¿Existen los vampiros energéticos?

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¿Existen los vampiros energéticos?

Dentro de las relaciones personales sabemos que hay personas con las que sentimos más afinidad que con otras. Además de eso, la compañía de ciertas personas nos revitaliza mientras que con otras sentimos todo lo contrario. La relación con estas últimas nos puede hacer sentir que, cuando se marchan, nos han robado parte de nuestra vitalidad. ¿Se podría definir a estas personas como vampiros energéticos? Vamos a hablar de ello en este artículo.

Generadores de malestar

Se denominan vampiros energéticos o emocionales a aquellas personas que parece que nos desgastan. Estos individuos tienen la habilidad inconsciente de crear un halo de negatividad allá donde se encuentran. De la misma manera, suelen sustraer la energía positiva de las personas que les rodean.

Pixabay/xusenru

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Los vampiros emocionales son generadores de fatiga emocional y altas dosis de estrés. Con gran facilidad enturbian el ambiente con su presencia contagiando, habitualmente, de su negatividad a aquellos con los que se relacionan. En general, se trata de personas que se quejan sin buscar soluciones y son dadas a criticar a los demás.

¿Cómo identificar a un vampiro energético?

Todos pasamos por momentos negativos en la vida en los que necesitamos el apoyo de los demás. Como seres sociales que somos es importante que sintamos compasión hacía el sufrimiento ajeno y ofrezcamos nuestra ayuda. Sin embargo, hay personas que casi siempre tienen un comportamiento de este estilo y es importante saber identificarlas.

Los vampiros energéticos suelen tener una o varias de las siguientes características:

  • Suelen ser personas que tienen muy poca empatía
  • Habitualmente, ven todo de manera pesimista y negativa
  • Las críticas, hacía ti o hacía los demás, son su tema preferido. Tras esa personalidad criticona hay un fuerte deseo de ser mejor que nadie
  • Sus temas preferidos son las catástrofes o posibles peligros
Unsplash/Icons8 Team

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  • Tienen una personalidad muy victimista y siempre hay queja en su discurso
  • Su sentido del humor es excesivamente sarcástico
  • Reaccionan de manera violenta con facilidad
  • Demandan atención y cuidados haciéndose pasar por una persona necesitada. Estas características, menos agresivas y dramáticas que las anteriores, también roban la energía de otras personas por su alta demanda de atención.

Nuestra conexión interior

Una persona conectada con su Ser interior es difícil que se deje vampirizar emocional o energéticamente. Por ello es muy importante cultivar una atención plena hacía lo que nos sucede íntimamente.

Deberíamos de tener en cuenta que los vampiros emocionales no suelen ser conscientes de su conducta. Saber esto nos tiene que llevar a la compasión ya que, a menudo, su comportamiento tiene su origen en traumas muy antiguos. No obstante, nadie debería de permitir que otra persona le manipule o le robe la energía.

Pixabay/xxolaxx

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Una vez que identificamos a una persona que se comporta de esa manera está en nuestra mano tomar las medidas oportunas. En ocasiones con una charla podría ser suficiente para reconducir su comportamiento. En otros casos, quizá la mejor solución sea alejarnos y poner distancia.


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Psoas, el músculo del alma

El psoas es un músculo que interviene en muchas funciones importantes del cuerpo. Sobre todo, es fundamental para mantener la estabilidad ya que está ligado al suelo pélvico y al diafragma. Su desequilibrio puede ocasionar dolor en la pelvis o en la zona lumbar. Cuando este músculo está estirado y relajado nos ayuda a liberar tensión que, de otra manera, se acumularía ocasionando diferentes molestias. Según diferentes investigaciones, se ha llegado a saber que está relacionado con el equilibrio emocional. Por este motivo se le ha llegado a llamar el «músculo del alma». Se trata de un músculo grande y fuerte que está insertado en la profundidad del cuerpo. Ante todo, es el músculo conector de la piernas con la espalda. Está insertado, a la altura del diafragma, en la columna baja por delante de la pelvis hasta el fémur.

¿Qué funciones tiene?

Como hemos dicho, su principal función es la conectar el tronco con las piernas. Gracias a ello podemos caminar, correr y tener una buena postura al andar. Además de esto, asegura la estabilidad al cuerpo y corrige la posición de las vértebras lumbares.

Psoas

El psoas también mantiene los órganos de la parte baja del abdomen bien sujetos. Así, la vejiga, los riñones, la matriz o los intestinos funcionarán de manera óptima. El hecho de estar conectado con el diafragma hace que se acorte ante cualquier tensión. Este acortamiento facilitaría, en caso de necesidad, el salir corriendo o recoger el cuerpo doblado para protegernos.

Al pasar muchas horas sentados, haciendo ciclismo o deportes tipo atletismo el psoas se suele acortar también. El acortamiento presiona las vértebras hacía abajo y provoca mayor lordosis. Debido a ello se puede producir pinzamiento de los discos vertebrales y también dolor.

Unsplash/bruce mars

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Cuando el cuerpo detecta el acortamiento, el organismo registra la posibilidad de peligro inminente. A partir de ahí se activarán los mecanismos de supervivencia con la consiguiente liberación de adrenalina. En estos casos aparecerán miedos y angustia con la consecuente bajada de defensas.

Beneficios de estirar el psoas

Dentro de los asanas del yoga existen muchos ejercicios que nos ayudan a estirar el psoas y mantenerlo en equilibrio. Gracias a estos ejercicios obtendremos los siguientes beneficios:

  • Tendremos menor secreción de adrenalina con lo que los síntomas asociados a la ansiedad y el miedo desaparecerán
  • Los órganos internos trabajarán con más eficacia
  • La energía fluirá libremente con mayor facilidad
  • La postura corporal será mejor y, por lo tanto, desaparecerán los dolores de espalda
  • El sistema inmunológico se verá fortalecido
Unsplash/Alex Shaw

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Existen numerosas posturas de yoga que ayudan a liberar la tensión innecesaria del psoas. Un psoas relajado nos ayuda a fluir y a disfrutar de la vida desplegando toda nuestra vitalidad.


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¿Qué es la macrobiótica?

Aquellas personas que buscan una mejor salud a través de una buena dieta pueden encontrar numerosas tendencias. Hoy en día se habla de veganismo, vegetarianismo o crudiveganismo como opciones saludables y respetuosas con todos los seres de nuestro planeta. La dieta macrobiótica es, quizá, menos conocida pero también muy interesante. Aquí te vamos a contar en qué consiste.

¿De dónde procede?

Encontramos en el griego el origen de la palabra macrobiótica; «macro» largo o grande y «bios» vida. Este tipo de alimentación no es simplemente otra dieta, es más bien una forma diferente de alimentarse. Esta dieta se interesa tanto por la nutrición que aportan los alimentos como por el equilibrio físico y emocional que generan.

MIchio Kushi

Aunque en Japón surgió mucho antes, en Europa la macrobiótica se hizo popular en los años 30 gracias a Michio Kushi. Su principal pilar es la búsqueda del equilibrio Ying Yang. La energía Ying es expansiva, tiene que ver con el frio, el agua, la energía femenina, los sabores dulces o ácidos y las legumbres. La energía Yang es contractiva y está relacionada con el fuego, el calor, la energía masculina, el sabor amargo o salado y los cereales

La conexión con la tierra

La macrobiótica se puede considerar una filosofía de vida. En general, se caracteriza por la búsqueda de una consonancia entre el ser humano y aquello que le rodea. Las personas que llevan a cabo esta dieta apuestan por alimentos cultivados de manera ecológica. Por ello, además de evitar que los químicos indeseables pasen al cuerpo también colaboran con la naturaleza.

A diferencia de otras dietas, la macrobiótica no tiene en cuenta las calorías aportadas por la alimentación. Tampoco pone toda la atención en el tipo de nutrientes. Sobre todo tiene en cuenta la energía que cada alimento aporta al organismo.

Una alimentación viva

Para que nuestro cuerpo funcione correctamente necesitamos tomar energía de los alimentos que consumimos. Para ello es necesario que estos alimentos estén vivos. Esto quiere decir que, si estos alimentos, en estado natural producen vida, esta misma vida será introducida en nuestro organismo. Por ejemplo, los granos, al plantarlos generan una nueva planta. De la misma manera, esa energía vital se incorpora a nuestro organismo si los ingerimos.

Pixaba/Pexels

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De manera general podemos decir que la dieta macrobiótica utiliza: cereales integrales, verduras de temporada, legumbres, frutas según la estación, algo de pescado y algas.

Beneficios de la dieta macrobiótica

Una de las características de esta dieta es que la mayoría de los alimentos están cocinados aunque solo sea un poco. No se utilizan fritos ni rehogados, solo salteados o hervidos. Esto la hace más digestiva que dietas como la vegetariana, vegana o crudivegana. Actualmente, son muchas las personas que, debido a muchos años de mala alimentación, han perdido la fuerza digestiva que, gracias a este tipo de dieta, pueden recuperar.

Son muchos los beneficios que este tipo de alimentación nos ofrece. En general, es una dieta que nos llena de vitalidad, mejora el tránsito intestinal, equilibra el peso y ayuda a mantener el pH corporal en niveles adecuados. Todo ello se produce gracias al nivel de satisfacción que ofrece el tipo de alimentos que incluye.

La dieta macrobiótica es muy saludable y fácil de llevar a cabo. Además, se tolera muy bien y siempre va de acuerdo a la estación del año.


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¿Es beneficioso el ayuno?

Después de los excesos alimentarios que nos permitimos en épocas navideñas son muchas las personas que necesitan hacer ayuno para volver al equilibrio. Esta práctica se conoce desde tiempos inmemoriales como muy beneficiosa. ¿Realmente lo es? ¿Puede ayunar cualquier persona?

El ayuno a lo largo de la historia

El ayuno es una forma de sanación muy antigua. Está asociada, sobre todo, a ciertos rituales. El tiempo de cuaresma es uno de los ayunos que más personas conocen. En ese momento, antes de la primavera, cuando la tierra no daba mucho que comer era el momento idóneo para ayunar. En la Biblia podemos encontrar numerosas referencias a los ayunos que se hacían desde hace siglos. Místicos tan conocidos como Teresa de Jesús o Juan de la Cruz hacen alusión a sus propios periodos de ayuno en sus obras. En general, el ayuno se ha practicado para preparar ritos y ceremonias en diferentes filosofías y religiones.

El ayuno se utilizó durante siglos como búsqueda espiritual, desintoxicación mental y limpieza corporal. Así mismo, en la naturaleza, el ayuno se lleva a cabo de manera natural por muchos animales. Cualquier animal que se encuentre enfermo limitará lo que come como forma de recuperación. Los animales que hibernan pasan largos periodos sin comer aprovechando todo lo que sus cuerpos ya tienen acumulado. Y si observamos a los niños, podemos ver que, la mayoría, dejan de comer ante cualquier enfermedad.

Tipos de ayuno

Se puede ayunar de diferentes maneras y durante distintos periodos de tiempo. En general, los tipos de ayuno más habituales son los siguientes:

El ayuno más fácil 16/8

Este método es el más sencillo. Es el mejor para aquellos que no tienen práctica en ayunar. Son 16 horas sin comer y 8 de alimentación. Se trata de alargar la primera comida del día unas seis horas.

Unsplash/ Sayli Satpute

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Sayli Satpute

Para los no principiantes 20/4

En este caso alargaríamos las 16 horas hasta 20 sin tomar alimentos. Por lo tanto, solo se deberían comer 4 horas al día.

Ayunar un día si y otro no

Aunque parece más difícil, una vez que el cuerpo se acostumbra no lo es tanto. En cualquier caso para este tipo de ayunos es muy recomendable acudir al asesoramiento de personas especializadas para que te acompañen en el proceso.

Otra variante 12/12

Con este tipo de ayuno se pueden hacer diferentes variantes. Por ejemplo, no comer nada desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la tarde. La forma más fácil de hacerlo es cenando tempranito y desayunando un poco más tarde. De esta manera pasaremos gran parte del tiempo durmiendo.

Beneficios del ayuno

Ayunar de vez en cuando o durante periodos más prolongados nos aporta numerosos beneficios:

  • Nos ayuda a sentirnos mejor física y mentalmente. Aumenta la claridad mental
  • Nuestras digestiones mejoran y con ello todo el aparato digestivo
  • El sistema inmunológico se fortalece
  • La vitalidad aumenta
  • Nos ayuda a perder peso
  • Reduce las enfermedades asociadas al envejecimiento
Pixabay/silviarita

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¿Puede ayunar todo el mundo?

Aunque el ayuno es una estupenda herramienta para limpiar el organismo hemos de ser prudentes. Aunque no es frecuente, existen personas que son incapaces de llevarlo a cabo. Estos son los casos de aquellas personas que tienen alteraciones en el metabolismo y no pueden funcionar sin alimento. Tampoco está recomendado en las mujeres embarazadas, niños, adolescentes, ancianos y personas que estén débiles.

En cualquier caso, para ayunos realmente terapéuticos la mejor opción es acudir a espacios donde poder hacer curas de ayuno con otras personas y bajo la supervisión de un experto en la materia.