemos mencionado, son muy importantes para la formación de tejidos del bebé. Una vez más, será muy importante poner más atención a la calidad que a la cantidad. Las mejores fuentes de proteínas serán los huevos, el pescado, las legumbres y los frutos secos. La carne, siempre que sea magra, se dejará para ocasiones determinadas.

Hidratos de carbono

Los hidratos de carbono tienen muy mala fama cuando la realidad es que son imprescindibles. Lo realmente importante respecto a ellos es qué tipo deberíamos tomar. No es lo mismo tomar pan o arroz blanco que pan o arroz integral. El pan refinado, y también el arroz, nos aportan muy pocos nutrientes y elevan el nivel de glucosa en sangre de manera rápida. Sin embargo, los cereales integrales en general, están llenos de sustancias nutritivas y nos ayudan a mantener nuestros niveles de glucosa constantes. Además de esto, la fibra de estos últimos nos ayuda a evitar el estreñimiento.

Pixabay/Divily

Pixabay/Divily

En general, la dieta de una futura madre no debería de ser muy diferente de la de una persona que desee tener buena salud. Porque, cómo hemos dicho en anteriores artículos, el embarazo no es una enfermedad. Una dieta equilibrada y natural, unida a cierta cantidad de ejercicio físico moderado serán los mejores aliados para un embarazo y parto sin problemas.

 

 


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¿Comestibles o alimentos?

Normalmente, hacemos la compra y no nos paramos a pensar si lo que llevamos a casa son alimentos o comestibles. De hecho, quizá no sepas que existe diferencia. Tanto unos como otros están presentes en la dieta de muchas personas. Sin embargo, son dos opciones muy distintas si lo que queremos es nutrirnos de verdad.

Todo lo que se puede comer no es nutritivo

Seguramente que habrás notado que, hoy en día, ir a comprar no es una tarea fácil. Los pasillos de los supermercados y grandes superficies nos ofrecen una variedad abrumadora de productos. Tantos que, en ocasiones, es difícil saber qué elegir. Sin embargo, la calidad nutritiva de muchos de ellos deja mucho que desear.

Unsplash/Charles PH

Unsplash/Charles PH

Cada vez que llenamos nuestra despensa es posible que los productos que adquirimos sean poco o nada nutritivos. Existe un largo repertorio de alimentos procesados y ultraprocesados que han perdido por el camino gran parte de sus nutrientes. Por lo tanto, algunos de ellos, nos aportan poco más que un trozo de papel.

Cuanto menos procesado mejor

Ciertamente, no es difícil elegir alimentos nutritivos. Aquello que ponemos en nuestra mesa es más nutritivo cuanto más cerca está de su origen. En la cabeza de la lista encontramos los alimentos que se pueden comer crudos como las frutas y algunas hortalizas. Estas son las que más enzimas y vitaminas nos aportarán.

Después de los alimentos crudos encontramos aquellos que podemos ingerir procediendo a ligeros procesados como por ejemplo los germinados, los encurtidos y los alimentos cocinados al vapor. Cualquiera de ellos también nos ofrecen un alto valor nutritivo.

Unsplash/Anne Preble

Unsplash/Anne Preble

Los alimentos que sometemos a cocción, siempre que sean de buena calidad, tendrán menos enzimas pero aún conservarán una gran cantidad de nutrientes. Eso si, es muy importante que estos alimentos sean integrales y a poder ser de cultivo ecológico. De esa manera nos aseguraremos de que tengan todos sus características nutritivas y nada de productos químicos. Los cereales integrales, las verduras, las legumbres y las semillas y frutos secos estarían dentro de este grupo.

Los comestibles

Todo aquello que podemos comer pero que contiene poca o ninguna sustancia nutritiva y que ha sido procesado o ultraprocesado corresponde a la categoría de comestibles. Los comestibles pueden ser ingeridos pero normalmente solo nos aportan grandes cantidades de azúcar, sal y grasas.

Estos comestibles no son beneficiosos para nuestra salud ya que son responsables del exceso de peso y provocan adicción. Esto es debido a las sustancias que llevan que hacen que su sabor sea más intenso y apetecible.

Unsplash/Court Prather

Unsplash/Court Prather

En esta categoría encontramos entre otros los snacks, la bollería industrial, las salchichas y embutidos, comidas en lata, chocolates, preparados congelados, potitos y papillas, cereales de desayuno, margarinas, pizzas, etc. Todos estos comestibles son elaborados mayormente a partir de ingredientes industriales. Eso quiere decir que tienen en muy pequeña cantidad los alimentos naturales de los que proceden. Además, el proceso que los convierte en lo que son les hace carecer de la fibra y las vitaminas que los alimentos originales tendrían. Y, por si fuera poco, están cargados de potenciadores del sabor, texturizantes y conservantes.

 

Si quieres que tu salud se beneficie olvida los alimentos procesados. El organismo humano necesita energía viva para alimentarse que solo se encuentra en alimentos vivos, nutritivos y de calidad.