¿Somos lo que comemos?

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¿Somos lo que comemos?

Aquello que comemos tiene mucho que ver con nuestra salud y con lo que somos. Por todos es conocido aquello de «somos lo que comemos». Sin embargo esto no es siempre cierto. La realidad es que más que lo que comemos somos lo que digerimos. Y si queremos profundizar aún más diremos que lo que somos y lo que digerimos está íntimamente relacionado con lo que sentimos.

Somos bacterias andantes

Como fruto de nuestra educación, al escuchar la palabra bacteria nos ponemos a la defensiva. Pensamos que las bacterias son dañinas y que hay que evitarlas a toda costa… La realidad es totalmente distinta.

Diferentes autores, como Ed Young con su libro «Yo contengo multitudes» o Josep María Subirá I Vallés con «Haz felices a tus bacterias», nos explican la importancia de los billones de bacterias que habitan en nuestro interior. Cada ser humano tiene una célula de las bacterias por cada célula humana. Por supuesto, las células bacterianas son muy pequeñas y pesan poco. Por este motivo, según las últimas estimaciones, todas nuestras bacterias equivalen a un par de kilos de nuestros peso. Y en cuanto a cantidad, cada cuerpo humano se calcula que albergue unos 39 billones de estas bacterias de muy diferentes tipos.

Bacterias felices

Esta gran cantidad de bacterias que viven en nuestro interior no están ahí por casualidad. Cuando se encuentran equilibradas y «felices» estas bacterias consiguen que nuestro cuerpo y nuestro vivir estén equilibrados. Mientras nuestro nicho bacteriano funcione bien nuestra salud física y mental serán optimas. Sin embargo, si estas bacterias no tienen el vigor y la alegría que necesitan nuestro cuerpo comenzará a enfermar.

Todas estas bacterias viven en diferentes partes de nuestro cuerpo. Cada una de ellas es importante y necesaria para mantener el equilibrio en todo el organismo. No obstante, las bacterias intestinales son las que más influyen en el resto del cuerpo. Ya lo decía uno de los padres de la medicina, Hipocrates de Cos (460 a.C – 360 a.C); «La salud comienza en el intestino»

Microbiota

Al conjunto de bacterias que viven en nuestro intestino se las denomina microbiota. Cuando esta microbiota se desequilibra los microorganismos patógenos ganan terreno y causan enfermedad. Las causas de este desequilibrio son numerosas pero, la mala alimentación y las emociones negativas, como el estrés por ejemplo, son los grandes detonantes.

Cada vez son más los estudios científicos que corroboran la relación de una microbiota desequilibrada con patologías diversas: enfermedades autoinmunes, patologías respiratorias, problemas cardiológicos y alteraciones mentales, entre otros muchos. Por todo ello, es nuestra responsabilidad, contribuir a que nuestra microbiota esté equilibrada y las bacterias que la componen sean bacterias felices.

Unsplash/Heather Ford

Paz interior y dieta saludable

Como ya hemos visto, no solo somos lo que comemos. Después de comer necesitamos digerir y asimilar lo que comemos correctamente. De esto se encargan nuestras bacterias. Por lo tanto, debemos procurar llevar una vida tranquila y que los alimentos que pongamos en nuestra mesa sean lo más naturales posible. De esta manera, nuestras bacterias nos procurarán una vida más feliz y saludable.

Para más información acerca de este apasionante tema aquí os dejamos la charla de un experto en bacterias felices


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Yoga y salud cardiovascular

El yoga es una práctica que se relaciona con la elasticidad y la paz mental. Además de esto, practicar yoga nos ofrece muchos beneficios que quizá son menos conocidos. Aunque no se trata de un ejercicio que se pueda considerar aeróbico, diferentes estudios sugieren que es igual de efectivo para la salud cardiovascular.

Salud cardiovascular

El estrés es el principal causante de los problemas de salud de nuestra civilización. Cierta cantidad de estrés en un momento determinado puede ser necesario. Sin embargo, vivimos en un momento de la historia en el que muchas personas viven en un continuo estrés. Esta situación obliga a nuestro organismo a secretar hormonas que son altamente dañinas para todo nuestro cuerpo. Por todo ello, evitar el estrés es urgente y necesario, si queremos conservar en equilibrio nuestro cuerpo.

La salud de nuestro sistema cardiovascular está relacionada con una vida sana. Vigilar el peso, la tensión arterial y el colesterol son la mejor forma de proteger nuestro corazón. En cuanto al ejercicio físico, hasta hace poco, se creía que la mejor opción era practicar ejercicio aeróbico. Sin embargo, en la actualidad, como hemos señalado más arriba, se ha visto que el yoga es igualmente beneficioso.

En dichos estudios se observó que los practicantes de yoga, en general, presentaban menor peso corporal, menor presión arterial y menor lípidos en sangre. Esto nos lleva a entender que la práctica del yoga es una magnifica herramienta para cuidar de nuestro sistema cardiovascular. Además de esto, al comparar la práctica de yoga con otros ejercicios aeróbicos no se observaron cambios significativos en la salud.

La paz mental

La relación cuerpo mente es cada día más tenida en cuenta dentro de la medicina. La tensión y los problemas están muy relacionados con numerosas dolencias. Son muchos los especialistas en cardiología que incluyen la meditación entre sus recomendaciones para una buena salud cardiovascular.

Pixabay/Free-Photos

Pixabay/Free-Photos

Por todo ello, podemos observar que, aunque el yoga sea una disciplina de menor intensidad física, tiene una gran influencia en la relación mente cuerpo: si nuestra mente esta en paz todo nuestro organismo también lo estará.

El perfil del practicante de yoga

El doctor Miguel Ángel García-Fernández es secretario general de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). Según sus palabras: «las personas que practican yoga son especiales»Esta apreciación es debida a que, según su opinión, tales personas suelen tener una filosofía vital diferente al resto. Normalmente, son personas que buscan bienestar físico y espiritual a través de la meditación y los ejercicios. Quizá esa disposición -opina el doctor García-Fernández- sea en si misma un factor de prevención del riesgo cardiovascular.

Pixabay/Pixel2013

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La práctica regular del yoga nos ofrece también la posibilidad de viajar hacía nuestro interior. La atención a la respiración nos lleva a ser conscientes de nuestro cuerpo, de lo que ocurre más allá de lo que vemos afuera. Y desde esa posición de observador podemos distanciarnos y ver las cosas de manera diferente.


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Beneficios del yoga durante el embarazo

El ejercicio durante el embarazo es muy recomendable. Siempre que no haya ninguna patología que indique lo contrario la mujer embarazada debe de mantenerse activa. El yoga durante el embarazo es uno de los tipos de ejercicio más aconsejable. La práctica de esta disciplina, en cualquier momento de nuestra vida, nos aporta muchos beneficios. Aún así, en determinados casos, también existen contraindicaciones. De todo ello te vamos a hablar en este artículo.

Actividad física de bajo impacto

Cómo ya hemos dicho, la actividad física de la madre gestante es totalmente aconsejable siempre que el embarazo sea normal. No obstante, no vale cualquier tipo de ejercicio. Lo primero que hay que tener en cuenta es que sea una actividad física de bajo impacto.

Unsplash/Dane Wetton

Unsplash/Dane Wetton

Son muchos los estudios que confirman que el yoga es el mejor ejercicio para el embarazo. Esto es debido a que parece ser más efectivo que caminar o que los ejercicios que se practican en las clases de preparación al parto ya que, además de los beneficios físicos, también aporta equilibrio mental.

Beneficios de la práctica del yoga

El estado hormonal durante el embarazo acentúa, en muchos casos, la tendencia a la depresión. En este sentido se ha comprobado que el yoga es de gran ayuda para reducir los síntomas. Los diferentes ejercicios de respiración y las meditaciones que acompañan a esta disciplina son capaces de calmar la mente y ayudar a ver las cosas desde otra perspectiva.

La práctica habitual del yoga genera paz mental que nos ayuda a que el resto de las funciones corporales se lleven a cabo con más eficacia. Por ejemplo, se ha observado que practicando yoga dos veces por semana, las futuras madres mejoraban su función inmunitaria. Y por si esto fuera poco, también se ha comprobado que las mujeres que practican yoga durante le embarazo sienten menos dolor durante el parto y se reducen las posibilidades de tener que practicar una cesárea.

Por supuesto, todos los beneficios que el yoga aporta a cualquier persona también los obtendrá la mujer embarazada: la calidad de sueño mejora y se produce alivio de dolores de espalda al mejorar la postura corporal. A esto habría que añadir el punto de consciencia que la técnica aporta y que hace que la madre pueda conectar mucho mejor con su futuro hijo.

Detalles a tener en cuenta

Siempre que te pongas en manos de un profesional la práctica del yoga durante el embarazo no tendría porque suponer ningún problema. No obstante, es importante saber que:

  • Una mujer embarazada necesita más oxígeno que normalmente. Por ese motivo es muy importante que el ejercicio se practique en habitaciones muy bien ventiladas y sin exceso de calor.
  • Tanto las posturas invertidas como las que se hagan apoyadas sobre la espalda no son recomendables. Tampoco se practicarán posturas que compriman o estiren en exceso el abdomen.
  • Siempre se practicará un yoga adaptado a la situación de embarazo o yoga prenatal. Ningún otro tipo de yoga es recomendable.
  • Una embarazada nunca debería exigirse demasiado al practicar yoga. Lo ideal es que el esfuerzo se realice con comodidad y sin que falte el aliento.

Pixabay/Pexels

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Si estás embarazada y deseas practicar yoga lo primero que has de hacer es consultar a tu médico. Una vez que él te haya dado el visto bueno, acude siempre a un centro especializado y ¡a disfrutar de la experiencia!


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Yoga: El Saludo al Sol o «Surya Namaskar»

El Saludo al Sol, o Surya Namaskar, Es uno de los métodos  más  útiles para inducir una vida saludable, vigorosa y activa.

Es una forma muy efectiva de relajar, estirar, masajear y tonificar todas las articulaciones, músculos y órganos internos del cuerpo

Es una secuencia de 12 movimientos realizados de forma dinámica y sincronizada con la respiración.

La sincronización de la respiración con los movimientos de Surya Namaskar, asegura que el practicante, al menos por unos minutos al día respire tan profunda y rítmicamente como sea posible, incrementando la claridad mental al llevar sangre fresca y  oxigenada al cerebro.

Cómo realizar la práctica del Saludo al Sol

  • La práctica del saludo al sol, se puede realizar como calentamiento previo a una sesión de yoga o como un ejercicio en sí mismo.
  • Cualquier momento es bueno para la práctica del saludo al sol, siempre que el estómago este vacío.
  • Una ronda completa del Saludo al Sol consta de 2 series y se puede repetir las veces que se considere necesario, teniendo en cuenta el nivel y la experiencia del que practica.

Pixabay/StockSnap

Pixabay/StockSnap

  • Puedes realizar tres vueltas, descansar y volver a realizar tres vueltas.
  • Si ya practicas yoga puedes realizar hasta 12 vueltas, esto te mantendrá en forma.
  • Como con cualquier otra práctica el máximo beneficio se obtiene con la constancia.
  • Al principio conviene no exceder de 10 minutos diarios, se debe descansar al terminar cada serie y nunca realizarlo hasta sentir agotamiento.
  • Se recomienda hacer cada movimiento tomando conciencia de la postura que estás haciendo, es decir, tomando conciencia de lo que sientes en la postura.

Esto te ayudara a mantener la mente en el instante, en el aquí y ahora. Evita realizar la práctica de manera mecánica.

Beneficios del Saludo al Sol

  • Fortalece la espalda y contribuye al equilibrio del metabolismo.
  • Estimula y equilibra todos los sistemas del cuerpo, incluyendo el reproductivo, circulatorio, respiratorio y digestivo.
  • Tonifica y revitaliza todos los músculos del cuerpo y da flexibilidad a las articulaciones.
  • Fortalece los sistemas inmunitario, circulatorio, linfático y endocrino, aumentando la resistencia del cuerpo ante las enfermedades.
  • Ayuda a desarrollar la masa muscular, a perder grasa abdominal y a mantenerse ágil y esbelto.
  • Mejora el funcionamiento del sistema digestivo, previene la gastritis y los gases.
  • Facilita el aprendizaje de las técnicas de respiración
  • Mejora la capacidad intelectual, la concentración y la memoria, disminuye el estrés y armoniza y equilibra las emociones.
  • Calma la mente, alivia el insomnio y eleva el nivel de energía.
  • Combate la depresión y la ansiedad y proporciona calma, serenidad y fortaleza interior.

 

En el siguiente vídeo puedes ver su práctica…


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Jill Bolte Taylor, un viaje hacia la conciencia

Según apunta la ciencia, la conciencia podría ser un proceso biológico normal. Esta ciencia opina que la mente es una función cerebral. En ella se encuentran, además de la conciencia, la atención, la memoria, el inconsciente, etc. Aquello que realiza la mente se explica por las operaciones del cerebro. Aún así, resulta un enigma como lo hace. La doctora Jill Bolte Taylor, tras su increíble pero real experiencia, nos aporta mucha luz respecto a la relación del cerebro con la conciencia.

Una experiencia en carne propia

El motivo por el cual Jill Bolte Taylor llegó a ser una prestigiosa neuróloga en el Centro de Recursos de Tejidos Cerebrales de Harvard fue el de  profundizar e investigar acerca de la esquizofrenia que sufría su hermano. Lo que nunca pudo imaginar es que la parte más profunda de su estudio estaría protagonizada por ella misma.

Pixabay/geralt

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A sus 37 años, una mañana al levantarse, comenzó a sentir un fuerte dolor de cabeza. A la vez, experimentó una extraña sensación de desdoblamiento de la realidad. Poco a poco, fue perdiendo la capacidad de hablar, de reconocer los números, de andar y de mover los brazos. Afortunadamente, gracias a su conocimiento de las funciones cerebrales, pudo, rápidamente, ponerse en contacto con alguien que fuera a ayudarla. Jill Bolte Taylor sabía que lo que estaba sintiendo era una embolia cerebral.

El diagnóstico fue una hemorragia interna en el lóbulo izquierdo, perdiendo en menos de cuatro horas, la capacidad de procesar información. Aún así, según cuenta la doctora Taylor, tuvo una sensación de profunda paz interior que nunca antes había experimentado.

De vuelta a la «normalidad»

La recuperación mental y física total no se llevó a cabo hasta ocho años después del incidente. Todos sus conocimientos se habían esfumado como por arte de magia. En contra de todo pronóstico, y con mucha fuerza de voluntad, pudo recobrar todas las funciones dañadas. Esta recuperación tuvo mucho que ver con su conocimiento de la gran plasticidad de nuestro cerebro.

Poxabay/geralt

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Las vivencias

Jill B. Taylor explica que vivió el viaje hacia el abismo sin forma de una mente silenciosa, donde la esencia de mi ser quedó envuelta en una gran paz interior…. Mi conciencia me hizo sentir que era una con el universo”.

El hemisferio derecho del cerebro solo contempla el momento presente. No entiende de pasado y futuro. En su ahora todo está conectado y somos una sola cosa. El hemisferio izquierdo nos sitúa en el tiempo y nos define como un ego separado del resto. En su caso, al quedarse inutilizado el hemisferio «separador», la doctora Taylor accedió a una parte de la realidad que mientras el hemisferio izquierdo está al mando es muy difícil de experimentar.

Pixabay/Sciencefreak

Pixabay/Sciencefreak

Tras su recuperación, trajo consigo una gran enseñanza que volcó en su libro My Stroke of Insight y también en numerosas conferencias impartidas por todo el mundo. Su mensaje habla de la necesidad de conectar con la parte derecha de nuestro cerebro para ser felices. La siguiente frase podría resumir su enseñanza: «La paz está sólo a un pensamiento de distancia, para acceder a ella solo necesitamos acallar la voz de nuestra dominante mente izquierda…»

En el siguiente vídeo puedes disfrutar de su extraordinaria vivencia.