Levadura de cerveza, una ayuda en momentos de estrés

  • 0
Levadura Cerveza

Levadura de cerveza, una ayuda en momentos de estrés

Vivimos en un momento de la historia en el que la cantidad de estrés que soportamos es muy alta. Desarrollamos una continua actividad que pone a nuestro cuerpo y nuestra psique contra las cuerdas. Fruto del desequilibrio que esto genera, muchas personas sufren síntomas que las llevan a necesitar algo que les ayude a sentirse más centradas. La levadura de cerveza es una de esos «remedios» que, sin efectos secundarios, pueden ser de gran ayuda en momentos de tensión.

¿Qué es la levadura de cerveza?

La levadura de cerveza se obtiene a partir de la fermentación de ciertos cereales y gracias al hongo unicelular S. cerevisiae. Una vez fermentado, el producto que resultante es limpiado, secado y pasteurizado. Después, se comercializa en forma de copos o en polvo. Para mayor comodidad también podemos encontrarlo en forma de cápsulas o comprimidos. El sabor inicial de la levadura de cerveza es bastante amargo. Por ese motivo ha de pasar un proceso inicial que evite este sabor.

Levadura

¿Levadura de cerveza o levadura nutricional?

En las tiendas especializadas, y en numerosas publicaciones de dietética, encontramos ambas levaduras y, muchas personas, piensan que se trata del mismo producto, pero no es así. La levadura de cerveza es un derivado de la fabricación de la cerveza. Se trata de un alimento que aprovecha un subproducto de la industria cervecera.

Por el contrario, la levadura nutricional, se fabrica expresamente para el consumo. Aunque ambas levaduras parten de la misma cepa (S. Cerevisiae), la nutricional se hace, normalmente, a partir de melazas de caña o de remolacha. La mayor diferencia entre ambas es el grado de amargor. Los aportes nutricionales son los mismos.

Pixabay/stux

Pixabay/stux

¿Qué propiedades tiene?

La levadura de cerveza es una buena fuente de proteínas, aproximadamente 50 gramos de proteína por cada 100 gramos. Además de esto, es muy rica en zinc, ácido fólico y en todas las vitaminas del grupo B, excepto la vitamina B12. Las vitaminas del grupo B son imprescindibles para el buen funcionamiento del sistema nervioso. En momentos de estrés o situaciones en las que no descansamos bien, este grupo de vitaminas no puede faltarnos.

Se ha observado también que la levadura de cerveza regula los niveles de azúcar en sangre y fortalece el sistema inmune. Toda su riqueza nutricional también nos ayuda a mejorar la piel, el cabello y las uñas. Para los deportistas es muy conveniente ya que favorece el aumento de la masa muscular.

¿Cómo tomarla?

En circunstancias normales, con tomar un par de cucharadas al día es suficiente. La levadura en copos tiene un delicioso sabor a queso y podemos espolvorearla sobre la pasta, las ensaladas, sopas o yogures. También podemos encontrarla en farmacias o tiendas dietéticas en comprimidos. En ese caso, habrá que seguir las recomendaciones del fabricante, aunque tres pastillas tres veces al día suele ser lo más habitual.

Unsplash/Paz Arando

Unsplash/Paz Arando

La levadura de cerveza debe de ser considerada como un complemento nutricional que puede ser de gran ayuda en momentos de gran desgaste físico o emocional.


  • 0
Pixabay/HeungSoon

La música, una forma de sanación

Muchos de nuestros recuerdos y momentos felices están asociados a ciertas piezas musicales. Durante el último siglo, y a partir del estudio de ciertas culturas antiguas, se ha comprobado que la música puede ofrecernos ciertos efectos orgánicos y psicológicos. Al utilizar ciertas estructuras rítmicas, sonidos o diferentes piezas musicales se obtienen distintos resultados terapéuticos. ¿Podemos considerar entonces la música una forma de sanación?

La música del ayer

El uso de ciertas melodías como terapia curativa es algo que viene de muy atrás. En la prehistoria se sabe que se utilizaban ritos religiosos y mágicos para obtener curación. Así mismo, 1500 años a. C. ya la utilizaban los egipcios para calmar la mente, sanar el cuerpo y purificar el alma. También en la Antigua Grecia la teoría del Ethos consideraba que los elementos de ciertas composiciones musicales afectaban la voluntad del hombre, así como a sus emociones, fisiología y parte espiritual.

Musicoterapia

Ya en nuestros días, hemos dado el nombre de musicoterapia al uso terapéutico de la música. El objeto de esta técnica es promover la expresión, la comunicación, el movimiento y el aprendizaje entre otras muchas cosas. En definitiva, se trata de que la calidad de vida del individuo mejore a través de la música.

Según la ciencia, la musicoterapia basa sus resultados en el efecto que las ondas sonoras tienen sobre la materia física. Por ejemplo, una melodía suave y pausada disminuye la frecuencia cardíaca y respiratoria. También reduce la temperatura corporal y reduce la presión arterial. Por el contrario, una música disruptiva y poco armónica podría desequilibrar nuestro cuerpo y nuestras emociones.

Beneficios de la música

Como hemos visto más arriba, la música puede armonizar todo nuestro cuerpo y nuestra psique. De manera específica, la musicoterapia nos ayuda a:

-Aumentar nuestra sensación de alegría y placer.

Numerosos estudios demuestran que la música estimula sistema mesocorticolímbico dopaminérgico. Este sistema es conocido como «el centro del placer» y se activa a través del sentido del humor o de la comida, por ejemplo.

-Fortalece el sistema inmunológico.

Al escuchar una pieza musical, nuestro cuerpo libera menos cortisol y más hormona del crecimiento. Debido a ello todo el organismo estará en mejores condiciones para enfrentarse a cualquier enfermedad.

-Nos ayuda a reducir estrés y sentir menos ansiedad

En cualquier momento estresante el simple hecho de escuchar música tranquila ayuda a bajar el ritmo cardíaco, a reducir la presión arterial y, de esta manera, calmar la ansiedad.

-Ayuda a aliviar el dolor

En algunas clínicas se han realizado estudios que demuestran que las personas que escuchan música durante la operación o después, necesitan menos anestesia y se recuperan más rápido.

-Fortalece la memoria

Las personas mayores que acuden a musicoterapia comprueban que su concentración, atención y memoria mejoran notablemente. Así mismo, favorece la interacción social y la sensación de autoestima.

En definitiva, algo tan sencillo como escuchar música puede tener maravillosos efectos sanadores.


  • 0
Unsplash/Sara Gualtery

El limón, un superalimento

 

El limón está presente en nuestra dieta desde hace mucho tiempo. Sin embargo, son pocas las personas que saben hasta qué punto podemos considerarlo un tesoro para nuestra salud.  Esta fantástica fruta nos ayuda a eliminar toxinas, nos aporta vitaminas y también es un potente bactericida. En esta entrada te vamos a contar para qué sirve el limón y cómo puede ayudarnos, tanto en la prevención como en el tratamiento de muchas dolencias.

El origen del limón

El limonero pertenece a la familia de las rutáceas y al género cítrico con carácter tropical. Es, probablemente, originario del sur de China y crece mejor en sitios no muy fríos de suelos poco profundos y con alta salinidad. En Asia, el limonero se cultiva desde hace más de 2.500 años. Allí, se le considera un símbolo de la felicidad. Desde China su cultivo se extendió hasta el actual Irán. A partir del siglo X, los árabes lo llevaron por la cuenca mediterránea, por el oeste hacía España y por el este hacía Grecia. Actualmente, el principal país productor es México. Detrás van la India, España, Italia y Grecia.

Pixabay/Hans

Pixabay/Hans

Los frutos del limonero son los limones que pueden variar en cuanto a su color y la textura de su piel. Este árbol florece todo el año y según la época de maduración de los frutos se clasifican las diferentes variedades.

Los beneficios del limón

Los usos del limón en la cocina son muchos. En pastelería son ideales para añadir aroma y esencia. También se utiliza para aderezar y cocinar alimentos o para la fabricación de licores. Como ya hemos dicho, esta fruta nos ofrece numerosos beneficios:

Alto poder alcalinizante

Aún siendo un alimento ácido, el limón nos ayuda a alcalinizar el organismo. El equilibrio del pH en nuestro cuerpo es muy importante para mantener una buena salud. Además, las dietas ricas en alimentos refinados, aditivos y carnes tienden a acidificar el organismo. Por este motivo, es una buena idea poner un poco de zumo de limón sobre las carnes y pescados.

Fortalece el sistema inmune

El limón, como el resto de los cítricos, es muy rico en vitamina C y flavonoides. Estas sustancias son muy interesantes para reforzar el sistema de defensa del cuerpo. Ante los primeros síntomas de cualquier proceso respiratorio un zumo de limón natural nos servirá de gran ayuda.

Potente antibacteriano

Además de todas las sustancias nutritivas que contiene, el limón también posee una alta capacidad bactericida. Por este motivo, está indicado en cualquier proceso en el que necesitemos reducir la población bacteriana.

Beneficia al sistema nervioso

La dosis de potasio que el limón nos aporta es muy aconsejable para el sistema nervioso en general

Muy desintoxicante

Este mágico cítrico, al estimular el hígado, es muy apropiado para eliminar toxinas. Son muchas las personas que toman un vaso de agua tibia con el zumo de un limón recién exprimido por la mañana antes de desayunar. Esta sana costumbre es una estupenda forma de limpiar en profundidad nuestro aparato digestivo. Además, al aumentar los movimientos peristálticos ayuda a evacuar los intestinos con facilidad. Así mismo, después de comidas copiosas nos facilita la digestión.

Un poco de limón cada día es un buen aliado para mantener nuestro cuerpo con salud. Eso si, hay que tener cuidado de tomarlo siempre con una una pajita porque el ácido en exceso daña el esmalte dental.


  • 1
Fuente: Pixabay/ ElisaRiva

¿Hay relación entre las emociones y la enfermedad?

Nuestro organismo funciona como un todo. La medicina alopática se ha especializado en cada una de sus partes olvidando la importancia de considerar el conjunto. Nuestra capacidad para sentir emociones nos lleva a experimentar síntomas físicos derivados de las mismas.  Es por ello que, cada día son más los estudios que demuestran la relación que existe entre nuestras emociones y diferentes enfermedades.

Emociones que nos perturban

Todo el mundo sabe que cuando pasamos por un momento que nos crea tensión es muy posible que nuestro cuerpo tenga diferentes síntomas. Por ejemplo, es normal tener diarrea el día antes de un examen, o sufrir dolor de estómago después de una discusión.  De la misma manera, cuando vemos a la persona amada, podemos sentir fuertes palpitaciones. Todo estos casos entran dentro de lo que consideramos habitual, sin embargo, cuando hablamos de otro tipo de patologías olvidamos que las emociones pueden estar también jugando un papel importante.

Fuente: Pixabay/809499

Fuente: Pixabay/809499

Nuestra salud física se encuentra íntimamente relacionada con nuestras emociones. Cualquier desequilibrio que presente nuestro mundo emocional repercutirá en nuestro cuerpo físico.

Vivimos sumidos en el estrés

En el momento de la historia que nos ha tocado vivir las prisas y el estrés nos acompañan a cada instante. Necesitamos ser productivos y rentabilizar cada minuto del día. Además, la sociedad premia esa productividad y esa velocidad.

El estrés en pequeñas dosis puede ser necesario y hasta beneficioso. Sin embargo, el estrés mantenido en el tiempo, afecta de manera muy importante a nuestra salud. Son muchos los estudios que relacionan el estrés con numerosas enfermedades. Por ejemplo, trabajo del Dr. Gabor Maté, en su libro When de Body says No (Cuando el cuerpo dice no) nos muestra la clarísima relación entre el estrés y diferentes enfermedades.

Psiconeuroinmunologia, la medicina del futuro

Solo hace 40 años que apareció a Psiconeuroendocrinoinmunología (PNEI). Esta rama de la ciencia se originó gracias al psicólogo Robert Ader y el inmunológo Nicholas Cohen. Estos dos científicos sorprendieron al mundo demostrando como un estímulo nervioso en roedores de laboratorio alteraba las células del sistema inmunitario. Gracias a sus trabajo, se ha seguido estudiando la relación entre la psiquis, el sistema nervioso, el sistema inmune y el sistema endocrino.  Todos estos descubrimientos hacen posible que aparezcan nuevas formas de percibir la realidad en la que nos movemos y, por supuesto, otra manera de entender la enfermedad.

Fuente: Unsplash/Josua Earle

Fuente: Unsplash/Josua Earle

 

La PNEI,  señala que existe una conexión real entre cuerpo y mente.  Esta nueva ciencia nos hace posible entender que nuestras emociones se transforman en sustancias químicas que influyen en nuestro sistema inmune.  Debido a esta influencia los mecanismos de curación de nuestro cuerpo se verán afectados.

¿Podemos alejar el estrés de nuestra vida?

Cómo hemos visto, nuestra manera de vivir tiene mucho que ver con nuestra salud. La sociedad en la que vivimos nos empuja, de manera continua, a vivir muy deprisa.  Si no nos damos permiso para vivir de otra manera, antes o después, nuestra salud se verá afectada. Solo depende de nosotros encontrar maneras de que nuestros días tengan un ritmo más tranquilo.

Aunque, las circunstancias de nuestra vida nos empujen a ir demasiado rápido, podemos incluir algunas actividades en nuestro día a día, que nos aporten paz y tranquilidad. Por ejemplo, una pequeña meditación al comenzar el día, nos brindará una perspectiva diferente durante el resto de la jornada. Así mismo, la práctica regular del yoga nos aportará una buena dosis de tranquilidad, tanto a nivel mental como físico.

Fuente: PIxabay/lograstudio

Fuente: PIxabay/lograstudio

 

Nuestros cuerpos son maravillosas herramientas con las que disfrutar de nuestro paso por este bello planeta. Si queremos gozar de salud, lo mejor que podemos hacer es no forzar su ritmo y darnos tiempo para escuchar sus necesidades.