La vitamina C y sus numerosos beneficios

  • 0
Unsplash/Bruna Branco

La vitamina C y sus numerosos beneficios

A diferencia de los animales, los seres humanos no sintetizamos la vitamina C, necesitamos ingerirla para obtener sus beneficios. Esta vitamina hidrosoluble, también conocida como ácido ascórbico, es imprescindible para llevar a cabo numerosas funciones y, sobre todo, para que el sistema inmunológico funcione correctamente.

Para qué sirve la vitamina C

Como ya hemos dicho, estamos hablando de una vitamina hidrosoluble. Esto quiere decir que, aunque nuestro organismo guarde cierta cantidad, elimina por la orina lo que no es necesario. Eso nos indica que hay que tomarla de manera regular para evitar carencias.

Pixabay/Ri_Ya

Pixabay/Ri_Ya

Esta importante vitamina es utilizada por el cuerpo para la reparación y crecimiento de tejidos. Entre otros, está implicada en los siguientes procesos:

  • Es la responsable de la reparación y mantenimiento de los dientes, cartílagos y huesos
  • Se encarga de fabricar una importante proteína que está implicada en la producción de vasos sanguíneos, ligamentos y tendones
  • Es imprescindible en la absorción del hierro
  • Es muy importante en la sanación de heridas y formación del colágeno.
  • Imprescindible para evitar el escorbuto
  • Parece ser que acorta los procesos gripales

Potente antioxidante

La vitamina C es un antioxidante muy importante. Los antioxidantes son los encargados de bloquear y prevenir gran parte del daño causado por los radicales libres. Estos radicales libres se producen con la descomposición de los alimentos o por la contaminación y la radiación. Están relacionados con la aparición de ciertas enfermedades y con el envejecimiento.

Pixabay/Regenwolke0

Pixabay/Regenwolke0

¿Dónde encontramos vitamina C?

Las frutas y verduras son la mejor fuente de esta vitamina. Los cítricos, el kiwi, el mango, la sandía, la piña y la papaya son muy ricos en vitamina C. Los vegetales, siempre que se consuman crudos o ligeramente cocinados, también aportan una buena cantidad. El brócoli, los pimientos, espinacas, tomates y patatas son un buen ejemplo.

Existen también muchos complejos vitamínicos que contienen vitamina C. Lo ideal sería que con la dieta se obtuvieran las cantidades necesarias y evitar la suplementación. No obstante, el médico podría indicar la necesidad de tomar algún suplemento en caso de necesidad. Las cantidades diarias recomendadas van desde los 40mg hasta los 90mg, dependiendo del sexo y la edad.

Las personas fumadoras deberían añadir unos 40mg a su dieta ya que el tabaco incrementa la necesidad de esta vitamina.También se incrementa la necesidad de vitamina C en casos de dietas poco variadas, alcoholismo o en algunos tipos de cáncer. Las embarazadas y madres lactantes también deberían de tomar grandes cantidades de frutas y verduras frescas para hacer frente a sus necesidades de esta vitamina.

Pixabay/silviarita

Pixabay/silviarita

La vitamina C es imprescindible y juega un papel muy importante en el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. No obstante, siempre es importante que la fuente sea natural ya que en exceso nos puede perjudicar.


  • 0
Kuzu 1

Kuzu, alimento y medicina

En anteriores artículos hemos insistido mucho en los beneficios de consumir productos locales. Aún así, existen ciertos alimentos que, por sus interesantes propiedades, deberíamos tener en cuenta aunque vengan de lejos. El kuzu, muy valorado en la cocina tradicional japonesa, es uno de esos productos.

¿Qué es el kuzu?

El kuzu -también llamado kudzu- pertenece a la familia de las leguminosas. Proviene una planta denominada Pueraria lobata. La medicina tradicional china la considera como una de las hierbas fundamentales. Por ese motivo se le atribuyen numerosas propiedades beneficiosas para la salud. Además de sus usos medicinales, el kuzu tiene otras muchas utilidades. Con esta planta se pueden confeccionar ropa y papel, cestos, jabones, lociones y fertilizantes. También se utiliza para controlar la erosión del suelo.

Pueraria-lobata

 

¿Para qué sirve?

Este alimento se utiliza mucho en la cocina macrobiótica debido a todas sus propiedades curativas. Se trata de un polvo blanco que se obtiene a partir de las raíces de la planta. Tanto en China como en Japón, estas raíces se recogen de forma manual y se ponen a secar al sol siguiendo un proceso natural. Su principal actividad tiene que ver con la salud intestinal. Ayuda a fortalecer esta zona y regenera la microbiota. Actúa aportando equilibrio tanto en casos de estreñimiento como cuando hay diarrea. También es beneficioso para los espasmos intestinales de diversos orígenes. Gracias a su acción en el intestino, de manera indirecta, alivia las cefaleas, migrañas o vértigos.

kuzu2

En casos de resfriado, tomándolo al notar los primeros síntomas, reduce tanto los síntomas como la duración. Tiene un alto poder alcalinizante y vigoriza a las personas que están muy cansadas. Se le ha llegado, incluso, a utilizar como un producto eficaz para tratar el alcoholismo.

¿Cómo utilizarlo?

El kuzu es un almidón, por lo tanto es necesario cocinarlo. Primeramente, se diluye el polvo en agua fría. Aproximadamente una cucharada por una taza de agua. Una vez diluido, lo ponemos en el fuego sin dejar de remover. Veremos como, poco a poco, el líquido que al principio era blanquecino se vuelve transparente. Si lo mezclamos con zumo de manzana queda dulce y es muy bueno para tomar antes de ir a dormir. En la cocina se puede utilizar como espesante si no queremos utilizar otras harinas que contengan gluten y a la vez beneficiarnos de sus propiedades. Se diluye en frío y se añade al plato dejándolo cocer un par de minutos. Para el malestar digestivo se puede hacer un té verde de tres años con kuzu, ciruela umeboshi y tamari. Aunque tiene un sabor fuerte sienta de maravilla.

Utilizar kuzu no es complicado y nos aporta muchas ventajas. No obstante no debemos confundirlo con otro espesante que se utiliza en muchos países llamado Arrurruz. Este último solo tiene valor culinario pero no nos ofrece las propiedades medicinales del kuzu.

 


  • 0
Pixabay/Milius007

Reflexología podal y sistema inmunológico

Nuestro organismo necesita estar en equilibrio para conservar la salud. El sistema inmunológico es el encargado de que este equilibrio sea posible. Su principal función es asegurar que los microorganismos como bacterias, virus u hongos no sobrepasan los límites que se consideran saludables. La reflexología es una técnica que apoya el sistema de defensa de nuestro cuerpo.

El sistema inmunológico

Los glóbulos blancos son las células de nuestro cuerpo especializadas en inmunidad. Existen diferentes tipos de glóbulos blancos: neutrófilos, macrófagos, linfocítos B y T y células dendríticas que se producen en la médula ósea. Estas células del sistema inmunitario se encuentran en todo el organismo. No obstante, se concentran en mayor número en el bazo y en los ganglios linfáticos.

Pixabay/skeeze

Pixabay/skeeze

El sistema inmune es capaz de recordar y archivar la identidad de cada patógeno que pudiera desequilibrar nuestra salud. Gracias a esta memoria, cuando pasamos una enfermedad ya no volveremos a tenerla de nuevo.

Nuestro delicado sistema de defensa

Cualquier situación o tensión que vivimos repercute en nuestro cuerpo y también en la respuesta de nuestro sistema de defensa. Las situaciones de tensión, tristeza, miedo o ansiedad hacen que todo el organismo se desequilibre y lo acuse. Así mismo, otro tipo de factores como el paso del tiempo y el envejecimiento, la dieta inadecuada o la falta de luz solar harán que nuestra respuesta inmunitaria sea más débil y por lo tanto seamos más propensos a la enfermedad.

La reflexología como apoyo al sistema inmunitario

Todo el organismo es una unidad y por eso todas sus partes están conectadas. Nuestros sentidos transmiten la información al cerebro a través de la médula espinal. Según la reflexología muestra, todo nuestro cuerpo está reflejado en los pies. Cada órgano tiene su punto equivalente. Cuando estos puntos son estimulados se influye directamente en la parte del organismo a la que corresponden. El estímulo será el detonante para que, allí donde sea necesario, se recobre el equilibrio y la salud.

Unsplash/Rune Enstad

Unsplash/Rune Enstad

Esta técnica se aplica de forma manual presionando en diferentes zonas de los pies. Se puede considerar un masaje suave, aunque ligeramente intenso en algunos momentos. Después de una sesión de reflexología la sensación es de relajación física y mental. Solo esto ya es una gran ayuda para que nuestro cuerpo lleve a cabo su labor defensiva con facilidad. La reflexología también colabora en la eliminación de las toxinas y desechos de nuestro intestino, hígado, riñones, etc. Gracias a esa labor de desintoxicación dichos órganos funcionarán mejor. Otro efecto beneficioso de esta herramienta es la estimulación de la circulación linfática y sanguínea que contribuyen a que esos desechos sean expulsados con mayor facilidad.

Pixabay/massagenerds

Pixabay/massagenerds

La reflexología podal abraza todo nuestro organismo de forma suave y placentera a la vez que le apoya en su constante trabajo por la conservación de la salud.


  • 0
Unsplash/Maksim Shutov

Los minerales en nuestra dieta

Llevar una dieta saludable es uno de los mejores regalos que podemos hacernos. Somos aquello que comemos ya que todas nuestras funciones corporales se llevan a cabo gracias a lo que ponemos en nuestro plato. Actualmente, es mucha la información que tenemos acerca de cómo nutrirnos adecuadamente. Tanto en la publicidad como en las conversaciones habituales se escucha hablar de proteínas, vitaminas e hidratos de carbono. Sin embargo, los minerales, no son tan tenidos en cuenta aun cuando son muy importantes para que nuestro organismo se encuentre en perfecto estado.

Solo en pequeñas cantidades

Los minerales son un tipo de elementos que nuestro cuerpo utiliza en todos los procesos metabólicos. Son considerados micronutrientes porque, de la misma manera que las vitaminas, los necesitamos en cantidades relativamente pequeñas.

Pixabay/ Mariana Medvedeva

Pixabay/monicore

A diferencia de los hidratos de carbono o las grasas, los minerales no aportan energía. Su principal función es reguladora y, al no poder ser sintetizados por nuestro organismo, es necesario que sean aportados con la dieta.

¿Para qué sirven los minerales?

Estos micronutrientes son esenciales para la constitución de tejidos y fluidos corporales. Como ya hemos dicho, tienen función reguladora y participan en la obtención de energía de las células. También colaboran en la metabolización de los macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas). Además de esto, están relacionados con la formación de huesos y dientes. Cada uno de ellos, en su justa medida, tienen un papel muy importante en todo el funcionamiento de nuestro organismo.

Tipos de minerales

No todos los minerales se requieren en la misma cantidad. Aquellos que se necesitan en dosis mayores se denominan macrominerales. Los que son requeridos en menor cantidad son los oligoelementos.

Macrominerales

  • Fósforo y calcio: son los responsables de que nuestros huesos y dientes estén sanos. En contra de la creencia popular, los lácteos no son los alimentos que mayor cantidad y mejor calcio nos proporcionan.
  • Magnesio: este mineral está relacionado con numerosas funciones distintas que nuestro cuerpo lleva a cabo. En la actualidad, debido al empobrecimiento de los suelos, no siempre es fácil recibir la cantidad adecuada de magnesio.
  • Sodio y potasio: ambos está relacionados con la salud de nuestros nervios y músculos.
  • Cloro: su mayor cometido es favorecer el equilibrio de los líquidos del cuerpo.
  • Azufre: colabora en el metabolismo de las grasas.

Oligoelementos

Dentro de esta categoría están los minerales que el cuerpo necesita en menor cantidad sin que por ello sean menos importantes. Entre ellos se encuentran el hierro, el cobre, el manganeso, el selenio, el cobalto, el yodo, el zinc y el flúor.

¿Cómo aportar minerales al cuerpo?

La mejor manera de aportar a nuestro organismo todos los minerales que necesita es a través de la dieta. Solo en ocasiones específicas será necesario tomar suplementos. No obstante, es muy importante observar ciertas reglas para que no nos falte ningún mineral:

  1. Los alimentos ecológicos cuentan con mayor cantidad de nutrientes y menor cantidad de tóxicos.
  2. Los suplementos solo son necesarios en casos de una carencia severa y siempre bajo supervisión médica.
  3. El consumo de sal marina sin refinar nos aporta gran cantidad de minerales en estado puro.
  4. Una dieta equilibrada y variada siempre nos ayuda a consumir todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita.
  5. Es mejor no cocinar en exceso los alimentos y siempre aprovechar el agua de cocción para hacer sopas o caldos.
Pixabay/congerdesign

Pixabay/congerdesign

Además de todos los consejos dietéticos es importante tener en cuenta que el estrés incrementa la necesidad de ciertos minerales. Una vida tranquila y sosegada siempre es la mejor opción.


  • 0
Angel Escudero

Noesiterapia o curación por el pensamiento

Nuestra forma de pensar repercute directamente en la realidad que experimentamos pero no lo sabemos. Si supiéramos de su importancia, tendríamos que considerarla asignatura obligatoria en nuestro sistema educativo. Incluso con toda la investigación que se ha llevado a cabo al respecto, la mente sigue siendo una gran desconocida. ¿Sabías que podemos curarnos a través del pensamiento? De eso trata la denominada Noesiterapia.

Nuestra mente lanza pensamientos a su antojo. Podríamos decir que una mente sin entrenar se parece a un caballo desbocado. Debido a que esos pensamientos no son controlados las emociones derivadas de esa forma de pensar dirigen también nuestra vida.

Doctor Ángel Escudero

El Dr. Ángel Escudero, creador de la Noesiterapia, ha podido comprobar, gracias a su trabajo con miles de pacientes que, si sabemos orientar y utilizar la mente a nuestro favor, podemos hacer cosas inimaginables.

Unsplash/JAFAR AHMED

Unsplash/JAFAR AHMED

El deseo de ayudar a los demás llevó al Dr. Escudero a desarrollar una forma de entender la medicina totalmente revolucionaria. Comenzó su trabajo como responsable de la anestesia del hospital antituberculoso de la Magdalena, en Castellón. Ya en aquellos momentos, sin saberlo, programaba a sus pacientes antes de la cirugía para que sucediera aquello que deseaban. Ese fue el origen de la Noesiterapia o curación por el pensamiento.

¿Qué es la Noesiterapia?

El uso negativo del pensamiento podría ser el responsable de muchas enfermedades, dice el doctor Ángel Escudero. Con este tipo de pensamiento se pone un marcha un proceso que él denomina Respuesta Biológica Negativa (RBN). La RBN va acompañada de un predominio del sistema nervioso simpático. Cuando el sistema nervioso simpático toma el mando es para lidiar con situaciones estresantes y la adrenalina suele ser su aliada. Sin embargo, cuando vivimos en Respuesta Biologíca Positiva (RBP), según lo denomina el doctor Escudero, nuestro organismo se encuentra bajo cierto predominio del sistema nervioso parasimpático. Viviendo de esta manera, las situaciones difíciles o estresantes aparecerán con mucha menos frecuencia.

Vivir en positivo

Cuando nuestra forma de vivir se desarrolla en RBP hay una serie de signos que nos hacen reconocer este estado. De la misma manera que ante un problema o situación de estrés se nos seca la boca, cuando nos encontramos en RBP la calidad de nuestra saliva es totalmente diferente. En dicho estado, nuestra boca tendrá saliva líquida y clara. Y desde esa situación se puede programar aquello que deseamos o necesitamos, según explica Escudero.

Unsplash/bruce mars

Unsplash/bruce mars

Aplicaciones de la Noesiterapia

El doctor Escudero lleva más de 40 años operando a sus pacientes sin anestesia química. En todo ese tiempo no ha tenido una sola infección postoperatoria y sus pacientes permanecen conscientes durante la intervención. De hecho, además de estar conscientes, muchos de ellos hablan o cantan. También se puede utilizar su método para partos sin dolor programando a la madre antes de dar a luz.

La Noesiterapia podría ser considerada simplemente como un milagro si no tuviera detrás todo el trabajo científico de su creador. Aquí os dejamos su testimonio.


  • 0
Unsplash/v2osk

¿En qué consiste la iridiología?

Los ojos son las ventanas del alma. Lo que probablemente no todos sabemos es que los ojos también nos ayudan a mirar al interior de nuestro cuerpo. La iridiología es un método diagnóstico que, gracias a la observación del iris, nos muestra el estado de salud de nuestro organismo.

Orígenes de la iridiología

Esta técnica viene de muy antiguo. Ya los egipcios ponían especial atención a los cambios que se producían en los ojos de las personas. De hecho, dejaron constancia de este interés en sus jeroglíficos.

Tiempo después, a principios del siglo XIX Ignaz Von Peczely observó que, los ojos de un búho que intentó capturar comenzaron a cambiar después de que se le fracturó una pata.

Pixabay/moonzigg

Pixabay/moonzigg

Mas tarde, otros autores alemanes y el sueco Nils Liljequist,  ampliaron estas observaciones. Desde entonces hasta nuestros días esta técnica ha evolucionado hasta convertirse en un método diagnóstico complementario a cualquier otro tipo de medicina.

Lo que dicen nuestros ojos

Nuestros ojos expresan más de lo que imaginamos. Solo con una mirada es posible saber cómo se encuentra una persona. La iridiología analiza, además del color del ojo, las distintas partes de nuestro iris.

El iris está lleno de detalles y, según los expertos, muestra un fiel reflejo de lo que ocurre en nuestro organismo. Esto es posible gracias a que hasta él llegan miles de terminaciones nerviosas. Estas terminaciones están conectadas a los distintos tejidos del cuerpo por medio del cerebro y del sistema nervioso

¿Qué nos muestra el iris?

El iris nos señala la constitución del cuerpo de la persona. Así mismo, es una buena forma de observar la salud general y las debilidades de ese organismo. Analizando el iris de forma completa obtendremos el conocimiento de la buena, o no tan buena, constitución corporal de la persona que observamos. Esta información está relacionada con la densidad de las fibras del iris, los colores, las estructuras y patrones. También nos muestra dónde hay lesiones, desequilibrios o irritación, entre otras cosas.

No todo se puede saber con la iridiologia

Esta técnica no nos proporciona una información completa de todas las enfermedades. Es sobre todo de gran ayuda para informar acerca de posibilidades de ciertas tendencias a desequilibrios. En muchos casos el iris refleja ya esa tendencia antes de que los síntomas aparezcan.

La iridiología nos muestra la inflamación que pueda haber en alguna zona de nuestro cuerpo. Sin embargo, nunca podrá encontrar dónde se pudieran encontrar gérmenes, parásitos o cálculos biliares.

 

Nuestros ojos son nuestra mayor fuente expresiva. Gracias a ellos podemos obtener información que nos ayude a cuidar mejor de nuestro cuerpo. Podemos considerar la iridiología como una buena herramienta de prevención ya que nos advierte de signos que, de otra manera, podrían pasar desapercibidos.


  • 0
Unsplash/caleb george

Autoobservación, la llave hacía la salud

La forma de vida que llevamos nos obliga a no ser conscientes de muchas cosas. Tanto dentro como fuera de nosotros ocurren cosas que solo podemos apreciar si vivimos de manera más consciente. Nuestro cuerpo tiende a la salud y, para conservarla, nos envía señales que nos indican qué es lo mejor para nosotros. Lamentablemente, muy a menudo, no escuchamos esas señales o, en el peor de los casos, las reprimimos o ignoramos. De la misma manera, determinadas emociones, que nos vendría bien atender, tampoco son tenidas en cuenta. Solo con un poco de autoobservación nuestra calidad de vida mejoraría considerablemente.

¡Escuchaté! ¡Dentro de ti hay vida!

Nos hemos acostumbrado a desarrollar una actividad frenética como si nuestra vida dependiera de ello. Corremos desde que nos levantamos hasta que nos volvemos a acostar. Creemos de que la  mejor manera de tener éxito y alcanzar la felicidad es perseguir meta tras meta. En base a estas creencias es fácil observar a la gente por la calle moviéndose a toda velocidad y con la mirada perdida sin prestar atención a lo que pasa a su alrededor. Cabría preguntarse si eso tiene alguna relación, aunque sea indirecta, con ser felices. Creo que no…

Debido a este modo de vivir, nos comunicamos muy poco o nada con lo que está ocurriendo en nuestro interior. Aunque no seamos conscientes, cada segundo, hay una actividad incesante y necesaria allí dentro. Nuestro organismo se emplea a conciencia en proporcionarnos salud y equilibrio. Al mismo tiempo, nosotros no dejamos de agredirle y no tenemos en cuenta los síntomas que nos avisan de a qué deberíamos de poner atención.

El poder está en tu mano

Si fuéramos conscientes de esas señales internas y les diéramos la importancia que merecen, serían pocas las veces que tendríamos que acudir al médico o utilizar medicamentos. Quizá este razonamiento te parezca absurdo pero te aseguro que tiene mucho de cierto.

Pixabay/groveskye

Pixabay/groveskye

Desde que comenzamos el día vivimos ajenos a cualquier señal que recibamos de nuestro propio cuerpo. Por ejemplo, ¿quién no se levanta por la mañana muerto de sueño deseando tomar café para poder comenzar a funcionar? Mucha gente. Algo tan cotidiano como esto no es natural. Para que nuestro cuerpo funcione bien necesita haber descansado y el hecho de levantarnos sin sueño significa que no necesita más descanso. Es cierto que para eso habría que respetar la hora de acostarnos. Una vez más, deberíamos estar atentos a cuando comenzamos a sentir sueño y acostarnos en lugar de seguir viendo la televisión.

La autoobservación

Si pudiéramos vivir de manera más tranquila podríamos percibir lo que sentimos y lo que necesitamos con más claridad. Comeríamos cuando tuviéramos hambre. Descansaríamos cuando estuviéramos cansados. No comeríamos lo que no nos sienta bien. Haríamos ejercicio cuando el cuerpo nos indicara movimiento. Podríamos decir que llevaríamos la vida que necesitamos. ¿A qué esperamos para llevarlo a cabo?

Pixabay/Free-Photos

Pixabay/Free-Photos

Cuando vivimos una vida más consciente, la autoobservación también nos ayuda a saber qué sentimos y qué no sentimos. Nuestra brújula interna es capaz de mostrarnos qué es lo mejor para nosotros en cada momento y situación. Solo necesitamos saber que esa brújula existe y seguir sus instrucciones.

 

Hemos olvidado que un día llegamos a este mundo con todas las herramientas para una vida plena y feliz. Nos hemos acostumbrado a vivir de forma desnaturalizada como si no existiera otra. ¡Despierta y mira hacía tu interior! ¡Allí es donde están todas las respuestas!

 


  • 0
Fuente: Pixabay/kirtlane

¿Sabes lo que son los chakras?

Hoy en día es muy habitual escuchar hablar de los chakras en diferentes ambientes. Probablemente tengas una vaga idea de lo que significa esta palabra o, quizá, no sepas que quiere decir. En cualquier caso, si lees este artículo, podrás tener cierto conocimiento acerca de qué son y para qué sirven los chakras.

¿A qué llamamos chakras?

Según se ha demostrado científicamente nuestro cuerpo es energía que vibra. Por mucho que aparente solidez, detrás de esa «ilusión», discurren redes de energía vibratoria que emergen de algo que aún desconocemos. Esa energía es distribuida y organizada a través de nuestros chakras.

La palabra chakra significa rueda y proviene del sánscrito. Se le da este nombre a los distintos centros por los que circula la energía que anima nuestro cuerpo físico ya que, en cierta manera, tienen forma de rueda.

Fuente: Pixabay/Activedia

Fuente: Pixabay/Activedia

¿Qué función tienen?

Estos centros tienen la función de hacer que la energía de vida sea canalizada hacía nuestra estructura orgánica. Los chakras captan y absorben la energía del universo adaptándola a la frecuencia de cada persona. Podemos considerarlos como unos fabulosos transformadores de energía.

Gracias al trabajo de cada uno de los chakras, nuestro cuerpo se regula constantemente manteniendo el equilibrio y la salud. Solo en los casos en los que estos centros no funcionen como deberían se puede producir desequilibrio en algún sentido.

Alteraciones en los chakras

Cómo ya hemos dicho anteriormente, para que nuestro cuerpo funcione bien nuestros chakras deben de estar abiertos y en equilibrio. Si alguno de ellos presenta un bloqueo o está cerrado, la energía no podrá circular libremente. Debido a ello, podemos sufrir problemas emocionales, físicos o mentales.

A menudo. las dolencias que presenta nuestro organismo están relacionadas con estos desequilibrios.  Afortunadamente, existen numerosas técnicas que nos ayudarán a devolver el equilibrio a nuestro sistema energético. Entre ellas se encuentra la práctica regular del yoga o la meditación.

No obstante, a lo largo de nuestra vida y, paralelamente a nuestro avance espiritual, nuestro campo de energía ira aumentado su frecuencia, con lo que los chakras lo harán también.

Fuente: Pixabay/geralt

Fuente: Pixabay/geralt

¿Cuántos chakras tenemos?

En general, se suele hablar de 7 chakras aunque hay muchos más. No obstante, en este caso, solo vamos a detenernos en estos 7 chakras principales.

Estos 7 centros discurren de manera vertical por el centro del cuerpo. Comienzan en la base del tronco y terminan en la cabeza, en la coronilla. Están asociados, cada uno de ellos, a una zona en concreto del cuerpo. Así mismo, se les representa con diferentes colores.  Los tres chakras inferiores están más conectados con nuestra materialidad y vibran más lentamente. Los tres superiores están asociados con funciones más espirituales y el cuarto chakra (corazón) está considerado como un puente que conecta nuestro mundo físico con el espiritual.

Fuente: Pixabay/phpmaster90917

Fuente: Pixabay/phpmaster90917

¿Cómo se denominan?

Cada uno de los chakras tiene un nombre y está relacionado con una parte del cuerpo y un color:

  • Muladhara: Primer chakra – color rojo – raíz
  • Svadhisthana: Segundo chakra – color naranja – ombligo
  • Manipura: Tercer chakra – color amarillo – plexo solar
  • Anahata: Cuarto chakra – color verde – corazón
  • Vishuddha: Quinto chakra – color azul claro – garganta
  • Ajna: Sexto chakra – color azul indigo – tercer ojo
  • Sahasrara: Septimo chakra – color morado – corona

 

Todos nuestros pensamientos y emociones están relacionados con la forma en la que nuestra energía circula por estos centros. Así mismo, nuestra alimentación, el agua que bebemos o los lugares que frecuentamos también influyen en esa energía. Por todo ello, en nuestra mano está proporcionarnos bienestar o malestar sabiendo hacer las elecciones más adecuadas.

 


  • 1
Unsplash/rawpixel

Tu cuerpo pide más agua

Nuestro organismo está formado por un 70% de agua. En realidad, somos más agua que otra cosa. Todas nuestras funciones están relacionadas de alguna manera con este elemento. No obstante, a pesar de su importancia, la hidratación correcta no es una prioridad para la mayoría de las personas. Según distintas investigaciones, muchas de las enfermedades actuales son síntomas de deshidratación. Vamos a ver por qué.

Un descubrimiento por casualidad

El Dr. F. Batmanghelidfue un médico iraní que, gracias a una casualidad, descubrió la capacidad curativa del agua. Estudió medicina en Inglaterra y al finalizar sus estudios regresó a su país de origen para ayudar en el desarrollo de una red de hospitales. En 1979 fue encarcelado durante la Revolución Islámica que dio lugar a la caída del útlimo Sha de Persia. A pesar de haber sido condenado a muerte, pudo salvar su vida gracias a su condición de médico. En aquel momento se le requirió para ocuparse de los enfermos que estaban en prisión. En tal circunstancia se dio la «casualidad» que originó la investigación que duraría durante el resto de su vida.

Dr.-F-Batmanghelidj

Durante el tiempo que estuvo atendiendo a estos enfermos se enfrentó a condiciones de todo tipo. En cierta ocasión, uno de los enfermos gritaba de forma desesperada por el dolor que le ocasionaba lo que claramente era una úlcera de estómago. Los medicamentos con los que contaba eran escasos y no hacía efecto ninguno. El Dr. Batmanghelidjen su desesperación, optó por darle un vaso de agua rogándole que siguiera bebiendo más agua cada cierto tiempo. Tras unas horas la mejoría se hizo cada vez más evidente ante la sorpresa de todos. Debido a ello, el doctor continuó suministrándole más agua hasta que el dolor desapareció por completo. Este fue el principio de un larga lista de casos de úlcera de estómago que sanaron de la misma manera.

La necesidad de agua de nuestro cuerpo

Cuando el Dr. Batmanghelidj fue liberado se dedicó en cuerpo y alma a investigar sobre la importancia de la hidratación en nuestro organismo. Según sus estudios,  los seres humanos hemos perdido nuestra capacidad para sentir sed. Debido a esto, muchas de las enfermedades de nuestros días están relacionadas con cierto grado de deshidratación que todos padecemos. A esto habría que añadirle que según envejecemos aún sentimos menos la necesidad de beber.

También debemos de tener en cuenta que la calidad de nuestro agua no es buena. El agua que bebemos carece de los minerales con los que contaba hace mucho tiempo cuando no era sometida a los tratamientos de potabilización actuales. Todo esto provoca una sed continua de nuestro organismo que impide que las funciones más básicas puedan llevarse a cabo con la eficacia necesaria.

¿Qué dolencias mejoran con el incremento de agua?

El Dr. Batmanghelidj comprobó que llevando a cabo una rehidratación sistemática, muchas de las enfermedades de sus pacientes desaparecian. Obtuvo estupendos resultados en casos de asma, dolores de cabeza, depresión, estrés y obesidad, entre otros.

Merece la pena leer el libro que contiene todos los estudios llevados a cabo por el Dr. Batmanghelidj, así como los testimonios de personas que encontraron solución a sus problemas siguiendo sus indicaciones. Son muchas lo casos de mejoría gracias a un procedimiento tan simple como incrementar, en cierta medida, la ingesta de agua. Tomando dos vasos de agua, con una pizca de sal marina sin refinar, media hora antes de cada comida mejorarán muchas de las funciones de nuestro organismo.

 

En resumen, algo tan sano como beber la cantidad de agua que necesitamos, puede ser una de nuestras herramientas más baratas y sanas para conservar un buen estado de salud.


  • 0
Fuente: Unsplash/Simon MIgaj

¿A qué llamamos coherencia cardíaca?

Cada vez que nuestro corazón late se generan ondas electromagnéticas. Cuando estas ondas siguen un patrón repetitivo y ordenado podemos decir que nuestro corazón está en coherencia. Este estado de coherencia es transmitido al cerebro también. Según los últimos estudios la coherencia cardíaca es sinónimo de salud. Si quieres saber como conseguir este estado sigue leyendo este artículo.

No tenemos un único cerebro

Hasta hace muy poco se creía que únicamente teníamos un cerebro. Sin embargo, actualmente, se sabe que tanto el intestino como el corazón cuentan con circuitos formados por decenas de miles de neuronas. Estos circuitos se comportan como si fueran pequeños cerebros dentro de nuestro cuerpo, siendo capaces de tener sus propias percepciones y modular sus respuestas dependiendo de esas percepciones. Podríamos decir que, de alguna forma, el corazón tiene sus propios recuerdos.

Fuente: Unsplash/Darius Basar

Fuente: Unsplash/Darius Basar

Nuestro corazón, además de contar con sus sistema de neuronas propio, también segrega y libera algunas hormonas. Entre otras, encontramos la adrenalina que es segregada cuando es necesario rendir al máximo, o la oxitocina, también llamada la hormona del amor.

Emociones y coherencia cardíaca

Cómo ya hemos comentado, el corazón tiene su propio circuito neuronal. Según sean nuestras emociones el corazón enviará diferentes señales al cerebro. Las emociones positivas nos proporcionan armonía tanto en el sistema nervioso como en el latido cardíaco. Además de esto, originan una sincronicidad en el funcionamiento de los distintos sistemas del organismo que nos llevarán a una coherencia cardíaca. Sin embargo, las emociones negativas. provocan alteraciones en el ritmo del corazón y también en el sistema nervioso. El estrés, el enfado o la ira, darán forma a lo que se conoce como caos cardíaco.

Todo este conocimiento nos ayuda a entender mejor nuestro cuerpo. Así mismo, llegamos a la conclusión de que un corazón que late de forma armónica envía señales de calma al cerebro y al sistema nervioso, dando lugar a una sensación de bienestar.

Fuente: Unsplash/Simon Migaj

Fuente: Unsplash/Simon Migaj

 ¿Qué nos ayuda a favorecer la coherencia cardíaca?

El hecho de conseguir una buena coherencia cardíaca nos aporta muchos beneficios. Además de encontrarnos mejor físicamente, nuestro cerebro estará más despierto y será más eficiente.  Vamos a ver de qué forma podemos conseguirlo:

  • Una mirada hacía el interior. La mayoría de las personas ponen toda su atención en el exterior. Sin embargo, dirigir nuestra atención hacía lo que pasa en nuestro interior es tan necesario como estar pendientes de lo que sucede afuera. Cualquier de las muchas técnicas de relajación o meditación son una buena herramienta.
  • Ejercicio físico. Cualquier ejercicio que favorezca una correcta conexión entre la mente y el cuerpo, favorecerá la coherencia cardíaca. El yoga, el tai-chi, o un paseo poniendo atención en la respiración serán muy beneficiosos.
  • Atención a lo que sucede Ahora. Si somos capaces de poner toda nuestra atención en el momento presente, todos nuestros sistemas se armonizarán. El ahora es lo único que realmente existe. El pasado y el futuro únicamente viven en nuestra mente.

Un corazón que late con coherencia es un seguro de salud y bienestar. Cómo habrás comprobado es fácil de conseguir. Emociones positivas, vida tranquila y ejercicio moderado serán tus mejores aliados.